Cubanálisis - El Think-Tank

LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

DESDE EL CAIMÁN

 

.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

El plazo expira pronto

José Antonio Fornaris, Primavera Digital

Managua, La Habana.- Dentro de muy pocos días terminará el plazo que Fidel Castro dio para el regreso de los “Cinco Héroes prisioneros del imperio” (los oficiales del Ministerio del Interior presos en Estados Unidos desde hace 12 años por espionaje).

Posteriormente, el 26 de julio, lo ratificó de forma pública, se lo prometió a los familiares, que esos cinco integrantes de la Seguridad del Estado infiltrados en Estados Unidos, estarían de regreso en Cuba antes de que finalizara el actual año 2010.

Hace varios años que el ex gobernante, al referirse a estos cinco integrantes de lo que es conocido en la Florida como la Red Avispa, prometió durante una de sus comparecencias públicas: “Sólo les digo una cosa, volverán”.

Esas palabras se convirtieron en una consiga gubernamental y en la meta de arrancada para una campaña internacional, que aun se mantiene y que de tener en cuenta su magnitud, debe haberle costado al país varios millones de dólares. Pero el “volverán” nunca se ha materializado.

La última promesa, que solo tiene cinco meses pero que tenía un plazo fijo para su cumplimiento, tampoco presenta indicios de que vaya a ser una realidad.

Pero, ¿qué sucederá si el año concluye y no regresan los espías? Nada. Castro, en el mejor de los casos, dará una excusa sin sustancia, culpando siempre a alguien, y continuará con sus “reflexiones” que en algunos casos se toman dos o más páginas de los periódicos y ponen a temblar a los locutores de los noticiarios de televisión que se ven obligados a leer esos intrascendentes artículos.

Pero además, al ciudadano común no parece para nada interesarle el regreso o no de los espías. Además, la gente sabe que esos presos en Estados Unidos tienen mejores condiciones de vida que los ciudadanos cubanos que “disfrutan de todos los derechos constitucionales” en la isla. Han escuchado a Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, quejarse de que Gerardo Hernández, el jefe de la red, fue trasladado al “hueco”, un lugar en la prisión donde no hay aire acondicionado, y han visto una foto de ese preso con un pajarito encima de su cabeza, donde a ambos se les observa muy saludables.

De una u otra forma, casi de manera permanente, “los cinco” envían mensajes a través de internet, llaman por teléfonos móviles, hace llegar libros, retratos u otros presentes imaginados o realizados por ellos mismos, y reciben en las prisiones a todos aquellos que deseen o tengan la posibilidad de ir a verles. En su presidio tienen más posibilidades que los hombres “libres” en Cuba.

En este mes de diciembre precisamente, cuando en muchas partes del planeta, de diferentes formas y maneras, es posible ver alegría, los cubanos están muy afanados en lograr adquirir los productos imprescindibles y comunes para preparar la cena. No la cena de Noche Buena, previa al nacimiento de Cristo, sino la comida del día a día. Y en esas circunstancias es muy difícil estar interesado en la excarcelación de espías.

Así que lo más probable es que Fidel Castro continúe prometiendo el regreso de “los cinco”, y haciendo cualquier otro tipo de promesa, hasta que vaya para el lugar donde debe ser bien recibido.