Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

¿Siervos de Matrix?

 

Karyon Kuma, Primavera Digital (a través del blog Infierno de Palo)

 

Barcelona, España.- Uno de los problemas que nos planteamos es determinar y decidir si queremos vivir dentro de la realidad -la que más o menos comprendemos o aceptamos como tal aunque no nos convence el modelo logrado por la humanidad y de lo cual también somos responsables- o vivir fuera de ella y ser primates controlables, indiferentes a determinadas señales olvidadas, y de esta forma estar listos para repetir nuevas conductas ya programadas.

 

Participar en la emisión de opiniones en un medio de comunicación con la intención de pretender aclarar o allanar los complejos nudos sociales y de relaciones que nos imponen los vínculos -relaciones entre los ciudadanos, entre estados y ciudadanos, entre diferentes estados, los movimientos legislativos, la vida cotidiana circunstancial, las repercusiones diarias de cada acción y la estructura creada por la maquinaria de invención de productos que rigen nuestro destino- involucra en la realidad e insistimos en no escapar de ella, muy por el contrario, asumimos el reto de analizarla, desarmar sus piezas y dedicarnos a comprender cómo funciona para sanar, reparar o remendar sus partes, o al menos, participar para no perdernos, y esto conduce, la mayoría de las veces, a la polémica y a la denuncia.

 

Más o menos esa es la esencia de quienes escribimos de forma independiente; cada uno se toma una parte de la realidad cuyas parcelas dañadas afectan a un número mayor o menor de sujetos y se espera que al focalizar el hecho, ese daño, ese perjuicio, deje de ser ignorado y se pase al siguiente escalón de acordar su comprobación y proceder a lanzar posibles soluciones para repararlo, cualquiera que sea su dimensión, ya que siendo de nuestra cosecha, ha perdido el carácter de lo sobrenatural, aun está en el reino de lo humano y al dejar de ser ignorado directamente, no hay excusa socrática para plantear que las cosas existen por ignorancia y no por pecado, un recurso este muy utilizado por el cinismo para justificar el caos y la injusticia, el descalabro y la arbitrariedad.

 

Con ese objetivo surge, se mantiene y crece la iniciativa periodística independiente, que en un principio es proyecto y luego se va asentando como referente necesario hasta convertirse en una institución, como es el caso de Primavera Digital.

 

Este comentario recoge la impresión relacionada con la noticia de la cercana clausura del semanario. Ya resultaba extraño que sobreviviera un vocero tan franco con el registro de los hechos sociales y la opinión.

 

Se sospecha un poco de todo, pero hemos aprendido que hay que seguir viviendo a pesar de la sospecha, rasgo fundamental de nuestra era.

 

No creemos que esto sea gratuito y nos negamos a creer en los pretextos que deben haber alegado los responsables de esta decapitación, a la vez que desconocemos lo que debe haber crecido en alguna parte; es como si de pronto colgaran el teléfono porque se ha violado la condición de siervo sujeto a una empatía sagrada.

 

Hay muchos intereses económicos alrededor de Cuba, que como todos sabemos, está en subasta para beneficio de los amos de la finca, y el desmadre metálico que intenta incrementarse en puntos aislados, aunque no cuajan del todo, va gateando y el mundo se frota las manos a pesar de los contados empresarios que se arriesgan a invertir y luego de sacarles el jugo por un tiempo son escupidos a la cárcel o a sus países, de vuelta con el rabo entre las patas. Pero no busquemos escrúpulos en nuestra época, hemos observado bien de cerca hacia dónde se dirige el pensamiento e intenciones contemporáneo y da espanto…

 

La realidad de aquellos que conserven un quantum de honestidad es incierta. En nuestro artículo “El poder frío”, hablamos de la asfixia de los derechos humanos, no solo en Cuba, sino en todo el mundo, y ciertamente, mutilaciones como esta recién anunciada no son de extrañar, aunque preocupan e indignan. Y es que el que habitamos es un mundo hostil y brutal donde no cabe la tregua para ninguna de las partes en conflicto, solo gente muy empecinada puede aventurarse a la denuncia y esta realidad raspa la garganta y produce una úlcera en la esperanza de justicia. Por eso, quienes escriban echando sus palabras a la opinión pública deben estar conscientes de que la resonancia es limitada.

 

Siento lástima de quienes desprecien a los colaboradores del exilio, sean viejos o no, y debo pronunciarme ante semejante ridículo, pues veo que el apartheid en sus variopintas manifestaciones suma y sigue con la censura impuesta a la dirección de Primavera Digital decidiendo quién vive y quién muere.

 

¿Cuáles palabras esperan en sus columnas, que son ejemplo de periodismo donde quiera que las ubiquen y comparen?  Más que una ofensa, esto es una arbitrariedad y es justo de lo que huyen los periodistas y escritores independientes: la censura, lo políticamente correcto, el discurso único, y por esto, aquí observamos una confusión de conceptos evidente.

 

Por nuestra parte, agradecemos haber sido informados de la ruptura y así continuar con la libre opción de no relacionarnos con ninguna clase de verticalidad. El peso de nuestras ideas y conceptos, que es lo que distingue a un escritor, tenga este 8 u 80 años, y viva donde viva, está  por encima de coordenadas geográficas y cronologías, así pues, imposible sentirnos aturdidos por infelices cegueras.

 

Dicho esto, queda solo una gran lástima por la falta de solidez y visión de quienes esquemáticamente desprecian la reflexión madura, no histérica ni panfletaria, y eso -por regla general- solo lo puede aportar una persona libre, con un mínimo de experiencia, que ha sobrevivido a la adversidad, ése que ha perdido una y mil veces lo poco o lo mucho y se ha puesto de pie con la cabeza levantada como universal derecho, y si, como en el caso de los exiliados, ese ave fénix asiste desde lejos, entonces su punto de vista tendrá el añadido de la solidaridad del que aunque vive otra realidad, siente como en carne propia lo que acontece y por lo que sufren sus hermanos dejados atrás.

 

No preocupan los pretextos que pretenden buscar los patrocinadores, solo la falsedad y el totalitarismo promulgan la perfección y la pureza. Yo no creo en la pureza, por eso no creo en quienes se aglutinan como en un rodeo o feria alrededor de confesiones de cualquier tipo que van rápido a aparentar ser perfectos o angelicales. Aquel que se haga identificar como guardián de la verdad y la pureza es al mismo tiempo, un oportunista, tanto de la fe como de la razón. El totalitarismo tiene muchas caras y confesiones, y entre estas madejas sobrevivimos.

 

Primavera Digital ha realizado un trabajo impecable; me gustaría decir que una puerta se cierra y otra se abre y desear que sea pues, para bien. De lo contrario, se apagaría por largo rato la prensa independiente y auténtica y sus posibilidades de análisis. Moriría así, no un proyecto, sino una institución, y Cuba, con su micro-mundo impune del siglo XXI carecería de espejo donde mirarse, será una oficina de capos, un Beverly Hills bajo el control de nuevos ricos disfrazados de rebeldes antiimperialistas que reciben palmaditas de otros prestados a alimentar la tragedia, y el pueblo seguirá conectado a esa especie de Matrix de sustituciones en la que ha desaparecido la realidad y se roban la energía, por eso, a los siervos les presentan fantasías que son un insulto a la inteligencia, como esos pajaritos que susurran acompañados de discursos alienantes donde lo que importan son los lemas, la interpretación, la representación, no la cosa en sí.

 

Sin prensa independiente underground la isla acentuará su alienación, seguirá siendo una degenerada ficción, un eterno simulacro, jamás una nación que espera reconducirse hacia la democracia.