Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

 

 Dr. Alberto Roteta Dorado, Naples, Estados Unidos

Elecciones en Ecuador. ¿Fraude electoral, continuidad o fin dictatorial?

 

La necesidad de existir es algo inherente a todo ser viviente, algo que adquiere matices inexplicables cuando se aproxima la hora del aparente fin a través del proceso de la muerte. Al parecer los seres vivos pretenden, aunque sea de manera inconsciente, prolongar su existencia, y se valen de múltiples mecanismos adaptativos para lograrlo.

 

Esta idea resulta aplicable a las sociedades, a las civilizaciones, a las filosofías, a las manifestaciones artísticas, a las religiones, y también a los acontecimientos sociales y políticos, los que surgen, tienen su esplendor y finalmente perecen; aunque lamentablemente algunos insistan en una perpetuidad que en el orden práctico es inconsistente.

 

Esto ha estado sucediendo en los últimos años en ciertos países que adoptaron formas de gobierno en correspondencia con la tendencia socialista como modelo económico y social, modalidad que va quedando como un sombrío pasado en la tenebrosa historia de un grupo de países que luego de su total fracaso despertaron y retomaron sus tradicionales sistemas de gobiernos, como en el caso de los países de la Europa Oriental.

 

Por desgracia para Latinoamérica, el gran mal -refiriéndome al socialismo- comenzó a diseminarse, hizo de las suyas, y ya la región experimentó un viraje radical, con lo que queda limitado solo a cinco naciones, la mayoría colapsadas y en el total abismo, en las que sus mandatarios, en ese afán por mantener su existencia en el poder, son capaces de cometer los más inescrupulosos delitos, toda vez que son conscientes del cercano fin de su existencia.

 

De manera particular es lo que ha ocurrido en Ecuador, la pequeña nación de los Andes suramericanos, en la que recién ha tenido lugar la continuidad de un proceso eleccionario el domingo 2 de abril de 2017, a través de su segunda ronda -al no lograrse en primera vuelta que ninguno de sus candidatos obtuviera más del 50% de los votos o el 40% de estos con una diferencia de 10 sobre su contrincante más cercano, según lo establecido en su sistema de votaciones-, en la que todo parece indicar que los resultados han sido adulterados de manera fraudulenta para beneficiar al representante del Partido Alianza PAIS, lo que supone una continuidad del socialismo del siglo XXI a través del modelo de revolución ciudadana adoptado por el dictador Rafael Correa durante su mandato de diez años.

       

Tratando de no asumir la acostumbrada posición de muchos gobernantes de izquierda -de modo particular, de quien mal gobernara a Cuba durante alrededor de medio siglo- de convertir sus múltiples reveses en victorias, dejando a un lado las gastadas fórmulas de triunfos de ideas o cualquier otro absurdo, y pensando que no se demuestre la existencia de un fraude electoral ya denunciado ante el mundo, hemos de reconocer la derrota que hemos tenido con el “triunfo” del candidato por Alianza PAIS, Lenín Moreno, el pasado domingo.

 

Lamentablemente, por el momento hemos perdido, en plural y a modo de clamor colectivo como latinoamericanos que somos, por cuanto el triunfo del oficialismo en Ecuador no solo representa para la nación andina la continuidad de un correísmo modificado, sino para toda la región, esa que José Martí llamara “Nuestra América”, la que se ha estado despojando en los últimos tiempos del peor de los males de nuestros días, el socialismo, tendencia que prevaleciera en la última década y que llevara al país a una entrada en recesión de su economía en 2016, a serias transformaciones de su constitución, a una tendencia hacia un desenfrenado totalitarismo, y a una millonaria deuda, entre otros males.

 

Luego de grandes tensiones y de la difusión de resultados preliminares por parte de encuestadoras que proclamaban indistintamente el triunfo de uno u otro candidato, la noche del domingo 2 pudo conocerse la comunicación oficial del Consejo Nacional Electoral, CNE, organismo que declaraba triunfador a Lenín Moreno con el 51,17% de los votos frente al 48,83% de su rival Guillermo Lasso, representante del Movimiento CREO-SUMA, con un 99,46% de los votos escrutados, lo que se ha mantenido apenas sin variaciones, toda vez que se llegó a informar el jueves, 6 de abril, de acuerdo con el 99.90% de los votos escrutados una reafirmación de Lenín Moreno con el 51.14% (5.058.282 votos)  y Guillermo Lasso con un 48.86% (4.832.147 votos).

 

Los candidatos. ¿Qué les favoreció y qué les faltó? Lenín Moreno, presidenciable por el Partido Alianza País, se mantuvo en el primer lugar de la popularidad a pesar de una decreciente disminución de su puntuación durante el mes previo a la primera ronda del proceso eleccionario. Una campaña publicitaria desplegada por parte de su partido,  Alianza PAIS, y de manera particular por el presidente Rafael Correa, lo benefició sobremanera a pesar de la aversión de un considerable número de ecuatorianos hacia el continuismo político.

 

El gobierno utilizó cifras millonarias en pos de sus acciones proselitistas, no solo por todo el país, sino en territorios de Estados Unidos, Italia y España, a los que el propio presidente Rafael Correa asistió para ejercer su maléfica influencia difundiendo las “proezas” de su revolución ciudadana en los miles de ecuatorianos residentes en estos países, los que están obligados a votar según los establecen las layes ecuatorianas.

 

El binomio Moreno-Glas ha contado con el apoyo del propio gobierno, que según informaciones de fuentes muy confiables publicadas en los diarios más serios y más leídos de Ecuador, han empleado los fondos públicos para su publicidad. Lenín Moreno y Jorge Glas, su compañero en la contienda, han tenido todas las posibilidades para movilizar a cientos de ecuatorianos de todo el país, lo que unido al fanatismo, a la ignorancia y a la incultura política favoreció su popularidad.

 

Pero no solo la propaganda realizada por el actual presidente le garantizó ese primer puesto. Otros factores fueron determinantes para la popularidad de Lenín Moreno, entre ellos el hecho de haber estado nominado al premio Nobel de la Paz en 2012, -aunque en honor a la verdad este elemento jamás se mencionó durante la campaña. No obstante cualquiera que consulte sus datos biográficos podrá verificarlo, y esto, sin duda, es una presentación que le ofrece cierto valor a la hora de tomar una decisión en relación con un posible voto-, haber sido enviado de la ONU para personas con discapacidad, así como haber sido el promotor que encabezó desde el 2008 la campaña Sonríe Ecuador, cuyo propósito ha sido fomentar y divulgar valores que contribuyan a la cohesión social y al progreso de la comunidad ecuatoriana, y como médico, psicólogo y administrador público, fue el principal gestor de la misión solidaria Manuela Espejo, el primer diagnóstico de la situación de los discapacitados en Ecuador.

 

Estos elementos le convierten en un buen candidato; pero Moreno tiene en su contra su asociación a Rafael Correa, quien se presenta cual ángel tutelar de su pupilo para lograr una continuidad en el poder que ya por ley el no puede asumir. ¿Por qué esto no le beneficia? En primer lugar porque la imagen de Correa está asociada en aquel país a la prepotencia, a la maldad, al cinismo, al totalitarismo, a la represión, y por encima de todas las cosas a la corrupción.

 

Los ecuatorianos no se han preocupado tanto por quién votarían en los comicios, sino de quién saldrían a través de los comicios. Para la mayoría lo importante ha sido salir del dictador que se ha burlado de los ecuatorianos, que los utilizó a su favor cuando lo necesitó y también les lanzó a sus tropas cuando cierta etnia del oriente amazónico se le sublevó al reclamar sus derechos de las tierras explotadas.

 

Por otra parte su compañero de nómina Jorge Glas, quien se desempeña actualmente como vicepresidente de la República, resulta ser otra debilidad que no le favorece. Glas ha sido acusado de tener participación en el escandaloso caso de corrupción de la mayor petrolera del país, Petroecuador, entre otras serias implicaciones durante su permanencia al lado de Correa.

 

Durante la enorme campaña electoral desplegada Lenín Moreno se mostró afable, actuó con diplomacia, y a pesar de no tener el don de la palabra, y según algunos, tampoco el de la inteligencia -ya se le ha comparado con Nicolás Maduro, no por la perversidad de este último, sino por su ignorancia-, ha prometido mantener el modelo económico de Correa, basado en elevado gasto social y endeudamiento, a pesar del deterioro de los precios del petróleo. Analistas serios de Ecuador, desde posiciones imparciales, han asegurado que con Moreno en el poder habrá posibilidad de un diálogo con sectores enfrentados con el correísmo en la última década.

 

Guillermo Lasso, líder del Movimiento Creando Oportunidades (CREO), destacado empresario y de trayectoria política estimable, es la contrapartida de Moreno no solo desde el punto de vista político, sino considerando su inteligencia, su elocuencia y su presencia. Ha sido gobernador de Guayas y durante el gobierno de Lucio Gutiérrez se desempeñó como asesor económico y embajador itinerante. Fue el segundo candidato más votado durante las elecciones presidenciales de 2013, superado solo por Correa -si es que no hubo un fraude electoral que llevara a este último al poder.

 

El movimiento político que representa es de tipo centro derecha, estando integrado por  viejos miembros del movimiento UNO, Izquierda Democrática, Movimiento Concertación e integrantes del sector privado nacional. Lasso asumió una actitud radical como líder de la oposición al gobierno dictatorial de Rafael Correa, destacándose al pronunciarse a través de sólidas opiniones y enérgicas críticas a través de los medios de comunicación contra el gobierno.

 

En 2014, como respuesta oponente al paquete de enmiendas, fundamentalmente a la enmienda sobre la reelección indefinida de los cargos de elección popular propuestas por Rafael Correa, conformó la Coalición Compromiso Ecuador, donde se incluía al propio movimiento CREO y varias agrupaciones políticas y gremiales.

 

Guillermo Lasso simboliza el polo opuesto de aquella imagen gastada del correísmo que durante todo este tiempo han soportado los ecuatorianos. Lasso hubiera sido el hombre que pondría freno al desorden y a la corrupción que ha caracterizado al régimen socialista. Su visión de hombre de negocios, su esmerada formación, su cultura, y su capacidad para la tolerancia y las relaciones, hubiera podido sacar a la destruida nación andina hacia adelante y enmendar el desastre que deja Alianza PAIS.

 

Una campaña muy sucia, y desde una increíble bajeza, desataron en su contra los miembros del partido oficialista impulsados por el dictador Rafael Correa, quien personalmente lo estuvo atacando y se encargó de recordarle a los ciudadanos del país los incidentes del llamado feriado bancario, en los que muchos tuvieron pérdidas de su patrimonio monetario, y en los que se dice que Lasso, como empresario bancario, estuvo involucrado.

 

Como consecuencia de la campaña en su contra, a solo unos días de la segunda vuelta, fue agredido brutalmente por un grupo de asistentes al estadio Atahualpa, en el norte de Quito, tras el partido de fútbol entre Ecuador y Colombia, lo que alcanzó su clímax a la salida del estadio, cuando le lanzaron piedras y otros objetos, y agredieron directamente a él y a su familia con golpes, patadas y amenazas con cuchillos.

 

Tras la intervención de la policía, cuyos miembros se encargaron de protegerlo y trasladarlo del sitio, Lasso rechazó los actos de violencia y dio detalles de lo sucedido afirmando que fue agredido por una “pandilla de mercenarios extranjeros”. Precisó que de acuerdo a las declaraciones de oficiales de Inteligencia de las Fuerzas Armadas y la Policía los  protagonistas de las acciones eran extranjeros llegados por estos días al país con la intención de originar actos de violencia contra él: “son mercenarios extranjeros, pandilleros, preparados para el terrorismo, para la agresión", afirmó el líder político.

 

En sus declaraciones a los medios de prensa precisó: “Debemos rechazar estas actitudes donde habían fuerzas paramilitares presentes ahí. Me quiero dirigir a los simpatizantes de Alianza País, podemos estar en desacuerdo con ideas pero no podemos llegar a este tipo de violencia, donde agreden a una mujer ecuatoriana. No podemos seguir en camino a Venezuela, porque ya estamos camino a lo que sucede en Venezuela”.

 

Hubo un momento de relativa calma o de silencio por parte de Lasso y su partido en los días previos a la segunda ronda, esto no le benefició, por cuanto Moreno seguía en las calles apoyado por Alianza PAIS, participando de la inauguración de obras sociales, de actos e intervenciones. Tal vez perdió tiempo mientras organizaba su campaña para ser asumida con nuevos bríos.

 

De igual forma se le ha señalado de manera crítica por algunos sectores que la campaña no se hace en las redes sociales, sino en las calles, opinión que no comparto, por cuanto, he seguido muy de cerca día a día todo el proceso, y si bien es una realidad su promoción a través de las redes sociales, también estuvo presente entre las multitudes, dictó conferencias y charlas en varias universidades, recorrió diversos sitios del país y se presentó en todos los espacios televisivos y radiales a los que se le convocó a diferencia de su contrincante, quien dejó plantados en más de una ocasión a medios de prensa y programas televisivos.

 

Su posición en la sociedad como empresario, y según se afirma, millonario y con paraísos fiscales, no resulta bien vista entre los sectores desposeídos, y esto lo utilizó continuamente el oficialismo en su contra. La despectiva forma utilizada para dirigirse a su persona como “el banquero Lasso” le restaba seguidores en aquellos sectores que viven inmersos en la extrema pobreza, lo que se evidenció en los resultados de los votos al quedar por debajo de su contrincante en varias localidades de la llamada costa ecuatoriana, donde la pobreza es mayor en relación con lugares como Quito, Guayaquil, Ambato, Riobamba y Loja, donde se concentran los de mejor posición económica, y en los que Lasso resultó triunfador, excepto en Cuenca.   

  

 

Lasso obtiene ventaja significativa en algunas de las provincias con mayor número de votantes.

 

Posible fraude y manipulación de los resultados. Una vez que se conoció el informe del Consejo Nacional Electoral, CNE, acerca del triunfo de Lenín Moreno, comenzaron a congregarse de manera espontánea cientos de ciudadanos en las afueras de la sede de dicho organismo para pronunciarse contra lo que consideran un fraude y reclamar los verdaderos resultados del escrutinio. Estas acciones se han ido incrementando durante estos días y no se han limitado a la capital del país, sino a las principales ciudades.

 

 

Poco tiempo antes del anuncio del CNE dos encuestadoras respetables, Market y Cedatos ofrecían estos resultados que demuestran el triunfo de Guillermo Lasso; luego se produce una interrupción en la página del CNE, y al reaparecer la transmisión se da un viraje para proclamar a Moreno triunfador.  

 

¿Qué elementos son sugerentes de acciones fraudulentas resultantes de ciertas estrategias entre Alianza PAIS y el propio CNE? Al menos voy a referirme a tres aspectos que considero determinantes para poner en duda los resultados de los comicios, los que están en correspondencia con los argumentos que han presentado como denuncia los seguidores de Lasso. 

 

“Apagón informático”. El tiempo en que el Consejo Nacional Electoral permaneció en silencio. El 2 de abril un “apagón informático” tuvo lugar de manera misteriosa, justamente cuando todo indicaba que ganaría el candidato Guillermo Lasso. Se interrumpió la página del CNE y a partir de este momento se le dio la victoria a Alianza PAIS. Guillermo Lasso ha denunciado el hecho ante las autoridades electorales aunque, según él, no servirá porque responden al gobierno de turno. "Le pido al Consejo Nacional Electoral respetar la voluntad del pueblo y los ecuatorianos que se están expresando en Quito, Guayaquil, Ambato y en todo el territorio nacional. Exigiremos transparencia y el reconteo voto por voto porque la verdad debe primar", declaró a medios de prensa.

 

Usuarios Digitales realizó el monitoreo de Internet, redes sociales y portales WEB realizando alertas de las irregularidades encontradas y pronunciándose enérgicamente en pos de lograr una explicación convincente de los acontecimientos:

 

Como Usuarios Digitales, exigimos a las autoridades pertinentes, miembros del cuerpo técnico del CNE y observadores tanto nacionales como internacionales, a realizar las investigaciones necesarias de lo que en este informe se expone. Los sistemas informáticos deben ser objetos de auditoría al igual que  lo fue todo el proceso electoral en el transcurso del día. Los proveedores de Internet involucrados en nuestra investigación deben dar a conocer los motivos del corte temporal del servicio en los portales Web analizados o realizar una investigación forense en sus sistemas para identificar lo que sucedió entre las 18h50 y 19h20 del domingo 2 de abril. Hacemos un llamado al CNE y que a través del cuerpo técnico se informe a la ciudadanía de forma clara y precisa sobre los procedimientos utilizados para subir la información al sistema de conteo rápido y explicar los  cambios constantes de plataforma y DNS durante la presentación de resultados”.

 

Entre las 17h05 hasta las 19h20, el enlace https://resultados2017.cne.gob.ec/frmResultados.aspx, que mostraba resultados de la primera vuelta electoral, quedó fuera de línea y mostraba el mensaje “Servidor no encontrado” al intentar entrar al sitio. A partir de las 19h20 volvió a operar con normalidad mostrando los resultados oficiales de la segunda vuelta electoral con el aparente triunfo de Lenín Moreno. 

 

El CNE activó, entre las 16h50 y las 17h05, otro enlace https://resultados2017-2v.cne.gob.ec/frmResultados.aspx, en el cual también presentaron resultados de la segunda vuelta electoral. A este link solo se podía  acceder desde redes VPN y no desde ISP locales, por cuanto, mostraba el mensaje: “No se ha podido encontrar la dirección DNS del servidor de resultados2017-2v.cne.gob.ec”. A las 17h10, un nuevo link fue colocado para acceder al portal Web del CNE, el mismo que hasta la actualidad está dando los resultados oficiales de la institución: https://resultados20172.cne.gob.ec/frmResultados.aspx.

 

A las 19h20 las conexiones fueron restauradas, podía accederse a todos los portales con normalidad desde cualquier ISP local. El portal Web de resultados del CNE ya mostraba la opción de estadística con el aproximadamente 80% de avance en escrutinios, y Lenin Moreno inexplicablemente se ponía a la cabeza.

 

César Monge, director de CREO, consideró que los porcentajes resultan inusuales en determinadas juntas y se refirió al "apagón" que tuvo el sistema del CNE. Por su parte Aparicio Caicedo, asesor legal de CREO, aseguró: "No les quepa ninguna duda. Vamos a impugnar los resultados electorales", e igualmente se pronunció por un reconteo de todos los votos de las urnas.

 

El CNE apagó las luces; mientras la luz estaba apagada para los ecuatorianos el CNE si podía ver y continuar su trabajo. ¿Qué pasó durante ese apagón? Según las declaraciones de uno de los líderes de CREO una vez que se llegó al 82% y el triunfo estaba asegurado para Lasso no es posible que pueda haber variaciones de las tendencias como para haber experimentado un total cambio.

 

El 95,35% de las mesas daban ganador a Guillermo Lasso con el 50.25% sobre Moreno. Un porcentaje pequeño de las mesas, solo el 4.7%,  tiene un fenómeno “inusual” con una votación de 80% contra un 20% a favor de Moreno, lo que cambió la historia del proceso eleccionario de Ecuador, y es este el principal elemento que hace más que sospechoso, casi evidente, la manipulación de los resultados de la votación. 

 

Como era de esperar Rafael Correa ha decidido culpar al “imperialismo”. Siguiendo la tradición de sus semejantes: Castro, Chávez, Maduro y Morales, ha arremetido contra los Estados Unidos a través de la ridícula versión acerca de ataques de hackers desde este último país: “ataques que también sufrieron las web del ECU911 (servicio nacional de emergencias) y de AP (el movimiento oficialista Alianza País)”, publicó el dictador en su cuenta de Twitter este viernes. De esta forma el aun presidente de Ecuador decidió justificar la caída que durante dieciocho minutos tuvo la página Web del CNE, no sin añadir que se trataba de un plan de la derecha para generar el caos y no aceptar su derrota. 

 

Irregularidades de las actas. El movimiento CREO presentó la mañana del miércoles 5 de abril cajas llenas de copias de actas, las que según los simpatizantes de dicho movimiento opositor tienen inconsistencias numéricas o de faltas de firmas. El propio Lasso mostró las cajas, rotuladas cada una con el nombre de la provincia respectiva, afirmando que hay un total de 1.795 actas inconsistentes, lo que significa casi 600.000 votos. 

 

Los directivos del Movimiento CREO-SUMA mostraron actas sin firmar, otras en las que hay incongruencias demostradas entre los datos que aparecen en las actas originales y las que ofrecen los datos del CNE, y otras en las que las firmas de los responsables y presidentes de mesas de votación no coinciden, además de la inversión de los números para favorecer a Lenín Moreno, lo que constituye una grave falta que empaña la transparencia que debe tener un proceso de esta naturaleza.

 

Durante su intervención en Guayaquil Lasso expresó: “Si no hay justicia no hay paz y si no hay paz no hay serenidad, pero la gente en circunstancias como las actuales donde no hay justicia, ni paz, tenemos que mantener la calma para que se escuche la voz de la verdad y no se confunda con ruidos que solamente alientan la actitud de los violentos”.

 

Ana Marcela Paredes, consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), la tarde del miércoles 5 de abril, en su cuenta de Twitter declaró que creía en la democracia y mostró su conformidad con el reconteo de los votos bien fundamentado, de ser necesario.

 

Los simpatizantes de CREO-SUMA, movimiento de la oposición, han logrado conservar la impresión de 37.495 actas de un total de 39.998, lo que representa el 94%, documentos que tienen resguardados para proceder a la denuncia del posible fraude.

 

El político y defensor de la democracia ecuatoriana Jaime Nebot, actual alcalde de Guayaquil, declaró el 5 de abril:

 

Exigimos que el CNE abra las urnas y verifique el número de votos correspondiente a todas las actas que Alianza CREO-SUMA impugne, en forma pertinente y cumpliendo con los requisitos señalados en el Código de la Democracia. Demandamos un proceso electoral transparente que garantice la democracia en el Ecuador”.

 

El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Juan Pablo Pozo, luego de haber declarado públicamente el martes 4 de abril que los resultados son irreversibles, se ha retractado, y a solo dos días rectifica diciendo que se había referido a la tendencia de los datos registrados luego del escrutinio, lo que no fue precisamente así. Tal vez la gran presión popular y la amenaza de un paro general en la nación le han hecho reflexionar y ahora cree que se podrá cumplir con la notificación de los resultados totales de las elecciones presidenciales y vicepresidenciales en Ecuador, entre el domingo 9 y el lunes 10 de abril.

 

Desde la recepción de esa notificación, los partidos políticos tendrán 48 horas para presentar cualquier reclamo. Solo a partir de ese momento se podrá conocer exactamente en cuántas actas, según los movimientos, hay inconvenientes. El CNE tendrá dos días para resolver esos pedidos y establecer en cuántos casos serán necesarios hacer un reconteo, con las debidas evidencias para pasar después a un proceso de notificación.

 

De estar en desacuerdo las organizaciones políticas podrían presentar otro recurso pero ante el Tribunal Contencioso Electoral, que cuenta con cinco días para poder tramitar los pedidos. Si se ocupan todos los plazos máximos establecidos en la Ley, en unos 20 días, ya se haría la proclamación de resultados. Ahí se podrá comprobar si las supuestas acciones sobre un fraude son reales o no.

 

Si es que aquí se ha hecho un fraude, eso es un delito tipificado en el Código Integral Penal. Seré el primero en denunciarme. Que me detengan, preso de tres a cinco años. Así no haya conocido yo me voy porque tengo esa responsabilidad con el país. Pero también el que asegura que hay fraude que se haga responsable”, afirmó Pozo, lo que constituye un paso de avance, por cuanto, no se atreve a negarlo, aun cuando es la máxima figura en el CNE y simpatizante, o al menos manipulado por el oficialismo. Solamente luego de ese plazo se podrá proclamar oficialmente al nuevo Presidente y Vicepresidente del Ecuador.

 

César Monge, director del Movimiento CREO, informó la tarde del viernes, 7 de abril, que su organización encontró en las últimas horas otras 2.448 actas con irregularidades, las que se suman a las 1.795 que inicialmente fueron halladas con irregularidades. En total, equivalen a más de 1,2 millones de votos. El líder político ha presentado un escrito detallado que le permite al Consejo Electoral responder al pedido de hacer un proceso de recuento voto a voto. Estas pruebas son parte del proceso que lleva cabo dicho movimiento. Los documentos fueron obtenidos por sus observadores electorales el día de las elecciones.

 

La Iglesia Católica de Ecuador ha pedido al CNE mediante un comunicado de su Conferencia Episcopal, dar facilidades para impugnar los resultados electorales y acudir sin exclusión alguna a las instancias legales previstas para hacer valer sus razones. Igualmente hizo un llamado al diálogo entre ambas partes.

 

¿Un rotundo cambio de actitud política? Durante la primera ronda del proceso eleccionario, según las declaraciones de Juan Pablo Pozo, presidente del Consejo Nacional Electoral, a la 01:10 del 24 de febrero de 2017, con el 99.71% de actas escrutadas, el candidato Lenín Moreno, por Alianza País, obtuvo el 39.35%, y Guillermo Lasso, por el Movimiento CREO-SUMA, logró el 28.10%, El resto de los candidatos a la presidencia fueron: Cinthya Viteri con el 16.31%, Paco Moncayo que obtuvo el 7.71%, Abdalá Bucaram con el 4.82%, Iván Espinel que obtuvo el 3.18%, Patricio Zuquilanda con el  0.77% y Washington Pesántez con el 0.75%.

 

Si en esta primera vuelta Guillermo Lasso logró el 28.10%, se supone que los votantes por Cinthya Viteri, Paco Moncayo, Galo Bucaram, y al menos una parte de los de Iván Espinel, lo hicieran en la segunda vuelta por Guillermo Lasso, lo que le hubiera ofrecido, sin dudas, una gran ventaja al candidato de la oposición, lo que estimo hubiera podido estar entre el 50 y el 60% de los votos, toda vez que estos candidatos, excepto Iván Espinel que se mostró indeciso y con ciertas inconsistencias en cuanto a toma de partido, apoyaron la propuesta de Lasso.   

 

¿Cómo se explica que los votantes cambiaran su postura política y su orientación respecto a la votación de un modo tan drástico para apoyar al oficialismo? Si bien esto no resulta demostrable y no deja de ser una observación, no solo de quien escribe este comentario, sino la de muchos que desde la nación andina han estado atentos al desenvolvimiento de todo el proceso electoral, sí es sugerente de posibles alteraciones en los resultados de la votación.

 

Tal vez algunos durante la campaña electoral previa a esta segunda vuelta se dejaran influenciar por la maléfica influencia ejercida contra Lasso por parte de los simpatizantes de Alianza PAIS y cambiaran de parecer; pero no es común que multitudes se pasen en breves días de tendencias centro-derechistas, y de derecha propiamente dicha, hacia una forma de izquierda radical que representa Lenín Moreno.

 

Acciones de protesta en las calles de Ecuador. Desde la noche del domingo 2 de abril permanecen miles de ciudadanos en las afueras de la sede del CNE exigiendo los verdaderos resultados de las elecciones, no solo en la capital, sino en varias de sus ciudades más importantes, incluida Guayaquil, la más poblada y donde la oposición es más fuerte.   

 

A las 06:00 de la mañana del jueves 6 cientos de ciudadanos bloquearon el acceso al tránsito vehicular en el túnel Oswaldo Guayasamín, uno de los puntos más transitados de la capital ecuatoriana. Los manifestantes quemaron llantas y gritaron consignas exigiendo el recuento de los votos de los comicios electorales. La policía antimotines tuvo que intervenir dispersando a los manifestantes, con lo que se logró restablecer el tránsito vehicular alrededor de las 07:30.

 

Al día siguiente en la noche tuvo lugar una gran marcha protagonizada por los simpatizantes de CREO por las principales calles de la capital, concentrándose en la Plaza Grande, sitio que permaneció custodiado por las fuerzas policiales para mantener el orden. El candidato a la vicepresidencia por CREO, Andrés Páez, se mantuvo en las afueras de la sede del CNE para evitar que las fuerzas antimotines dispersen la concentración que desde el domingo se mantiene en este sitio.

 

El oficialismo no ha tenido otra alternativa que aceptar el recuento de votos que exige la oposición. El mandatario electo, Lenín Moreno, declaró la tarde del jueves, 6 de abril, ante  60 delegados, varios embajadores, cónsules y directivos de organizaciones no gubernamentales extranjeras, que “respeta” el pedido de reconteo de los votos de la segunda vuelta.

 

Quiero manifestarle que respeto esa impugnación y fui partidario de que nuestro movimiento (Alianza PAIS) manifieste que se adhiere a ese reclamo para garantizar la transparencia del proceso electoral. Y entiendo que el CNE procederá inmediatamente”, dijo Moreno durante su encuentro con la diplomacia establecida en Ecuador. De igual forma precisó: “de verificarse el triunfo electoral sin ninguna mácula, seguiré ejerciendo estas funciones previas a mi función de presidente, caso contrario, extenderé la mano al candidato, le felicitaré y le desearé éxito”.

 

El presidente Rafael Correa ha tenido que acceder al pedido de recuento de las actas electorales con presuntas irregularidades, aunque con su habitual ironía ha dicho que lo que pretende Lasso -el reconteo voto a voto- no es permitido por la ley. No obstante, una cosa es que acepte un recuento de votos para ofrecer una imagen apartada de la culpabilidad ante el escándalo mundial y para calmar los ánimos de los miles de manifestantes que se mantienen desde la noche del domingo en son de protesta, y otra muy diferente es que exista una verdadera transparencia en el recuento de los votos y no se vuelva a cometer otro fraude.

 

Recordemos que al inicio de este escrito me referí a la necesidad de continuar existiendo, algo que resulta aplicable a los sistemas políticos. El correísmo, con su modelo de revolución ciudadana de perspectiva socialista, sabe del fin de su existencia y se aferra a subsistir dada esa condición de continuar existiendo; aunque para lograrlo se tengan que cometer actos deshonestos como este gran fraude electoral que se intenta demostrar, o el allanamiento de las oficinas y una agencia Cedatos -una de las encuestadoras que declarara el triunfo de Lasso-  por parte de la policía y de la fiscalía del país.

 

De cualquier modo, y suponiendo que no existiera tal fraude, no se trata de un verdadero triunfo como para estar celebrando una victoria. Un 2% no representa absolutamente nada, aunque en estos casos hasta un 0.1% resulta definitorio. Podemos afirmar que existe una división casi en dos partes iguales: por un lado los seguidores de Alianza PAIS con su apoyo incondicional a Moreno, y por otro los seguidores de la Alianza CREO-SUMA, quienes apoyan a Lasso y se han mantenido todos estos días y noches en las afueras de la sede del CNE, no solo de Quito, sino en varias de sus dependencias de otros puntos del país, de modo particular en Guayaquil, donde la oposición es extremadamente fuerte, y donde Lasso triunfara con un 52.53% de los votos, según los dudosos resultados del CNE.  

 

Una década de propaganda promoviendo las “bondades” del socialismo del siglo XXI no logró generalizar la aceptación de un sistema social prácticamente ya perdido en el mundo.

 

Esperemos pues por la nueva revisión de los resultados que ha difundido como oficiales el CNE de Ecuador, los que pudieran variar para la salvación de una nación necesitada de ese urgente cambio protagonizado por Guillermo Lasso, el presidente que está reclamando Ecuador en sus calles.

 

Ojalá que no sea demasiado tarde, por cuanto, ya las exigencias están tomando otro rumbo y no será la primera vez que los ecuatorianos actúan por la fuerza y destituyen violentamente a un presidente. En este sentido el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, acaba de declarar: “Los ecuatorianos queremos la verdad sobre los resultados electorales. Notifiquen todos los resultados; impugnen legalmente las actas; abran las urnas y recuenten votos. Háganlo inmediatamente o serán responsables de un caos. Si se nos priva irresponsablemente a los ciudadanos de la verdad acabaremos actuando por asunción y eso puede ser fatal para el presente y futuro del Ecuador”.