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El pueblo cubano a la espera de la aplicación de las medidas de Obama

Osmar Laffita, en Primavera Digital

Capdevila, La Habana.- El 17 de diciembre de 2014 los presidentes Barak Obama y Raúl Castro dieron al conocer al mundo su intención de restablecer las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, interrumpidas por más de 50 años.

Tal noticia levantó de manera inmediata grandes expectativas. Una parte de la población cubana la valoró como algo muy positivo, debido a que contribuiría a abrir mayores espacios de participación ciudadana, lo que generaría una nueva era y de progreso y bienestar.

En el discurso del presidente Obama en que anunció el inicio de los vínculos diplomáticos con el gobierno cubano, dio a conocer que se pondrían en vigor un conjunto de medidas ejecutivas con miras a permitir un conjunto de acciones, prohibidas por el embargo que por más de 50 año mantiene Washington contra el gobierno cubano.

A los efectos de lo orientado por el presidente estadounidense, en enero de 2015 los departamentos de Tesoro y Comercio pusieron en vigor 12 medidas dirigidas a destrabar prohibiciones vigentes relacionadas con los viajes a Cuba de cubano-americanos y de norteamericanos, ampliar el envío de remesas, permitir que empresas norteamericanas exporten de terminados productos a emprendedores privados y cooperativos dedicados a la producción agrícola y los pequeños negocios privados.

Luego, en septiembre de 2015 los departamentos de Tesoro y Comercio, ampliaron las mencionadas 12 medidas. Entre ellas, se eliminaron los limite impuestos al envío de remesas a Cuba, se ampliaron las categoría de los norteamericanos autorizados a viajar a Cuba dentro del programa pueblo a pueblo, se autorizó que los emprendedores privados y cooperativos comerciaran con empresas radicadas en los EEUU y se permitió que empresas de telecomunicaciones norteamericanas negociaran con la Empresas de Telecomunicaciones de Cuba, S. A. (ETECSA) para mejorar y ampliar los servicios de telefonía fija, móvil e Internet al pueblo cubano.

Respecto a las medidas puestas en vigor por la Casa Blanca en enero y septiembre de 2015, el gobierno cubano no las dio a conocer íntegramente al pueblo cubano ni hizo una declaración oficial, pero las rechazó. Lo que pudo conocer el pueblo cubano de tales regulaciones, fue la información parcializada y manipulada bridada por la adocenada y servil prensa oficial, que se ocupó de descalificarlas.

Según los medios oficialistas, se mantiene incólume el embargo económico, que ellos llaman bloqueo, y en lo fundamental, tales medidas están dirigidas a fortalecer el sector de los pequeños negocios privados y las cooperativas, que consideran no representan a la mayoría del pueblo cubano.

Washington sabe que las medidas de enero y septiembre de 2015 no han beneficiado directamente al pueblo cubano. Debido a ello, los departamentos de Tesoro y Comercio volvieron con otro nuevo intento y el pasado 26 de enero dieron a conocer nuevas medidas dirigidas a facilitar las exportaciones de productos no agrícolas a Cuba, permitir el financiamiento de las transacciones financiera, abrir espacios para las operaciones de aerolíneas cubanas en territorio norteamericano y quitar más obstáculos a los viajes a Cuba.

El nuevo paquete de medidas anunciada abarcan áreas, en la que sobresalen cuatro decisiones, tales como: la eliminación de las condiciones de pago y financiamiento por las exportaciones y reexportaciones autorizadas a Cuba, la extensión de créditos para comprar productos no agrícolas y materias primas, incluyendo licencias para ventas a empresas e instituciones estatales que ofrezcan servicios de alta necesidad para la población cubana, acuerdos sobre espacios reservados, códigos compartidos y arrendamiento de aviones a las aerolíneas cubanas, pagos autorizados para profesionales y artistas contratados bajo las normas de derecho de autor.

Además de las señaladas, se agregan las modificaciones que facilitarán aún más los viajes a Cuba para fines ya autorizados, además de autorizar la estancia temporal de aeronaves y embarcaciones en la isla, y transacciones adicionales relacionadas con las reuniones profesionales, eventos científicos y artísticos y torneos deportivos.

Con estas nuevas regulaciones, la Casa Blanca pretende es eliminar los obstáculos que impiden la normal relación con Cuba. Por eso, instó al gobierno cubano a facilitar a sus ciudadanos al el desarrollo de los negocios privados y cooperativos, la participación en el comercio y el acceso libre a Internet.

Desde la óptica norteamericana, las nuevas medidas están dirigidas a empoderar al sector de los pequeños negocios privados y los diferentes tipos de cooperativas, para avanzar hacia el objetivo de apoyar los derechos humanos y mejorar la vida del pueblo cubano.

Al calor de las nuevas regulaciones, varios analistas han calificado el paso dado el 26 de enero como muy importante para el intercambio comercial y la entrada de empresas estadounidenses en Cuba.

El gobierno del presidente Obama no oculta que busca aumentar las presiones sobre el régimen de La Habana para la eliminación de los obstáculos políticos y comerciales.

En relación con las nuevas regulaciones autorizadas por Washington, las autoridades cubanas no han hecho ningún pronunciamiento. En relación con las medidas de enero y septiembre de 2015, tampoco han tomado ninguna decisión. Como de costumbre, se han desatendido de todo lo que les resulte incómodo. Lo único que les interesa es recaudar la mayor cantidad de dólares posibles.

943,157 turistas cubano-americanos y norteamericanos visitaron Cuba en el año 2015 y cientos de millones de dólares fueron recibidos por concepto de remesas. Eso es lo único que interesa a los gobernantes cubanos. Lo demás, lo guardan en el congelador.