.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

La Habana se derrumba y el gobierno calla

Árboles crecen en paredes de viviendas. Escaleras al sucumbir. Arrestan a opositor por tirar fotos

Calixto R. Martínez Arias, Cubanet

LA HABANA, Cuba.- El arresto tuvo lugar sobre las once de la mañana del pasado jueves día seis en las cercanías del edificio, que está ubicado en Calzada 10 de Octubre, entre Luyanó y San Nicolás, del municipio Diez de Octubre, en La Habana.

Legmis González Izquierdo, bibliotecario independiente que milita en el Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR) y reside en calle Santa Felicia, número 112 de la barriada Luyanó, resultó ser el arrestado.

La verdad “contrarrevolucionaria”

Para cualquiera que viva bajo las reglas de un Estado de Derecho, este arresto pudiera parecerle absurdo. Pero para Ángel González Portuondo, que se identifica como un fiel revolucionario, la medida debería ser más drástica contra todas aquellas personas que “digan la verdad” de lo que se vive en la isla comunista de Cuba.

“Esos son unos contrarrevolucionarios que andan tirando fotos para desacreditar al país”, dijo González Portuondo a este reportero en una visita hecha al inmueble para comprobar la veracidad del arresto y las causas que lo generaron, “la verdad de lo que pasa aquí adentro (en Cuba) no se puede estar diciendo, porque con eso lo único que podemos es, empañar la imagen de la revolución”.

Las declaraciones de los vecinos que viven en el edificio no coincidieron con lo que alegó el fidelista, que trabaja en un taller de soldadura en la parte baja del inmueble, y dijeron que están cansado de plantear quejas a distintos Órganos de Gobierno y lo único que han encontrado es la posibilidad de que sean sacados por la fuerza sin tener un lugar seguro para donde ir.

Una secuencia de fotos que fueron tomadas por este reportero, no es suficiente para describir la verdadera realidad que enfrentan estas 14 familias, entre las que hay 10 niños pequeños y dos ancianos con más de nueve décadas de vida.

Para poder valorar con exactitud la dimensión del peligro que enfrentan estas personas,   que pudieran ser devoradas, de un momento a otro, por esta mole de concreto que mide más de 10 metros de altura, sería preciso llegarse hasta donde se encuentra enclavada la construcción, y observarlo con sus propios ojos.

Los propios inquilinos reconocen que se necesita valor para habitar ese inmueble, y según dicen, en varias ocasiones han ido hasta allí representantes del Gobierno para visitarlos, debido a quejas formuladas, pero por temor no han pasado al interior del edificio.

Árboles nacen en las paredes

Todos los apartamentos tienen sus salas, cocinas, comedor, baños y dormitorios sostenidos por puntales que han impedido hasta el momento el desplome de la edificación.

 “Yo tengo que hacer todas mis obligaciones desplazándome entre estos puntales”, señaló Yaumara Castro Almeida, una bailarina que vive en la tercera planta junto a su niña de cuatro añitos, un hermano, y su mamá de 67 años.

Debido a la desatención que ha vivido por décadas esa obra, en la parte alta de la casa de Yaumara ha nacido un árbol que ya sobrepasa el techo de la estructura y las raíces penetran las paredes, haciendo más peligrosa la situación.

“Mira, esas raíces que tu vez que bajan por las paredes, son de esa mata que hay allá arriba, a pesar del tamaño que tiene, ya hemos tenido que apodarla en dos ocasiones”, señaló la bailarina.

Ante las propuestas que el Gobierno les ha dado para sacarlos de ahí, ellos dicen que prefieren quedarse aún a  riesgo de lo que pudiera sucederles.

55 años sin mantenimiento

 “Ellos (los representantes del Gobierno) nos han dado la oportunidad de llevarnos a vivir, primero para los albergues que están en el reparto Bahía y luego para los de Mantilla, en Arroyo Naranjo. Pero yo visité ambos lugares, y te aseguro que es preferible quedarse aquí, a expensa de lo que pase, que irse a vivir allí”, dijo Laudelina González, miembro del consejo de vecinos.

Según Laudelina y otros vecinos, entre los que destacó una joven que dijo llamarse Claudia  y ser madre de dos niñas, una de 3 años de edad y la otra, una bebita de tres meses, representantes de los Gobierno Municipal y Provincial se personaron el pasado martes en el edificio para exigirles que abandonaran el mismo o serían desalojados. Pero no le aseguraron un lugar a donde ir.

El motivo por el cual estas personas no han sido desalojadas, se debe a que todos son propietarios de sus apartamentos y la mayoría de ellos nacieron en este recinto que no ha recibido mantenimiento en los 55 años de Revolución.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN