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La conclusión adecuada

José Antonio Fornaris, Primavera Digital

Managua, La Habana.- Una semana después de la clausura por su Primer Secretario, el General de Ejército Raúl M. Castro, de la Conferencia Nacional del Partido Comunista, terminó la televisión nacional (estatal) de transmitir ediciones de los análisis de las comisiones – cuatro en total –, que funcionaron durante el cónclave.

La conclusión es obvia: los comunistas quieren seguir para siempre en el poder. Cuba, de acuerdo a sus proyecciones, continuará sin futuro.

Después de más de cincuenta y tres años al frente de todas las estructuras estatales y gubernamentales, comandados por los hermanos Castro, los marxistas tienen a la nación bajo un saldo en extremo desfavorable.

Ahora llaman a los cubanos a la unidad alrededor de ellos. La exhortación es muy pretenciosa porque los comunistas – al menos los jefes – son los mismos que han perseguido a la religión, dividido a la familia, desbancado la economía, confiscado para provecho propio el patrimonio personal de numerosos compatriotas y criminalizado a todos los ciudadanos que tienen ideas y conceptos políticos diferentes a los suyos, incluso a muchos que vivieron en otras etapas de la historia de Cuba.

Pero además, ellos son sólo algo más de 800 mil, y los cubanos en total más de once millones, ¿por qué no se unen ellos a la gran mayoría?

En la clausura del evento, el general Castro aseguró que el unipartidismo en Cuba está basado en la doctrina martiana de la creación de un solo partido político. José Martí creó el Partido Revolucionario Cubano para dirigir la Guerra de Independencia, pero jamás estuvo en contra de la existencia de otros partidos.

¿Puede alguien imaginarse a Martí, o a cualquier otro ser humano, fundando un partido en Nueva York, y de ahí salir para Tampa a fundar otro, y luego saltar para San José, Costa Rica, y crear otro partido más, y después otro y otro hasta agotar todas las ciudades o países donde hubiera comunidades de cubanos?

En la presunta visión de los comunistas del patio, es en Cuba donde el pluripartidismo no funcionaría. Dos días después de esas justificaciones para tontos crónicos, llegó de visita a la isla la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Ella llegó al poder en elecciones libres gracias a que en su país, como en la inmensa mayoría de las naciones del mundo, existe el multipartidismo.

Además, toda su alergia a la pluralidad política la exteriorizan y le suben los decibeles a través de micrófonos Philips (son los que usan en todos sus actos oficiales), que como todo el mundo sabe tienen su casa matriz en un país democrático.

De todas formas, aunque carecen de enjundia vital, hubo dos detalles novedosos en el discurso del Primer Secretario del Partido Comunista. Afirmó que su hermano Fidel es el único Comandante en Jefe de la Revolución. La "Revolución" es un ente etéreo, dejó de tener personalidad propia y reconocimiento jurídico cuando se convirtió en gobierno en 1976 con la puesta en práctica de la Constitución Socialista que ellos mismos crearon. Por lo tanto Fidel Castro no tiene ningún poder legal.

Y el otro punto es que el propio Raúl M. Castro, se refirió a la creación de la República en 1902, como el surgimiento de una República burguesa. Hasta ese instante el tratamiento oficial a la etapa republicana era el de falsa República, República mediatizada o factoría yanqui. Al parecer ya se dieron cuenta de que esos calificativos niegan la fundación de la República, y si la República no se fundó, pues entonces no existe, y por lo tanto ellos mismos no podrían decir que son representantes de la República de Cuba.

El súper objetivo de la llamada Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista ha sido, a través de la demagogia y la mentira, tratar de justificar la existencia de un solo Partido con su estela de calamidades, entre ellas la segregación política.

En el fondo la realidad es que saben perfectamente que si en Cuba se permite legalmente la creación nada más que de otro Partido, este se convertiría casi de inmediato en la organización política de más integrantes y seguidores en toda la historia de Cuba, y los comunistas perderían el poder.