Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

Para evitar confusiones

 

Luis Cino Álvarez, Primavera Digital

 

Arroyo Naranjo, La Habana.- Los maquiavélicos mandamases que analizaron los pros y los contras de dejar salir a determinados disidentes al exterior, deben estar en pleno goce. Dando brinquitos de felicidad. Los resultados obtenidos hasta ahora deben superar sus expectativas.

 

Si lo que pretendían cuando corrieron el riesgo de dejarlos salir al exterior, es que defraudaran al mundo e hicieran lucir mal a la oposición cubana, lo están consiguiendo con creces.

 

Hasta ahora, las excepciones son Berta Soler, tan valiente y digna en Madrid como en la Quinta Avenida de Miramar, y Rosa María Payá, enfrentada en Ginebra a los cómplices internacionales de la dictadura.

 

Es como si existiese un guión, donde todo hubiese estado minuciosamente previsto para que los disidentes viajeros se desacreditaran ellos mismos y a los que se supone debían representar.

 

Es el deslumbramiento por la pacotilla, las vidrieras y las luces de neón; el descubrimiento del agua corriente, la carne de res, la conexión rápida a Internet y la música de Bethoven; los deslices, las meteduras de pata y los papelazos; el dejarse trajinar por los gamberros pagados y organizadas por las embajadas cubanas en el exterior; las declaraciones desafortunadas, el autobombo y la promoción de agendas propias en detrimento de las demás.

 

En esto último, Yoani Sánchez se ha llevado las palmas. ¡Cuánto daño le ha hecho tanto premio y tanta promoción! Habla sin parar –siempre de ella- más rápido de lo que piensa. Sin medir las consecuencias de lo que dice. Así, lo mismo le falla la ironía y hace campaña por la libertad de los Cinco ante el Congreso brasileño que suelta un discurso en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), de la que es vicepresidenta regional, y en vez de representar al periodismo independiente cubano lo ignora olímpicamente –o lo da por liquidado con la ola represiva de la primavera de 2003- y le pasa por encima como una aplanadora al proclamar su intención de crear en Cuba "el primer periódico independiente".

 

¡Y nosotros en Primavera Digital que desde hace casi seis años no dejamos de sacar semanalmente nuestro periódico (ya vamos por el número 264) y por eso pensábamos que éramos los primeros! No en balde dice un colega no estar seguro si los que hacemos PD somos seres vivientes y no ectoplasmas en un incierto limbo donde tejen una publicación onírica, como salida de Comala, que muy pocos -por los motivos que sea- quieren reconocer.

 

Si de publicaciones en general se trata, también Yoani estaría pasándole por arriba a la revista De Cuba, que fue fundada por Ricardo González Alfonso, Raúl Rivero, Claudia Márquez y un servidor en noviembre de 2002; y a las revistas digitales Bifronte, Cacharros, Convivencia, y a varias otras más, incluso a la mismísima Voces, que dirige el escritor Luis Orlando Pardo, y en la que Yoani y su esposo, Reinaldo Escobar, están tan involucrados que hacen los lanzamientos de cada número en su propio apartamento.

 

Yoani dice estar consciente de que un periódico independiente en Cuba es algo imposible, que la van a fusilar mediáticamente. Al menos, tendrá esa suerte. A Primavera Digital no la pueden fusilar mediáticamente porque la dictadura no le ha extendido la partida de nacimiento. Solamente una vez - como en el bolero- hubo una mención en el periódico Granma como "un periódico contrarrevolucionario hecho en Suecia". No aclaraba si lo hacía la rubia del cuarteto Abba.

 

Yoani Sánchez sí tuvo certificación de nacimiento expedida por el mismísimo Fidel Castro, que primero, en una de sus reflexiones, la confundió con un muchacho dislocado por el consumismo capitalista, y luego la acusó, sin venir al caso, en el prólogo de un libro sobre Bolivia, de neocolonialista y agente de la CIA.

 

Yoani Sánchez, cuando inició su blog Generación Y, exhibió su carné de identidad como muestra de que ella sí escribía desde Cuba sin ocultar su nombre y apellidos.

 

¿Y acaso empleábamos seudónimos los periodistas independientes que ya estábamos en estas lides desde la segunda mitad de los años 90? Solo recuerdo dos o tres que empleaban seudónimos por aquel tiempo, pero era más por un problema de sonoridad que de miedo, porque todos sabían perfectamente cómo se llamaban.

 

¡Cuánta inmodestia la de esta muchachona! ¡Cuánta falta de respeto y de agradecimiento muestra hacia quienes levantaron el techo de las prohibiciones e hicieron posible su existencia con su bregar, a pesar de no disponer de Internet ni twitter, a veces ni siquiera de una máquina de escribir que valiese la pena, y mucho menos de la promoción internacional de que dispone ella!

 

De veras que me cuesta creer que Yoani nos tuvo presentes a los de PD y que lo de crear el primer periódico haya sido un desliz, otro más en su gira mundial. Ella que conoce a casi todos los de nuestro equipo, que ha sido amable con nosotros, que nos ha llamado muchachones, que en determinados momentos ha ayudado a muchos de nosotros, y que se haya olvidado de que ya existe un primer periódico independiente; ella y Reinaldo Escobar, que estuvieron a punto de contribuir a que se creara el segundo, con su apoyo a un grupo de colegas que quisieron separarse de nosotros y finalmente lo consiguieron para beneplácito de los que ansían vernos divididos, subdivididos, o mejor, multiplicados por cero.

 

Resulta doloroso hablar de estas cosas, que se puedan interpretar como ataques contra Yoani Sánchez. No lo son, es solo la necesidad de poner las cosas en su sitio. Por el bien del periodismo independiente y de la causa de la libertad de expresión en Cuba. Sé que no faltarán los que digan que le tenemos envidia, que hacemos el trabajo a la Seguridad del Estado, o que somos más come-candelas del anticastrismo que Vigilia Mambisa. Últimamente todo lo que contradiga a Yoani Sánchez es considerado así. O silenciado en todos los medios. Y no me refiero precisamente al Granma o a Cuba Debate. Hay intereses demasiado poderosos empeñados en promover a Yoani Sánchez a costa de liquidar el periodismo independiente.

 

En PD no aceptamos temas tabú: hablamos siempre claro. Preferimos que Yoani y sus blogueros coexistan con la prensa independiente y que se complementen mutuamente. Por suerte, tenemos un periódico independiente para escribirlo y no tendremos que esperar por el que Yoani va a fundar.