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La angustia de recorrer La Habana

Los ómnibus se rompen. No hay piezas de repuestos. Los cuentapropistas alivian. Hablan los choferes

Ernesto Aquino, en Cubanet

LA HABANA, Cuba.- El incremento del transporte alternativo, en poder de los cuentapropistas, alivia la necesidad de los habaneros de moverse en su ciudad pero, a su vez, es señal de la incapacidad del estado, para satisfacer la demanda, de un sector clave para el desarrollo de la sociedad.

El incumplimiento del gobierno en el pago a los proveedores, limita el ingreso al país de nuevos carros y piezas de repuesto; y las unidades que se encuentran activas ofreciendo un servicio regular, sufren los efectos de la explotación abusiva, porque tienen que cubrir -casi de forma simultánea- varias rutas en un mismo día, sin que puedan tener el tiempo necesario para recibir mantenimiento.

En la terminal Palatino

Algunos trabajadores, que laboran en la estación de ómnibus José María Pérez Capote, más conocida como la terminal de Palatino en el municipio Cerro, aceptaron darnos información siempre que se protegiera su identidad.

de los choferes se refirió a la escasez de piezas de repuesto y a la total falta de gestión por parte de la administración para solucionar las roturas.

Según este chofer, que realiza 4 viajes al día, “los carros están sometidos a una explotación excesiva, y aunque existe una reserva de 4 carros para cubrir las emergencias, la mayoría de las veces están rotos, porque la realidad es que si el chofer - el más interesado- no se preocupa de gestionar las piezas que necesita para la reparación de su carro, el vehículo se pudre en el taller”.

Otro de los entrevistados explicó que “las rutas que disponen de mayor parque de carros son 20 y 27, que cuentan con 8 carros cada una, porque recorren zonas muy sensibles de la capital en el municipio Plaza.

Sin embargo, la ruta 16 sólo dispone de 4 carros, a pesar de que su recorrido abarca zonas muy pobladas y conflictivas como Los municipios Centro Habana y Habana Vieja. Otras rutas como la 202, 201 y 114 sólo disponen de 2 carros”.

Los entrevistados coincidieron en que los problemas que más los golpea son las reasignaciónes de carros con choferes fijos.

 “Mira -comenta uno de los veteranos-, muchos de nosotros tiene su carro fijo, que nos cuesta mucho sacrificio mantenerlo circulando, largas horas sentado frente a un timón, lidiando con el tránsito y la indisciplina de los pasajeros; estar al tanto del pago del pasaje y evitando las irregularidades de las calles, por el mal estado de las vías; y luego, garantizar la recaudación que nos exigen -entre 400 y 500 pesos moneda nacional, en cada viaje- (de 20 a 25 dólares), para que un día llegues al trabajo y te enteres que tu vehículo se lo dieron a otro chofer para que resolviera una situación de crisis creada por la escasez de carros”.

Vuelven las “Girón”

Según nos aseguran algunos trabajadores, la solución que parece haber encontrado la dirección de la Terminal de Palatino, para paliar la crisis, es incorporar un parque de pequeños vehículos, ensamblados en Cuba, “muy parecidos a los antiguos ómnibus Girón, cuya capacidad es la mitad de los pasajeros de los que circulan actualmente, y que serán retirados, una vez que las “nuevas joyitas” entren en acción”.

“Imagínate tú -comentó el veterano chofer-, no hay más que ver esas guagüitas (guagua llaman los cubanos a los ómnibus). Además de lo pequeños, no hay que ser ingeniero para darse cuenta que no van a soportar ni un año de explotación; ¡pero ya tú sabes, esas son las “ideas brillantes” que se le ocurren a los que no tienen que usar el transporte público!”.

Uno de los mecánicos, que llegó en la última hora de la entrevista, afirmó: “Y ese, no es solo el problema de esta Terminal; ese, es el gran problema de todas las terminales de ómnibus del país.

Con el único transporte que no existe ningún problema es con el de los militares. Dese una vueltecita por la Plaza de la Revolución, para que vea decenas de ómnibus súper cuidados, esperando la salida de los militares que trabajan en el edificio del MinFar; esos sí lo tienen todo resuelto, pero cuando se trata de la población, ¡Ya tú sabes!

 

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