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Fantasmas de La Habana

Frank Cosme Valdés Quintana, Primavera Digital

Santos Suárez, La Habana.- Al parecer están ahora de moda las historias de aparecidos.

En lo que va de semana he oído dos relatos de casas embrujadas y también una noticia muy seria que reporta las andanzas de estos etéreos navegantes espaciales haciendo de las suyas en un encumbrado hotel de La Habana.

Un amigo nos cuenta que su hijo recién llegado al término de un contrato deportivo en el exterior, trajo una historia ocurrida a unos colegas.

Alojados en una casa cerca del lugar donde debían trabajar, al segundo día comenzaron a oír ruidos extraños, sobre todo en la madrugada. Además, a cualquier hora del día, se sorprendían al ver objetos que se desplazaban sin ninguna lógica aparente. El asunto terminó cuando los cubanos "salieron quemando el tenis", como decimos por acá, pues no lograban pegar un ojo por las noches.

Otra similar historia escuchó mi esposa en la bodega sobre una casa cerca del barrio, donde en menos de un año se han sucedido tres permutas.

Según el cuento, la dueña de la casa murió recientemente y estaba muy apegada a esta. Los sucesivos moradores refieren todos lo mismo. Por la noche se siente como alguien que trajina en la cocina. De acuerdo a los que la conocieron, la difunta siempre estaba en la cocina.

El último morador trajo primero un babalao para hacer una limpieza, después un espiritista, pero el caso es que el espectro de la extinta sigue errando por la cocina. Ahora este también quiere permutar.

El fenómeno conocido en Parapsicología como "Poltergeist", del alemán portern, (hacer ruido) y geist (espíritu), es una anomalía que se ha dado en cualquier latitud. Hasta hay una famosa película con este título y tema, producida por Steven Spielberg.

Pero siempre hay una razón que justifica esta rareza. Según la Parapsicología, estos fenómenos ocurren cuando hay muertes violentas, edificaciones construidas sobre ruinas o cementerios, telequinesis inconciente, etc.

En algunos momentos, el que más y el que menos ha oído sobre estas historias de aparecidos, pero leer una noticia sobre fantasmas en un moderno hotel de La Habana parece un asunto traído por los pelos.

Los tripulantes de la aerolínea panameña Copa Airlines pidieron a sus superiores que les trasladaran el contrato de alojamiento hacia otro hotel, pues afirman que en el Meliá Cohíba de La Habana "habitan fantasmas desde hace tiempo". Así mismo como lo lee.

Dos aeromozas entrevistadas por la revista especializada "Reportur" refieren oír ruidos, silbidos, golpes, pasos y voces. Cuentan que no ha habido noche en que esto no pasara; el nivel de ruido era tal que no podían descansar en toda la madrugada.

La publicación no aclara si los ruidos ocurrían dentro de la habitación o afuera, ó en que habitaciones ocurría esto, tampoco la opinión de la directiva del hotel.

Aquí hay gato encerrado.

Primero: A los únicos que les ha ocurrido este percance es a los tripulantes de Copa Airlines. Allí se alojan otras tripulaciones y nadie ha reportado estos incidentes.

Segundo: La que da a la publicidad este asunto es una revista especializada en el turismo, lo cual quiere decir que muchos la leerán.

Esta trama me trae a la mente el Hotel Stanley, aquel en que el escritor Sthephen King, autor de "El Resplandor", se alojó para inspirarse y crear su conocida novela, que fue llevada a la pantalla y protagonizada por Jack Nicholson.

Según la propaganda turística, en el Stanley (Overlook en la novela), ocurren estos fenómenos conocidos como poltergeist. Justamente el hotel se llena de curiosos de todo el mundo por esto, mucho más después del éxito de la citada película.

Todo este asunto huele raro. Da la impresión de que es una bola echada a rodar; con el tiempo crecerá y un nuevo Stanley tendremos aquí en La Habana.

Mi difunta madre tenía siempre un dicharacho a mano. Para este caso, recuerdo que cada vez que alguien le venía con un cuento de aparecidos les decía: "Ten más miedo a los vivos, que son los que a tu lado están, que los muertos en el camposanto, de ahí nunca saldrán".

 

 

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