.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

El presunto paternalismo

José Antonio Fornaris, Primavera Digital

Managua La Habana, (PD) Vallas con propaganda gubernamental anunciando que los cambios en Cuba son "para más socialismo", han estado presentes en distintos puntos de la capital de la isla.

Ese es el equivalente a comunicar que los cuatro jinetes del Apocalipsis van a desarrollar con más ahínco su tarea.

Si el socialismo (castro-comunismo) será aún más efectivo, habrá más represión, más cárceles, más gente huyendo hacia cualquier otra parte del mundo, más abuso gubernamental, más segregación política, más violencia social, mayores privilegios para la élite gobernante, menos viviendas, menos transporte público colectivo, menos empleos, menos derechos ciudadanos. En fin, más miseria espiritual y económica.

En épocas históricas pasadas, sobre todo en el tiempo en que la raza negra sufrió el escarnio de la esclavitud, los esclavistas argüían, quizás para justificar ante el cielo su proceder despiadado, que los esclavos eran felices de que les administraran sus vidas y de que los cuidaran.

Mentira, nadie es feliz en condiciones de servidumbre. Y esa misma argumentación es la que está detrás del presunto paternalismo. En realidad, es una nueva manera de esclavitud, del Estado militar-totalitario en Cuba.

Han explotado al máximo la falacia de la instrucción y la atención médica gratuitas, la canasta básica subsidiada y la igualdad social generalizada. A cambio de esas tremendas mentiras, repetidas una y otra vez hasta la saciedad, el grupo vitalicio en el poder ha exigido incondicionalidad total y aplausos para todo lo que haga.

Como prueba irrefutable de que la casta gobernante está convencida que gobierna sobre esclavos y que el país es una plantación de su propiedad, está la declaración pública en abril del pasado año del general Raúl M. Castro en la que afirmó que habían estado cometiendo errores durante más de medio siglo; pero nadie ha tenido que rendir cuenta por esos errores y los que gobiernan han continuado con los mismos métodos, proyectándose como Mesías e insustituibles.

Aunque, para ser exacto, es necesario reconocer que existe una diferencia visible entre los que eran dueños de negros, y los que han esclavizado a este país. Aquellos no ocultaban para nada que eran propietarios de esclavos, estos se presentan como salvadores humanos.

Y dentro de todo ese espectáculo sustentado por la hipocresía más abominable, se pudo escuchar en días recientes a Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de relaciones exteriores, asegurar ante periodistas extranjeros visitantes que en Cuba existe "la más genuina democracia". Y al Primer Secretario del Partido Comunista y jefe de Estado y de gobierno, Raúl M. Castro, afirmar en Santiago de Cuba, el martes 26 de marzo, delante del Papa Benedicto XVI, que "de Martí aprendimos a rendir culto a la dignidad plena del hombre..."

Nunca ha sido tan necesario como ahora liberar a la isla, sobre todo porque la esclavitud terminó oficialmente en todo el planeta hace más de cien años, y resulta una gran vergüenza para todos que un grupo mantenga esclavo a todo un país desde hace más de 50 años.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN