.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

El pajarito y la jaula

Rogelio Fabio Hurtado, Primavera Digital    

Marianao, La Habana.- Un reportaje, de la otrora tan demonizada agencia de noticias AP, acerca de un servicio de mensajería gratuita para uso de los cubanos, denominado Zunzuneo, le ha venido como anillo al dedo al gobierno militar de Cuba, siempre empeñado en controlar rigurosamente la información.

El mencionado programa, bajo el patrocinio de la USAID, (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) intentó poner a disposición de cualquier cubano, un canal de información libre de la vigilancia oficial. Hay que señalar que la empresa de comunicaciones cubana (ETECSA) no pone a disposición de nadie, excepto del selectísimo grupúsculo al mando, nada ni siquiera parecido.

El problema es que las nuevas tecnologías de comunicación ponen constantemente en jaque los mecanismos de control y censura, practicados habitualmente por el Totalitarismo. Por eso, detienen y procesan al señor Gross, cuya actividad, regalar medios de comunicación, sólo es considerada ilegal en un país donde se considere la libertad de información un delito.

El revuelo actual es tan ridículo como peligroso. Esta tarde el mal llamado espacio de la Mesa Redonda, ha recalentado la atmósfera, con virulentos ataques a los agentes mercenarios al servicio del imperialismo dentro de la Isla, a cargo de tres de sus voceros incondicionales a sueldo fijo, por cierto que una de ellas ya ha adquirido un cierto acento madrileño.

Afirman que dicho Programa pretendía establecer una red social, para posteriormente movilizar a las personas para que participasen en manifestaciones y protestas antigubernamentales. Como si el medio de comunicación por si mismo tuviese la virtud mágica de promover dichas acciones. De acuerdo con esa prevención, tendrían que prohibirle el uso de la red telefónica a todos los potenciales descontentos.

Ese razonamiento excusa a los gobernantes del deber elemental de promover el bienestar de los ciudadanos bajo su responsabilidad. Si resulta que pese a toda la felicidad que se les procura, se les ocurre protestar, la culpa es del Zunzún que los alienta a hacerlo, no de la asfixiante jaula donde padecen carencias de todo tipo.

Es importante señalar que esta nueva campaña del invicto David, coincide con el inicio de sus conversaciones con la Unión Europea, con vistas a recuperar las facilidades perdidas, o más bien despreciadas años atrás por el Iluminado. Se supone que en dichas negociaciones, van a prometer portarse de lo más bien en lo adelante con respecto a los Derechos Humanos y demás.

Es de temer que, animados por este éxito de relaciones públicas, se dispongan una vez más a arremeter contra los malignos enemigos, ahora más desamparados que nunca.

Eso sí, tan pronto los senadores norteamericanos determinen entregar desinteresadamente sus cheques al gobierno vitalicio de la Isla, ya sea para financiar las investigaciones acerca de la hierba de guinea o el plátano micro-jet, serán recibidos con todos los honores y gastados sin burocracia, ni utilidad real ninguna, pues en eso hay casi cincuenta años de experiencia.

En este momento me avisan que Telesur está trasmitiendo en vivo y sin editar, el Diálogo entre la oposición venezolana y el Gobierno de Nicolás Maduro. Vamos a ver si a los iluminados de Birán se les despejan las entendederas y asimilan la evidencia de que la información es un derecho, no un arma, y acaban de abrirle la jaula al pajarito.

 

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN