DICCIONARIO DEL CASTRISMO COTIDIANO

                     CÓDIGOS Y LENGUAJE DE LA NOMENKLATURA

C

 

Cables del DOR: Información restringida para dirigentes (Ver) con resúmenes de noticias internacionales y artículos de la prensa extranjera tomados de los cables del teletipo y publicados diariamente desde los años sesenta por la “Comisión de Orientación Revolucionaria”, conocida después como Departamento de Orientación Revolucionaria del Partido (Ver), para informar a dirigentes sobre noticias y publicaciones de la prensa extranjera no publicadas para la población en general ‘para evitar que se confundan con la propaganda del imperialismo’ (Ver). Aunque en un momento constituyeron factor de diferenciación, y el acceso a “los cables” era sinónimo de status y privilegio, con el desarrollo mundial de las comunicaciones, la Internet y las transmisiones de radio y televisión abiertas que entran en Cuba la población cubana ahora tiene más y mejor acceso a las noticias, y las escucha con anticipación a los dirigentes, que reciben tardíamente los cables y no tienen demasiado tiempo para leerlos.

 

Cadena puerto-transporte-economía interna: Engendro gramatical castrista para definir las relaciones entre la importación/exportación, la transportación terrestre de productos (camiones y ferrocarril) y su utilización en el país; siendo todos los eslabones de la ‘cadena’ absolutamente centralizados por el castrismo, la ineficiencia se transmite de eslabón a eslabón sin solución posible. Los productos recibidos tardíamente en el puerto y demorada su descarga de los barcos, se trasladan a los almacenes o van por ‘monta directa’ del barco a su destino sin detenerse en almacenes, siempre en camiones o vagones de ferrocarril que presentan demoras, roturas y accidentes, para almacenarse ineficientemente en almacenes centralizados (como los de la autopista de “8 vías” que nunca tuvo más de 6 vías) o distribuirse centralizada y racionadamente. Como esta ‘cadena’ fue definida como una de las tantas tarea de todos (Ver), la prensa publicaba diariamente datos sobre el tonelaje recibido y transportado, los atrasos y los ‘destacados’, en una sarta numérica que no interesaba a nadie y nadie comprendía, ni contribuía a solución alguna. La escasez de papel y la limitación de publicaciones a raíz del derrumbe comunista eliminaron de la prensa la publicación de estas informaciones.

 

Caer en crisis: Argot popular para definir la situación en que alguien pierde la simpatía del Comandante en Jefe (Ver) por no dar muestras de fidelidad (Ver) absoluta o por un reiterado pésimo trabajo, aunque la insuficiente fidelidad es más grave. Cuando un dirigente (Ver) “cae en crisis” o “está en crisis” puede darse por seguro que más temprano que tarde será liberado de su cargo (Ver) y destinado a otras funciones (Ver), independientemente de que haya sido designado o ‘electo’. Normalmente, caer en crisis en el castrismo es una enfermedad terminal para la que no existe curación.

 

Calidad de vida: Categoría de la economía comunista post-leninista creada por los soviéticos y calurosamente recogida por el gobierno castrista como contrapartida al concepto “burgués” de nivel de vida, cuando se demostró la imposibilidad de superar el nivel de vida de las sociedades capitalistas desarrolladas. Calidad de vida significa que aunque se gane menos salario, se consuma menos proteína, existan menos televisores o área de vivienda habitable per cápita, el socialismo garantiza una superior calidad de vida que el capitalismo porque no existe desempleo o prostitución y están garantizados los servicios médicos y educacionales.

 

Camarada: Designación igualitaria de las personas en el comunismo soviético, convertida en ‘compañero’ en el régimen cubano. Los comunistas de posiciones extremas utilizan todavía el concepto camarada para destacar un ‘entrañable amor’ por un compañero o para destacarse como radicales.

 

Camarioca: Pequeño puerto del norte de la provincia de Matanzas, que en 1965 ganó fama internacional cuando el Comandante en Jefe (Ver) declaró que autorizaría la salida por ese puerto de las personas que desearan irse del país, si los familiares venían a buscarlos. En pocos días el fenómeno creció desmesuradamente y las colas (Ver) de personas listas para abandonar el país aumentaban continuamente, por lo que el gobierno de Estados Unidos estableció un acuerdo con Castro para que vuelos diarios, partiendo desde Varadero, llevaran a los cubanos hacia Estados Unidos, en lo que fue conocido en Miami como ‘los vuelos de la libertad’ y en el castrismo como ‘el carro de la basura’.

 

Camello: Argot popular para designar un medio de transporte público utilizado desde los años noventa, especie de rastra de transporte ensamblada caracterizada por dos elevaciones en el techo que recuerda la figura del camello con sus ‘jorobas’ sobre la espalda.

 

Campesino: Definido como apoyo fundamental de la lucha guerrillera castrista y aliado conceptual de la clase obrera, campesino es todo aquel que posee un pedazo de tierra y la trabaja para sí. A pesar de las declaraciones de apoyo y las flamantes leyes de reforma agraria, la tierra realmente en manos de los campesinos cubanos es cada vez menos, producto de las muchas confiscaciones y las integraciones forzadas a los planes agropecuarios del estado. En realidad los campesinos son un fantasma para el régimen castrista porque con menos condiciones materiales y sin disfrutar de ‘las ventajas de la agricultura socialista’ son mucho más eficientes y productivos que todas las empresas estatales en la agricultura, y garantizan porcientos elevados de la producción de café, frutas, viandas, vegetales, ganadería y caña del país.

 

Campo socialista: Designación del grupo de países comunistas que giraba alrededor de la Unión Soviética. La proclamación de un país como socialista o el ascenso de un Partido Comunista (Ver) al poder no garantizaban la inclusión en el concepto. Cuando comenzaron las discrepancias entre soviéticos y chinos la propaganda soviética dejó de considerar a China parte del campo socialista, Yugoslavia estuvo excluida durante mucho tiempo, Corea del Norte era considerada parte pero con cierta reticencia por la posición de su gobierno,  grupos comunistas que alcanzaron el poder en países como Laos y Camboya (Kampuchea) no eran considerados del campo socialista, ni gobiernos amigos en otras latitudes como Angola, Afganistán  o Etiopía.

 

Candidato: Individuo cuya candidatura se presenta para “Delegado del Poder Popular” (Ver) en la Asamblea municipal. Los candidatos a delegados son electos en reuniones de vecinos de cada circunscripción: por ley, cada circunscripción debe presentar entre 2 y 8 candidatos a delegados (no se permite la candidatura única en este nivel). Los militantes del Partido (Ver) o las organizaciones de masas (Ver) proponen a los candidatos como si fueran propuestas espontáneas, explican sus ‘méritos’ y se realiza una votación pública (levantando el brazo a favor o en contra); quién más votos reciba será el candidato. Como la ley prohíbe realizar propaganda electoral para los candidatos, se exhiben sus biografías y sus fotos en lugares públicos de la circunscripción para que los votantes analicen y decidan. Para ser electo delegado hay que recibir la mitad más uno de los votos, y existe una segunda vuelta electoral con los dos candidatos más votados si ninguno obtuvo la mitad más uno de los votos en la primera vuelta. Hay que destacar que en caso de que se proponga como candidato a alguna persona ‘inaceptable’ por el Partido, los militantes del Partido y la juventud (Ver) presentes en la asamblea deben intervenir para garantizar que ‘las masas no se confundan’ y ese individuo no sea postulado. Por otra parte, este proceso funciona sólo proponer candidatos para las asambleas municipales, pues para la Asamblea Nacional (Ver) el mecanismo es completamente diferente.

 

Canibaleo: Acción de retirar piezas y repuestos escasas de maquinaria dañada con el objetivo de utilizarla en otra fuera de uso o a punto de quedar fuera de uso. La escasez de bombas de agua de auto, por ejemplo,  provoca que si existe un carro detenido por falta de neumáticos se le retire la bomba de agua para utilizarla en otro que sí tiene neumáticos pero no bomba de agua, o viceversa. Con el desarrollo del canibaleo como política cotidiana se llega a la situación donde todas las maquinarias están detenidas por falta de piezas, pues la causa fundamental radica en la insuficiente cantidad de piezas de repuesto, unida a la baja calidad de la maquinaria y de los productos esenciales para su funcionamiento (combustible, lubricantes)

 

Cantera: Grupo de personas que el castrismo considera como fuente primaria del  completamiento de organizaciones o puestos de trabajo, sin que esas mismas personas muchas veces lo sepan. Las ‘canteras’ fundamentales son las de las organizaciones políticas: el Partido (Ver) y la juventud (Ver), así como la cantera de ‘cuadros’ (Ver) para los trabajos de la administración. Por definición, los militantes de la juventud son cantera de militantes del Partido, que además define como ‘canteras’ a otras personas sin militancia que recibirán ‘atención’ de los militantes (Ver), aunque sin saber que están siendo ‘atendidos’. Lo mismo hace la juventud comunista con los jóvenes que son ‘atendidos’ por sus militantes. Para los que parecen tener los requisitos exigidos por el Partido y la juventud se desarrolla el ‘plan de captación’ (Ver). Para los cuadros de la administración se desarrolla el proceso de incluirlos en la ‘reserva de cuadros’ (Ver) y prepararlos en esa dirección. A pesar de tantos planes, los procesos de ‘crecimiento’ partidista y de promoción de cuadros en muchas ocasiones se llevan a cabo sin tener en cuenta las canteras definidas.

 

Capacitación: Entrenamiento técnico para ocupar determinados puestos de trabajo o para desarrollar conocimientos y habilidades en un trabajo ya existente. La capacitación como tal es un elemento positivo de calificación de los trabajadores, pero bajo el castrismo por una parte tiene una extraordinaria carga de ideología y por otra se utiliza en exceso y sin control, provocando gastos insoportables para la gestión económica. Así, en un programa de capacitación de cocineros se encuentran temas de estudio tales como “El anti-imperialismo en las guerras de independencia de Cuba” o el estudio del “Discurso del Comandante en Jefe (Ver) en la clausura del congreso (Ver) del Partido (Ver)”. Además, se utilizan programas excesivamente extensos para tratar de resolver mediante la capacitación deficiencias de los sistemas escolares.

 

Capitalismo: Sistema económico internacional de eficacia probada en infinidad de países, basado en la propiedad privada y la libertad de empresa. Bajo el castrismo la palabra capitalismo se asocia con todos los males habidos y por haber: en referencia al pasado pre-castrista, el capitalismo se identifica como la causa de todas las insuficiencias y situaciones lamentables de la sociedad, y los capitalistas como los diabólicos ejecutores de la maldad infinita; en referencia al presente el capitalismo es la aspiración de los vendepatria, traidores (Ver), blandengues (Ver) y desviados ideológicos, que no quieren aceptar las maravillas del socialismo castrista; en referencia al futuro, el capitalismo es una opción inaceptable que representaría ‘volver al pasado’ y a todos los males mencionados. Vale decir, sin embargo, que cuando el gobierno necesita inversiones extranjeras y moneda libremente convertible no vacila ni se detiene en establecer relaciones, convenios y colaboración con esos malvados capitalistas, aún con los de Estados Unidos, y hasta con cubanos residentes en Estados Unidos. A quien le está terminantemente prohibido el más mínimo experimento capitalista es, paradójicamente, a los cubanos que viven en Cuba.

 

Características peculiares: Frase del galimatías teórico oficial para explicar que la revolución (Ver) castrista es un fenómeno único e incomparable, por lo cual todo lo que se haga o se diga responde a situaciones específicas diferentes del resto de la humanidad y, por lo tanto, no tiene sentido referirse a fracasos anteriores o barbaridades comprobadas. La eliminación de las fiestas de Navidad o el intento en los años sesenta de eliminar la vida nocturna y la alegría característica de los cubanos se justificaron con las ‘características peculiares’. Cuando Cuba era un miembro del campo socialista (Ver) el socialismo cubano, indisciplinado y más ineficiente aún que sus ‘hermanos’ europeos, se justificaba por las ‘características peculiares’ del proceso cubano. Cuando en la década de los noventa otros países ‘socialistas’ como Viet Nam o China intentan mejorar sus relaciones con Estados Unidos para salir del atolladero, el castrismo se niega a hacerlo alegando características peculiares de la situación cubana. Las características peculiares se dejan de lado, sin embargo, cuando los intereses castristas aconsejan  lo contrario, como la absurda celebración oficial del nacimiento de Lenin o la copia de las ceremonias militares soviéticas en la Plaza de la Revolución (Ver).

 

Carnet de Identidad: Uno de los principales instrumentos de represión y control del castrismo, el ‘carnet de identidad’ es un documento de identificación de carácter obligatorio que debe llevar consigo toda persona mayor de 14 años, con excepción de los miembros de las Fuerzas Armadas que utilizan un “carnet militar”, pues el Ministerio del Interior (Ver) sí utiliza para sus miembros el carnet de identidad. Los menores de esa edad deben tener una “tarjeta de menor” con un número de identificación permanente que se traslada al carnet de identidad a la edad requerida. Aunque muchos países utilizan documentos de identidad para sus ciudadanos, en el castrismo el carnet de identidad cumple una función de control tremendamente mayor, la reflejar la dirección de la persona y las veces que se ha ido mudando a diferentes direcciones, el estado civil y nombre del cónyuge, padres e hijos, el lugar donde trabaja y la actividad que realiza, así como el historial de los diferentes lugares donde ha trabajado y por qué se ha trasladado, y la fatídica parte de “anotaciones especiales” donde se registra codificadamente el historial político y delictivo de la persona (delitos comunes y ‘contrarrevolucionarios’) así como el nivel de “peligrosidad” (Ver) asignado a la persona. No portar consigo el carnet de identidad impide la entrada a edificios públicos y gubernamentales (toda la propiedad es gubernamental) y puede ser causa de multas o detención de acuerdo a la situación.

 

Casa de oficiales: Instituciones de recreo y esparcimiento para oficiales de las Fuerzas Armadas o el Ministerio del Interior (Ver) donde generalmente se consiguen alimentos y bebidas que no se obtienen en el resto de las instituciones destinadas a la población, y donde las condiciones de estancia e higiene son superiores a las existentes para el resto de la población. Los casos extremos son las “casas de los generales” para oficiales que ostentan ese grado, donde el nivel de suministros y comodidades es infinitamente superior a los de la casas de oficiales.

 

Casa de protocolo: Casas controladas por los organismos del Partido (Ver) y el gobierno para celebrar “actividades’ (Ver) de ‘protocolo’, es decir, comidas especiales con abundancia de alimentos y bebidas alcohólicas donde se agasaja a visitantes del exterior o de provincias con cualquier pretexto que posibilite una comida extraordinaria. Naturalmente, la población común y los trabajadores sin cargos oficiales no tienen acceso a ellas, a veces ni conocimiento de todas las ‘casas de protocolo’ que existen.

 

Casa de visitas: Casas controladas por los organismos del Partido (Ver) y el gobierno para albergar a los visitantes de la capital (si están en el interior del país) o del interior del país (si están en la capital) ante la carencia, pocas condiciones y mal servicio de los hoteles y las instalaciones del turismo nacional. Las casas de visita tienen distintos ‘niveles’ (Ver), desde palacetes reservados para los ‘altos niveles’ hasta las más sencillas reservadas para ‘cuadros de menos nivel’. En todas ellas, independientemente del ‘nivel’, los suministros y comodidades son muy superiores a lo que puede obtenerse por el público en la red del turismo y gastronomía estatal.

 

Casa del oro: Tiendas creadas por el castrismo en los años ochenta para comprar a la población, mediante ‘certificados de divisas’ (Ver) y bonos de acceso a las diplotiendas (Ver), y a precios que no se pueden negociar, todo el oro, plata, joyas, juegos de cubiertos, porcelanas y obras de arte en general que constituían los tesoros familiares celosamente guardados por años y que los cubanos debieron vender para obtener de alguna manera acceso a productos alimenticios, vestuario y otros artículos de primera necesidad que no se podían obtener en el mercado ‘normal’ del racionamiento castrista. La población bautizó muy rápidamente a estas tiendas como ‘las tiendas de Hernán Cortés’, en referencia a los conquistadores españoles que se llevaban el oro y la plata de América a cambio de ‘espejitos de colores’ (Ver).

 

Caso Fulano: Lenguaje de la población para referirse a situaciones que constituyeron o constituyen escándalo pero que no se pueden mencionar por su nombre. Así, todo el proceso que llevó al fusilamiento del general Ochoa se menciona como el “caso Ochoa”, la detención y encarcelamiento de un destacado malversador en desgracia (no malversó más que otros Ministros o ‘cuadros’ (Ver) aún en el poder) se conoce como el “caso Landy”.

 

CDR: Institución represiva organizada en cada calle y barrio del país, los Comités de Defensa de la Revolución fueron creados por el Comandante en Jefe (Ver) en 1960 como “un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva” y constituyen la organización de masas (Ver) más grande y absurda creada por el castrismo. Cada vez que ha existido un intento de asignar a los CDR otras tareas vinculadas a la vida de la comunidad, el propio Comandante en Jefe se ha encargado de reiterar que la principal tarea de los CDR es la vigilancia revolucionaria (Ver), lo que constituye la manera oficial de referirse al espionaje y represión de las actividades de la población. Loa CDR realizan guardias (Ver) cederistas (Ver) todas las noches de la semana (aunque sus miembros deban trabajar al día siguiente) y constituyen elementos principales en el sistema de ‘verificación’ (Ver) de la población. Aunque pertenecer al CDR no es legalmente obligatorio, infinidad de personas son miembros del CDR para evitar señalarse como desafectos (Ver) en la propia cuadra donde viven. 

 

Cederista: Aporte idiomático del castrismo para definir a los miembros del  Comité de Defensa de la Revolución, CDR (Ver). Significativamente, los personajes que se sienten orgullosos de pertenecer al comité se llaman a sí mismos ‘cederistas’ igual que los designa la propaganda oficial; los que están en el CDR por guardar la forma y no destacarse como desafectos (Ver) hablan del tema solo cuando le preguntan y habitualmente no se dicen a sí mismos ‘cederistas’ sino ‘miembro del comité’ o ‘pertenezco al comité’.

 

Celebración: Hábito gubernamental de celebrar cualquier aniversario (Ver) que le resulte conveniente a sus intereses, la celebración de los 150 años del ferrocarril o de las ‘parrandas’ de una provincia siempre se reviste de un tinte político y se enfoca de manera favorable al castrismo. Los aspectos que no interesa destacar no solamente no se celebran sino que ni siquiera se mencionan, y como es natural, nadie puede celebrarlos por su cuenta sin arriesgarse a la respuesta brutal del castrismo.

 

Central de Trabajadores de Cuba (CTC): Nombre oficial de la organización sindical castrista. Fundada muchos años antes del castrismo con las mismas siglas CTC refiriéndose a Confederación de Trabajadores de Cuba, a partir de 1959 se conoció como la CTC-R (revolucionaria), pero posteriormente se cambió su nombre por “Central” para estar más acorde con el estilo soviético, y se retiró la R de ‘revolucionaria’. Afiliada a la organización sindical internacional controlada por los comunistas, su característica fundamental ha sido siempre la desvinculación absoluta de los intereses de los trabajadores y su servilismo total a las directivas del Partido (Ver) y el Comandante en Jefe (Ver).

 

Centralismo democrático: Forma de funcionamiento de los Partidos y las juventudes comunistas, definida por Lenin, cuya principal característica es que no tiene nada de democrático. El centralismo democrático obliga a las organizaciones subordinadas a aceptar sin réplica las ‘orientaciones’ (Ver) y decisiones de los organismos superiores, y a los integrantes de cada estructura de dirección a subordinarse a las decisiones de la mayoría, sin derecho a discrepar o adoptar criterios diferentes una vez que se han tomado las decisiones. De esta manera, cuando el Buró Político (Ver) del Partido (Ver) toma una decisión, ésta comienza a bajar al comité central (Ver), las organizaciones provinciales y municipales, hasta los núcleos (Ver), y debe ser ejecutada disciplinadamente por toda la militancia. Supuestamente, las decisiones se toman teniendo en cuenta el criterio de la mayoría y escuchando la opinión de los organismos subordinados, pero en la vida real nada de esto sucede, y son los organismos superiores, y el ‘máximo líder’ (Ver) quienes deciden la política a seguir por la organización.

 

Centros espirituales: Argot popular para referirse al último lugar posible donde puede  hallarse un producto que escasea. Cuando determinado producto no aparece ‘ni en los centros espirituales’ significa que no hay manera de obtenerlo ni legal ni ilegalmente, ni con pesos cubanos ni con dólares.

 

Certificado de divisas: Mecanismo financiero-represivo del castrismo creado antes de la “dolarización” (Ver) de la economía y la introducción del “peso convertible” (Ver), para controlar la circulación de moneda extranjera en manos de cubanos. Los cubanos regresando del exterior con dólares o cualquier moneda libremente convertible, cuya posesión era ilegal entonces, debían cambiarlos en el Banco Nacional por ‘certificados de divisas’ y utilizarlos en las ‘diplotiendas’ (Ver) autorizadas a recibirlos (que no eran todas) para adquirir productos que pudieran venderse en ‘certificados de divisas’ (que no eran todos). Con el certificado de divisas el gobierno pretendía controlar quién tenía dólares y en que cantidad, con que frecuencia los recibía y en que los gastaba. Además, el gobierno recibía dólares reales a cambio de ‘certificados’ que solo podían utilizarse en determinadas circunstancias y siempre con la preocupación de que podían quedar sin valor alguno por una simple decisión del castrismo. Con la ‘dolarización’ (Ver) de la economía en 1994 los certificados de divisas perdieron su razón de ser.

 

Che Guevara: Ernesto Guevara de la Serna, argentino incorporado a la expedición del Granma con Fidel Castro, participó en la lucha guerrillera y recibió grados de Comandante. Después de 1959 fue designado Presidente del Banco Nacional, y posteriormente Ministro de Industrias, provocando desastrosos resultados en ambas instituciones. Sus desavenencias con el Comandante en Jefe (Ver), su público desprecio por la Unión Soviética, y su espíritu aventurero le llevaron a dos desastrosas aventuras guerrilleras, la primera en el Congo en 1965, y posteriormente en Bolivia, donde murió en 1967. Sus veleidades teóricas sobre conciencia comunista y el ‘hombre nuevo’ se utilizaron por la propaganda (Ver) castrista para crearle una leyenda de pureza, desprendimiento y sacrificio que son actualmente un arma de la revolución (Ver) propagandística en todo el mundo, y fuente de divisas para el castrismo.

 

Científico: Calificativo oficial aplicado a todo lo creado por el comunismo aunque se base en las ideas más retrógradas y elementales. Partiendo de la definición de Federico Engels de ‘socialismo científico’ se crearon los conceptos de comunismo científico, dirección científica de la sociedad, dirección científica de la economía, y “ciencias” tales como ‘construcción del Partido’, ‘ateísmo científico’  (Ver) y ‘planificación (Ver) científica’. Los ‘logros’ de tales ciencias se desplomaron en 1989 con el muro de Berlín, pero eso no impide que el castrismo siga dando carácter ‘científico’ a toda su obra e ideas.

 

Círculo de estudios: Instrumento básico de adoctrinamiento y embrutecimiento de la población, el círculo de estudios es una reunión a la que se asiste por obligación para ‘estudiar’ y ‘debatir’ los discursos del Comandante en Jefe (Ver) o documentos del Partido (Ver) fundamentalmente. Los trabajadores tienen el círculo de estudios en el trabajo, y después el CDR (Ver) lo repite (siempre con retraso). Los militantes del Partido, además, tienen el mismo círculo de estudios en el núcleo del Partido (Ver) y están en la obligación de asistir al del CDR, por lo que reciben triple dosis. Algunas mujeres militantes del Partido o la Juventud comunista (Ver) deben asistir también al círculo del ‘bloque de la Federación’ (Ver) donde reciben la cuarta dosis de lo mismo.

 

Círculo social obrero: Denominación oficial con que el castrismo bautizó los clubes privados nacionalizados en 1960, y que se mantiene como nombre genérico para las instituciones recreativas y de esparcimiento que administran los sindicatos (Ver) para uso de los trabajadores, con un pésimo nivel de condiciones materiales y de higiene y elevado nivel de conflictos personales, broncas y consumo alcohólico, donde los menos habituales asistentes son los ‘trabajadores’ para los que el círculo social obrero fue creado.

 

Ciudadano: Denominación peyorativa del castrismo para dirigirse a los que no son considerados “compañeros”; generalmente al mencionarse al ‘ciudadano Fulanito’ es para presentar el rosario de acusaciones y conductas inaceptables que el ‘ciudadano’ ha mantenido y mantiene. Aunque en los primeros días del castrismo en 1959 el concepto ‘ciudadano’ se utilizaba rememorando la Revolución Francesa, pronto fue sustituido por “compañero” (Ver) y la palabra ciudadano quedó como trato peyorativo de la policía (Ver) y el gobierno para los ‘desafectos’ (Ver). Los delincuentes comunes, si no actúan contra la revolución, no son necesariamente considerados ciudadanos, pero todos los adversarios son ciudadanos, porque no pueden ser considerados compañeros.

 

Clase obrera: Denominación clásica del marxismo para el proletariado; el concepto clase obrera se utiliza en la demagogia castrista para referirse a ‘los intereses de la clase obrera’ o ‘los criterios de la clase obrera’ cuando en realidad se habla de los intereses del castrismo y los criterios del castrismo. El concepto clase obrera se utiliza también como elemento sectario cuando se quiere excluir a los campesinos, y sobre todo a los profesionales e intelectuales, de algo determinado, como cuando se exige que las filas del Partido (Ver) estén integradas en un determinado porciento por miembros de ‘la clase obrera’ y se impide el ingreso de profesionales, artistas  o campesinos.

 

Cliente: El que compra productos o servicios fabricados por el estado cubano, si es extranjero o paga en dólares. Si es cubano se denomina ‘usuario’ (Ver). Aunque teóricamente el cliente siempre tiene la razón (aunque no en la vida real castrista), el usuario nunca la tiene pues la tiene el estado. Si es el castrismo quien compra a la población o los campesinos determinados productos, entonces los otros son vendedores pero el estado no es cliente. Cuando el estado cubano o sus empresas compran en el exterior no son clientes sino compradores.

 

Código penal: Codificación de leyes y regulaciones gubernamentales para legitimar el uso de la represión y ejercer el control de la población por parte del castrismo. Al no existir en el estado comunista la separación de poderes, ni conceptual ni prácticamente, el código penal recoge las regulaciones y legislación elaborada por los mismos ejecutores y gobernantes, y su posibilidad de interpretación se reduce a la interpretación oficial. Cuando los intereses del castrismo recomiendan modificar el código penal éste es modificado de inmediato, sin posibilidad de evitarlo.

 

Cola: La realidad más constante y la palabra más mencionada en Cuba durante la era castrista, la cola es la “fila” o “línea” donde es necesario ‘marcar’ para obtener algo, sea un producto alimenticio, la entrada a un cine o un documento oficial. La cola más famosa es la de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, a donde acuden los cubanos con la intención de obtener un visado temporal o permanente para viajar a USA, pero en realidad en todas las actividades cotidianas es necesario realizar la cola, debido a la combinación de la carencia de ofertas con el mal servicio al público. Aún para obtener productos racionados es necesario hacer la cola: en la ‘bodega’ se hace cola para obtener alimentos, en el ‘puesto’ se hace cola para obtener viandas y vegetales, en la farmacia se hace cola para obtener medicamentos, en las tiendas se hacen colas para adquirir ropa, zapatos o productos del hogar, en la calle se hace cola  para montar en la ‘guagua’ (Ver) o en un taxi, en las cafeterías y restaurantes se hacen colas para lograr el acceso al lugar. Los turistas extranjeros tienen preferencia en estas colas por sobre los cubanos. La mayoría de las colas son permanentes, físicas, reales, es decir, es necesario estar ‘marcando’ con la presencia física para mantener el derecho al lugar que se ocupa. Otras colas son “latentes”: cuando es necesario marcar durante muchos días la cola se organiza por turnos y guardias; las personas se turnan para ‘cuidar la cola’ durante las 24 horas y evitar que llegue alguien y organice otra cola paralela desconociendo la existente; a una hora predeterminada se produce el ‘pase de lista’: los mencionados deben demostrar su presencia en el pase de lista para evitar ser borrados, los ausentes pierden su derecho al puesto en la cola; varias horas antes de comenzar a funcionar lo que ha motivado la cola todos van ocupando sus puestos y la cola se convierte en real y permanente, avanzando según el ritmo de la venta o el servicio de que se trate. El tercer tipo de cola es la que podría llamarse “virtual”: después de marcar en una cola real para obtener un servicio, por ejemplo, tapicería y reparación de muebles, se elabora una lista por la institución que ofrece el servicio, y las personas se retiran a sus casas a esperar que dentro de varios días, semanas o meses, o nunca, se les avise de que  recibirán el servicio que han solicitado.

 

Cola de los parados: Lenguaje popular aplicado a las colas de espera de los ómnibus de la ciudad en la cabecera de los itinerarios: la cola regular la forman quienes intentan viajar sentados, que suben primero al ómnibus, mientras la ‘cola de los parados’ solo camina, en teoría, cuando ya no quedan asientos disponibles. En realidad, la cola de los parados comienza a moverse y presionar desde el primer instante, y al primer titubeo en la cola de los sentados comienza a entrar a la guagua, con lo que en muchas ocasiones se consiguen algunos asientos disponibles desde la cola de los parados. Teniendo en cuenta las deficiencias crónicas del transporte urbano de pasajeros en Cuba durante muchos años, una posición avanzada en la cola de los parados ofrece más oportunidades de llegar más temprano que una posición intermedia o trasera en la cola regular.

 

Columna Juvenil del Centenario: Institución creada a fines de los años sesenta como ‘tarea de choque de la juventud’, destinada fundamentalmente para el corte de caña en las provincias orientales del país y utilizada como alternativa a las UMAP (Ver) y el servicio militar obligatorio (Ver). Era dirigida personalmente por el secretario general de la juventud comunista (Ver) y representaba el ‘espíritu’ de la juventud cubana en esos tiempos de lucha, según la propaganda oficial, cuando se quería que todo el país pensara priorizadamente en la agricultura y la zafra de los 10 millones (Ver) que se aproximaba. En los años setenta fue disuelta sin penas ni glorias.

 

Comandante en Jefe: Grado militar inventado y autoasignado por Fidel Castro para su uso exclusivo. Generalmente, en todos los países la condición de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas la ostenta el Jefe de Estado; en el castrismo, Comandante en Jefe no es una condición sino un grado militar otorgado a Castro por él mismo, lo que significa que ostenta con carácter vitalicio el mayor grado militar posible del país, a pesar de su escasa historia combativa personal, aún si no fuera jefe de estado: de 1959 a 1976 fue Comandante en Jefe sin ser formalmente jefe de estado; desde 1976 es oficialmente jefe de estado, pero constitucionalmente el jefe de estado en Cuba es considerado “jefe supremo” de las Fuerzas Armadas, no ‘Comandante en Jefe’. Consiguientemente, aún si otra persona fuera un día designada jefe de estado no podría considerarse Comandante en Jefe, porque este es un título reservado para uso exclusivo del propio Comandante en Jefe.

 

Combate: Acción militar que será más o menos destacada por el castrismo en dependencia de los intereses gubernamentales. Las pocas escaramuzas guerrilleras en la que el Comandante en Jefe (Ver) tuvo alguna lejana y protegida participación se destacan como grandes e ‘históricos’ combates; los combates donde se obtuvieron victorias se detallan, explican y estudian, y sus aniversarios (Ver) se celebran cada año. De los combates potenciales, que nunca se realizaron, se cuentan leyendas que nadie puede verificar. Simultáneamente, los combates que fueron dirigidos por jefes militares que posteriormente cayeron en crisis (Ver) con el Comandante en Jefe son minimizados en la historia, o no se mencionan, o se adultera la información para ignorar a quienes deben ser ignorados según los intereses del castrismo. De igual forma, los combates o parodias de combates donde los resultados fueron desastrosos para el Comandante en Jefe no se mencionan nunca más.

 

Combatiente: Originalmente, miembro de las Fuerzas Armadas aunque no estuviera en combates. Posteriormente, el calificativo se amplió a las milicias (Ver); después a cada evento donde se quisiera destacar una importancia o trascendencia: la Federación de Mujeres (Ver) inventó el título de ‘madres combatientes por la educación’ para las personas que apoyaban el trabajo en las escuelas, la prensa creó los ‘combatientes de los cascos blancos’ para referirse a las personas vinculadas al trabajo de la construcción, y el gobierno designó ‘combatientes internacionalistas’ a todos los que participaban en misiones militares en el extranjero. El término combatiente no necesariamente se refiere a alguien que haya estado o esté en combates.

 

Combatir al enemigo: Consigna oficial del castrismo, ‘combatir al enemigo’ se aplica para cualquier cosa: combatir puede significar combates armados, declaraciones y discursos, desfiles, manifestaciones públicas, recogida de escombros, limpieza de calles, mientras ‘enemigo’ (Ver) es un concepto tan abstracto que se utiliza para lo que haga falta: forman parte del enemigo el gobierno de Estados Unidos, sus Fuerzas Armadas, sus órganos de inteligencia, así como la burguesía (Ver) internacional, el imperialismo (Ver), los contrarrevolucionarios (Ver), desafectos (Ver), disidentes (Ver) y sus aliados, simpatizantes o simplemente cualquiera que sea considerado enemigo en un momento. Combatir al enemigo puede ser una movilización (Ver) militar, una operación represiva contra la disidencia, un registro de vivienda sin orden judicial, la detención de personas, los interrogatorios prolongados o el mantenimiento en prisión sin celebrar juicio.    

 

Combinado del Este: Prisión central para varones ubicada al este de La Habana, construida desde la década de los 70, alberga miles de presos comunes y prisioneros de conciencia en condiciones extremadamente precarias. Como el castrismo no reconoce presos políticos (Ver) sino ‘reclusos contrarrevolucionarios’ (Ver), mezcla los prisioneros de conciencia  con los presos comunes en el Combinado del Este con el objetivo de quebrarlos moralmente. El incremento de la represión y el auge de la delincuencia en el país han provocado por mucho tiempo la superpoblación del penal, lo cual convierte en más precarias cada día las condiciones de permanencia. Cuba ostenta bajo el castrismo el dudoso privilegio de contar con las mayores proporciones de población penal por miles de habitantes en América Latina. 

 

Comercialización: Palabra del lenguaje económico castrista para referirse a la compra-venta de mercancías en las empresas estatales. Como en los años sesenta se desarrolló una absurda teoría antieconómica fundada en las enseñanzas y ‘el espíritu del Che’ (Ver), eliminando los controles económicos, la contabilidad y la estadística, las ventas comenzaron a llamarse “entregas”, pues no se admitía la existencia de compra-venta entre instituciones estatales. Después de la debacle de la zafra de los 10 millones (Ver)  y sus fundamentos teóricos, fue necesario comenzar a aceptar (aún de mala gana) la existencia de relaciones mercantiles en la economía, se introdujo el concepto de ‘comercialización’ y se crearon los departamentos de comercialización en las empresas.

 

Comercio desigual: Concepto técnico de la economía de amplia utilización en organismos internacionales; en el castrismo ‘comercio desigual’ se utiliza por la propaganda (Ver) oficial para referirse a las relaciones comerciales internacionales que se desarrollan habitualmente, porque se afirma que cuando los países de más desarrollo comercian con los menos desarrollados están estableciendo relaciones de intercambio desigual. Para la propaganda oficial, el comercio castrista con la Unión Soviética y Europa oriental era considerado ‘comercio justo’ (Ver) porque el bloque soviético subsidiaba la economía cubana.

 

Comercio justo: Definición gubernamental castrista para referirse a las relaciones comerciales con la Unión Soviética y Europa oriental que se basaban en el subsidio (Ver) de la economía cubana en nombre del ‘internacionalismo proletario’ (Ver). El ‘comercio justo’ pagaba el azúcar a Cuba alrededor de 5 veces más que el precio del mercado mundial, y vendía el petróleo a 1/3 del precio del mercado mundial, re-escalonaba constantemente las deudas hasta condonarlas, y entregaba todo el armamento y material de consumo de las Fuerzas Armadas gratuitamente. En 1991, con la disolución de la Unión Soviética y la desaparición de los subsidios, la economía cubana entró en un período de crisis crónica de la cual no ha podido recuperarse jamás; coincidentemente, en ese mismo tiempo Castro arreció la ofensiva de culpar al ‘criminal bloqueo de Estados Unidos’ (Ver) de todas las desgracias de la economía cubana.

 

Comisión: Grupo de personas creado para analizar o resolver determinado problema; las ‘comisiones’ proliferan en el castrismo en todas partes y a todas horas. La falta de definiciones administrativas y la no asignación de autoridad (Ver) real a los funcionarios hacen imperiosa la necesidad de las ‘comisiones’ para que todos digan y escuchen algo y, sobre todo, para diluir la responsabilidad cuando se presentan los problemas. En el ‘trabajo político’ (Ver) las comisiones se crean para coordinar el trabajo del Partido (Ver) con las organizaciones de masas (Ver). Desde hace mucho tiempo se estableció una directiva que ordena que en toda comisión que participe el Partido será el Partido quien presida la comisión, independientemente del asunto de que se trate.

 

Comisión de embullo: Grupo de personas que trabaja en eventos políticos como congresos (Ver), asambleas (Ver) y reuniones (Ver) de todo tipo con el objetivo de darle ‘temperatura’ al evento, por ejemplo, vociferando determinadas consignas a favor del gobierno, organizando manifestaciones ‘espontáneas’ de apoyo a cualquier cosa que se requiera, aplaudiendo y coreando consignas.

 

Comisión de Energía: Absurda institución burocrática del castrismo creada a mediados de los ochenta con el objetivo de analizar el consumo energético del país y proponer medidas para su optimización. Sin autoridad real, dirigida por burócratas, y con una misión imprecisa e imposible por la falta de autoridad y de recursos, la comisión nacional de energía tenía que debatirse entre la abulia y la ineficiencia, y nunca pudo proponer o recomendar medidas en verdad efectivas y aplicables para la optimización del uso de la energía, así como nunca pudo realizar verdaderos análisis del consumo de energía por falta de la información adecuada.

 

Comité Central: Organismo de dirección en los Partidos comunistas; teóricamente el comité central es electo por el congreso del Partido (Ver)  y dirige el Partido entre congresos, debiendo reunirse periódicamente al menos una vez cada tres meses en un “pleno del comité central” (Ver) donde se trazan directivas sobre los aspectos más importantes de la vida política, económica y social del país. Organismo burocratizado, el comité central se dirige por un ‘secretariado’ (Ver) que supuestamente se reúne semanalmente,  y se apoya en  “departamentos” compuestos por burócratas encargados de ‘ejercer las tareas de dirección y control’ que corresponden al Partido en su ‘papel rector’ (Ver) de la vida del país. En la práctica, los departamentos que atienden la economía se inmiscuyen constantemente en la labor administrativa y supervisan a Ministros y otros funcionarios. Los departamentos del Partido más mencionados en Cuba son el de “orientación revolucionaria” (Ver) y el de ‘organización’, encargado de las tareas de organización interna del Partido. En los últimos años, las reuniones del Comité Central del Partido son cada vez más escasas y distantes.

 

Comité de base: Agrupación de base de la Juventud Comunista (Ver), se crea en las escuelas y centros de trabajo donde existen militantes de la juventud, con funciones muy similares a las de los núcleos del Partido (Ver), pues estos militantes de la juventud se definen como las canteras (Ver) del Partido. En realidad, como mismo hacen los núcleos del Partido, los comités de base supervisan la actividad de los jóvenes, elaboran directivas y ejercen una función de control sobre el resto de los jóvenes de los centros de trabajo y las escuelas.

 

Comité de dirección: Organismo de dirección de nivel medio de la Juventud Comunista (Ver), se crea en las grandes escuelas o centros de trabajo donde existen diversos comités de base (Ver) para coordinar su trabajo; constituyen un eslabón intermedio entre el comité de base y los órganos municipales de la organización.

 

Comité de zona: Organismo de dirección intermedia de los CDR (Ver), el comité de zona agrupa unos 15 ó 20 CDR para coordinar el trabajo. Como a pesar de la propaganda y el constante ajetreo la única función real de los CDR es la ‘vigilancia revolucionaria’ (Ver), es en el comité de zona donde se coordinan las actividades de vigilancia y donde se realizan los contactos con ‘la seguridad’ (Ver) en todos los asuntos relacionados con las personas que viven en el área que abarca ese comité de zona.

 

Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros: Especie de secretariado del consejo de Ministros castrista, formado por el presidente del consejo de Ministros, que es el Comandante en Jefe (Ver), varios vicepresidentes del consejo de Ministros y un secretario. Cada vicepresidente del consejo de Ministros, llamado también viceprimer Ministro, dirige varios Ministerios subordinados: por ejemplo, un viceprimer Ministro dirige a los Ministerios de transporte y comunicaciones, otro a los Ministerios de educación y educación superior. Algunos Ministerios son atendidos directamente por el Comandante en Jefe: los de las Fuerzas Armadas y del Interior por su trascendencia en el mantenimiento del poder, el de cultura por la sensibilidad de las relaciones con los intelectuales, y el de  salud pública por la predilección que siente el Comandante en Jefe por un sector de la vida nacional donde, según él mismo declara, el pueblo agradece enormemente lo que se hace por su bienestar. En la vida práctica, con el funcionamiento del comité ejecutivo del consejo de Ministros, el consejo de Ministros se reúne muy pocas veces, y los Ministros quedan limitados al viceprimer Ministro correspondiente, y pasan semanas o meses sin poder despachar con el presidente del consejo de Ministros, que es precisamente el Comandante en Jefe.  

 

Comité Estatal de Precios: Absurda institución burocrática de los gobiernos comunistas incluido el castrista, es un Ministerio encargado de analizar y establecer los precios de TODOS los productos y servicios que se venden en el país, tanto para empresas estatales como para cooperativas y particulares. El comité estatal de precios debía establecer todos los precios uniformemente y para todo el país mediante directivas. Una de sus primeras directivas en los años ochenta fue el intento de reglamentar los precios de los panes con croqueta, producto de gran demanda en la calle por la situación de escasez alimenticia. Elaborando variantes para enfrentar la inestabilidad de los abastecimientos, las directivas establecían el precio del pan con croqueta si era pan ‘suave’, de ‘bocaditos’ o  el más común, si tenía puré de tomate o no, o algún sustituto, cebolla o no, o algún sustituto y así hasta la locura: casi 100 combinaciones de precios para sencillos panes con croquetas que entonces costaban alrededor de 20 centavos. Como es natural nadie entendió la directiva, que no fue cumplida en absoluto. La gestión de este comité estatal terminó con más penas que gloria cuando el castrismo lo disolvió en medio de los ‘cambios económicos’ de los noventa, lo que algunos repiten continuamente como si lo creyeran.

 

Comité Militar: Organismo municipal de las Fuerzas Armadas encargado del registro y control de las personas en edad militar (varones desde los 16 años) con el objetivo de organizar los reclutamientos del servicio militar obligatorio (Ver) y las ‘unidades de reservistas’ (Ver) que se movilizan para completar las unidades regulares. Las citaciones del Comité Militar son inapelables, y las personas citadas al Comité Militar pueden terminar ese día reclutados para el servicio militar obligatorio, integrados a una unidad militar, o embarcados al exterior en cumplimiento de una ‘misión internacionalista’ (Ver). Cuando cualquier persona en edad militar se muda, o un militar se desmoviliza, está obligado por ley a presentarse en el Comité Militar correspondiente y llenar los formularios establecidos. La asignación de puestos de trabajo o escalafones escolares requiere obligatoriamente la presentación de los documentos del Comité Militar.

 

Compañero: Categoría oficial utilizada por el castrismo para dirigirse a las personas, en sustitución de la palabra ‘camarada’ (Ver) utilizada en el bloque soviético. ‘Compañera, por favor, dígame que hora es’, o ‘arriba compañeros, vamos a organizar la cola a ver si terminamos mas rápido’, o ‘los compañeros que están allá al fondo que se acerquen un poco más para que puedan oír al compañero del Partido (Ver) que va a dirigirnos la palabra’.  El uso de “compañero” exime la necesidad de utilizar palabras ‘burguesas’ como señor, señora, don, doña, caballero.

 

Complejo agroindustrial: Nombre asignado en los años ochenta a las empresas estatales organizadas en los centrales azucareros, que unían en la misma administración las actividades agrícolas de producción de caña de azúcar y las actividades industriales de producción azucarera. Aunque esta era la característica tradicional de la producción azucarera cubana durante muchos años, al triunfo del castrismo las actividades quedaron separadas, subordinándose la producción cañera a la institución que dirigía la agricultura, conocida como INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria), y la producción azucarera al Ministerio del Azúcar, creado en los años sesenta. La creación de los complejos agroindustriales en los años ochenta fue anunciada como una novedosa y radical transformación organizativa de la economía castrista, pero lo cierto es que nunca, en ningún momento y bajo ninguna circunstancia, a pesar de la priorización (Ver) del sector y la participación personal del Comandante en Jefe (Ver) y el Partido (Ver) en el control de la actividad, la producción azucarera castrista ha logrado los volúmenes de producción ni los niveles organizativos y de eficiencia existentes en el sector azucarero antes del triunfo de la revolución (Ver).

 

Comunidad: Abreviado de “comunidad cubana en el exterior”, es el nombre que utilizó en 1979 el gobierno castrista para referirse a los cientos de miles de cubanos que residían fuera de Cuba por situaciones políticas, y que hasta ese momento habían sido definidos como ‘gusanos’ (Ver) y ‘apátridas’ (Ver). Cuando la necesidad de dólares en otra de las continuas crisis económicas llevó al Comandante en Jefe (Ver) en 1979 a permitir visitar su país de nacimiento a cientos de miles de cubanos considerados apátridas, resultaría improcedente llamarle gusanos a quienes vendrían a visitar a sus familias gastando dólares que engrosarían las arcas del castrismo, así que la propaganda oficial creó el concepto de ‘comunidad cubana en el exterior’ que el lenguaje popular fue convirtiendo en ‘la comunidad’ y ‘los comunitarios’. Decía el chiste popular de entonces que los visitantes eran ‘mariposas’, que la metamorfosis se había producido de gusanos a mariposas.

 

Comunismo científico: Una de las ‘tres partes integrantes del marxismo-leninismo’, junto a la filosofía (Ver) y la economía política (Ver), pretendía ser la sociología general en la teoría fundamentalista que justificara toda la barbarie y destrucción que el comunismo ha significado para los pueblos donde se ha establecido. El calificativo de científico era imprescindible para argumentar que todo lo que se realiza tiene una fundamentación científica y que, por lo tanto, tiene que dar resultados positivos más tarde o más temprano. En las universidades se creó la carrera de comunismo científico y se otorgaban títulos de Licenciado en comunismo científico.

 

Conciencia: Categoría fundamental de la filosofía marxista (Ver), el término en el castrismo se vincula más al concepto religioso y se considera como una actitud (Ver) ante la revolución (Ver), donde la conciencia obliga al hombre a actuar en ‘el espíritu del Che’ (Ver), a favor de la revolución y de las causas justas y rechazar al ‘enemigo’ (Ver); la conciencia lleva al hombre a trabajar más y más sin exigir nada a cambio en aras de construir un ‘futuro luminoso’ (Ver) que habrá de llegar algún día bajo la dirección del Comandante en Jefe (Ver), y se opone al vulgar ‘materialismo’ capitalista y las ansias de bienestar y enriquecimiento. En uno de sus muchos desatinos conceptuales, Raúl Castro proclamó a voz en cuello (como es habitual) hace casi tres décadas: “no vamos a crear conciencia con la riqueza, sino riqueza con la conciencia”. Hasta hoy, esa conciencia tan necesaria al castrismo no se ha logrado materializar, y mucho menos la proclamada riqueza, lo que no impide que el concepto se siga repitiendo día a día hasta el absurdo.

 

Concientizar: ‘Aporte’ gramatical castrista al idioma, concientizar significa ‘crear conciencia’ (Ver), es decir, educar a las personas en la ideología castrista para que respondan a los intereses del gobierno, repetir y repetir la misma idea una y otra vez hasta que la persona logre ‘interiorizarla’ (Ver), hacerla suya y actuar en consecuencia (Ver), es decir, como el castrismo desea. Es uno de los objetivos de la Batalla de Ideas (Ver).

 

Conclusiones: Palabras finales de una reunión (Ver), discurso que se pronuncia para clausurar determinado evento, y donde se supone que se resumen los aspectos fundamentales que han sido tratados y se definen pautas a seguir. En cada reunión o evento es necesario hacer las conclusiones, a veces simplemente repitiendo lo que ya se sabe, a veces trazando pautas que no tienen nada que ver con lo analizado y acordado. Las conclusiones las realiza la persona de más autoridad entre los presentes, lo que indica que como regla general el Comandante en Jefe (Ver) dice la última palabra.

 

Condecoración: Reconocimiento de carácter público por una labor realizada. El castrismo siente debilidad por las condecoraciones y premiaciones simbólicas que no impliquen premios materiales, y es habitual ver a los altos funcionarios (Ver)  condecorarse unos a otros. Así, los CDR (Ver) condecoran a la Federación (Ver) por su contribución a la vigilancia revolucionaria, la Federación condecora a los sindicatos (Ver) por su contribución a la liberación de la mujer (Ver) y los sindicatos condecoran a los CDR por su contribución a la vigilancia revolucionaria (Ver) en los centros de trabajo, y así se cierra el circuito y todos quedan condecorados.

 

Condiciones de vida: Concepto de la economía y la sociología que refleja las características materiales de la vida de las personas, vinculado a la alimentación, vivienda, salud, esparcimiento, vida espiritual y otros factores. En la propaganda (Ver) oficial castrista se repite que las condiciones de vida precastristas eran extremadamente difíciles, condiciones infrahumanas (Ver) que el castrismo superó para siempre con la transformación revolucionaria. En realidad, las condiciones de vida de la población cubana bajo el castrismo no fueron  nunca la panacea que la propaganda pretende, y mucho menos en tiempos del ‘período especial’ (Ver). Sin entrar en detalles estadísticos, el área de vivienda en buen estado por habitante, las frecuencias de viajes de ómnibus urbanos, o los percápitas de consumo de carne o disponibilidad de teléfonos dejan mucho que desear en la comparación con las realidades cubanas precastristas, por no hablar de los costos emocionales de la población para sobrevivir la situación.

 

Condiciones infrahumanas: Frase oficial castrista para referirse a condiciones de vida (Ver) que se quieren destacar como muy lamentables, sea porque se refieren a un país capitalista, la Cuba precastrista o a algún gobierno que no se considera amigo. Cuando las mismas condiciones se presentan en la Cuba castrista se habla de “dificultades que no son eternas” o “provocadas por el bloqueo” (Ver).

 

Condiciones objetivas y subjetivas: Traído por los pelos de la filosofía (Ver) marxista, el concepto se utilizó por el castrismo desde los años sesenta en el lenguaje referido a política internacional, a partir de la llamada Segunda Declaración de La Habana, definiendo como ‘condiciones objetivas’ para la revolución en América Latina, entre otras, el hambre, la miseria, el analfabetismo, la  represión y la explotación, mientras que las ‘condiciones subjetivas’ eran los movimientos revolucionarios organizados, los líderes y la disposición a desarrollar la lucha armada. Según la teoría, como las ‘condiciones objetivas’ estaban dadas, era obligación de los revolucionarios ‘hacer la revolución’, creando las condiciones subjetivas donde no las hubiera. Este fue el sustrato teórico del fracasado movimiento guerrillero de Che Guevara en Bolivia y las tesis del ‘foco guerrillero’, el entrenamiento y financiamiento de grupos subversivos, y la participación de personal militar cubano en esos movimientos en América Latina, todas sin excepción destinadas a fracasar.

 

Conducta impropia: Toda conducta que no pueda enmarcarse en la ‘ética’ revolucionaria, sin que nadie haya nunca podido definir en que consiste esta ‘ética’, por tanto, siempre queda a consideración e interpretación de quien evalúa la conducta y del ambiente nacional en el momento de evaluarse. El pelo demasiado largo en los hombres o la afición por la música rock fueron considerados como inconvenientes en los años sesenta. Curiosamente, las faldas demasiado cortas en las mujeres nunca han sido atención de la vigilancia partidista. Las conductas impropias pueden ser consideradas de tipo pequeñoburguesa (Ver) o simplemente como contravenciones o delitos, y tratadas en consecuencia.

 

Conducta pequeñoburguesa:  Conducta inaceptable dentro de los cánones y la ‘ética’ gubernamental castrista sin que constituya una contravención o delito castigados por el código penal, por ejemplo, expresar demasiado entusiasmo hablando de la tecnología estadounidense, discutir demasiado con un dirigente (Ver) del Partido (Ver) o la juventud (Ver) en el trabajo, manifestar abiertamente que no se siente ningún entusiasmo por participar en un desfile absurdo, considerar más importante ver un juego de beisbol que un círculo de estudios (Ver), o querer leer un libro cuando el sindicato (Ver) ‘orienta’ (Ver) jugar beisbol.

 

Confiabilidad: Grado de confianza política que ‘merece’ una persona teniendo en cuenta su ‘trayectoria’ (Ver) y su actitud (Ver). Para ser enviado a cortar caña se necesita confiabilidad mínima, para participar en determinada ‘actividad’ (Ver) se requiere más confiabilidad, para ser autorizado a viajar al extranjero mucha más. Aunque el Partido (Ver) y la juventud (Ver) influyen en la determinación del grado de confiabilidad de las personas en los asuntos de menor importancia, son los órganos de la ‘seguridad’ (Ver) quienes dicen la última palabra en la determinación de grados de confiabilidad en los asuntos realmente importantes.

 

Confianza: Confianza ‘política’, es decir, hasta donde la revolución (Ver) y el Partido (Ver) pueden considerar a una persona capaz de cumplir las tareas que se le encomienden de manera abnegada, discreta y sin pensar demasiado, hasta donde es el grado de ‘confiabilidad’ (Ver) de la persona.

 

Conflictivo: Individuo que sin realizar acciones consideradas como delitos mantiene actitudes que crean conflicto a las políticas oficiales. Si el núcleo del Partido (Ver) considera como un ‘problema político’ ganarle un juego de beisbol al equipo amateur de Estados Unidos y alguien pregunta qué tiene que ver un juego de pelota con un problema político, ese alguien es un ‘tipo conflictivo’. Si la juventud (Ver) le dice a un joven que tiene el pelo demasiado largo y el joven responde que de ese mismo largo lo tenían Marx y Engels y los patriotas que iniciaron la Guerra  de los Diez Años por la independencia de Cuba, ese joven es ‘conflictivo’. Si un trabajador pregunta que sentido tiene realizar un desfile municipal, uno provincial y uno nacional con consignas de aumentar la producción en vez de estar produciendo, ese trabajador es un ‘tipo conflictivo’.

 

Congelar: Inmovilizar, detener la distribución o utilización de productos. Palabra del léxico castrista para referirse a la orden de no distribuir o no continuar utilizando determinado producto, sea porque comenzará a escasear, porque se recibe la ‘orientación’ (Ver)  de hacerlo o porque el dirigente (Ver) correspondiente quiere establecer márgenes de reserva con los cuales poder contar. Cuando se ordena congelar algo ya no puede ser utilizado más, o no puede seguirse distribuyendo como se venía haciendo.

 

Congreso: Reunión suprema de las organizaciones en la sociedad comunista, el congreso del Partido (Ver) se define por el castrismo como “la reunión más importante que se celebra en el país”. También celebran congresos la juventud comunista (Ver), los sindicatos (Ver), la Federación de mujeres (Ver), los CDR (Ver) y cuanta organización se considere necesario que debe realizar un congreso. Los congresos se celebran cada 5 años, pasan balance del trabajo realizado, elaboran planes (que no se  cumplen) para los próximos 5 años y eligen a los dirigentes (Ver) de la organización. Todos los congresos realizados por el Partido en el castrismo desde 1975 (el último en 1997) han elegido al Comandante en Jefe (Ver) ‘unánimemente y por aclamación’ como máximo dirigente. El 'Máximo Líder' (Ver) es, además, delegado ‘de honor’, o ‘presidente honorario’, o ambas cosas a la vez, de cuanto congreso se celebra en el país, y por regla general hace un discurso de conclusiones (Ver) en cada congreso de las organizaciones de masas (Ver), además del que le corresponde en el Partido Comunista.

 

Consagración: Otra palabra más tomada por el castrismo del léxico religioso, consagración se define por el gobierno como entregarse en cuerpo y alma al trabajo y las tareas de la revolución (Ver), trabajar jornadas excesivas cada día, cumplir con prontitud y sin chistar las tareas que sean recibidas, estar dispuesto a realizar cualquier tarea de la revolución (Ver), y renunciar a la vida familiar, reclamaciones, solicitudes de salario o recursos materiales, todo en función de la conciencia (Ver) de la persona y su disposición a luchar incansablemente por el futuro luminoso (Ver), bajo la sabia dirección (Ver) del Comandante en Jefe (Ver).

 

Consejo de Dirección: Reunión del equipo de dirección de un Ministerio o empresa, donde participan el Ministro o director de empresa, los viceministros o subdirectores, algunos dirigentes (Ver) relevantes de la institución, el Partido (Ver), la juventud (Ver) y los sindicatos (Ver), para analizar problemas de la institución y “recomendar” decisiones, pues sus reuniones tienen sólo carácter deliberativo, quedando las decisiones como facultad del Ministro o director en cuestión. De esta manera se desarrolla la ‘dirección colectiva’ de la institución. 

 

Consejo de Estado: Según la ley constitucional castrista, el Consejo de Estado es un órgano de dirección colegiado, aprobado por la Asamblea Nacional (Ver) a propuesta del Presidente del Consejo de Estado, ‘electo’ por la Asamblea Nacional. El Consejo de Estado, su Presidente, vicepresidentes, secretario y miembros, actúan en nombre de la Asamblea cuando ésta no está reunida, y deben discutir los asuntos más relevantes del estado y el gobierno y adoptar decisiones colectivas para la conducción de los mismos. En la vida práctica de casi 30 años de consejo de estado, ningún miembro propuesto por el Comandante en Jefe (Ver) ha recibido de la asamblea votos contra su elección, y ningún miembro del consejo de estado ha emitido nunca y en ninguna situación un voto en contra del criterio del 'Máximo Líder' (Ver), por lo que el supuesto carácter colegiado de sus decisiones y su elegibilidad por la Asamblea no son más que formulaciones retóricas en la ley.

 

Consolidado: Nombre surgido en los años sesenta de la organización industrial con que Che Guevara pretendió administrar la industria nacionalizada por el castrismo; la empresa consolidada fue una organización vertical que centralizaba las actividades de cada rama y  sector económico del país desde la administración central hasta las más modestas actividades en las provincias y municipios. Existieron muchas empresas consolidadas, encargadas de la producción de azúcar, zapatos, jabonería y perfumería, papel, y existía una prácticamente en cada rama de la industria. Pocos años después la impracticabilidad de este sistema organizativo le fue haciendo desaparecer sin penas ni glorias, pero la palabra ha quedado en la población, que la utiliza para referirse a determinadas actividades de servicios que el estado monopoliza y controla, como reparaciones de calzado o de televisores, que la población identifica como el consolidado de los zapatos o el consolidado de los televisores.

 

Constitución: Ley suprema o ‘ley de leyes’ de un país, que establece el orden constitucional y los criterios de legalidad para ese país. La constitución de 1940 en Cuba fue una de las más avanzadas de su tiempo y aún hoy es significativa su precisión y claridad como fundamento institucional del país: fue modificada en la dictadura precastrista y “restablecida” temporalmente en 1959, pero sufrió tantas violaciones y modificaciones que era papel mojado. En 1976 se puso en vigor la “Constitución socialista” actual, modificada en 1992, diseñada en función de los intereses y necesidades del castrismo, con artículos tan abyectos como el que proclamaba la “eterna amistad y solidaridad con la Unión Soviética”, tan antidemocráticos como el que define al Partido Comunista como “órgano supremo” rector de la sociedad cubana, tan cínicos como reconocer el derecho a la libertad de expresión si no se utiliza para “atacar” a la revolución (Ver), y tan inútiles como establecer la obligación de los funcionarios a responder a las quejas y demandas de la población.

 

 

Construcción del Partido: Proceso de incorporación de nuevos militantes (Ver) y aspirantes (Ver) a las filas del Partido Comunista (Ver), definido como una ‘ciencia’ por los teóricos del comunismo soviético. Como asociación cerrada y elitista, aunque el proceso parte de propuestas de personas ‘ejemplares’ realizadas en asambleas, es el Partido quien decide y acepta a sus militantes y aspirantes sin tener que dar cuentas a nadie por ello. Como regla, el Partido exige que el ingreso de profesionales, intelectuales y campesinos sea un porciento menor que los ingresos de obreros, ‘para mantener el espíritu proletario’. La tarea de dirigir la construcción del Partido se asigna a su departamento de organización, la institución más burocrática dentro del ya burocratizado Partido Comunista. 

 

Contabilidad confiable: Barbarismo del lenguaje castrista para referirse a la contabilidad que tiene menos probabilidades de ser falsa o errónea. Como la contabilidad, la estadística y los estudios de estas materias se eliminaron a fines de los años sesenta en medio de la ‘Ofensiva Revolucionaria’ (Ver), y los contadores fueron enviados a otras tareas sin importancia o alejados de la actividad, la teoría, la experiencia y los profesionales se perdieron, sustituyéndose en los setenta por un sistema contable copiado de la Unión Soviética y aplicado con ‘características peculiares’ (Ver) ‘aprendiendo de los errores de los demás’ (Ver). Como resultado, se desarrolló un sistema de contabilidad y estadísticas que dice sólo lo que se quiere que se diga y sin valor práctico ninguno. Las más elementales inspecciones demostraron que un gran porciento de la información contable era incompleta, inventada, tergiversada, distorsionada o, simplemente, falsa, y así surgieron las absurdas categorías de ‘contabilidad confiable’ y ‘contabilidad no confiable’, como si el galimatías pudiera resolver la carencia de contabilidad.

 

Contaminación ambiental: En la propaganda (Ver) castrista vinculada a la actividad internacional, es el daño que el imperialismo crea a la naturaleza y la humanidad en su afán desmedido de obtener riquezas, mientras los países del campo socialista (Ver) producían científicamente sin contaminar el ambiente. El hecho de que la bahía de La Habana se haya convertido bajo el castrismo en una de las más contaminadas del mundo, y que el río Almendares sea desde hace tiempo un vertedero de desechos que aniquiló toda la fauna fluvial y las bellezas naturales que le rodeaban no tiene la más mínima importancia para la propaganda oficial, que no menciona estos hechos. Por extensión, en la Batalla de Ideas (Ver) se hace referencia a la ‘contaminación ideológica’ que sufren las personas expuestas a las ideas ‘imperialistas’ (Ver) y del ‘enemigo’ (Ver).

 

Contenido de trabajo: Definición oficial de las actividades que hay que realizar en un puesto de trabajo determinado. Definir estas actividades es algo lógico y necesario en cualquier actividad en cualquier parte del mundo, pero en el régimen castrista estas definiciones corresponden centralizadamente al Comité estatal (Ministerio) del Trabajo, que debe aprobarlas, por lo cual un burócrata en La Habana debe decidir si tal actividad debe o no ser llevada a cabo por una persona que ocupa un puesto de auxiliar de tornero en un taller situado a mil kilómetros de distancia.

 

Contingente: Grupo de trabajadores inventado por el Comandante en Jefe (Ver) como contrapartida a las formas tradicionales de organización laboral para sustentar la teoría de que los hombres con ‘conciencia’ (Ver) son mucho más productivos y eficientes. A pesar del escándalo propagandístico, los contingentes pagaban mayores salarios que los trabajos normales, recibían mejor alimentación y muchos más recursos ‘priorizados’ (Ver) y tenían a su disposición, aunque enmascaradamente en otras dependencias, personal encargado de la contabilidad (Ver), las estadísticas (Ver) y el trabajo de oficinas.

 

Contrarrevolucionario: El más grave de los epítetos que puede lanzarse contra una persona, obra o acción bajo el castrismo: se define como contrarrevolucionario todo aquello que se oponga o se enfrente a la política trazada por el Comandante en Jefe (Ver), el Partido (Ver) y la Revolución (Ver), las tres consideradas como una misma y única cosa, desde una acción armada antigubernamental hasta comentarios, opiniones, obras del arte y la literatura, o cualquier comportamiento. Como el código penal no tipifica la contrarrevolución en específico, los acusados de contrarrevolucionarios son procesados bajo acusaciones de sedición, terrorismo (Ver), rebelión, propaganda enemiga (Ver), diversionismo (Ver) ideológico y otros delitos que se califican como delitos contra la Seguridad del Estado. Las obras de arte y literatura calificadas de contrarrevolucionarias se prohíben y se retiran de la circulación, y sus autores son sutil o violentamente reprimidos de acuerdo a  las circunstancias, mediante los tribunales o a través de mítines de repudio (Ver) y otras acciones violentas de la ‘población indignada’ (Ver). Las acciones o expresión de opiniones que se consideran contrarrevolucionarias según el criterio y la definición que queda en manos del Partido y la seguridad (Ver), se reprimen violentamente o a través de mecanismos sutiles, pero sin dejar dudas de que no hay espacio posible para lo que se considere como contrarrevolucionario, que en definitiva puede ser cualquier cosa que el castrismo considere que es contrario a sus intereses.

 

Control y ayuda: Visita masiva que los funcionarios de órganos superiores realizan a los funcionarios de órganos subordinados para controlar el trabajo y ‘ayudarles’ a superar las dificultades. Importada de las Fuerzas Armadas a la vida civil, la visita de control y ayuda exige a los visitados trabajo extraordinario para limpiar la casa y esconder el polvo bajo la alfombra, realizando en pocos días lo que no se hace durante meses, y funciona como pretexto para viajar a provincias y, al menos durante algunos días, dormir con mejores condiciones materiales y disfrutar de mejor alimentación. En muchas ocasiones el costo de la visita es muy superior a la eficiencia que se logra con la ‘ayuda’. De acuerdo al ambiente nacional, las visitas de control y ayuda son más austeras o terminan en gigantescas actividades (Ver) con abundante comida y bebida para celebrar los resultados, cualquiera que estos sean.

 

Convoyado: De ‘convoy’, se utiliza popularmente para definir a productos de alta necesidad que el castrismo vende obligatoriamente junto a otros productos de escasa demanda para poder reducir los inventarios; por ejemplo, dos pastillas de jabón de baño de alta necesidad para la población se pueden vender en un mismo paquete ‘convoyado’ con una pieza para reparar ventiladores plásticos que nadie tiene, pero como en algún momento un burócrata compró miles de estas piezas es necesario salir de ellas.

 

Cooperativa: Agrupación empresarial de campesinos (Ver) que unen sus esfuerzos para producir. Teóricamente no son propiedad estatal ni privada, sino propiedad ‘cooperativa’ socialista. En la práctica la independencia es mínima y la remuneración se establece como si fueran empleados, pues las cooperativas socialistas se organizan según las normas definidas por Lenin para la ‘transformación socialista de la agricultura’.

 

Cordón de La Habana: Uno de los mayores desastres productivos y ecológicos del castrismo, y del cual el Comandante en Jefe (Ver) es autor, creador y único responsable; el “Cordón de La Habana” fue uno de los tantos proyectos faraónicos castristas: pretendía rodear la ciudad de La Habana de un cordón agrícola altamente productivo que resolviera de una vez por todas los problemas de abastecimientos de la capital. Base fundamental del proyecto del cordón fue la siembra descontrolada de árboles de café en territorio llano, con excesivo sol y tierra inadecuada, más la construcción de un combinado lácteo para procesar 1 millón de litros  de leche diarios, y siembra de cítricos, viandas y frutales. Naturalmente, la tierra requerida para el proyecto fue confiscada cada vez que resultó necesario, y la base de la fuerza laboral era el fervor popular y las movilizaciones (Ver) masivas. En menos de tres años el fracaso productivo resultó evidente, el Comandante en Jefe lanzó las responsabilidades sobre otros (como siempre) y no se habló más del Cordón de La Habana.

 

Corporación: Empresa estatal del castrismo organizada con fachada de empresa privada, dedicada a operaciones que suponen la obtención de divisas; por regla general, están bajo el control del Ministerio del Interior (Ver), de las Fuerzas Armadas o del Consejo de Estado (Ver), lo que equivale a decir, del Comandante en Jefe (Ver). La corporación se inscribe en un paraíso fiscal en cualquier parte del mundo, y se crea una ‘oficina’ en La Habana que actúa como cuartel general de la corporación, pero la inscripción fuera de Cuba es sólo formal, pues el verdadero control está en La Habana. Las corporaciones funcionan al margen del plan de la economía nacional y rinden cuenta de su gestión al Comandante en Jefe, pero no están obligadas a las reglamentaciones y excesos burocráticos del gobierno socialista. Entre las corporaciones más conocidas del castrismo, aunque no las únicas, están GAESA y GAVIOTA, de las Fuerzas Armadas, CIMEX, del Ministerio del Interior, y CUBANACAN, del Consejo de Estado. 

 

Corrupción: Apropiación indebida de recursos por parte de funcionarios que ocupan una posición que les permite recibir esos fondos a cambios de decisiones que favorecen los intereses de los solicitantes. La prensa oficial castrista se hace eco de innumerables casos de corrupción en el extranjero, pero por regla general no menciona ni una sola vez los casos de corrupción en el país, que son generalizados, aunque solo recientemente el Comandante en Jefe (Ver) ha desatado una ofensiva “contra la corrupción”. Por cada caso de corrupción de un dirigente (Ver) de bajo nivel que se sanciona existen no menos de 10 casos que quedan impunes, y mientras mayor el nivel (Ver) de dirección más impune. Solo se ha celebrado un proceso en un sonado caso de corrupción en la década de los ochenta contra un alto funcionario (Ver), entonces encargado de la aviación civil, condenado a veinte años de prisión, y muy recientemente un miembro del Buró Político (Ver) del Partido condenado por “tráfico de influencias”, si que nadie entienda lo que significa, pero el criterio popular sustentaba que estos sancionados no eran ni los únicos ni los más corruptos de los altos funcionarios.

 

Creatividad: Proceso del pensamiento que se considera se desarrolla en el hemisferio derecho del cerebro, que rompe los esquemas lógicos de razonamiento generando ideas y propuestas que constituyen innovaciones y formas diferentes de resolver los problemas. Es típico del castrismo apelar a la creatividad de los trabajadores para la solución de los problemas; sin embargo, la creatividad que se desea y se busca es la creatividad para resolver las tareas planteadas por el gobierno y los funcionarios. Tan pronto una propuesta creativa supone cuestionar las bases establecidas por el castrismo o las reglas habituales en la que se mueven los funcionarios, se deja de hablar de creatividad y se señala a la persona como conflictiva (Ver) o se menciona la existencia de un problema político (Ver), y al instante se deja de hacer referencia a la creatividad. 

 

Crédito: En las condiciones castristas el crédito es extremadamente limitado para la población y las empresas. Para la población, sólo en los limitadísimos casos que se obtiene el derecho a comprar un auto, refrigerador o televisor, el banco estatal asigna un crédito que debe pagarse en las condiciones establecidas y al interés establecido (que normalmente el comprador no entiende cuanto es) y debe ser pagado, obligatoriamente, con descuentos del pago del salario. Para las empresas, el crédito es muy limitado y funciona más como formalidad que como un instrumento financiero, debido a la desorganización de los controles económicos y la contabilidad (Ver).

 

Crisis general del capitalismo: Concepto de la economía política leninista, es el proceso irreversible en que se encontraba la economía capitalista contemporánea en su etapa final de ‘descomposición’, y que debía dar paso al establecimiento de economías socialistas en los países desarrollados. Según esta peregrina teoría, la primera fase de la ‘crisis general’ comenzó con la revolución bolchevique en 1917, la segunda fase con el surgimiento del campo socialista (Ver) en 1945, y la tercera y contemporánea se consideraba como la ‘etapa final de descomposición del capitalismo putrefacto’. No hacen falta comentarios sobre la sustentación de esta teoría y sus resultados prácticos, aunque vale decir que aún en la actualidad el gobierno castrista utiliza el concepto.

 

Crítica: Herramienta del trabajo del Partido (Ver), es el señalamiento de errores y deficiencias a las personas ‘con el objetivo de que las supere’; su compañera inseparable es la ‘autocrítica’ (Ver). La crítica es, en teoría, universal, y se dirige hacia cualquier persona, pero en la práctica es mordaz contra el subordinado, tierna hacia los del mismo nivel y casi inexistente hacia los superiores, prohibida hacia el Comandante en Jefe (Ver).

 

Cuadrado: Argot popular, cuadrado es el funcionario excesivamente encasillado en sus obligaciones o criterios, incapaz de interpretar algo con flexibilidad o de tomar una decisión que no se enmarque estrictamente en las reglas establecidas.

 

Cuadro: Dirigente (Ver), persona que tiene a su cargo una actividad de dirección, en el Partido (Ver) o en el gobierno. Palabra traída del ruso (y a su vez del francés) es el equivalente de lo que en el mundo occidental se denomina ‘ejecutivo’, aunque los franceses por regla general les llaman ‘les cadres’.

 

Cuadro profesional: Persona que desarrolla una actividad de dirección o de apoyo a la dirección a tiempo completo, es decir, que percibe su salario por realizarla. El Partido (Ver) y las organizaciones de masas (Ver) cuentan con cuadros profesionales, burócratas por regla general incapaces de dedicarse a otra cosa, cuyo trabajo y su salario consisten en hacer funcionar la maquinaria del Partido entre los militantes de a pie, aquellos que deben desarrollar un trabajo como medio de vida y además militan en el Partido, la juventud (Ver) o las organizaciones de masas.

 

Cuadros probados: Funcionarios del Partido (Ver) y las organizaciones de masas (Ver) que han cumplido anteriormente tareas encomendadas, con un nivel de logro y realización de acuerdo a las normas partidistas, y con un grado de confiabilidad (Ver) que se sobreentiende que han demostrado consistentemente sus habilidades y capacidades, y a los que se les puede asignar tareas más difíciles o ingratas.

 

Cultura: Instrumento de educación espiritual de la población ‘en los principios de la revolución’ (Ver), por cultura se entiende la actividad creativa que responde a los intereses del castrismo. La literatura o arte que se considera no satisfactoria a los intereses gubernamentales, o los autores cubanos o extranjeros que sostienen posiciones políticas no favorables al castrismo reciben un trato discriminatorio o simplemente son ignorados. Como regla general, el castrismo no exhibe películas que muestren ‘el poderío militar del imperialismo’ o ‘la capacidad de los órganos de seguridad del enemigo (Ver)’, ni se publican autores que no satisfacen los criterios del gobierno. El cubano Guillermo Cabrera Infante o el argentino Jorge Luis Borges nunca fueron publicados en vida por las editoriales del castrismo; muchos destacados autores latinoamericanos reciben tratamiento discriminado y se minimizan en su importancia. Los artistas cubanos exiliados son prohibidos inmediatamente en la radio y TV, se borran de las antologías y registros, y no se mencionan ni se comenta sobre ellos.

 

CVP: Comité de Vigilancia y Protección, departamento ‘orientado’ (Ver) por el Ministerio del Interior (Ver), encargado de organizar y dirigir la custodia de las propiedades estatales en las instituciones estatales, escuelas, centros de trabajo, hospitales, dependencias del Partido (Ver) y toda propiedad estatal, organizar guardias, establecer los sistemas de vigilancia. Por extensión, la población llama “CVP” a los custodios y personas que trabajan en esos departamentos.

 

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