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¿Es legítimo el estado cubano?

Nelson Rodríguez Chartrand, en Primavera Digital

San Agustín, La Lisa.- No es menos cierto que el estado, como cualquier otra institución, sólo puede ser concebido como el producto de la acción individual dotada de sentido subjetivo, por lo que constituye un grave error pensarlo como una entidad con existencia independiente, por encima de la voluntad de los individuos e impuesta desde afuera.

Visto de esta manera, les podría parecer absurda la pregunta que he utilizado como título del presente comentario: ¿Es legítimo el estado cubano?

La sola existencia de cualquier estado excluye de por sí, su ilegitimidad, toda vez que el mismo se encuentra respaldado por la voluntad de los individuos que lo conforman.

Pero… ¿qué de los estados tiránicos como es el caso de Cuba?

Seguramente estarán de acuerdo conmigo en que todo ser humano sin excepción, tiene como fin último de su existencia el logro de la felicidad, y que ésta no podrá florecer jamás en un hábitat de tiranía. Los cubanos no somos la excepción.

Lo que sucede es que esa acción individual dotada de sentido subjetivo, tiene que ser libre para que pueda aceptarse como legítimo un estado, y es precisamente la falta de libertades que padecemos los cubanos desde hace más de cinco décadas.

¿Creen ustedes que un ciudadano verdaderamente libre y fuera de toda coacción hubiese dado su voto a una Constitución que como la cubana, no les permita expresarse ni asociarse libremente, según queda expresamente estipulado en sus artículos 53 y 7, respectivamente, o le restrinja de manera casi absoluta el derecho al disfrute de la propiedad privada, como se infiere de la letra de los artículos 14, 15, 16 y 17? ¿Habría dado su voto además a una Constitución que no le permita escoger libremente el tipo de educación que prefiere para sus hijos, como se deduce de la letra del artículo 39, y lo deje desamparado ante cualquier violación de los pocos derechos que le reconoce a los ciudadanos, al no concebir, y de hecho no existir un Tribunal de Garantías Constitucionales?

¿Creen ustedes que un individuo plenamente libre y fuera de toda coacción hubiese consentido y consienta la institución del “estado peligroso y las medidas de seguridad” contenida en el Título XI del Código Penal cubano, en virtud del cual una persona puede ser condenada a privación d libertad de hasta cuatro años sin haber cometido delito alguno?

¿Creen ustedes que los cubanos, suponiéndose libres y fuera de toda coacción, hubiesen votado a favor de la Ley de Reforma Constitucional del año 2002 donde se impone y encadena por toda la eternidad una sola forma de pensamiento excluyente y un único sistema político, irrespetando de esta manera la voluntad y libre pensamiento de los que están por venir, según los artículos reformados 3 y 137, respectivamente?

Si tenemos en cuenta que un estado (gobierno) es legítimo en la medida que garantice y satisfaga el verdadero sentir de los individuos que lo legitiman, entonces no tenemos otra alternativa que declarar ilegítimo al Estado cubano.

De hecho, los gobernantes cubanos se saben ilegítimos, y tratan de ocultar a toda costa esta realidad, manipulando y subyugando la voluntad de sus ciudadanos utilizando como instrumento de dominación la imposición de un sistema de leyes también ilegítimo.

Desgraciadamente, la mayoría del pueblo cubano no lo ha declarado así, expresamente, pues sabe muy bien que los que lo han hecho ha sido pagando el alto precio de renunciar a su bienestar y el de sus familias y hasta a su propia vida.