.

Cubanálisis - El Think-Tank abre un espacio más a los heroicos y decididos profesionales que desde dentro del monstruo enfrentan innumerables y continuas presiones para ejercer cada día su derecho a expresar sus opiniones. No se publicarán materiales donde los autores no se identifican con sus nombres reales o no residan en Cuba. El único criterio restrictivo es la calidad: materiales escritos con rigor profesional se publican, aunque Cubanálisis - El Think-Tank no comparta necesariamente opiniones vertidas en dichos artículos.

 

China puertas adentro

Frank Cosme Valdés Quintana, Primavera Digital

Santos Suárez, La Habana.- Las noticias se han centrado este mes en las crisis de Venezuela, Ucrania o Siria. Nada o casi nada se ha leído sobre el aniversario número 25 de los sucesos de la plaza de Tianamen, en abril de 1989.

El cambio que se esperaba en China hacia una transición para un sistema más democrático no sucedió. A Deng Xiaoping, el mismo que comenzó progresivamente la transformación de China, el mismo que fue acusado de contrarrevolucionario y enviado a reeducarse en una remota región en la época en que el "Gran Timonel Mao" hablaba de saltos y brincos hacia adelante que solo cayeron en el vacío, no le tembló la voz al ordenar la represión por el ejército chino de los manifestantes de Tiananmen.

Lo que parecía que comenzaría en China sucedió 7 meses después en la Europa del Este al caer el Muro de Berlín, el 9 de noviembre de ese mismo año 1989.

Ahora, casualmente también en el mes de las protestas en Tiannamen, otro acontecimiento aparece casi sin atención de la prensa internacional: masivas protestas y huelgas contra la firma Yue-Yuen, el mayor fabricante de calzado deportivo del mundo.

Un dato a tomar en consideración es que un periódico de la prensa oficial china, el Global Times, se atrevió a calificar esta huelga de "histórica".

La Yue-Yuen fabrica en China los tenis deportivos Nike, Timberland y New Balance, de EUA, los Reebok de Inglaterra, los Asics de Japón, y los archiconocidos Adidas de Alemania.

Todas estas compañías de artículos deportivos, así como otras de herramientas, efectos eléctricos y electrónicos, electrodomésticos y un dilatado etc., se han mudado a China porque los empleados en sus respectivas naciones están sindicalizados y cada cierto tiempo reclaman mejores condiciones laborales y aumentos salariales en correspondencia con las millonarias ganancias de estas empresas. En China no hay sindicatos y sí millones de "manos baratas". Pero los empleados chinos de estas corporaciones del Gobierno con empresas extranjeras cada vez tienen mayor conciencia de las ganancias de estas asociaciones y han comenzado a exigir aumentos, seguridad social y ayuda financiera para la construcción de viviendas. Y aunque aparentemente todas estas empresas occidentales, que han ido a parar a China en perjuicio de sus propios empleados nacionales, son inmunes jurídicamente respecto a este asunto "porque ellos no contratan directamente a estos trabajadores" sino a las compañías del tipo Yue-Yuen controladas por el Gobierno, ya hay todo un movimiento internacional en contra de este trabajo esclavo moderno. El polémico Michael Moore hizo un documental sobre este asunto criticando concretamente a la Nike.

Poco se conoce sobre lo que ocurre en China puertas adentro, mucho de lo que se lee son loas y alabanzas al descomunal desarrollo de esta nación. Puertas afuera pocos conocen la lucha interna que sostiene la prensa independiente -como el China Labour Bulletin, el South China Morning Post- o activistas de derechos laborales, civiles y humanos. El South China Morning Post ha reportado que las huelgas de estos esclavos modernos han aumentado casi un tercio en el primer trimestre de este año con relación al año anterior y han denunciado que el Gobierno responde cada vez con mayor dureza a estas protestas, pues la intervención policíaca se ha multiplicado.

Poco más o menos desconocidos líderes contestatarios chinos, cuyos nombres infortunadamente no se pegan en los medios occidentales, como Wang Dan, Dai Qing, Fang Lizhi, Yang Chunlin, y Ai Weiwei han contribuido a despertar las conciencias en el pueblo chino.

Ai Wei Wei es un diseñador arquitectónico a quien debido a sus conocimientos el Gobierno no tuvo más remedio que invitarlo a participar en la construcción del Estadio Nacional de Beijing donde se celebraron los juegos olímpicos del 2008. Es conocido como crítico del Gobierno y por apoyar a la disidencia. El Gobierno ordenó demoler su estudio y fue detenido en 2011. Todo esto lo ha denunciado en un libro con fotos que evidencian la falta de libertad que existe en el país asiático.

La huelga en la Yue-Yuen comenzó el 18 de abril de 2014, justamente 2 días después de conmemorarse las protestas de Tiannamen el 15 de abril de 1989. Siete de las diez fábricas de este consorcio se mantenían paradas a la hora de redactar este reporte.

 

Cubanálisis - El Think-Tank

    LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA

 DESDE EL CAIMÁN