DICCIONARIO DEL CASTRISMO COTIDIANO

                     CÓDIGOS Y LENGUAJE DE LA NOMENKLATURA

N

 

Nacionalista: Político o personalidad extranjera que mantiene una actuación o desarrolla una política que resulta incómoda para el imperialismo (Ver), pero que no puede ser designado como comunista o revolucionario porque no lo es y no permitiría que se hiciera. Si el nacionalista es alguien que mantiene posiciones de independencia nacional frente al expansionismo comunista o la agresividad del castrismo, entonces se considera como un títere del imperialismo o un traidor a su pueblo.

 

Narcotráfico: Comercio ilegal de narcóticos y drogas desde los países productores hacia los consumidores. Desde la década de los ochenta el castrismo fue reiteradamente acusado de facilitar condiciones en Cuba como santuario de los envíos de drogas a Estados Unidos y Europa, y algunos funcionarios castristas fueron señalados por su nombre y formalmente acusados en Estados Unidos. Las relaciones del castrismo durante los años ochenta con el general Noriega en Panamá y los grupos irregulares colombianos tienden a reforzar estas acusaciones. En 1989 el gobierno castrista acusó al general cubano Arnaldo Ochoa, condecorado con el título de Héroe de la Republica (Ver) y ex-jefe de las misiones militares en Angola, Etiopía y Nicaragua, de estar vinculado por su cuenta y riesgo en operaciones de narcotráfico y lavado de dinero, lanzando sobre él y un grupo de oficiales del Ministerio del Interior (Ver) las responsabilidades por estas acciones, en un intento por limpiar la imagen del Comandante en Jefe (Ver) y el gobierno en estas acusaciones. Los oficiales fueron condenados a muerte y fusilados o enviados a largas penas de prisión, pero durante el juicio, a pesar del estricto control de las informaciones, salieron a la luz sospechosas negligencias e ineficiencias en el funcionamiento de los órganos de seguridad (Ver) que facilitaban la entrada y salida de narcotraficantes al país, y la utilización del territorio nacional como santuario. Resulta demasiado sorprendente, dado el estricto control personal del Comandante en Jefe sobre los órganos de defensa y seguridad, que todas estas cosas pudieran suceder durante tanto tiempo sin su conocimiento.

 

Naturaleza: En el plano de la filosofía (Ver) marxista la naturaleza se utiliza como explicación materialista y atea de todos los fenómenos y las acciones que en el pensamiento religioso se consideran de carácter divino. Además, para el gobierno castrista, la naturaleza y su comportamiento impredecible es una de las culpables de los males y dificultades de la economía: a veces la sequía daña los cultivos, a veces llueve demasiado y se dañan los cultivos, a veces llueve la cantidad adecuada pero de forma irregular y se dañan los cultivos, a veces los huracanes provocan daños a los cultivos.

 

Navidades: Festividades religiosas de las fechas de Navidad y Año Nuevo, eliminadas por el castrismo en 1969 con el pretexto del esfuerzo decisivo para la zafra de los 10 millones (Ver), trasladadas primero para el mes de Julio junto con el Día de Reyes, porque según el Comandante en Jefe (Ver) “los niños cubanos nacieron el 26 de Julio”, y eliminadas posteriormente del calendario de celebraciones hasta 1998, donde como resultado de la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II el castrismo declaró el día de Navidad como feriado, pero advirtió a la población de no darle un carácter demasiado religioso o de ostentación que no se corresponde con la situación del período especial (Ver).

 

Negligencia: Delito castigado en el código penal, por el que se juzga a los trabajadores sin responsabilidad administrativa que cometen actos negligentes; en muy pocas ocasiones han sido juzgados por negligencia personas con pequeñas responsabilidades como dirigentes (Ver), y en ninguna ocasión un alto funcionario (Ver) del castrismo ha sido acusado de negligencia, ni mucho menos juzgado o condenado.

 

Neocolonialismo: Acusación permanente en boca del castrismo para referirse a las relaciones de países del Tercer Mundo con países occidentales desarrollados. Ejemplos de neocolonialismo para el castrismo son la Organización de Estados Americanos (Ver), el Commonwealth británico, la Convención de Lomé, y cualquier otro tipo de relación amistosa o normal entre países tercermundistas y países desarrollados. Nunca fueron catalogadas de neocolonialismo las relaciones soviéticas con esos mismos países, o con países ‘hermanos’ de absoluta subordinación a la política exterior y los intereses soviéticos, como los gobiernos comunistas de Bulgaria y Mongolia. En la propaganda oficial, como es de esperar, el gobierno castrista no admite relaciones de neocolonialismo con ningún país del mundo, y define sus propias relaciones con los países ‘hermanos’ como Angola, Etiopía o Nicaragua, donde generales y embajadores castristas actuaban como procónsules, como ejemplos de solidaridad (Ver).

 

Neoliberalismo: Una de las palabras más repudiadas en el castrismo de los años noventa por su relación con la economía de mercado (Ver) y la libre empresa, el neoliberalismo se condena en particular dentro de las extensas listas de condenas del castrismo a las teorías burguesas (Ver). En un conjunto de documentos partidistas y gubernamentales que hacen referencia a diferentes teorías de los apologistas (Ver) del imperialismo (Ver) y el neocolonialismo (Ver) se condenan los intentos de implantar la economía de mercado y la explotación capitalista, ‘así como el neoliberalismo’ en particular, al que se le teme patológicamente por sus resultados demostrados en reactivar economías nacionales. Independientemente de señalamientos razonables que puedan presentarse con relación al costo social de algunas medidas, o de las condenas absurdas que recibe por quienes tildan de neoliberal a cualquier experimento parcial plagado de corrupción, el pensamiento neoliberal en la economía es Némesis del Comandante en Jefe.

 

Nivel de vida: Categoría para medir y comparar las condiciones de vida entre diferentes épocas y países, utilizada con carácter demagógico en el castrismo, que ignora determinados indicadores que no le resultan convenientes y destaca los que le convienen. En los documentos oficiales de la planificación (Ver) castrista se señalaban como indicadores del nivel de vida la cantidad de camas en hospitales o la de médicos por habitante, donde podían mostrarse cifras convenientes, e indicadores globales de proteínas y calorías por habitantes, que enmascaraban la realidad de las carencias alimenticias de los cubanos, a la vez que se mostraban cifras impresionantes en comparación con los standards tercermundistas, y se omitían los indicadores referidos a teléfonos, televisores o automóviles por habitante, que resultaban inconvenientes. Para enmascarar aún más las informaciones se introdujo con mucho entusiasmo por el castrismo el concepto de ‘calidad de vida’ (Ver) como alternativo a nivel de vida.

 

Niveles: Palabra que se utiliza en el castrismo para hacer referencia a los diferentes niveles de dirección que existen en el gobierno, el Partido (Ver) y las organizaciones de masas (Ver). Se habla de las decisiones que se toman en los niveles correspondientes, o de que el problema se está estudiando en los niveles superiores, o que es una decisión emitida en el más alto nivel, haciendo referencia a que es una decisión del Comandante en Jefe (Ver).

 

Nomenclatura: Barbarismo gramatical importado del idioma ruso-soviético para referirse a las listas de cargos de dirección que son directamente controlados por el Partido Comunista (Ver), es decir, a los cargos en la actividad económica donde la designación de los cuadros (Ver) tiene que ser expresamente aprobada por el Partido Comunista. En realidad, todos los funcionarios en cargos de dirección tienen que ser aprobados por el Partido, pero el concepto de nomenclatura se refiere a los de mayor nivel (Ver). En el castrismo los cargos de Ministros y viceministros son aprobados por el Buró Político, y los directores de Ministerios y empresas estatales son aprobados por el secretariado del Partido (Ver), aunque todo esto es formalidad. El Comandante en Jefe (Ver) personalmente aprueba los Ministros y viceministros, y los funcionarios para cargos que él considera estratégicos, entre otros, los directores de centrales azucareros y granjas del pueblo, directores de planes especiales (Ver), jefes de contingentes (Ver), directores de hospitales o escuelas, rectores universitarios, directores de periódicos, revistas, emisoras de radio y televisión,  y managers y entrenadores de equipos deportivos.

 

Norma: Reglamentación de carácter general que puede tener alcance nacional o local, establecida por un burocrático organismo con rango de Ministerio encargado de la ‘normalización (Ver), metrología (Ver) y control de la calidad’, copiado del modelo soviético, y que pretendía establecer normas y regulaciones para todos los ángulos y detalles de las actividades económicas, desde reglamentaciones de universalización de las roscas de todos los tornillos o definiciones de empaquetamiento de los productos hasta normas para establecer nombres comerciales o marcas, modelos uniformes de contratos, o la forma de escribir y colocar las fechas en los documentos. Además del Ministerio encargado de este absurdo, en todos los Ministerios (Ver) y empresas del país fueron creados direcciones y departamentos de ‘normalización, metrología y control de la calidad’. 

 

Normalización: Actividad de establecer las normas (Ver), que por un artilugio del lenguaje castrista nunca fue considerada como normación sino normalización.

 

Normas racionales de consumo: Definición burocrática castrista para la distribución racionada, con un altísimo y brutal componente represivo que muchas veces no se comprende por quien no sigue de cerca la pista: la norma racional de consumo se determina por el Ministerio de comercio interior castrista teniendo en cuenta las necesidades de la población y las posibilidades de la economía del castrismo, estableciendo cuanto es el mínimo necesario para que la persona pueda sostenerse sin afectar el mínimo de su capacidad productiva; así, el burócrata de comercio interior declara que con X onzas de arroz o con Y gramos diarios de proteínas las personas tienen un nivel de alimentación comparable con, digamos, los escalones más altos de consumo de países en desarrollo con posibilidades potenciales de convertirse en desarrollados, o cualquier galimatías similar; el gobierno castrista aprueba gustosamente la propuesta, y esa norma determina la cantidad que será periódicamente distribuida a bodegas y establecimientos para la alimentación de la población. Si esas normas se logran con carnes de alto contenido de colesterol o con pescado de pésima calidad e insoportable sabor es algo que no interesa al burócrata: sobre el colesterol declarará que es un asunto del Ministerio de Salud Pública, y sobre el pescado dirá que no se puede lograr otra opción a consecuencia del criminal bloqueo imperialista (Ver).

 

Nosotros: Lenguaje de la hipocresía oficial para aparentar modestia (Ver), decisión colectiva y participación de todos en la toma de decisiones. El dirigente (Ver) declara que ‘hemos decidido aprobar…’ cuando él decidió, o que ‘nosotros consideramos…’ cuando él considera. La mayor barbaridad es cuando se refiere a la reunión donde participaron ‘compañeros del Partido (Ver) y nosotros…” para referirse a él mismo. El hábito ha sido copiado del lenguaje del Comandante en Jefe (Ver), que siempre se cuida demasiado de referirse a ‘yo’ o a ‘mí’, para asegurarse la negación plausible, y habla en código colectivo: ‘no estamos dispuestos a permitir…’ significa que él no permitirá, ‘nuestro pueblo no aceptará…’ significa que él no acepta, ‘nosotros sabemos muy bien…’ significa que él sabe (o se cree que sabe).

 

Novelista: Si se trata de alguien que apoya al castrismo, o por lo menos no declara contra el castrismo, es cualquier persona capaz de publicar una novela, desde laureados Premios Nóbel de literatura hasta semianalfabetos de marca mayor incapaces de lograr coherencia en sus textos o captar la atención de los lectores, pero que presentan interminables panfletos donde el castrismo queda bien parado, o se apoyan en sus publicaciones, (aprobadas por el Partido (Ver), como sucede con toda publicación en Cuba en el campo de la literatura) para realizar declaraciones que presentan favorablemente al castrismo. Si los escritores mantienen posiciones anticastristas o anticomunistas entonces no son considerados novelistas aunque sean mundialmente reconocidos y se llamen Guillermo Cabrera Infante, Mario Vargas Llosa o Alexander Solchenitzin, sino plumas mercenarias, plumíferos o servidores del imperialismo (Ver).

 

Núcleo: Organización de base del Partido Comunista (Ver), creada en todo centro de trabajo o estudio y unidades militares donde existan al menos tres militantes del Partido. El núcleo se dirige por un secretario general, un organizador (segundo al mando) y un educador (Ver), por lo que en los núcleos de tres militantes todos son jefes. En grandes empresas y unidades, diferentes núcleos se agrupan en un Buró del Partido. Las tareas fundamentales de los núcleos son velar por el cumplimiento de las directivas y orientaciones (Ver) del Partido, educar (Ver) políticamente a los trabajadores, y controlar la actividad productiva o de servicios de las empresas. En las reuniones del núcleo, generalmente quincenales como mínimo, se discute la conducta y actitud (Ver) de los trabajadores (sin que ellos estén presentes ni lo sepan), se determinan sus grados de confiabilidad (Ver), se toman acuerdos que inmediatamente se convierten en orientaciones (Ver) y se decide sobre autorizaciones (Ver) o aprobaciones para designar personas, autorizar viajes al extranjero y otorgar estímulos. Los núcleos, además, llevan a cabo los procesos de ‘atención’ a los no militantes y la preparación del crecimiento (Ver) del Partido.

 

Nuestro Comandante en Jefe: Adulación oficial de la prensa castrista y la radiodifusión que siempre se refiere a Castro como ‘nuestro Comandante en Jefe’ (Ver) o ‘nuestro Máximo Líder’ (Ver), intentando que todos los cubanos lo asimilen como ‘nuestro’, como algo natural y normal.

 

Nuestro heroico pueblo: Lenguaje oficial castrista para referirse al pueblo cuando es necesario exigirle un nuevo esfuerzo o sacrificio (Ver): se habla de nuestro pueblo o nuestro heroico pueblo cuando se va a hablar de más trabajo voluntario (Ver), guerra en Angola, racionamiento (Ver) o alguna nueva iniciativa del Partido (Ver) o el Comandante en Jefe (Ver).

 

Nueva sociedad: Concepto abstracto del castrismo para referirse a la supuesta sociedad que se ha estado construyendo durante casi cincuenta años y que debe ser muy superior en condiciones y calidad de la vida a las sociedades del pasado, que según el castrismo son sociedades que sufren la infección del capitalismo y la burguesía (Ver).

 

Nuevo amanecer: Prisión para mujeres condenadas por delitos comunes, económicos (Ver) y contrarrevolucionarios (Ver), creada por el castrismo y bautizada con el nombre más cínico y cruel que se pueda concebir para una prisión de mujeres, con el pretexto de que es un proceso de reeducación (Ver) y de reincorporación a la vida de la sociedad.

 

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