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El bien orquestado coro de la sociedad civil oficialista

Osmar Laffita, Primavera Digital

Capdevila, La Habana.- Las oficialistas y verticales Organizaciones No Gubernamentales (ONG) autorizadas por el régimen militar dictatorial y controladas y chequeadas por el Partido Comunista de Cuba, montaron un desvergonzado aquelarre que bautizaron como el Foro de la Sociedad Civil.

Su XII edición, celebrada el 17 de octubre en el teatro del Ministerio de Salud Pública tuvo como tema “el bloqueo que Washington mantiene contra Cuba”.

Los 300 asistentes, pertenecientes a 140 organizaciones y asociaciones, cada uno fiel a su libreto, en un ridículo coro, como loros bien amaestrados, entonaron la tradicional cantata que se saben de memoria, debido a que la repiten todos los años, sin hacer improvisación alguna.

Por eso, en la sala retumbó un solo clamor: “¡El bloqueo debe cesar ya!”

Fue realmente patético ver como a muchos de los asistentes a tan desvergonzada farsa le corrían las lágrimas. Con voz compungida, condenaron airadamente “la injusta y cruel política económica, comercial y financiera que persiste y que aplican con rigor la Casa Blanca y el Congreso de los Estados Unidos”.

Todos los asistentes al evento coincidieron en “las terribles afectaciones que le provoca el bloqueo al pueblo cubano, una política genocida que se ha prolongado por más de medio siglo”.

Parece que los integrantes de las ONG presente en el Foro no tienen derecho de salirse de la partitura previamente entregada. Los organizadores del Foro, para que nada se les fuera de las manos, revisaron previamente, con sumo cuidado, todo lo que se expuso en el cónclave.

No querían que se pudiera poner en tela de juicio la política que con relación a los Estados Unidos (EEUU) ha aplicado el gobierno cubano de manera secreta y que deliberadamente se le ha ocultado al pueblo cubano.

El ex-presidente William Jefferson Clinton y su esposa, Hilary Clinton, actualmente candidata a la presidencia por el Partido Demócrata, se tienen que sentir ofendidos, porque los representantes de las organizaciones de la sociedad civil oficialistas lo tildaron a él y a su gobierno como genocidas, ya que fue durante su mandato (1993-2001) que se firmó la Ley Helms-Burton.

A inicios de la pasada década, el gobierno norteamericano aprobó la venta de alimentos y medicinas a Cuba, pero sin conceder créditos, lo que obliga a La Habana a pagar en efectivo y antes del embarque de las mercancías.

Pero en la farsa que fue el Foro de la Sociedad Civil deliberadamente omitieron todo lo relacionado con las compras de alimentos a los Estados Unidos, que en estos últimos 12 años ascendieron a 4,655.2 millones de dólares. Los asistentes del Foro no se casaron de corear sobre “los daños económicos causados al pueblo cubano por el embargo, y las terribles afectaciones en la salud, la educación y el resto de los sectores de la economía nacional.

Realmente es risible y vergonzoso.

En el año 2014 Alimport realizó compras a empresas agrícolas de los EE.UU. por un monto de 291 millones de dólares. En 2013 se reportaron 349 millones, una cifra distante de la mega-compra efectuada en 2008 que alcanzó los 710 millones de dólares, según reza en un informe del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba.

Si las compras de alimento a los EEUU, son legales, entonces, ¿por qué razón el gobierno cubano mantiene envueltas en un total secretismo estas operaciones comerciales?

Debido a ese ocultamiento, el pueblo cubano desconoce que por el no otorgamiento de créditos a Cuba, los agricultores estadounidenses observan una disminución de la capacidad de venta de Alimport en estos dos últimos años.

Según la Asociación Nacional de Productores de Maíz, las exportaciones del cereal destinadas al mercado cubano han decrecido de manera alarmante: de las 800,000 toneladas vendidas a Cuba en 2008, descendió a 200,000 en 2013.

Parece que el gobierno y el Partido Comunista le ocultaron a los asistentes al Foro que el pasado año, por el mal desempeño de las empresas agrícolas cubanas y las Unidades Básicas de Producción Cooperativas (UBPC), que a pesar de ser quienes disponen de la mayor cantidad de tierras cultivables en Cuba y recursos materiales y financieros, incumplieron sus compromisos productivos, y en vez de sustituir importaciones, al gobierno no le quedó otra salida que destinar 2,000 millones de dólares para la importación del 70% de los alimentos que consume la población cubana.

De ese monto, 291 millones de dólares se destinaron para comprar en los EEUU pollo, maíz, soja, trigo, alimentos para animales y otros productos. Precisamente al país que tiene impuesto un cruento y devastador embargo al pueblo cubano.

Gran parte de esos alimentos que se compran a Estados Unidos, se pueden producir en Cuba.

La desastrosa situación en que se encuentra la producción agrícola cubana no es provocada por embargo, como quieren hacer creer los dirigentes del gobierno y quienes los secundan.