DICCIONARIO DEL CASTRISMO COTIDIANO

                     CÓDIGOS Y LENGUAJE DE LA NOMENKLATURA

M

 

Mac Castro: Nombre asignado por la población a las hamburguesas vendidas por el estado a finales de los años ochenta, elaboradas a base de picadillo de soya (Ver) extendido (Ver), en un intento castrista, en medio del empantanamiento productivo creado por el establecimiento del Proceso de Rectificación (Ver), de ofertar (Ver) a la población alternativas alimenticias. En una entrevista en la televisión el Comandante en Jefe (Ver) declaró entonces que estas hamburguesas eran muy nutritivas, y en su enfermiza obsesión ilimitada de superar al imperialismo (Ver) en cualquier cosa declaró que eran ‘mejores que las McDonalds’.

 

Maceta: Denominación del léxico popular asimilada por el lenguaje oficial castrista para referirse a la persona que tiene mucho dinero (Ver), en términos relativos, comparado con la disponibilidad de dinero del cubano corriente. Los macetas son mal vistos por el castrismo y continuamente tienen sobre sí la acción de la policía (Ver). Una buena parte del dinero de una buena parte de los macetas tiene procedencia dudosa o ilegal en términos de la legislación castrista, y también en términos de cualquier legislación en el mundo, pero lo más grave a los ojos del castrismo es que el maceta puede desarrollar su vida comprando favores y escapando al férreo control gubernamental.

 

Madre Patria: Denominación que algunos de los comunistas más abyectos utilizaban para referirse a la desaparecida Unión Soviética.

 

Mafia: Denominación oficial del gobierno castrista para referirse a los cubanos y los grupos del exilio (Ver) en general, y con mayor énfasis para referirse a los que realizan acciones específicas contra el castrismo, aún las más pacíficas. La frase más común del gobierno castrista se refiere a ‘la mafia contrarrevolucionaria y anticubana de Miami’ (Ver).

 

Marcha del Pueblo Combatiente: Desfile en apoyo al gobierno castrista organizado por el castrismo. El primero con este nombre se realizó en 1980 cuando en la Embajada de Perú se encontraban más de diez mil cubanos que habían solicitado asilo aprovechando las pocas horas en que el Comandante en Jefe (Ver) retiró la guarnición del regimiento que impide el acceso a las embajadas (Ver). El objetivo fundamental de esa marcha fue atemorizar a los que no habían entrado a la embajada pero deseaban fervientemente hacerlo. Posteriormente, el nombre ha quedado para todas las celebraciones y desfiles organizados por el gobierno castrista, que son los únicos que se permiten.

 

Marco: Palabra del léxico oficial de los castristas que pronuncian discursos (Ver) y se sienten obligados a comenzarlos todos con una referencia al enmarcamiento del tema dentro de algo más general, en frases absurdas y vacías del tipo: ‘en el marco de las celebraciones por el cuarto aniversario de …’. En otras ocasiones son los presentadores, animadores y maestros de ceremonia los que se sienten obligados a referirse al marco: ‘en el marco del proceso que nuestro pueblo desarrolla en estos días para conmemorar dignamente…’

 

Mariel: Puerto del norte al oeste de La Habana, que alcanzó extraordinario relieve en 1980, al convertirse en el punto de salida de más de 130,000 cubanos que abandonaban al castrismo para dirigirse a Estados Unidos, y que fueron inmediatamente considerados por el Comandante en Jefe (Ver), el gobierno castrista y el Partido (Ver), sin excepción, como escoria (Ver), apátridas (Ver) y traidores (Ver) a la patria.

 

Marxismo: Teoría política del comunismo, desarrollada por Karl Marx  en el siglo XIX a partir del desarrollo de ideas de filósofos alemanes, economistas ingleses y pensadores franceses. El marxismo como teoría se concentraba fundamentalmente en su peculiar definición de la filosofía como materialismo histórico (Ver) y dialéctica materialista, transformada después por Engels en materialismo dialéctico (Ver), y el desarrollo de una economía política (Ver) concentrada en el estudio de la sociedad capitalista inglesa de la primera mitad del siglo XIX. Independientemente de consideraciones políticas e ideológicas que se puedan sustentar, Marx es internacionalmente reconocido como un pensador serio y profundo que merece análisis y discusión, aún cuando sus predicciones fueron desmentidas por el desarrollo de la historia. Engels, por el contrario, en su intento de popularizar el pensamiento marxista cayó en simplificaciones y esquematismos que le restaban rigor y actualidad a la doctrina, lo que aprovechó posteriormente Lenin para desarrollarla de forma conveniente a los intereses bolcheviques y fundamentar el régimen comunista en Rusia; en realidad, ningún país del campo socialista (Ver) fue teóricamente fiel a Marx y, por el contrario, aceptaban de plácemes a Lenin. En el castrismo, como en todo el desaparecido campo socialista, se menciona a Marx cuando conviene, se cita a Lenin, y se hace lo que se decide en el Partido (Ver), aunque se siga jurando fidelidad al pensamiento marxista.

 

Más caciques que indios: Denominación del léxico popular para referirse a las abultadas e ineficientes estructuras organizativas del castrismo, donde proliferan los jefes, compañeros (Ver) dando orientaciones (Ver) o recabando información, moviéndose de un lado para otro sin nada específico que hacer, e interrumpiendo a los que verdaderamente trabajan y llevan a cabo la producción y los servicios. Las situaciones donde es más evidente el exceso de caciques sobre indios es en las organizaciones de masas (Ver) y en las movilizaciones (Ver) de trabajo voluntario (Ver).

 

Masas: Denominación oficial del castrismo para referirse a la población en general, los cubanos de a pie: los castristas ven la sociedad dividida en dos estratos: las masas, conjunto amorfo y sin personalidad individual de personas que apoyan a la revolución (Ver), y la vanguardia política, integrada por el Partido (Ver) y la juventud comunista (Ver). La misión de la vanguardia es guiar y educar (Ver) a las masas, que si no tuvieran al Partido no sabrían como actuar y cometerían errores (Ver) que el Partido se encarga de evitar.

 

Materialismo dialéctico: Denominación oficial adoptada en los regímenes comunistas para referirse a la parte de la filosofía (Ver) marxista que se dedica al estudio de ‘las leyes más generales del desarrollo de la naturaleza y el pensamiento’. Partiendo del método de análisis dialéctico utilizado seriamente por Marx a partir del estudio de la filosofía de Hegel, la teoría fue popularizada por Engels, Lenin y los ‘científicos’ soviéticos de la era stalinista: se deformaron sus fundamentos y se fue creando un cuerpo escolástico de verdades absolutas, leyes, categorías y principios que terminaron en un galimatías conceptual sin utilidad práctica, pero de estudio obligatorio en la enseñanza superior y media de los países comunistas, y en los círculos de estudio (Ver) del Partido (Ver). Aún sin estar de acuerdo con Marx, quienes lo estudian con rigor le reconocen seriedad y alcance a su obra, superada por el desarrollo de la historia. Sin embargo, solamente una pequeñísima parte de los supuestos marxistas encargados de la educación (Ver) política de la población ha leído directamente a Marx: por el contrario, han alimentado sus conocimientos con los manuales de marxismo y los discursos de los líderes comunistas, con lo cual han agregado la incultura a la incomprensión. 

 

Materialismo histórico: Análisis marxista de la historia teniendo como base la influencia decisiva y determinante de los factores económicos en el desarrollo de los acontecimientos históricos. Partiendo del estudio de las realidades de Europa central, Marx desarrolló un esquema de evolución histórica por etapas: comunidad primitiva, esclavismo, feudalismo y capitalismo, y consideró que el paso siguiente, necesariamente, sería el comunismo. El análisis de Marx, bien fundamentado en determinados aspectos, quedaba sin embargo limitado a la Europa Central: no tenía nada que ver con el resto del planeta hoy conocido como Tercer Mundo, no supo explicarlo, y cayó en simplicidades esquemáticas como el denominado modo de producción asiático, no supo prever ni entender el papel del colonialismo en el desarrollo de África y Asia, no entendió las realidades del continente americano, y no pudo comprender ni imaginar el papel que jugarían la tecnología, la innovación y el ‘management’ empresarial, en el desarrollo de la historia. Los gobiernos comunistas, y el castrista aún hoy, utilizan el materialismo histórico como una verdad absoluta e indiscutible y repiten sus consignas fundamentadas en las leyes (Ver) del materialismo histórico desarrolladas por los mismos teóricos que crearon el materialismo dialéctico (Ver).

 

Máximo Líder: Una de las tantas denominaciones de adulación de la prensa oficial y el gobierno cubano para referirse al Comandante en Jefe (Ver): además de líder, tiene que ser máximo, es decir, nadie puede ser más líder que él. La adulación oficial castrista en muchas ocasiones añade el pronombre “nuestro” antes de la frase, convirtiéndose en Nuestro Máximo Líder, es decir, de todos los cubanos.

 

Medular: Una de las palabras del léxico oficial para definir discursos (Ver) del Comandante en Jefe (Ver) que se consideran tienen una extraordinaria trascendencia e importancia, mucho mayor que la trascendencia e importancia que de forma automática se concede oficialmente a todos los discursos pronunciados por el Comandante en Jefe y todos los que pueda pronunciar en el futuro.

 

Mercado: Casi una mala palabra en el lenguaje oficial del castrismo, el mercado se identifica como un conjunto de fuerzas ciegas que obligan al hombre a ser el lobo del hombre e impiden el crecimiento de la economía y el desarrollo integral de las personas, debido a su carácter impredecible e incontrolable, y a que sólo permite mostrar la eficacia y la eficiencia después de realizados los procesos productivos, es decir, en la ‘prueba final’ de la economía, generando desperdicio de recursos. La teoría del gobierno comunista, por el contrario, supone que la planificación económica centralizada (Ver), llevada a cabo científicamente (Ver) por el gobierno bajo la dirección del Partido (Ver), permite anticipar el comportamiento del mercado y satisfacer las necesidades de la población con más eficiencia y efectividad. Aún cuando le vida demostró lo quimérico de la teoría, al menos se intentaba fundamentarla con criterios económicos. En el castrismo, por el contrario, la planificación siempre se ha visto como un mal necesario del comunismo, algo formal a escribir y aprobar, pero todos saben que el plan siempre se modifica, altera o suspende según la voluntad y las iniciativas del Comandante en Jefe (Ver), que dirige el país sin tener en cuenta nada más que sus criterios y su voluntad. Desde el derrumbe del comunismo el Comandante en Jefe ha implantado en Cuba la dicotomía de una economía planificada, ineficiente e improductiva para los cubanos, y una economía para el mercado (no una economía de mercado) funcionando en dólares (Ver) para turistas e inversionistas extranjeros. Según la peculiar teoría castrista, esta economía en divisas (Ver), con su eficiencia y sus ventajas, debe generar los dólares necesarios para resolver los problemas de la ineficiencia de la economía planificada.

 

Mercado campesino: Mercado libre campesino, denominación oficial para las actividades de compra-venta, a precios de oferta y demanda, existentes en todo el campo socialista (Ver), que los campesinos privados realizan con los productos que les quedan en exceso después de cumplir las entregas obligatorias de la producción para el estado, en las condiciones y precios fijadas por el estado. A pesar del yugo del estado sobre los campesinos, éstos resultan siempre mucho más eficientes, y colocan en el mercado infinidad de productos nunca vistos en el mercado estatal. Existente por mucho tiempo en el campo socialista (Ver), el mercado libre campesino fue creado por el castrismo en 1979-1980, pero su eficacia y resultados creó un problema político (Ver) que llevó al castrismo a cerrarlo en medio del Proceso de Rectificación (Ver) en 1986. La crisis económica y lo difícil de la situación de abastecimientos de la población forzaron al gobierno a permitirlo de nuevo, cada vez con más restricciones, limitaciones y represión. Cada vez que el llamado problema político se complica el castrismo arremete contra el mercado campesino, y su autorización se presenta casi como un favor, aunque en realidad gracias al mercado libre campesino una parte de la población consigue alimentos y productos que el estado nunca es capaz de garantizar.

 

Mercado paralelo: Denominación del léxico oficial castrista para un conjunto de tiendas que venderían a la población sin medidas de racionamiento, a precios astronómicos, productos alimenticios, de vestuario y calzado, electrónicos y de decoración, que no se pueden obtener en el mercado regular, que siempre están racionados o simplemente no se ofertan (Ver). La teoría del mercado paralelo considera que al poner a la venta productos deseados por la población se crea un estímulo para trabajar con más eficiencia y obtener mayor salario con el que adquirir los productos del mercado paralelo. En realidad, los precios del mercado paralelo le hacen prohibitivo para la mayor parte de la población, y muchas veces las personas, para comprar algo en el mercado paralelo muy necesario para la familia, por ejemplo, un ventilador para los hijos, deben limitarse en un conjunto de gastos de artículos de primerísima necesidad.

 

Mercenario: Denominación despectiva castrista originalmente utilizada para los integrantes de la Brigada 2506 que desembarcó en Bahía de Cochinos 1961 (Playa Girón), y paulatinamente extendida a todo adversario del castrismo, haya sido pacífico o violento, en todas las épocas.

 

Méritos sindicales: Sistema de evaluación de los trabajadores en cada centro de trabajo que periódicamente llevan a cabo los sindicatos (Ver)  para determinar quienes son los que más y mejor cumplen los requisitos de la emulación (Ver) y entregar los estímulos. De acuerdo a la actuación de cada persona, ésta acumula méritos o deméritos que se cuantifican. A la hora de entregar reconocimientos o estímulos a los trabajadores se tienen en cuenta todos sus méritos y deméritos y se determina quienes son los más destacados. Entre los méritos más significativos de los trabajadores se encuentran participar en el trabajo voluntario (Ver) y en la guardia obrera (Ver), no tener ausencias al trabajo, recibir cursos de entrenamiento o estudios regulares, ser madre trabajadora o realizar donaciones de sangre (Ver). Entre los deméritos se cuantifican las ausencias al trabajo, al trabajo voluntario y a la guardia obrera. Vale decir que los méritos no se refieren nunca a la capacidad profesional de los trabajadores, su rendimiento o su eficiencia, y se enfocan hacia los aspectos políticos de la actividad de los trabajadores.

 

Mesa Redonda: Programa diario de la televisión estatal cubana (la única autorizada), de intensa propaganda política (Ver) como parte de la Batalla de Ideas (Ver), donde un grupo de panelistas, de muy poca aceptación popular, ‘analizan’ las informaciones y ofrecen ‘análisis’ siempre coincidentes con las políticas del castrismo. En innumerables ocasiones, el mismo Comandante en Jefe (Ver) interviene en la Mesa Redonda por varias horas, agotando a los televidentes y frustrando sus deseos de ver algo diferente en la aburrida programación oficial.

 

Metal de voz: Frase que se utiliza para proteger al dirigente (Ver) que grita a los subordinados o resulta habitualmente grosero: ‘el compañero no quiso intimidarte, lo que pasa que ese es su metal de voz’. Concurrentemente, cuando un subordinado habla fuerte a un superior porque está cansado o aburrido de tantas arbitrariedades, ineficiencias o faltas de consideración, es el lenguaje popular quien intenta la protección del subordinado: ‘él no gritó ni quiso faltarle el respeto al jefe, es que ese es su metal de voz’.

 

Metalizado: Acusación castrista efectuada por el Partido (Ver) y la juventud (Ver) en el plano político (no en la legislación) contra los trabajadores y la población en general que demuestran demasiado interés, según el castrismo, en el dinero (Ver) y en los recursos materiales, y no se motivan con los estímulos morales o la satisfacción del deber cumplido. Nunca un alto dirigente (Ver) del castrismo ha sido acusado de metalizado.

 

Metro de La Habana: Proyecto de ferrocarril subterráneo, llamado ‘metro’ por la palabra rusa ‘metropolitano’ con que los soviéticos identificaban sus ferrocarriles bajo tierra. El metro de La Habana fue otra de las absurdas propuestas lanzadas por el Comandante en Jefe (Ver), esta vez en los años ochenta, cuando la situación del transporte de pasajeros en la ciudad de La Habana había empeorado dramáticamente y no se vislumbraban soluciones ni a corto ni medio plazo. En una reunión con los trabajadores y dirigentes (Ver) del transporte el ‘Máximo Líder’ (Ver) habló de la necesidad de estudiar las posibilidades de construcción del metro para resolver los problemas del transporte de pasajeros en La Habana. Inmediatamente fue creado un grupo de estudios que se transformó en una secretaría ejecutiva dirigida desde el Ministerio de las Fuerzas Armadas, pues el metro debía tener una carácter estratégico para la defensa (Ver), en caso de que se produjera el golpe aéreo masivo sorpresivo (Ver) del imperialismo (Ver) como comienzo de la agresión (Ver). Los primeros estudios sugirieron una primera línea del metro desde el este de la ciudad, en la barriada de Alamar, más allá de la bahía de La Habana, pasando bajo las aguas de la bahía hasta la Plaza de la Revolución (Ver) y la Ciudad Deportiva, con un costo calculado en unos mil millones de dólares. Cuando se pensaba en buscar el financiamiento necesario para esta obra faraónica, el Comandante en Jefe desató el Proceso de Rectificación (Ver) y los estudios del metro se debilitaron, para quedar absolutamente relegados cuando comenzó la crisis del campo socialista (Ver) que desembocó en la debacle de 1989 y la posterior implantación del período especial (Ver) castrista. Hasta la actualidad, los sueños faraónicos quedaron en túneles (Ver) bajo la ciudad bajo el control de las Fuerzas Armadas, se dice que para la defensa, pero muchos temen que puedan convertirse en gigantescas prisiones de disidentes (Ver) y rebeldes en una situación de sublevación popular anticastrista.

 

Metrología: “Ciencia’ creada por los soviéticos y calurosamente recibida por el castrismo para definir, determinar y establecer sistemas de instrumentos de medición uniformes en todo el país. Absurdamente, se enseñan en las escuelas el sistema métrico decimal y el sistema universal de medidas, pero los instrumentos de medición con medidas españolas antiguas o americanas no han sido sustituidos y se mantienen obsoletos: al niño le hablan de kilogramos y gramos, pero en la bodega se despacha en libras, la caña cortada se cuenta en arrobas y el azúcar producida en toneladas; se enseña sobre litros y mililitros, pero la población busca bidones ‘de 55 galones’ para almacenar el agua que nunca se bombea regularmente en el acueducto; se habla de metros y kilómetros, pero todo el mundo vive pensando en las noventa millas que separan a Cuba de Estados Unidos.

 

Miami: Ciudad del sur del estado de Florida, en Estados Unidos, donde radican más de un millón de cubanos que abandonaron Cuba para escapar al castrismo. Para esos cubanos, Miami es la capital del exilio (Ver). Para el Comandante en Jefe (Ver), Miami es la letrina o la gusanera (Ver). Los cubanos en Miami, durante más de cuarenta años, transformaron la ciudad de una modesta población a una urbe moderna y dinámica, donde en los últimos años se han incorporado decenas y decenas de miles de latinoamericanos llegados a Estados Unidos por motivos políticos o simplemente como emigrantes en busca de una vida mejor. De acuerdo a la cantidad de cubanos que viven en ella, Miami es la segunda ciudad cubana en población, después de La Habana. De acuerdo al valor del producto bruto que generan los cubanos, Miami es la primera ciudad cubana, y produce más riqueza que toda la Cuba castrista.

 

Michelín: Denominación popular y utilizada en voz baja en el léxico oficial para referirse a los asistentes o auxiliares de poca importancia que giran alrededor de los ‘dirigentes’ (Ver); el michelín en realidad no tiene autoridad ni poder, pero sí ‘confiabilidad’ (Ver), y para él la mayor satisfacción a recibir, a cambio del trabajo duro y la fidelidad (Ver), es la sonrisa del dirigente, la palmadita en la espalda o la migaja en la actividad (Ver).

 

Microbrigada: Organización creada personalmente por el Comandante en Jefe (Ver) desde los primeros años de gobierno para llevar a cabo el trabajo de construcción de viviendas, “y resolver definitivamente el problema de la vivienda en el país”, compuesta aproximadamente de 32 personas que desarrollan ‘plustrabajo’ (Ver) en horarios de 7 de la mañana a 6 de la tarde, de lunes a sábado, y de 7 de la mañana a 12 del día el domingo, más la guardia obrera (Ver) y las tareas del sindicato (Ver), en medio de las limitaciones y carencias habituales de la población, para construir edificios de vivienda, generalmente de 24 apartamentos, en modelos que se repiten sin variedad ni originalidad hasta el hastío al estilo soviético o norcoreano. Con el desarrollo de las microbrigadas, se les asignó también la tarea de construir supermercados y otras instalaciones necesarias a las comunidades de vivienda antes de recibir el derecho a competir por la obtención de un apartamento. Los microbrigadistas, forzados por la necesidad de viviendas, se incorporan a las microbrigadas de manera ‘voluntaria’, y perciben su salario por los centros de trabajo de origen, pero construir un edificio no les garantiza recibir un apartamento al terminarlo, pues la asignación de viviendas se lleva a cabo por el sindicato (Ver) teniendo en cuenta los méritos sindicales (Ver). El problema de la vivienda no solamente quedó sin resolver definitivamente con las microbrigadas, sino que se ha ido haciendo más agudo cada nuevo año de castrismo.

 

Microfracción: Denominación castrista para referirse al grupo de dirigentes (Ver) y militantes (Ver) provenientes del antiguo Partido Comunista cubano anterior al castrismo, que fueron acusados a finales de los años sesenta de realizar actividades contra la revolución (Ver) y el Partido (Ver) por mantener relaciones demasiado cercanas con los funcionarios soviéticos radicados en Cuba y manifestar opiniones contrarias a la política castrista sobre la construcción del socialismo y su fría amistad con la Unión Soviética. Como en esos años el Comandante en Jefe (Ver) desarrollaba su socialismo con características peculiares (Ver) y se alejaba de la Unión Soviética para crear un socialismo tropical considerado no dogmático por los intelectuales europeos (Ver), se aplicó una medida de represión y escarmiento para todos los que pretendieran desviarse del camino castrista, y todos los que cayeron en crisis (Ver) fueron expulsados deshonrosamente del Partido, procesados judicialmente y condenados a penas de hasta doce años de prisión. En un discurso ‘medular’ (Ver) de doce horas de duración, nunca publicado, el Comandante en Jefe hizo el epitafio de los que pretendieran desviarse del castrismo aún a nombre de la amistad con la Unión Soviética y el comunismo ortodoxo. Poco tiempo después, luego del fracaso de la zafra de los 10 millones (Ver), Castro visitó la Unión Soviética, y a cambio de la ayuda económica soviética declaró el regreso a la ortodoxia, y comenzó a actuar como habían pretendido los microfraccionarios entonces prisioneros.

 

Milicias: Organización militar ‘voluntaria’ que agrupa trabajadores y estudiantes en batallones de combate o de apoyo a las Fuerzas Armadas para llevar a cabo la ‘guerra de todo el pueblo’ (Ver) y defender al país de ‘las agresiones (Ver) del imperialismo’ (Ver). Surgidas en 1959 en medio del fervor popular, con el tiempo se institucionalizaron y burocratizaron hasta convertirse en un apéndice paramilitar de las Fuerzas Armadas regulares, y si algo cuida realmente el gobierno castrista, a pesar de los discursos (Ver) y los alardes del irrestricto apoyo (Ver) popular, es que la población organizada en milicias no tenga acceso al armamento de la defensa (Ver) que pudiera ser utilizado en caso de una sublevación popular antigubernamental.

 

Militante: Miembro activo del Partido (Ver) o la Juventud (Ver) que, de acuerdo a los estatutos, tiene todos los derechos y obligaciones de su condición de militante, a diferencia del aspirante (Ver), que recibe casi las mismas obligaciones y casi ningún derecho. De los militantes se espera una férrea disciplina y el cumplimiento incondicional de las tareas que se le señalen por el Partido o la juventud, sin las vacilaciones ni discusiones que se puedan interpretar como actos de ‘blandenguería’ (Ver), liberales (Ver) o de violación de las normas del centralismo democrático (Ver). Debe mantener una absoluta fidelidad (Ver) al Comandante en Jefe (Ver), el Partido y la revolución (Ver), y responder positivamente a cada llamado a cumplir las tareas de la revolución (Ver). Los militantes del Partido, aunque no se declara públicamente, tienen un cierto status por sobre los no militantes: pueden controlar a los no militantes desde el núcleo, tienen preferencia en la selección para cargos de dirección en los centros de trabajo y un mayor acceso y cercanía a los máximos jefes administrativos de las instituciones.

 

Millonario: Denominación oficial del cortador de caña que corta manualmente a lo largo de su vida más de un millón de arrobas de caña, lo que resulta un promedio de 666 arrobas diarias en zafras de 150 días durante 10 años. Denominación también de las brigadas de macheteros (entre 12 a 25 personas) que cortan un millón de arrobas de caña en una zafra.

 

Ministerio: Institución del gobierno castrista encargada de la dirección y control de una actividad de relativa importancia en cualquier país, como relaciones exteriores o educación, o de la dirección, organización y control de una actividad específica, copiando el modelo soviético: en el castrismo han existido o existen Ministerios encargados de regular y dirigir diferentes industrias: Ministerio de la industria ligera, de la industria pesquera, de sistemas automatizados de computación o de la vivienda.

 

Ministerio del Interior: Instrumento básico, aunque no único, en la maquinaria represiva castrista, es un organismo paramilitar encargado de la protección de la Seguridad del Estado y el orden interior, es decir, de la represión y control de toda actividad que se considere afecta los intereses del estado, que son los intereses del Comandante en Jefe (Ver), la Revolución (Ver) y el Partido (Ver). El MININT tiene sus raíces desde 1959 en el entonces DIER, Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde, posteriormente convertido en G-2, y después Ministerio del Interior en la tradición soviética. Rodeado de misterio y secreto, al que la propaganda (Ver) ha creado leyenda de invencible y de que lo sabe todo, ha tenido en el castrismo la tarea declarada de defender al país (es decir, al gobierno) de las agresiones de los enemigos  (Ver), y como tareas no declaradas pero muy reales la represión de los desafectos (Ver) y la protección del Comandante en Jefe. Su componente principal son los órganos de la Seguridad del Estado, la ‘seguridad’ (Ver), y muy lejos después los de orden interior. Lo que se identifica como Seguridad del Estado es un complejo mecanismo de diversas dependencias, instituciones encubiertas y organizaciones paramilitares que se extiende a lo largo y ancho del país, y que alcanza con sus tentáculos al extranjero, y un enorme presupuesto sin control público para adquirir técnica de espionaje y represión, sobornar funcionarios extranjeros y garantizar el encubrimiento y la movilidad de los segurosos (Ver), utilizado también para adquirir whisky, sofisticados equipos de estereo, relojes de alto precio y ropa de diseñadores, productos muy demandados por los segurosos para uso personal y familiar. Los elementos fundamentales de la seguridad son: la Dirección General de Inteligencia (DGI), llamada Dirección de Inteligencia después que el MINFAR copó al MININT tras la crisis de 1989, encargada de recopilar información de inteligencia (Ver) y organizar operaciones encubiertas en el extranjero; la Dirección General de Contra-inteligencia (DGCI), ahora Dirección de Contra-inteligencia, encargada de la detección y control de actividades en contra del gobierno por parte de extranjeros, exiliados y la población en general; la Dirección de Guardafronteras (Ver), encargada de la protección de costas, mares adyacentes, la frontera de la Base Naval de Guantánamo en los aspectos no militares, puertos y aeropuertos, así como de la persecución y neutralización de balseros (Ver); la Dirección de Seguridad Personal (DGSP) encargada de la protección y escolta del Comandante en Jefe (Ver) y otros funcionarios de alto nivel; las Unidades de Tropas Especiales (Ver), que posteriormente fueron pasadas a subordinación del MINFAR; y las Direcciones de Inmigración (Ver) y de Identificación Nacional, así como las corporaciones (Ver) y actividades civiles encubiertas. Las instituciones del orden interior son la Policía (Ver), que en Cuba ha sido centralizada nacionalmente desde antes del castrismo, pues las ciudades y gobiernos locales no tienen instituciones de policía bajo su control;  las unidades de Prevención y Control de Incendios (Bomberos), y la Dirección de Prisiones. Durante muchos años fue creada la leyenda de los héroes anónimos, ‘combatientes del silencio’ que golpean al imperialismo (Ver) y no lo anuncian para golpearle más fuertemente la próxima vez, agentes infiltrados durante muchos años en las altas esferas de la inteligencia enemiga, y tenebrosos agentes enemigos capturados tras un rosario interminable de filmaciones, fotos y grabaciones de todas sus actividades durante las veinticuatro horas del día; pero a partir del escándalo del narcotráfico (Ver) y el juicio del general Ochoa en 1989 salieron a la luz verdades diferentes: funcionarios corruptos escudados en la leyenda de los héroes silenciosos para desarrollar acciones de dudosa moralidad y legalidad, una sospechosa ineficiencia en la detección y detención de narcotraficantes que contaban con Cuba como ‘santuario’, y una alarmante ceguera ante evidentes síntomas de malestar y descontento entre altos oficiales de las Fuerzas Armadas. Pocos días después del fusilamiento del general Ochoa y otros oficiales el Comandante en Jefe ordenó la detención del Ministro del Interior, quién además había sido personalmente responsable de velar por su protección personal en Cuba y el extranjero durante treinta años, y en otro juicio (Ver) cargado de misterio y sensacionalismo lo envió a la cárcel condenado a veinte años de prisión junto a viceministros y otros altos funcionarios (Ver), donde murió poco tiempo después de una muy repentina y fulminante enfermedad cardiaca. Un grupo de generales y otros altos oficiales de las Fuerzas Armadas, de absoluta fidelidad (Ver) y confiabilidad (Ver), fueron designados en los principales cargos del Ministerio del Interior, y toda la alta oficialidad del cuerpo fue licenciada, pasada a retiro, a otras funciones (Ver) o asignada al ‘plan payama’ (Ver)

 

Misión internacionalista: Tarea militar o de trabajo civil que se realiza en el extranjero como parte del proyecto del internacionalismo proletario (Ver) del castrismo. Pueden ser operaciones militares abiertas o encubiertas, acciones de inteligencia (Ver), o eminentemente civiles, como médicos, profesores, técnicos y otros especialistas. Muchas veces los cubanos se separan de sus familias por uno, dos o más años, pero no con el espíritu de internacionalistas, sino de ‘refrescar’ temporalmente del agobio del castrismo cotidiano y acumular algún dinero que le permita obtener para sus familiares productos deficitarios en Cuba o que simplemente no existen; a pesar de ello, el castrismo presenta las misiones internacionalistas como actividades heroicas dentro del espíritu del Che (Ver) y lo utiliza en la propaganda como prueba del apoyo irrestricto (Ver) con que cuenta en la población.

 

Mítin de repudio: Una de las acciones más ruines y viles que se desarrollan en el castrismo, el mítin de repudio es la congregación de turbas vociferantes encargadas de insultar, lanzar desechos y golpear a los desafectos (Ver) que según el castrismo merecen el mítin de repudio. Surgidos cuando el éxodo del Mariel puso al gobierno en una posición incómoda y decidió ‘ganar la calle con el pueblo’, los mítines de repudio se organizaron contra todos los que pretendían abandonar el país, con el objetivo no declarado de intimidar a los que aún no habían solicitado la salida, y detener el torrente de cubanos que deseaban abandonar al castrismo en todo el país. Aunque el Comandante en Jefe (Ver) no ha reconocido nunca la existencia de mítines de repudio, ni mucho menos su organización y apoyo, pues según declara es algo espontáneo que lleva a cabo la población indignada (Ver), a nadie le quedan dudas de que es imposible llevar a cabo una acción como el mítin de repudio sin el consentimiento y autorización del castrismo. Desde el éxodo del Mariel en 1980 el mítin de repudio es recurrente contra la disidencia: la turba se congrega frente a la casa del repudiado, casi siempre sin saber quién es o por qué se repudia (la turba no necesita esos insignificantes detalles para desbocarse), y entonces comienzan a gritarle insultos: además de contrarrevolucionario (Ver), si es hombre le gritan homosexual o tarrudo (en lenguaje directo), si es mujer le gritan lesbiana o prostituta; se lanzan piedras contra la vivienda (antes se lanzaban huevos o tomates podridos, pero el período especial (Ver) ya no permite esos lujos), se le corta la electricidad a la casa o apartamento, el teléfono si lo tiene y la entrada de agua, y se mantiene el acoso por horas o días, según esté el ambiente revolucionario; la policía (Ver) no interviene para detener el acoso, porque los policías revolucionarios no van a cargar contra los revolucionarios indignados con los enemigos (Ver) de la revolución (Ver), según declara el gobierno; las turbas se relevan cuando el acoso se prolonga, y si el repudiado o los familiares se atreven a salir de la casa las turbas enardecidas le ‘dan su merecido’ a golpes y patadas. Cuando se considera que ha sido suficiente, las turbas reciben la orden de dispersarse como si nada hubiera sucedido, y en la fachada de la casa del repudiado quedan letreros con insultos y groserías. Los  facinerosos se retiran después de recibir su merienda, contentos de su vileza; el repudiado se siente humillado, el pueblo sobrecogido, y el castrismo se ha degradado un paso más.

 

Mítin relámpago: Mítin de apoyo al gobierno castrista o de condena al imperialismo (Ver), organizado rápida e inesperadamente en cualquier instante, realizado con el apoyo del Partido (Ver) y las organizaciones de masas (Ver). Con el tiempo y la institucionalización de las conductas espontáneas llevada a cabo por cuarenta y siete años de castrismo, los mítines ni son inesperados ni duran lo que un relámpago, pues cada vez son más extensos y aburridos para los trabajadores, a los que no queda más opción que asistir.

 

Modestia: Comportamiento moral que se exije a todos los trabajadores y personas en general, sean parte de las masas (Ver) o dirigentes (Ver), como requisito de la moral socialista (Ver) que se espera en cada persona, donde no deben destacarse los méritos propios y debe reconocerse que los triunfos son un mérito colectivo. Curiosamente, la persona más inmodesta en el castrismo es el propio Comandante en Jefe (Ver), quien nunca se ha destacado por su modestia, ni como persona ni como gobernante. Entre sus frases más inmodestas están esa de: “hemos hecho una revolución más grande que nosotros mismos”, o haber comparado con Antonio Maceo a su jefe militar que horas después escaparía sin combatir ante las tropas norteamericanas en Granada, presentarse como autor del disparo del cañón del tanque contra un barco hundiéndose en Playa Girón (Ver), o como el autor de la estrategia y táctica militar de las tropas cubanas en la guerra de Angola.

 

Moral socialista: La moral y la ética aceptadas en el castrismo y orientadas por el Partido (Ver), típica del ‘haz lo que digo, no lo que hago’. Se exige la modestia (Ver) y la austeridad mientras la nomenclatura (Ver) disfruta privilegios; se enaltece a la familia mientras los altos dirigentes (Ver) viven disipadamente y no logran mantener una familia estable; se proclama el amor al trabajo por la satisfacción del deber cumplido, mientras la nomenclatura realiza sus ‘actividades’ (Ver) o ‘tiene que ir’ (Ver) al extranjero en misiones oficiales; se condena el muy decadente arte y cultura de la burguesía (Ver) y el imperialismo (Ver),  mientras la nomenclatura obtiene los ‘best-sellers’ en el extranjero y se los pasa de mano en mano, o se prestan unos a otros casettes pornográficos; se proclama una vida moral y decente mientras la nomenclatura vive como desea sin ser ejemplo para nadie; se santifica un supuesto espíritu del Che (Ver) mientras se asignan para sí las mejores casas y automóviles, siempre equipadas con un gran freezer donde almacenar todas las carnes y mariscos que se suministran muy discretamente desde las instancias correspondientes (Ver).

 

Motín: Léxico oficial para referirse a cualquier sublevación popular contra el gobierno castrista o un gobierno comunista, definiéndose como cabecillas a sus líderes. Si el motín se produce contra un gobierno enemigo o cualquier otro gobierno democráticamente electo, entonces se le llama levantamiento popular, y sus líderes son revolucionarios.

 

Movilización: Palabra del lenguaje oficial para referirse a las continuas campañas de enviar ‘voluntariamente’ trabajadores y estudiantes al trabajo en la agricultura y la construcción fundamentalmente, pero también para organizar masivas limpiezas de calle o recogidas de basura, o cualquier otra tarea orientada (Ver) por el Partido (Ver) o el gobierno. En el lenguaje militar se refiere al reclutamiento forzado de personas civiles consideradas reservistas (Ver) a las unidades militares activas.

 

Movimiento de Liberación: Movimiento armado de guerrilla (Ver) urbana o rural, o grupos terroristas (Ver), que luchan ‘contra el imperialismo (Ver) y la reacción en cualquier parte del mundo’, y reciben la solidaridad (Ver) y el apoyo moral y material del castrismo, entrenamiento, recursos y combatientes. Cuando esos movimientos realizan acciones fuertemente repudiadas por el mundo en general, como los atentados terroristas perpetrados contra el World Trade Center de New York, o por algunas organizaciones europeas como ETA o IRA, el castrismo mantiene una prudente distancia pública pero no les retira su apoyo. Cuando grupos armados similares realizan acciones contra el castrismo o los gobiernos comunistas, entonces la propaganda oficial habla de bandidos (Ver) o terroristas (Ver) y los condena públicamente: aunque el castrismo apoyó con armas y recursos desde la década del sesenta a los combatientes eritreos frente al emperador etíope, cuando el buen amigo del Comandante en Jefe (Ver) y autoproclamado marxista-leninista Mengistu Haile Marian se apoderó del poder en Etiopía el castrismo se alejó de los eritreos y les retiró el apoyo por considerarlos contrarrevolucionarios (Ver).

 

Multipartidismo: Una de las palabras más despreciadas por el castrismo y por el propio Comandante en Jefe (Ver) para referirse a la existencia de diferentes Partidos políticos en cualquier país democrático. El Comandante en Jefe personalmente ha definido públicamente al multipartidismo como “multiporquería” y defiende ciegamente su sistema de Partido único, alegando que todas las fuerzas de la nación se unen alrededor de un solo Partido (Ver) para el bien del país, pero en realidad lo hace porque es incapaz de tolerar cualquier manifestación de pensamiento independiente que pueda escapar de su control, y porque teme patológicamente a la existencia de la posibilidad de un pensamiento alternativo que pueda debilitar o eliminar su autoridad sobre todos los componentes de la vida del país, o a un proceso electoral con candidatos alternativos a su figura. Nunca en su vida ha ganado una elección popular con más de un candidato.

 

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