Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN

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Dossier para la infamia

Juan González Febles, Primavera Digital

Lawton, La Habana.- Los últimos acontecimientos en que terroristas islámicos realizaron el criminal atentado en París contra Charlie Hebdo, el asesinato de periodistas de este medio y de otras personas hasta totalizar doce, nos hizo a todos ser también Charlie.

El mundo se convirtió en un compartido, multiplicado y multitudinario Charlie, porque este atentado a la libertad de expresión, opinión y prensa no fue ni podrá ser tolerado.

Así, desde nuestro medio que fue y es víctima de la censura, –aunque no islámica- nos unimos y desde Cuba, ¡también somos Charlie!

Para nuestra censura, contra nuestra libertad de expresión, contra la libertad de prensa y felizmente, aun no para asesinar, en su momento el Centro Internacional Demócrata Cristiano de Suecia, impuso a alguien que desde el primer momento se afanó en censurar. Para ello, y siempre de forma unilateral, violó legalidades, normas y procedimientos mundialmente acatados para en un final no lograr su objetivo de cerrar un periódico independiente hecho desde Cuba. Lo hizo como forma de colaboración encubierta con la dictadura militar totalitaria que sufre la Isla.

No obstante, seguimos y seguiremos. Esta agente de influencia que lo intentó y aún lo intenta, servidora encubierta de la inteligencia militar castrista, rumiará su frustración porque no logró que nuestro espacio sin censuras faltara a su cita con los lectores ningún jueves de 2014 y que se mantenga la presencia y nuestro compromiso con la libertad en 2015, al menos hasta esta entrega.

La Sra. Tamara Fenjan, que condena dictaduras siempre que estas sean de derecha, cuenta con los créditos de esa izquierda vegetariana, que desde el hábito y modos hollywoodenses, mantiene como fetiches de culto, al asesino argentino Ernesto Guevara y a su Saturno-mentor Fidel Castro. El primero aunque se lo propuso no consiguió ser la “fría y eficiente máquina de matar” que tuvo como paradigma. Logró al menos ser un asesino frío, pero nunca consiguió ser eficiente, mientras el segundo logró más. Consiguió destruir una nación, oprimir y dañar antropológicamente al pueblo cubano durante cincuenta y seis largos años y en esto, ciertamente fue muy eficiente.

Ya la señora Fenjan encontró el elenco a la medida de sus propósitos y solo queda esperar por su próximo fracaso cuando con recursos no islámicos, -sino suecos y cristianos- inaugure su medio light al gusto de la dictadura militar totalitaria cubana, que en su criterio no es tan mala, solo porque dice ser de izquierda.

Con el aval que se creó dentro de esa izquierda vegetariana y vil, afirmado académicamente y por servicios discutibles prestados en África, América del Norte y el Medio Oriente, Fenjan pretendió imponer en Cuba circunstancias ajenas a la idiosincrasia de un lugar que no quiso o no pudo respetar, afirmada en un inaceptable euro-centrismo discriminatorio.

Luego de entrevistar en 2012 a uno de los iconos de esa izquierda vegetariana y vil, nos referimos al profesor del Instituto Tecnológico Massachusetts (ITM) e intelectual Noam Chomsky, quien por más explicación, es alguien que lamenta ser estadounidense, porque no parece haberse detenido a pensar lo que sería de él y de su disidencia si en lugar de estadounidense fuese cubano, iraní, ruso, chino o norcoreano, la Sra. vino a Cuba en 2014.

Lo hizo para cerrar un medio de prensa independiente y respaldar de forma velada a la dictadura militar cubana. Una dictadura que por afirmarse en presupuestos defendidos por tal izquierda, no es vista como tal. Quizás como lo hace con patrocinio y presupuestos cristianos y suecos por añadidura, no se vea tan mal atentar contra la libertad de prensa, opinión y expresión. Quizás su frustrado intento por cerrar un medio de prensa independiente en Cuba no sea ‘izquierdistamente’ tan malo. Nadie sabe. Pero considero que clasifica para inaugurar este dossier para la infamia. En Cuba estamos en una temporada alta para ello.