Cubanálisis  El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

Waldo Acebo Meireles, Miami

 

 

                               

 

 

                                

 

El fracaso de las reformas y las fantasías de la ONEI

 

En 1959 Cuba era un país agrario con un incipiente desarrollo industrial, descontando la industria azucarera, fundamentalmente, en la rama textil, en la producción de bienes de consumo y en la minería; a partir del traumatismo de la toma del poder absoluto por la banda de inexpertos forajidos que aún desgobierna el país se pronosticó la superación del subdesarrollo en unos pocos años, y para ello se estableció, con un significativo apoyo popular, un impuesto del 4% para fomentar la industrialización.

 

No pasó mucho tiempo para que el choteo típico del cubano empezara a bromear con el tema de la industrialización y su invisibilidad. Pasó medio siglo y ya ni se bromea con ese tema, hay otros más apremiantes, ya que hoy en día Cuba continúa siendo un país agrícola, con una industria azucarera destruida y el resto prácticamente desaparecido. Estamos hoy en un subdesarrollo aún más profundo, con una mayor dependencia externa, y con una deuda de proporciones inimaginable hace 50 años.

 

En medio siglo el cubano ha vivido y sufrido decenas de promesas y sus subsiguientes fracasos e incumplimientos. Estamos en medio de una nueva promesa y su ya evidente fracaso: las reformas raulistas.

 

El Presidente de los EEUU, al reunirse con barberos, dueños de ‘paladares’, merolicos y carretilleros nos hizo una buena broma, ya que él debe saber perfectamente que el desarrollo de un país no se basa en esas actividades marginales, más adecuadas a una sociedad feudal. Sin embargo, ese es el único logro de las reformas, aunque limitado por persecuciones, licencias, multas y todo el entramado de trabas de un sistema inviable que se resiste con pertinaz resistencia al cambio.

 

La única vía para sacar a Cuba de su marasmo y estancamiento es la agricultura, y es aquí donde las reformas han fracasado plenamente. Ya en un trabajo anterior [1] pusimos en duda que el Decreto-Ley 259 del 2008 fuese a dar resultados positivos ni a la corta ni a la larga; estaba tan lleno de limitaciones y por demás falto de elementos que coadyuvaran al desarrollo que solo se podía esperar su fracaso. Así fue, ¿cuáles han sido sus resultados? Veamos:

 

De acuerdo a la ONEI [Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba] en  2014 habían 312,296 [2] usufructuarios de tierras en Cuba, por lo cual el 70% del campesinado cubano carece de la propiedad de la tierra, y sólo el 22% tiene esa propiedad, tambaleante y en desasosiego, como corresponde a un sistema tardo para reformar pero raudo y veloz para despojar.

 

La siguiente gráfica permite visualizar la estructura anómala de la posesión/propiedad de la tierra en Cuba. 

 

 

 

 

La misma corresponde a una estructura precapitalista, lo cual tiene una degradante influencia en el desarrollo, si tomamos en cuenta que en un país subdesarrollado el más importante activo, la mayor riqueza, es la tierra.

 

Ahora analicemos como era utilizado ese principal recurso en Cuba en el año 2014: Sólo el 42.5% de la tierra cultivable estaba siendo utilizada productivamente, lo cual explica por qué, según ciertos investigadores, el 80% de los alimentos son importados, con un costo de más de 2,000 millones de dólares. El uso de la tierra llega a su nivel más bajo en el caso de la propiedad estatal, que sólo utiliza el 25.6% de las tierras bajo su administración. En el caso de la propiedad/posesión no estatal el nivel de utilización llega a un 50%, lo cual en ningún sentido es una utilización racional, pero que se puede explicar por la falta de inversiones y de apoyo financiero a propietarios y usufructuarios.

 

La siguiente gráfica refleja la situación arriba señalada: 

 

 

 

 

La baja utilización de la tierra no es único problema que atraviesa la agricultura cubana el otro es el deterioro de esos índices de utilización entre el 2009 y el 2014, es decir en el período en que supuestamente las reformas se estaban aplicando. Como ejemplo de lo anterior hemos tomado los indicadores que el propio régimen da a conocer a través de la ONEI, en dos básicos cultivos en la alimentación de la población y en un renglón relacionado con la exportación:

 

TABLA 1 Superficie cosechada y en producción de cultivos seleccionados

 

 

    2009

hectáreas

2014

hectáreas

Tasa de crecimiento

(decrecimiento) promedio[i]

VIANDAS  [papa, boniato, malanga, plátano]

352,452

285,835

(4.12)

SECTOR ESTATAL

34,558

16,464

(13.79)

NO ESTATAL

317,894

269,371

(3.24)

 

 

 

 

CEREALES [arroz, maíz]

419,732

357,494

(3.15)

SECTOR ESTATAL

35,929

21,888

(9.42)

NO ESTATAL

383,803

335,606

(2.63)

 

 

 

 

TABACO

24,861

8,795

(18.77)

SECTOR ESTATAL

583

273

(14.09)

NO ESTATAL

24,278

8,522

(18.90)

                             i La tasa de crecimiento promedio es un estadígrafo que toma en cuenta el factor temporal

 

Como refleja la anterior tabla el decrecimiento de la superficie cosechada y en producción ha sido considerable en cultivos básicos para la alimentación de la población. Una vez más el llamado sector estatal demuestra su ineficacia comparativamente, aunque el sector privado tampoco demostró ningún crecimiento en cuanto a superficie cosechada

Lo analizado en la Tabla 1 se hace más significativo en la siguiente que toma en cuenta los mismos cultivos:

 

TABLA 2 Producción agrícola por cultivos seleccionados

 

 

2009

Toneladas

2014

Toneladas

Tasa de crecimiento

(decrecimiento) promedio

VIANDAS  [papa, boniato, malanga, plátano]

2’236,000

2’507,056

2.30

SECTOR ESTATAL

320,977

173,344

(11.58)

NO ESTATAL

1’915,023

2’333,712

4.05

 

 

 

 

CEREALES [arroz, maíz]

868,400

1’003,695

2.95

SECTOR ESTATAL

105,044

84,526

(4.26)

NO ESTATAL

763,357

919,169

3.80

 

 

 

 

TABACO

25,200

19,800

(4.72)

SECTOR ESTATAL

266

126

(13.87)

NO ESTATAL

24,934

19,674

(4.63)

 

Esta tabla es de sumo interés, ya que aunque una vez más demuestra la ineficacia del sector estatal, y con ello la inviabilidad del sistema socialista de producción, pone en duda la confiabilidad de la información que suministra el régimen a través de la ONEI, su fuente oficial de estadísticas. Tomemos una muestra de un cultivo muy sensible en la alimentación del cubano como son las viandas [con el significado que tiene en las Antillas]:

 

Según los datos que la ONEI suministra en el 2014 se produjeron 2’507,056 toneladas métricas de viandas. Esa cifra llevada a libras para su mejor comprensión, y dividida entre 365 días y a su vez entre los 11’238,317 habitantes del país en 2014, nos daría la fantástica cifra de 1.34 libras de viandas por persona diariamente. Realmente no sé de qué se quejan los cubanos.

 

A pesar de las dudas que generan las cifras aportadas por la ONEI [volveremos sobre este asunto más abajo] al parecer no pudieron ocultar el descalabro en la producción de papas, que pasó de una producción de 278,600 Tm en el 2009 a la irrisoria cantidad de 53,308, un decrecimiento anual de 28.16%.

 

El vaso de leche de Raúl Castro

 

Las postuladas reformas deberían llamarse por antonomasia: El vaso de leche de Raúl Castro, la imposibilidad manifiesta del régimen de cumplir con la promesa raulista, y me imagino que hicieron su mejor esfuerzo, por lo que es la expresión más evidente de la insostenibilidad de ese régimen. No sólo no pudieron cumplir la promesa del preclaro líder, sino que la producción de leche disminuyó, en particular en aquel sector que le correspondía cumplimentar el compromiso.

 

Sin embargo, en los papeles la promesa está prácticamente cumplida:

 

Tabla 3 Producción de leche de vaca

 

 

2009

Toneladas

2014

Toneladas

Tasa de crecimiento

(decrecimiento) promedio

PRODUCCIÓN TOTAL

600300

588100

(0.99)

SECTOR ESTATAL

81900

61200

(5.66)

NO ESTATAL

518400

526900

0.33

 

 

¿Cómo se cumplió con la promesa raulista de acuerdo a la ONEI? Para facilitar el análisis debemos convertir las Tm en litros, lo cual da por resultado aproximadamente 607 millones de litros de leche. [3] Si los dividimos por la población total del país [11’238,317 habitantes] eso nos daría que cada uno de ellos debió recibir un poco más de un litro a la semana, cantidad que si no da exactamente para un vaso de leche diario, al menos se aproxima. Realmente es un misterio dónde se metió la leche de la ONEI.

 

Otro misterio: la carne de res

 

Según la ONEI en su tabla 9.21, la cual reproducimos en forma abreviada más abajo, a cada habitante del país le correspondieron 15.89 libras de carne durante el año 2014. Veamos:

 

Tabla 4 Entregas a sacrificio de ganado vacuno

 

 

2009

Toneladas

2014

Toneladas

Tasa de crecimiento

(decrecimiento) promedio

PESO EN PIE  

130,000

142,700

1.02

SECTOR ESTATAL

115,400

87,100

(5.48)

NO ESTATAL

14,600

55,600

30.70

 

Si bien es cierto que esta tabla arroja un limitado crecimiento en la producción de carne, una vez más es el sector no estatal el que viene a sacar la cara. Pero comprobemos la veracidad práctica de estas cifras:

 

Músculo [carne]

56.55%[ii]

Kg de carne

81’000,000

Libras de carne

178’572,600

Libras por hab. al año

Libras por hab. al mes

15.89

1.32

ii El porciento de carne [músculo] con relación al peso en pie fue tomado de http://www.produccion-animal.com.ar/informacion_tecnica/carne_y_subproductos/144-criollo_Garriz.pdf que establece entre 61.6 a 51.5 % de rendimiento de carne en relación al peso en pie, es decir del animal vivo.

 

Sin dudas, los cubanos en la isla estarían muy contentos si recibiesen 1.32 libras de carne al mes, ya que no reciben ni una onza, así que, como en el caso de la leche, habría que ver dónde ha ido a parar la carne de la ONEI.

 

De cualquier forma, a pesar de la ayuda estadística de la burocracia a las reformas raulistas, éstas no han dado el resultado prometido.

 

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[1] http://cubanalisis.com/ART%25C3%258DCULOS/WALDO - CUBA Y EL PROBLEMA AGRARIO.htm

[2] http://www.one.cu/ Aunque las cifras que brinda esta institución gubernamental son altamente sospechosos para decir o menos, es la única fuente que existe de los indicadores económicos cubanos

[3] La densidad de la leche varía entre 1,028 y 1,035 así que para tener un aproximado, tomamos el valor promedio 1,0315 litros por Kg. de leche