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ETECSA, en línea con la negligencia

Susana Teresa Más Iglesias, Primavera Digital

El Vedado, La Habana.- Cada vez más la corrupción se extiende en ETECSA. Llegan a la infamia de cobrar 10 CUC por un cambio de número a una cliente, quien detectó que el número de su móvil, habilitado por ETECSA, también pertenecía a otra persona.

Esto le sucedió a Teresa de Jesús. Reside en el municipio Diez de Octubre, pero hizo la gestión en Plaza.

La anciana apenas usa su móvil, solo cuando la llaman esporádicamente en horas diurnas, por lo que en las noches su teléfono en reposo era utilizado por otra persona.

Al descubrir la señora el incidente, envió a la amiga que efectuó el trámite inicial a declarar el hecho y que le cambiaran los dígitos al celular, pero en vez de ETECSA disculparse por la molestia ocasionada y remediar el problema sin costo alguno, ya que el error o negligencia existía por parte de ellos, la solución fue la anteriormente expresada: se le hizo cambio de número, pero le cobraron, ya que según la jefa del área, eso no era responsabilidad de ella y para hacer el trámite había que abonar obligatoriamente esa cantidad, que era la establecida.

Aunque ETECSA promueva la calidad y eficiencia en los servicios, la población sabe que aún queda un largo camino a recorrer para que ello se cumpla.

Son múltiples las ofertas a los clientes, y largas las colas para darle solución a los errores que presentan al desear usar el servicio solicitado.

Se necesita que los clientes reciban la atención que se merecen, para que no que sean víctimas de la corrupción que se mantiene diariamente en las áreas habilitadas para tales encomiendas.

En las oficinas comerciales de ETECSA, además de efectuar los cobros del sector privado, también se prestan los servicios de cuentas Nauta, acceso a Internet y a correos electrónicos en los móviles, gestión para la cual solamente se proporcionan de 40 a 50 turnos diarios.

Hay personas que se dedican a marcar en las colas nocturnas en estas oficinas comerciales para revender en la mañana los turnos y desde luego, no falta quien les pague por ahorrarse el tiempo y las molestias que ocasiona la larga espera.

Esto bien se puede evitar. Las oficinas abren a las 8:30 de la mañana y cierran a las 7.00 pm, es decir, casi 12 horas de servicio al público. Bien se pudiera mantener permanente por más de 5 horas la gestión de cualquier trámite sin que éste sea interrumpido o limitado, cerrándole las oportunidades a aquellos que trabajan, estudian, viven lejos del lugar o simplemente personas a las que su condición física no les permite estar muchas horas sin comodidades en una oficina de atención al público que carece de baños públicos.

Por otra parte, no faltan los empleados que se juegan el puesto laboral y entran en el juego de ofrecer los mismos servicios por la "izquierda", sin garantía. Cobran casi cinco veces el importe del servicio, pero saben que no les faltarán clientes a diario, por no tener la competencia de otras entidades.

Obviamente, la trabajadora o trabajador que sale a atender inescrupulosamente a pocos metros del lugar, a la vista de todos al usuario con suficiente capital para que lo soborne, carece de supervisión por parte de algún superior.

Esto no ocurriría, si quizás como en otros países, existieran otras compañías en competencia con oferta de esos mismos servicios o si existiera la posibilidad de ejercer el derecho ciudadano de demandar a esa institución por violar los términos de un contrato. Pero como es la única entidad a nivel nacional, que ruede la negligencia. Y también la corrupción.

 

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