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ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

Obama y la Revolución. Diálogo con José Martí

 

Ariel Dacal Díaz, en Boletín SDP, Cuba

 

Pasiones e ideas, muchas y diversas, despertó la visita de Obama. Sus palabras al pueblo de Cuba, y las reacciones desde la sociedad y el gobierno cubanos, son invitaciones para más reflexión, más ideas y más pasión.

 

Una recurrencia común es el ideario de José Martí. Obama lo refirió como noción de libertad y cercanía. Desde Cuba se blandió como espada nacional para unos, y antimperialista imprescindible por otros. Con la intención de conocer de primera mano las opiniones de José Martí sobre estos asuntos, tuve un diálogo con su ideario, el que pongo a consideración de cuántos se interesen en conocer la opinión del Apóstol.

 

En su visita a Cuba, Obama reiteró ideas tales como: “el fin de una historia de desconfianza”, “extender la mano de amistad al pueblo cubano”, “confianza en el pueblo cubano”, “apoyar al pueblo cubano, en vez de herirlo”, “no es necesario temer una amenaza de Estados unidos”… ¿Cuáles son sus consideraciones sobre esta invitación?

 

Cuando un pueblo es invitado a unión por otro, podrá hacerlo con prisa de estadista ignorante y deslumbrado, podrá celebrarlo sin juicio la juventud prendada de las bellas ideas, podrá recibirlo como una merced el político venal o demente, y glorificarlo con palabras serviles; pero el que siente en su corazón la angustia de la patria, el que vigila y prevé, ha de inquirir y ha de decir qué elementos componen el carácter de pueblo que convida y el del convidado, y si están predispuestas a la obra común por antecedentes y hábitos comunes, y si es probable o no que los hábitos del pueblo invitante se desarrollen en la unión que pretenden, con peligro del invitado, han de inquirir cuáles son las fuerzas políticas del país que le convida y los intereses de su partido, y los intereses de sus hombres en el momento de la invitación.

 

A lo que se ha de estar no es a las formas de las cosas, sino a su espíritu. En política lo real es lo que no se ve. A todo convite entre pueblos hay que buscarle las razones ocultas. Los peligros no se han de ver cuando se les tiene encima, sino cuando se les puede evitar. Lo primero en política es aclarar y prever.

 

Usted invita a conocer los “antecedentes” y “hábitos comunes”, ¿cuáles destacaría en  la relación de los Estados Unidos con la libertad de otros pueblos?

 

Nosotros no teníamos más que un vecino que “extendió los límites de su poder y obró  contra la voluntad del pueblo” para favorecer a los enemigos de aquellos que pelearon por la misma carta de libertad en que él fundó su independencia: nosotros caímos víctimas… por una confianza infantil en la ayuda cierta de los Estados Unidos: No (habrían) de vernos morir por la libertad  en su propia puerta sin alzar una mano y decir una palabra para dar un nuevo pueblo libre al mundo. Extendieron los límites de su poder en defensa de España. No alzaron la mano. No dijeron una palabra.

 

La política secular y confesa de predominio de un vecino pujante y ambicioso (se ha dirigido a los pueblos de América) para impedir su extensión… o apoderarse de su territorio… o para cortar con la intimidación sus tratos con el resto del universo… o para obligarlo a comprar lo que no puede vender y confederarse para su dominio.

 

Al mirar más en profundidad la propuesta de Obama, vemos un convite a la “economía global” y a abrir “espacios para el comercio y el intercambio” ¿Qué previsiones debe tener Cuba frente a esta intención?

 

Hay que equilibrar el comercio, para asegurar la libertad. El pueblo que quiere morir vende a un solo pueblo y el que quiere salvarse, vende a más de uno. El pueblo que quiera ser libre que sea libre en los negocios. Distribuya sus negocios entre países igualmente fuertes. Si ha de preferir a alguno, prefiera al que lo necesite menos, al que lo desdeñe menos.

 

Se ha de poblar la tierra para que impere, en el comercio como en la política, la paz igual y culta… (Para no poner) colorines de república a una idea imperial… capricho de una política ajena, desesperada y sin escrúpulos.

 

(Que) el afán de progreso en las repúblicas (no lleve) a confiar más en la virtud del progreso en los pueblos donde no nacieron, que en el pueblo en que han nacido, (ni) el ansia de ver crecer al país nativo los lleva a la ceguedad de apetecer modos y cosas que son… producto de factores extraños u hostiles al país…Que la fe excesiva en la virtud ajena no nos debilite, en nuestra época de fundación, con la desconfianza inmotivada y funesta de lo propio.

 

Los (políticos) que no tienen ante el país autoridad o mérito recurren, para su preponderancia y brillo, a complicidades ocultas, con los pudientes, y a novedades osadas y halagadoras. A esos cortejos del vulgo hay que vigilar, porque por lo que les ve hacer se adivina lo que desea el vulgo.

 

Obama reiteró que “gracias a las virtudes de un sistema democrático y respetuoso de la libertad de los individuos, EE.UU. es el país de las oportunidades”. Está comprensión contrasta con lo que usted llama “los dogmas de la libertad de los vecinos que la atacan” ¿A qué deberíamos prestarle atención sobre estos asuntos?

 

(Los cubanos) admiran esta nación, la más grande de cuanta erigió jamás la libertad; pero desconfían de los elementos funestos que, como gusanos de la sangre, han comenzado en esta República portentosa su obra de destrucción...el individualismo excesivo, la adoración de la riqueza y el júbilo prolongado de una victoria terrible.

 

No (era) de esperar… que la nación que tuvo la libertad por cuna… emplee el poder amasado de este modo para privar de su libertad a un vecino menos afortunado… La simpatía por los pueblos libres dura hasta que hacen traición a la libertad; o ponen en riesgo la de nuestra patria.

 

El norte ha sido injusto y codicioso; ha pensado más en asegurar a unos pocos la fortuna que en crear un pueblo para el bien de todos… En el Norte no hay amparo ni raíz. En el Norte se agravan los problemas, y no existe la caridad ni el patriotismo que los pudieran resolver. Los hombres no aprenden aquí a amarse, ni aman el suelo donde nacen por casualidad, y donde bregan sin respiro en la lucha animal y atribulada por la existencia. Aquí se ha montado una máquina más hambrienta que la que puede satisfacer el universo ahíto de productos. Aquí se ha repartido mal la tierra; y la producción desigual y monstruosa, y la inercia del suelo acaparado… Aquí se amontonan los ricos de una parte y los desamparados de otra.

 

(Prepondera en Estados Unidos) ese factor que consumió la raza nativa, fomentó y vivió de la esclavitud de otra raza y redujo o robó a los países vecinos, se ha acendrado en vez de suavizarse…Creen en la necesidad, en el derecho bárbaro, como único derecho: “Esto será nuestro porque lo necesitamos”. Creen en la superioridad incontrastable de la “raza anglosajona contra la raza latina”. Creen en la bajeza de la raza negra, que esclavizaron ayer y vejan hoy, de la india, que exterminan. Nada en América sorprende tanto como la desconfianza radical en la capacidad del pueblo.

 

Precisamente por el amor excesivo a la novedad extraña de los Estados Unidos, no se han desenvuelto como en algunas otras repúblicas nuestras, la riqueza y la política. Dos verdades útiles a nuestra América: -el carácter crudo, desigual y decadente de los Estados Unidos,- y la existencia, en ellos continua, de todas las violencias, discordias, inmoralidades y desórdenes de que se culpa a los pueblos hispanoamericanos.

 

Es de supina ignorancia … hablar de los Estados Unidos y de las conquistas reales o aparentes de una comarca suya o grupo de ellas, como de una nación total e igual, de libertad unánime y de conquistas definitivas; semejantes Estados Unidos son una ilusión o una superchería.

 

En los Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan; en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional las localidades, la dividen y la enconan; en vez de robustecerse la democracia y salvarse del odio y miseria… se corrompe y aminora la democracia, y renacen, amenazantes, el odio y la miseria.

 

Saludo a la república hoy como la maldeciré mañana cuando una república ahogue a otra república, cuando un pueblo libre al fin, oprima la libertad de otro.

 

Es sabido que lo que acontece con la libertad, la democracia y la soberanía, bases constitutivas del proyecto revolucionario cubano, no se reduce a los límites que le impone el vecino “codicioso”. ¿Qué tensiones enfrenta Cuba en la consecución de este proyecto?

 

Los enemigos de la libertad de un pueblo no son tanto los forasteros que la oprimen, como la timidez y la vanidad de sus propios hijos. (Es diferente) el cubano radical del que tiene menos prisa por cambiar el mundo.

 

Un pueblo que necesita ya buscar en la inmoralidad el sustento que no halla en el trabajo (debe) entrar inmediatamente al trabajo y equilibrio de sus potencias reales, (para que) los antillanos vivan en seguridad y el miedo de la miseria no acorrale y rebaje a los hombres.

 

¡Mal  va un pueblo de gente oficinista! Todo el poder (de) la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo, que no tiene las mismas razones de complicidad en esperanzas y provechos, para hacer frente a los funcionarios enlazados por intereses comunes.

 

Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, (adquieren) los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o  beneficio.

 

De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, irá ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan.

 

En la vida práctica de las ideas, el poder no es más que el respeto a todas las manifestaciones de la justicia…y cuando el acatamiento de la justicia desaparece y el cumplimiento del deber se desconoce, infamia envuelve el triunfo y la gloria, vida insensata y odiosa vive el poder.

 

El lugar y dinámica de los partidos dentro del proceso liberador acarrea visiones diversas. ¿Qué consideraciones puede compartir desde su experiencia, en espíritu y obra, como gestor del Partido Revolucionario Cubano?

 

Los partidos políticos suelen halagar, melosos, a la muchedumbre de que se sustentan, a reserva de abandonarla, cobardes, cuando con su ayuda hayan subido a donde pueden emanciparse de ella…Abominaría de la palabra de partido si significase mero bando,  o secta, o reducto donde unos criollos se defendiesen de otros.

 

Los partidos políticos que han de durar; los partidos que arrancan de la conciencia pública; los partidos que vienen a ser el molde visible del alma de un pueblo, y su brazo, y su voz; los partidos que no tiene por objeto el beneficio de un hombre interesado, o de un grupo de hombres… (han de organizarse) con el desahogo y espontaneidad de la opinión libre…el respeto republicano a la opinión independiente.

 

Puede ser un partido mera hoja de papel, que la fe escribe, y con sus manos invisibles borra el desamor…el partido revolucionario cubano nació con responsabilidades sumas en los instantes de descomposición del país… surgió… del empuje de un pueblo aleccionado, que por el mismo partido proclama, antes de la república, su redención de los vicios que afean al nacer la vida republicana… Lo que un grupo ambiciona, cae. Perdura lo que el pueblo quiere.

 

El partido revolucionario cubano (fue) creado con el fin de ordenar las fuerzas existentes y necesarias para establecer en él una república justa. Bello es ver a un partido de revolución… no entrar en la vía oscura, preñada de derrotas y de sangre, de los celos entre guías y caudillos, ni rebajar la gloria de componer una república durable a la tarea relativamente mezquina de continuar en una república nominal las injusticias.

 

Sin fin fijo no hay plan fijo, sin plan fijo es muy dudoso el éxito de la revolución. Una vez fijado por discusión y el voto de los revolucionarios activos…el espíritu y fines del Partido… lo único que queda por hacer es ejecutar…los mandos expresos de los acuerdos fundamentales del Partido. Los actos del Partido deben ser conocidos, para que puedan ser aconsejados o mejorados.

 

Un partido mantenedor de una república de trabajo y pensamiento… continuador de la nación de Guáimaro, el preparador disciplinado y democrático, sin orgullo ni beneficios, de la república de mañana… La obra original del partido revolucionario cubano, es la disciplina de la república  y el imperio de la ley en la preparación de las revoluciones.

 

Volviendo a su idea de inquirir en “antecedentes” y “hábitos comunes”, ¿qué luces podemos encontrar en la historia liberadora de Cuba para persistir en ella con más claridades?

 

En la verdad hay que entrar con la camisa al codo. Nada hay más justo…que dejar en punto de verdad las cosas de la historia. La verdad no se razona: se reconoce, se siente y se ama.

 

El ejercicio práctico de los deberes de la ciudadanía en los pueblos libres del mundo, han contribuido…a desarrollar en los cubanos una aptitud para el gobierno libre. Un pueblo que junto con la energía que construyó el primer ferrocarril en los dominios españoles…estableció contra un gobierno tiránico todos los recursos de la civilización.

Millares de desterrados… (practicaron), en la batalla de la vida de los pueblos libres, el arte de gobernarse a sí mismos y de edificar una nación. (Son) los que han levantado, con el trabajo de las manos y de la mente, un hogar virtuoso en el corazón de un pueblo hostil. (Los cubanos) supieron levantarse… mientras retenía sus buques el país de los libres en el interés de los enemigos de la libertad.

 

Engendrado por las ideas republicanas entendió el pueblo cubano que su honra andaba mal con el gobierno que le negaba el derecho de tenerla. (Pueblo que se alzó contra) la prosperidad maldecida porque era prosperidad esclava y deshonrada. Demostración que ha dado de su capacidad para la república el pueblo revolucionario cubano. (Por ello), a quien crea que le falta a los cubanos coraje y capacidad para vivir por si en la tierra creada por su valor, le decimos ¡Mienten!

 

 (Hay que) procurar desde la raíz salvar a Cuba de los peligros de la autoridad personal y de las disensiones en que, por la falta de intervención popular y de los hábitos democráticos en su organización, cayeron las primeras repúblicas americanas…para asegurar a la vez la intervención continua del pueblo cubano en el manejo de sus asuntos. (Hay que rescatar) al pueblo que vigila y confía.

 

La revolución de justicia y de realidad, para el reconocimiento y práctica franca de las libertades…sin miedos canijos de unos a la expresión saludable de todas las ideas…no se propone el espíritu autoritario y la composición burocrática de la colonia, sino fundar un pueblo nuevo y de sincera democracia...No tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación victoriosa que considere a la Isla como su presa y dominio.

 

El oficio de los libertadores no es alquilar elocuencias… la labor revolucionaria… es oficio de los libertadores. Los que no trabajan para sí, sino para la patria; los que no aman la popularidad sino al pueblo; los que no aman la misma vida, sino por el bien que pueden hacer en ella, ésos, mano a mano con todos los hombres honrados, con los que no necesitan lisonjas ni carteo con los que no sacan de la vanidad su patriotismo sino de la virtud, llevan adelante, aunque de las gotas de su corazón vayan regando el amargo camino, la obra de ligar los elementos dispersos y hostiles que son indispensables a la explosión de la libertad y a su triunfo.

 

Se dice cubano, y una dulzura como suave hermandad se esparce por nuestras entrañas…y echa las alas el corazón enamorado para amparar al que nació en la misma tierra que nosotros, aunque el pecado lo trastorne, o la ignorancia lo extravíe, o la ira lo enfurezca, o lo ensangriente el crimen.

 

¿(Haríamos) los cubanos una revolución por el derecho, por la persona del hombre y de su derecho total, que es lo único que justifica el sacrificio al que se convida a un pueblo, y negaremos, al día siguiente del triunfo, los derechos por los que hemos batallado?

 

La república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de si, el respeto, como de honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás; la pasión, en fin, por el decoro del hombre… Cerrémosle el paso a la república que no venga preparada por medios dignos del decoro del hombre, para el bien y la prosperidad de todos los cubanos…para ajustar en la paz y la equidad los intereses y derechos de los habitantes leales de Cuba… República indispensable al equilibro americano.

 

(República donde) el amor del hombre a la propiedad adquirida con el trabajo de sus manos, y la familiaridad en práctica y teoría con las leyes y procedimientos de la libertad, habituarán al cubano para reedificar su patria sobre las ruinas… El estado de propiedad en que la riqueza no viva en el ahogo de la explotación, el susto de la pérdida y la vergüenza de su complicidad inevitable con una corruptora tiranía.

 

Todos los cubanos revolucionarios que contribuyan activamente a la revolución tienen el derecho de delegar la autoridad revolucionaria que llevan en sí, en quienes les parezca conveniente y de dar su opinión sobre el espíritu y los métodos de la obra a que contribuyen. La autoridad indispensable para la obra ejecutiva de la revolución se (concilia) con el alma republicana de donde toma su representación y vigor… (Hay que) acelerar por métodos republicanos el alma democrática, (donde) el representante no es más que lo que son sus representados.

 

La revolución ha de vivir porque es el alma de nuestro pueblo. (Ha de vivir) en el respeto...a los cubanos que por ahí buscan sinceramente, con este nombre o aquel, un poco más de orden cordial, y de equilibrio indispensable en la administración de las cosas de este mundo.

 

El deseo (ha de ser) construir un pueblo próspero con el carácter libre. Un país trabajador, equitativo y durable… con la fuerza libre de nuestra patria trabajadora; (para) este pueblo culto, con la mesa de pensar al lado de la de ganar el pan… (la) patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas…y solo obedeciendo estrictamente la justicia se honra a la patria.