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Cambian los métodos, no los propósitos

Juan González Febles, Primavera Digital

Lawton, La Habana.- Algunos estudiosos de la situación política ven en esta nueva y más reciente saga de violencia política promovida por el régimen militar cubano, la respuesta típica de políticos revolucionarios envejecidos y frustrados porque el gobierno norteamericano decidió por mandato y orden presidencial, no flexibilizar ni retirar el embargo hasta tanto el régimen militar cubano no dé pasos firmes encaminados a la democratización o tome alguna medida que haga creíble tal determinación.

La otra cara, conlleva la reacción que les muestra al descubierto en acción criminal contra los rehenes desarmados que constituyen la oposición real pacífica cubana, aunque esto incluya mujeres. Esto acredita la confluencia real entre la naturaleza criminal del terrorismo revolucionario en todos los espacios y latitudes geográficas.

Existe una identificación inocultable entre el método nacional, socialista y revolucionario cubano y los métodos del consorcio-narco-terrorista-guerrillero de Colombia o de los yihadistas en boga a lo largo del mundo. En tiempos de efemérides, -30 de noviembre- vale recordar como los combatientes revolucionarios del Movimiento 26 de julio asesinaron policías por la espalda para apoderarse de sus armas.

¿Es qué alguien olvidó al joven combatiente revolucionario que en su momento pretendió envenenar la carne de cerdo que consumiría el pueblo en medio de festividades navideñas? ¿Aquella joven y bella combatiente revolucionaria que murió cuando la bomba que manipulaba en el servicio sanitario de mujeres de un cine habanero, explotó felizmente entre sus manos, para que no hubiera más víctimas inocentes? ¿A quién dio aquella orden criminal de cero cine, cero compras, cero cabaret, preludio del excelso “terrorismo bueno” desplegado por aquel Movimiento 26 de julio?

Lo cierto es que aquel sueño revolucionario se cumplió en todas sus partes. Cero cines porque los destruyeron casi todos y los que quedan, están en proceso de destrucción. Cero compras, porque por una parte los salarios son bajos, -muy bajos- y la oferta muy escasa está en el orden de lo peor. Cero cabaret porque el salario es bajo y lo poco que hay, es para el disfrute de turistas, extranjeros o privilegiados que pueden costearlo. La pesadilla o el sueño revolucionaria, ¡está cumplido!

A despecho de opiniones que surgen sobre el merecimiento o no del pueblo cubano, lo cierto es que ningún pueblo hasta el día de hoy, víctima del totalitarismo, ya sean rusos alemanes, italianos o chinos, ha conseguido sacarse de encima -solo con su esfuerzo- a sus depredadores. Stalin, Mao, Lenin, Hitler y Mussolini asesinaron a su aire hasta que la muerte o una fuerza militar superior les detuvieron en su empeño. ¿Es que en opinión de alguno o algunos, nuestros dirigentes revolucionarios, totalitarios, nacionales y socialistas, serían diferentes?

Los revolucionarios, desprecian la vida humana y en casos puntuales, este desprecio abarca hasta la vida propia. En Cuba comenzaron a matar para vencer, en la actualidad lo hacen cuando, o porque no pueden vencer. Pero no se trata de sicópatas o enfermos, si matan se trata de que por falta de imaginación no encontraron otra alternativa. Ciertamente, no hay mucho o algún escrúpulo entre ellos, solo ha faltado la imaginación o la creatividad en casos puntuales.

Se dice que en Cuba ha habido un cambio sobre estilos y tipos de represión que en la actualidad aplican los agentes del régimen contra quienes escriben sin permiso para manifestar disensión de la oficialidad. Coincido totalmente, solo que el cambio de actitud del Gobierno hacia quienes escriben sin permiso sobre Cuba, desde Cuba, está dado en que encontraron otras vías idóneas para su neutralización.

Este cambio, es algo que ganó el periodismo independiente. Si hoy las consecuencias no son del orden de recibir golpizas y cumplir años de cárcel, se trata de que el costo de las golpizas y los años de cárcel salieron del alcance y posibilidades del régimen militar, dada la trampa económica en que se encuentra empantanado y que como dije anteriormente, encontraron las vías idóneas para su neutralización.

Estas vías están fuera del alcance tanto de los opositores de a pie, gente muy humilde que en la capital como en el interior del país, se emplea a fondo en esta desigual pelea. También de quienes escriben sin permiso, pero lo hacen fuera de la bendición de empresas, periódicos u ONG reconocidos. Se trata de el régimen militar cubano logró encontrar la vías idónea para su neutralización, específicamente y quizás eventualmente lo logre desde empresas, periódicos u ONG reconocidos.

Entonces, los seleccionados por empresas, periódicos u ONG reconocidos, disfrutan la bendición de quienes pueden bendecir. Pero gracias a esto, todos sin excepción, estamos supuestamente a salvo de recibir golpizas y cumplir años de cárcel. Un arreglo bueno para todos, -con inclusión del régimen- a partir del cual, no puede decirse que repriman.

Para que esta situación -calificada por muchos como lo mejor entre lo peor- prospere, es menester la presencia de instituciones, ONG y empresas o periódicos reconocidos, que se encarguen de conceder los créditos en convivencia armónica “con las partes”. Pero la práctica impone que no resulta conveniente para las tales ONG y empresas o periódicos reconocidos, e incluso para “las partes”, el surgimiento en Cuba de una ‘diversidad independiente’ que les desequilibre arreglo tan ventajoso.

Los tiempos pueden cambiar e incluso los métodos, no así los propósitos.