Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

 

 

           Waldo Acebo Meireles, Hialeah

                                                                                                                                                            

 

Estadísticas y remesas

 

Entre las medidas y cambios propuestos por el Presidente Barack Obama con relación a Cuba se encuentra la de elevar de $500 a $2,000 dólares los niveles trimestrales de remesas, es decir, multiplicar por cuatro el nivel de remesas legales existente con anterioridad.

 

¿Tendrá esta medida un influjo mesurable en la empobrecida economía del cubano? En mi opinión, ninguno, ya que la mediana [1] de ingresos anuales de los cubanos, estimados para 2011 [2], fue de $33,600 [3], y es poco probable que puedan enviar esos $8 mil autorizados, lo cual representaría un 24% de esos ingresos; incluso el límite anterior de $2 mil anuales también era inalcanzable para el común de los cubanos. [4] Claro que es posible que algún que otro activo desfalcador del Medicare pueda mandar eso y mucho más.

 

Debemos decir, para mantenernos en un plano realista, que aquellos cubanos que quisiesen y pudiesen mandar más de $500 trimestrales a sus familiares en Cuba lo podían hacer sin ninguna restricción, ya que los vehículos de envíos [Western Union y las ‘agencias’] no ejercían ninguna presión para el cumplimiento de esta norma.

 

También ha ocurrido, por lo que sabemos, un caso a la inversa, en el cual un evidentemente acaudalado condueño de una ‘paladar’, muy conocida en la Habana, liquidó su parte del negocio y con ese dinero vino para Miami y abrió un restaurante. [5]

 

Pero volvamos a las áridas estadísticas censales: de acuerdo a los estimados del año 2011 los cubanos en EE.UU. sumábamos 1’889,000, de ellos 1’087,000 [el 57.6%] eran nacidos en Cuba. El resto, 801,000, nacidos en EE. UU. de origen cubano, es decir, el 42.4% del total de los cubanos no lo son de nacimiento, son ‘cubanos’ que quizás no hablen el suficiente español para comunicarse con sus abuelos, y sus vínculos con Cuba son relativamente más flojos, si existen.

 

Podemos suponer que, salvo algún más que otro caso aislado, los comprometidos con los envíos de remesas a Cuba son ese millón nacido allá, y probablemente con vínculos afectivos con familiares y amigos.

 

Según los datos del artículo del Pew Research Center, antes citado, del total de personas de origen cubano 1’180,000 están en edad laboral [de 18 a 64 años] lo que representa un 62.5%; los de 65 y  mayores suman 316,000. Supongamos que los retirados no están en las mejores condiciones para enviar remesas dado su probablemente precaria situación económica; de ellos hay 74 mil en la pobreza [23.4%], y esto no es una suposición, es el estimado del 2011. Por otra parte, dentro de esa cohorte [65+] están los individuos con más propensiones ideológicas, o políticas, a no contribuir, con envíos de dineros, al sostenimiento del régimen cubano.

 

Consideremos que ese 62.5% de la población de origen cubano esté en mejores condiciones económicas, pero con esos vínculos afectivos que mencionamos, solo serían  unos 680 mil en cifras redondas [57.6% del total de personas de origen cubano entre 18-64 años]. Pero hay otro indicador que tendríamos que considerar: ¿Cuántos cubanos viven por debajo del índice de pobreza en edad laboral? Pues suman nada más y nada menos que 192 mil, lo que equivale al 16.3% de la fuerza laboral.

 

Por tanto podemos decir que si 680 mil nacidos en Cuba que están en edad laboral le restamos el 16.3% [110 mil cubanos] nos quedaríamos con 570 mil por encima del nivel de pobreza, en supuestas condiciones de realizar envíos de remesas a Cuba. Es decir, que de acuerdo a los estimados del 2011, sólo 570 mil pudieran estar en condiciones económicas y con posibles vínculos afectivos en Cuba.

 

Pero ahora debemos hacer otra suposición, y es la de que los envíos no los realizan generalmente  individuos aislados, sino núcleos familiares, y de esos existen 634,000 con un promedio de 2.9 personas por núcleo. Si a esos núcleos le aplicamos el porcentaje de cubanos por debajo del índice de pobreza, [6] que es 18.8%, tendríamos que 396 mil son esos núcleos que estando por encima del nivel de pobreza estarían más o menos en condiciones de realizar envíos monetarios a Cuba.

 

Creemos ahora una “personalidad estadística” que llamaremos Mengano

 

TABLA 1 [7]

 

 

Ingreso bruto

Ingreso después  de pagar impuestos

Mengano soltero

33,600.00

30,343.00

Mengano casado [núcleo familiar]

 38,600.00[8]

36,465.00

Mengano casado y con  un hijo

38,600.00

36,975.00

 

Es decir, que un núcleo familiar con 2.9 personas tuvo un ingreso real en 2011 de unos $37 mil. Suponiendo a ‘grosso modo’, y sin ninguna base científica, que de esos 396 mil núcleos con suficiente base económica un 70% realiza envíos de remesas, lo cual es una suposición generosa, [9] encontraríamos que sólo existen, aproximadamente, 277 mil remitentes.

 

¿Cuánto dinero pueden mandar esos núcleos? Con el tope anterior de $2 mil por año serían $554 millones; ahora podría llegar a $2,216 millones. Pero ¿son reales esas cifras? En mi opinión, no lo son. Sin embargo, me he encontrado quienes proponen cifras similares, como la $2,770 millones para el año 2013.[10] 

 

¿Podemos considerar como realista que un núcleo familiar con entradas $37 mil envíe casi el 30% de sus ingresos a Cuba? Para mí, esto es una pura entelequia.

 

Debo suponer entonces que esas cifras billonarias no son producto de los envíos familiares, sino que deben incluir las ayudas a disidentes que manda la USAID y las que, de vez en vez, envían a esas mismas personas las organizaciones del exilio.

 

Francamente, no me juega el número con el billete.    

 

------ 

[1] La mediana es un estadígrafo dentro del grupo de las medidas de tendencia central que aventaja al promedio ya que evita las deformaciones de este al ignorar los valores extremos , es usado generalmente en las estadísticas censales

[3] Esos $33,600 son lo que podemos decir el ingreso bruto, la cifra que damos cuando alguien atrevidamente nos pregunta cuánto ganamos, es la que nos piden cuando solicitamos una tarjeta de crédito. Por otra parte están por encima de los $30 mil que ganaban el resto de los hispanos no cubanos, y no podemos decir que es una cifra despreciable, ya que equivale a unos $16.15 por hora, más del doble del salario mínimo para ese año 2011.

[4] Francamente, entre mis parientes, amigos, colegas y vecinos, no conozco a nadie que haya nunca enviado esa cantidad de dinero a Cuba. He oído de un dentista que le envía mil mensuales a su mama, pero, bueno, es un dentista y ya sabemos.

[6] El total de cubanos  en EE. UU., en el año 2011, por debajo del nivel de pobreza, sumó un total de 355 mil, lo que representa ese 18.8%; para nuestra relativa tranquilidad diremos que el resto de los hispanos tienen un apabullante índice de 25.4% de personas bajo el nivel de pobreza.

[7] Los cálculos de los impuestos se realizaron sobre la base de los indicadores de los mismos para el año 2011

[8] La ganancia  mediana para un núcleo familiar de cubanos  es de $38,600

[9] En la investigación Remittances To Cuba: A Survey Of Methods And Estimates y en  Remittances to Cuba from the United States se dan cifras considerablemente menores para los cubanos que envían remesas: estas van desde un 41% a un 53.6% de las personas entrevistadas en las encuestas, con un promedio de envío entre $387 y $1,050 anuales.