Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

Situación socio - económica: caída entre congresos

 

Germán M. González, Boletín Socialismo Participativo Democrático # 229 y 230

 

-I-

 

Conocer la realidad en Cuba es difícil; en primer lugar los medios responden a los intereses de la máxima dirección partido-gobierno, al igual que las organizaciones profesionales. En segundo lugar no existen entes autónomos (bancos, estadísticas, encuestadoras, etc.). En tercer lugar el ¿diseño? mismo de la economía y las finanzas, con anarquía de precios y retribuciones, doble moneda, sobrevaloración de la moneda nacional y múltiples tasas de cambio (USD=CUP para la contabilidad de las entidades; CUC=25 CUP para la población; varias para otros cálculos).

 

Todo ello origina que indicadores e índices de uso común en el mundo resulten casi imposibles de calcular técnicamente. Pero aún con esa magra información (1) es posible realizar análisis valiosos para comprender lo ocurrido en Cuba en el lustro transcurrido entre el VI y el VII Congreso del Partido, a la vez gobierno según el Artículo 5 de la Constitución vigente (2). Veamos la primera categoría:

 

POBLACIÓN:

 

Total: La población crece un 0.6% (11.24/11.17 millones) en total, para un ritmo anual de 0.12%; pero no se reflejan los cubanos residentes en el exterior que en virtud de la actual legislación pueden permanecer fuera del país hasta dos años, así como los inmigrantes ilegales, residentes, en tránsito o desaparecidos en el intento. Por tanto ese crecimiento, además de escuálido, es dudoso.

 

Densidad: El país, gobernado racionalmente, soportaría una carga poblacional mucho mayor, pues sin grandes zonas inhabitables cuenta con una densidad de 102 hab/Km2, con el máximo en La Habana de 2,918 hab/Km2 y el mínimo en Camagüey y la Isla de la Juventud con 50 y 35  hab/Km2 respectivamente. La capital, con 2.1 millones está muy lejos de ser una urbe superpoblada; por ejemplo, Santo Domingo capital de la República Dominicana cuenta con 3.8 millones de habitantes. Algunos ejemplos tomados de Wikipedia: Reino Unido 250 hab/Km2; Dominicana 193 hab/Km2; Suiza 191 hab/Km2.

 

Relación urbana/rural: La urbana crece relativamente en 1.8% en detrimento de la rural; eso implica migración campo/ciudad, tendencia peligrosa reflejada igualmente en los trabajadores por sectores; pudiera ser positivo este fenómeno de encontrarse el país en plena industrialización o tecnificación agropecuaria, pero no es así, como veremos.

 

Nacimientos: Los nacimientos en el 2015 resultan menores en 2,682, la natalidad en consecuencia descienda de 11.4 hasta 11.0 por mil habitantes: esto implica la ausencia de relevo generacional con tendencia a agravarse.

 

Defunciones: Ocurren 12,750 defunciones más (99,693-86,943); en consecuencia la mortalidad sube de 8.1 hasta 8.9 cada mil habitantes. A mayor proporción de la población anciana, se incrementa la esperanza de vida, pero la mortalidad crece.

 

Relación de dependencia: Por cada mil habitantes de 15 hasta 59 años aumenta en 20 personas, de 540 hasta 560; esto se encuentra relacionado, entre otros factores, con la estructura por edades resultante del envejecimiento poblacional, implica una tendencia a la existencia de cada vez más cubanos/as dependientes económica y socialmente.

 

Masculinidad: Disminuye desde 1,003 hombres cada 1,000 mujeres hasta 993; sin embargo los nacimientos son muy similares (1,065 a 1,067 varones por 1000 hembras); la diferencia se incrementa con la edad hasta los mayores de 65 años, de 884 hombres a 868, es decir, 16 hombres menos cada mil mujeres. Es presumible que esta disminución relativa de la masculinidad esté relacionada con la mayor esperanza de vida femenina y la mayor tasa de migración externa masculina; esto último resulta evidente pero no está cuantificado en la estadística disponible.

 

Migración: El saldo migratorio reflejado en el Anuario Estadístico en los años 2013 y 2014 es positivo, como si a Cuba vinieran a residir más personas que las salidas del país: algo absurdo. El año 2015 resulta negativo, pero de solamente 24,685 personas, muy por debajo de la media de los 10 años anteriores y por debajo del dato de la Oficina de Inmigración de los Estados Unidos, que arroja cerca de 60 mil residencias concedidas a migrantes cubanos en el período. Por tanto parece más lógico tomar la media de la suma de los diez años anteriores (2004/2013) que arroja un saldo migratorio de 334,421 en total, es decir, una media anual de 33,442. Aún así esa cifra no refleja las salidas ilegales, los cubanos en tránsito por otros países hacia su destino y los cubanos que residen en el exterior y solamente vienen cada dos años para no perder la ciudadanía. Difícil conocer el verdadero saldo migratorio del país, pero se puede asegurar una tasa de migración muy superior a 3 por cada mil habitantes y más de uno de cada cinco cubanos residiendo, más o menos establemente, en el exterior.

 

Migración interna: La Habana, Artemisa, Mayabeque, Matanzas, Ciego, presentan tasas de migración interna positiva, las provincias orientales negativas, con destaque para Santiago, Guantánamo, Granma. Las provincias centrales muestran deterioro en los saldos entre congresos. Lo contrario sucede con las tasas externas, pues las occidentales muestran las mayores cifras negativas y las orientales las menores. La población oriental migra para occidente y la occidental para el exterior.

 

Las tendencias son: disminuyendo los nacimientos; incremento de las defunciones; población cada vez más envejecida; mayor proporción de cubanos emigrantes; disminuyendo la población rural pero sin industrialización; cada vez menos hombres relativamente; creciendo la población dependiente; la población del Oriente migrando hacia Occidente; estancamiento poblacional… aun así la propuesta de la “Conceptualización…” es mantenerlo todo igual incrementando el capitalismo, obviamente de maquilas.

 

-II-

 

Para continuar desentrañando la situación socio – económica del país tomemos ahora la categoría Empleo y Salarios (1) considerando las dificultades que significan las complejidades mencionadas anteriormente en la kafkiana economía cubana para estas categorías que adquieren un significado especial, pues como veremos contribuyen a la injusticia social desvinculando el esfuerzo individual, el mérito propio, de los ingresos, no solo como trabajador/a sino en el futuro como jubilado/a, actuando como factor coadyuvante de la desigualdad social.

 

Empleo y salarios:

 

El balance muestra un aumento en la población en edad laboral, de 6’290,000 hasta 7’203,000, equivalentes a 913 mil más (2). Sin embargo, la población económicamente activa disminuye desde 5’112,000 hasta 4’980,000, es decir 112 mil menos, lo cual es un contrasentido, pues a mayor población en edad laboral debería incrementarse la económicamente activa proporcionalmente. La relación muestra una caída en la población activa comparada con la que se encuentra en edad laboral desde el 75% en el 2010 hasta el 69% en el 2015. Deterioro marcado a pesar de mostrarse una tasa de desocupación similar de 2.5% a 2.4%.

 

La tan publicitada igualdad de sexo es desmentida por las cifras: la proporción de hombres en la relación población activa en edad laboral desciende del 88% a 83%, resultando más baja entre mujeres, también disminuyendo de 60% a 54%. Resumiendo, hay 1,579 mujeres de diferencia y 645 hombres entre ambos indicadores, a pesar de tener ellas cinco años menos para el cálculo de la jubilación. Las dificultades reales que enfrenta la mujer en la maternidad, como carencia de círculos infantiles; establecimientos para el cuidado de menores en vacaciones y fuera del horario escolar; la tasa de divorcios de 0.54:1 y gran cantidad de uniones no formales con rompimientos ídem, acompañados de la lamentablemente alta irresponsabilidad masculina impiden, junto a otros factores,  la plena igualdad. Esto es algo con causas objetivas que no se resuelve con consignas, propaganda en los medios y exhortaciones de intelectuales y dirigentes.

 

El análisis de los trabajadores ocupados muestra resultados sorprendentes y contradictorios con la algarabía en los medios sobre los lineamientos del VI Congreso y las cooperativas: El total de trabajadores ocupados muestra 42 mil menos, sin diferencia en los cooperativistas agropecuarios (solo dos mil más) y solamente siete mil setecientos no agropecuarios. Las mayores diferencias están en los trabajadores privados (+180 mil) y cuentapropistas (+94 mil). Cabe la pregunta: ¿Los lineamientos de VI Congreso propiciaban el cuentapropismo y el trabajo privado o las cooperativas?  Cuentapropistas y privados se incrementan en 274 mil y los cooperativistas en menos de 10 mil… ¿¿¿???

 

La comparación del empleo por sectores muestra que en total tenemos 124 mil trabajadores empleados menos (4’984-4’860 millones), las mujeres llevando la peor parte con 83 mil de ellos, es decir, el 67%, o lo que es igual, dos de cada tres fueron mujeres. Todos los sectores disminuyen el empleo, excepto la construcción y el sector gastronómico y hotelería, donde se incrementa. Llama la atención que del total de ocupados el 40%, es decir, uno cada 2.5, se corresponda con el sector de comunales, servicios sociales y personales, un gran saco.

 

El salario medio se incrementó comparando 2015/2014 en el 18% (687/584 en CUP) pero se localizó en sectores muy específicos; hay que señalar varias cosas: ese salario medio equivale a 23.36 CUC; los salarios mínimos se mantienen sin incremento pues éstos han sido para escasos trabajadores (deportistas, médicos, científicos); las pensiones siguen congeladas en una media de 269.85 pesos (10.79 CUC), equivalente al 39% del salario medio: salarios abusivos y pensiones más abusivas aún. Las provincias de mayores salarios resultan La Habana, Matanzas, Ciego de Ávila, y las de menores Granma, Santiago, Guantánamo e Isla de la Juventud. Coinciden con las de mayores saldos migratorios positivos internos (las primeras) y negativos (las segundas).

 

No contemplados en las tablas confeccionadas por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) se quedan datos que deberían ser imprescindibles para la dirección efectiva del país, como ingresos de los trabajadores por compensaciones extra salariales en “jabas” y tiendas de estímulo; estímulos en CUC; pagos “por detrás” realizados por empleadores extranjeros para evitar que les suceda como al Estado: hace como que me paga y yo hago como si trabajara; otros pagos compensatorios a trabajadores no contemplados como salarios. Imposible cuantificar cuanto ingreso representa el “desvío” (eufemismo por robo) de recursos del las entidades estatales que alimenta el mercado negro (no tan negro) y la economía subterránea (que no lo es tanto) gracias a los cuales sobreviven la mayoría de los cubanos.

 

Estos ingresos de los trabajadores no contabilizados como salario y sin embargo provenientes del trabajo no generan aportes a la seguridad social ni a las vacaciones, perjudicando a la larga al Estado y al propio trabajador, que al necesitar la seguridad social o tomar su descanso legalmente establecido ve disminuido sus ingresos, las entidades no los cargan a sus costos en su magnitud real, constituyendo una distorsión, una más, de los resultados contables.

 

El análisis de esta categoría económica muestra claramente que el país no se encuentra inmovilizado como dicen algunos, sino en franco retroceso, pues los resultados del análisis de la categoría Población son negativos y los de Empleo y Salarios, la parte dinámica de la población y garantía de desarrollo, son peores, desde luego.

 

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(1) Todas las cifras se obtienen del Anuario Estadístico de Cuba publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) salvo indicación expresa.

(2) Todas las comparaciones se refieren a los años 2015 contra 2010, salvo indicación expresa.