Cubanálisis  El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

Diego Trinidad, PhD, Miami

 

 

                               

 

 

                                

 

EL EXTRAORDINARIO DR. DARSI FERRER

 

Ha llegado a Miami recientemente un hombre extraordinario, una voz fresca, distinta, valiente y digna. El conocido opositor (si, opositor; no disidente, que son dos cosas distintas) del régimen cubano, el Doctor (medicina general) Darsi Ferrer. 

 

Darsi, como le dicen todos sus amigos -y yo me considero uno de ellos- fue uno de los primeros opositores del régimen que decidió llevar su mensaje a las calles de La Habana desde el 2005. Cada viernes, citaba a un pequeño grupo de apoyo, que cada semana crecía poco a poco, en un parque en su vecindario de Santos Suárez. Todos los viernes, agentes de la seguridad del régimen los esperaban. Todos los viernes, recibían sus buenas palizas. Pero de nada servía. Continuaban sus protestas.

 

Pero el nombre de Darsi Ferrer se conocía poco aquí en nuestra comunidad. Otros nombres más prominentes como los disidentes Vladimiro Roca, Marta Beatriz Roque, el recién fallecido Oswaldo Payá, el doctor Biscet y la blogger Yoani Sánchez, eran los que sonaban en nuestra comunidad.

 

Darsi se conoció mejor en el exilio en el 2007, poco después del estreno del documental “Sicko”, producido por el notorio productor y propagandista de extrema izquierda Michael Moore, que exaltaba el sistema de salud del régimen cubano. Ultrajado por las mentiras y la desinformación de Moore en este y otros previos documentales (“Bowling for Columbine”, “Farenheit 9/11”), un compañero de escuela de Moore en su natal Flint, Michigan, el contador público Kevin Leffler, decidió producir su propio documental para desenmascarar a Moore, también en el 2007. Este documental, “Shooting Michael Moore”, ganador de varios premios, incluyó un informativo segmento sobre la verdad del sistema de salud de Cuba, uno de los famosos “logros” de la revolución cubana.

 

Leffler se puso en contacto con Jorge Utset, creador del website www.therealcuba.com. Después de visitar este website, le pidió a Jorge su colaboración para filmar la verdad del sistema de salud cubano, y Jorge lo dirigió a Darsi en Cuba (Jorge conocía a Darsi por referencia, por mensajes que recibía desde Cuba por email).

 

Leffler llevó una cámara filmadora a Cuba, con la cual Darsi secretamente visitó varios hospitales de La Habana.  Los videos y fotos tomados por Darsi -a riesgo de su libertad y quizás hasta su vida- le dieron la vuelta al mundo, primero publicados en therealcuba.com y luego compartidos con Oscar Haza y con Univisión (los cuales raramente le dieron crédito a Jorge por su gestión).

 

Mucho más importante, los videos y entrevistas filmados y fotografiados por Darsi se mostraron en el popular programa de la cadena noticiosa ABC “20/20” dirigido por John Stossel. Jorge fue entrevistado por Stossel y luego más extensamente en el programa de Fox News,  Hannity and Colmes. Así conocí yo a Darsi, también por referencia. Desde entonces, Jorge y yo, junto con un pequeño grupo de amigos, hemos ayudado en lo que hemos podido a Darsi y a su organización dentro de Cuba.

 

En julio del 2009, Darsi fue arrestado y condenado a un término de prisión de hasta 8 años, pero gracias a protestas internacionales, fue puesto en libertad después de una huelga de hambre y casi un año en cárcel.

 

Darsi fundó el Centro de Derechos Humanos Juan Bruno Zayas en La Habana, fue declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional en febrero del 2009 y recibió una mención honorable del premio Defensor de la Libertad, del Departamento de Estado, en el 2009.

 

Ahora está aquí con nosotros y el pasado sábado 21 de julio, Jorge y yo le organizamos un pequeño desayuno en el restaurant Versailles de Miami para presentarlo al exilio. El pasado martes 31 de julio, tuve el honor de llevarlo al Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad de Miami, dirigido por el Dr. Jaime Suchlicki. En el Instituto, Darsi fue entrevistado por una hora y media y cuestionado tanto por Jaime como por Pedro Roig, asociado con el Instituto y ex-Director de Radio/TV Martí. Le causó una gran impresión a todo el equipo del Instituto, y próximamente será presentado en Casa Bacardí para que exponga sus criterios en un foro público más amplio.

 

¿Cuál es la importancia del Dr. Darsi Ferrer? Bueno, en primer lugar, el mismo se declara opositor del régimen, no disidente. La diferencia no es semántica ni académicamente pedante. La diferencia entre los dos términos es que disidencia implica una aceptación más pasiva de la realidad, sobre todo en política. Oposición implica una actividad más activa y directa en contra de cualquier realidad política. Es más bien una manera distinta de sentirse hacia un régimen totalitario. El disidente respeta al régimen y se comporta dentro de sus reglamentos; el opositor desafía abiertamente al régimen. 

 

Darsi, al llevar su oposición a las calles de La Habana, así lo demostró con sus valientes actos. Según él mismo, quien modestamente no se considera particularmente valiente, pero se diferencia en que otros opositores y disidentes consideran la seguridad de sus familiares y amigos en sus actos de oposición, mientras que el llegó a un punto que sencillamente no le importaba nada sino sus protestas en defensa de la libertad. Ahí está otra diferencia clave: Darsi se considera primordialmente un defensor de la libertad incondicional para Cuba. El no solo quiere “mejoras” para el pueblo cubano, sino la libertad y la justicia. Todavía más importante y más diferente: Darsi rechaza todo tipo de acercamiento, de colaboración o de arreglo con el presente régimen cubano.

 

En una de nuestras primeras reuniones aquí en Miami, recién llegado de Tennessee, a donde primero viajó a reunirse con su esposa y otros familiares que habían salido de Cuba días antes, Darsi se maravilló de algo que encuentra muy extraño en el exilio de Miami. Me refiero a la “reconciliación” que predican varios grupos que prefieren un acercamiento y mayor colaboración con el régimen cubano. 

 

Esa nueva (en los últimos cinco años) “actitud” del exilio (ellos quieren aparentar que es una actitud mayoritaria, lo cual es falso, no importa que algunas encuestas arregladas reflejen esa opinión) le parece a Darsi muy extraña. Declara que entre los cubanos (incluye los cubanos dentro de la isla y los exiliados, donde se encuentren) no hace falta ninguna reconciliación, pues no hay, ni nunca ha habido, ninguna diferencia básica.  Solo se podría hablar de reconciliación según él, con el régimen. Y eso es imposible, puesto que el régimen no acepta ninguna “reconciliación” ni acuerdos con nadie que represente una oposición al totalitarismo de los últimos 53 años. No hay diálogo posible con un régimen que rechaza categóricamente dialogar, o peor, pactar, con nadie. No se puede dialogar con uno mismo, hace falta una segunda parte, y el régimen castrista no está, ni nunca ha estado, dispuesto a dialogar con nadie.  Darsi así lo ve, y no entiendo como y por qué muchos aquí no lo ven igual. Exactamente.

 

En otros comentarios, declara contundentemente que no hay tal cosa como “cambios” introducidos por el régimen ahora dirigido por Raúl Castro. Según Darsi, todos esos cambios cosméticos ya han existido -de hecho- en Cuba por mucho tiempo. Solo que no estaban oficialmente reconocidos por el régimen, sino que existían -y existen- en efecto en el mercado negro, lo único que funciona con alguna efectividad en Cuba. Es más, según él, sin el mercado negro no es posible la vida en Cuba. Y ese mismo mercado negro puede ser lo que finalmente acabe con el régimen. 

 

Aquí está un escenario.  En los años finales del Imperio Soviético, la corrupción, tanto en la URSS como en los países satélites de Europa Oriental, era de tal magnitud, que los distintos gobiernos no tenían ni siquiera una idea definida de sus propios recursos, activos y entradas. Todo se lo robaban los corruptos burócratas, la oligarquía dirigente y las mafias privadas.

 

Nada llegaba a su destino. Lo poco que se producía, o se despilfarraba o se “desaparecía”.  Se agotaban las posibilidades de conseguir créditos internacionales adicionales. La represión política aumentaba, pero aún esa represión era ineficiente, puesto que no había recursos ni para mantener presa a tanta oposición. Y solamente el mercado negro funcionaba. 

 

Lo mismo ocurre en Cuba. Si el abastecimiento de petróleo de Venezuela se interrumpe o siquiera se limita, eso puede ser el tiro de gracia. Según Darsi, en Cuba no se produce nada y no hay manera de conseguir más entradas de ninguna parte. Solo el excedente del suministro petrolero de Venezuela sirve para conseguir las cada vez más escasas divisas que el régimen necesita para malamente alimentar al pueblo y para mantener el control del aparato represivo. Un cambio, por leve que sea en ese suministro de petróleo, y lo que él ve como el “polvorín” que es Cuba, puede estallar. Claro, falta el chispazo que produzca el estallido, el que esperamos por años.

 

A mi pregunta de cómo se diferencia ahora la situación de la producida en el 1990,  cuando Rusia suspendió el suministro de petróleo y los subsidios económicos (nunca se suspendió del todo de pronto, sino durante varios meses), Darsi estaba preparado. Según él, en aquel entonces Cuba pudo hacer cuatro cosas. Introdujo la dolarización de la economía cubana. Abrió la isla al turismo internacional. Permitió inversiones privadas. Y liberalizó el comercio interno (paladares, mercados agrícolas privados).

 

Esas medidas aseguraron la supervivencia del régimen en el “período especial”. Pero eso ya no es posible, según Darsi. El dólar es la moneda de hecho en Cuba. Sin dólares (o euros) nada es posible dentro de la isla. El turismo es imposible incrementarlo, y en estos momentos casi produce más gastos que entradas. Las inversiones privadas han sido limitadas y ya casi ni existen. Y aunque la economía interna supuestamente se ha abierto mucho más, en realidad, debido a las regulaciones, impuestos prohibitivos y controles estatales, la apertura no es suficiente. Claro, siguen existiendo las remesas, aumentadas durante la presente administración americana. Pero también existe la buena posibilidad que eso cambie con la elección de un nuevo presidente.

 

¿Por qué Darsi considera que habrá un cambio en el suministro petrolero venezolano?  Como médico, predijo la grave enfermedad de Hugo Chávez meses antes de conocerse.  Es un cáncer muy agresivo y terminal. ¿Cuándo muere? Meses le da Darsi. Si vive y gana la reelección en Octubre, morirá poco después y quien lo substituya, cambiará o limitará de alguna manera significativa el suministro de petróleo. Si muere antes de la elección, lo mismo, pero quizás peor, por el caos que se producirá en Venezuela. 

 

Y si por un milagro Chávez pierde la elección, cambios mayores, a pesar de las declaraciones del candidato Capriles de que su gobierno mantendrá los presentes compromisos con Cuba. Ese puede ser el esperado chispazo. Veremos si finalmente el pueblo cubano hace algo efectivo contra el régimen. 

 

De más está decir que yo no comparto el optimismo de Darsi, quien ve al régimen en el pataleo de la agonía final. Pero sus razonamientos hay que considerarlos, porque en definitiva él conoce mejor que nadie la realidad interna de Cuba.

 

Según Darsi, el pueblo de Cuba rechaza al régimen casi en su totalidad. No por ideología. Ya pocos creen en el comunismo o socialismo. Pero casi todos quieren un cambio para vivir mejor. Las condiciones de pobreza absoluta en las que vive la mayor parte del pueblo, ahora ya bien conocida gracias a la era informacional en que vivimos, con miles de teléfonos celulares, el acceso a los programas radiales y televisados desde Miami, el Internet, por controlado que sea, las bibliotecas privadas, y sobre todo, la ayuda que recibe la oposición del exilio, mantiene al pueblo al tanto de la realidad mundial. No ven cómo la situación en que viven pueda mejorar, y solo tienen esperanzas de emigrar, a donde sea.

 

Darsi trajo también horas de videos convertidos en varios documentales que logró filmar en los últimos dos años. Principalmente darán a conocer -al mundo, en realidad- la verdadera situación racial en Cuba, un tema eternamente ignorado dentro y fuera de Cuba, especialmente aquí en el exilio. Según él, los negros en Cuba están infinitamente peor que en el 1959, y las enormes diferencias entre los blancos y los negros en términos no solo económicos, sino sociales, serán el reto mayor que enfrentará Cuba en el futuro.

 

También tiene material nuevo sobre el sistema de salud, y algo muy interesante, sobre todo para la juventud: novedosas filmaciones de la nueva música en Cuba y como los jóvenes la han convertido en un tema de protesta y oposición al régimen. Esos documentales se irán conociendo en los próximos meses. Darsi irá a Washington, donde testificará ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, presidido por la congresista Ileana Ros-Lethinen, sobre el sistema de salud en Cuba, otro merecido honor para alguien recién llegado de Cuba.

 

Termino expresando lo que considero lo más importante en la llegada de este hombre extraordinario a nuestra comunidad. Él representa una visión diferente de la realidad cubana, una visión más verdadera que la que nos han querido imponer los que abogan por un acercamiento al régimen y una mayor colaboración para buscar la “reconciliación” entre todos los cubanos -incluyendo los dirigentes del régimen, para estos colaboradores.

 

Darsi representa una digna y real oposición a todo eso. No puede haber ningún acercamiento ni pactos con un régimen totalitario y criminal. El verdadero cambio NO puede incluir a ningún miembro de la cúpula dirigente. No se pueden hacer pactos con el Diablo. Esa nueva y legítima esperanza para todos los cubanos es lo que este valiente médico representa para Cuba, y especialmente para el exilio de Miami.