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Esperando la colada

Osmar Laffita Rojas

LA HABANA, Cuba, marzo (www.cubanet.org) – Desde el récord histórico en la producción cafetalera, establecido en 1961, cuando se produjeron 60 mil 330 toneladas, con rendimientos de 0,36 toneladas por hectárea, el cultivo de café ha ido en caída. La recién concluida zafra cafetalera no sobrepasó las 5 mil toneladas, con un rendimiento de 0,12 toneladas por hectárea.

La cosecha precedente no superó las 6 mil toneladas, por lo que el gobierno tuvo que destinar 47 millones de dólares para importar 16 mil toneladas de café para garantizar la cuota normada y las ventas en las tiendas de recuperación de divisas (TRD).

El Presidente Raúl Castro anunció que “el país no puede seguir dándose el lujo de importar café, cuyo precio está en 3 mil dólares la tonelada”. Hay que volver al café mezclado con chícharos, que desde el año 2005 se había eliminado. El café mezclado se mantendrá “hasta que seamos capaces de producir el café que se necesita consumir”, advirtió el gobernante.

Para ello, Cuba necesita producir 29 mil toneladas del grano, pero de acuerdo a lo resultados de la recién finalizada cosecha, todo indica que la situación ha empeorado. Una suma de elementos negativos bloquea el tan anunciado despegue de la producción cafetalera.

La provincia Guantánamo, la segunda productora del país, cumplió su plan de cosecha al 80%, lo que representa 994 mil 638 latas de café recolectadas. Los municipios de Maisí y Baracoa (los más productivos del país), dejaron de cosechar 155 mil 737 latas, debido a que el 40 % de sus cafetales está despoblado.  Hace más de 17 años no se fertilizan y apenas hay herramientas ni insumos para atender el cultivo.

Otra muestra de cuanto ha retrocedido este sector productivo, se encuentra en la provincia Granma, que a finales de la década de los 60 había logrado recolectar 4 millones de latas, pero en la recién concluida zafra no sobrepasó las 400 mil.

En el municipio III Frente, en la provincia de Santiago de Cuba, la primera productora del país, también la producción de café ha ido en picada. De un millón 230 mil latas recogidas en la zafra 1981-82, en la finalizada cosecha sólo se logró recolectar 500 mil.

En las zonas altas del Escambray, provincia Villa Clara, se cultiva el mejor café de Cuba, el Cristal Mountain, cuyo precio se cotiza 3 y 4 veces por encima de otras variedades. En décadas pasadas se llegó a cosechar 1.185 toneladas. En la recién finalizada zafra se acopiaron sólo 50 toneladas y la provincia, para poder cumplir sus compromisos, tiene que producir 1190 toneladas.

Fallas administrativas, negligencias, trabas burocráticas, son las causas de estos incumplimientos. A ellas se unen la falta de insumos, los bajos precios que paga el Estado por la lata de café y la falta de transporte para el traslado de la cosecha. Además, la falta de botas y ropa de trabajo, y las pésimas condiciones de alojamiento, motivo el éxodo de los recolectores.

Las miles de latas de café dejadas de recolectar representan el 25% de la producción del café planificado para recoger, que quedaron en las matas.

De las 80.700 hectáreas dedicadas al cultivo de grano en todo el país, el 85% está en producción, pero más del 80 % de esas tierras han envejecido, lo que provoca un deterioro acelerado de los cafetales. Si a eso se une la falta de atenciones a los cafetales, las indisciplinas de todo tipo y el deterioro de los suelos, se pueden explicar los pésimos resultados de la recién finalizada cosecha cafetalera.