Cubanálisis El Think-Tank

             ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

 

Dr. Antonio Morales Pita, Chicago

  

 

 

                               

                                                                                                                                                            

 

Perspectivas político-económicas para Venezuela

si el precio del petróleo desciende

 

La dependencia económica de un país a un solo producto exportable, específicamente si se refiere a una materia prima, es altamente peligrosa. Según datos del Pocket World in Figures, publicado por The Economist, edición del 2013, las exportaciones de petróleo de Venezuela ascendieron a US $63.5 billones, y representaron el 97% del total de exportaciones.

 

Dada la tendencia al alza en el precio del petróleo desde inicios del siglo XXI, Venezuela debería estar experimentando un período de crecimiento económico, cuyos indicadores fundamentales se detallan en la tabla # 1.

 

TABLA # 1 - Principales indicadores económicos venezolanos desde inicios del siglo y proyección del 2013

 

Fuente: Economist Intelligence Unit

 

El precio del petróleo durante este mismo período ha tenido el comportamiento mostrado en la tabla siguiente:

 

Tabla # 2 – Precio promedio interno anual de petróleo crudo

 

Año

Nominal US$/bbt

Ajustado por inflación US$/bbt

2000

$27.39

$36.54

2001

$23.00

$29.86

2002

$22.81

$29.12

2003

$27.69

$34.60

2004

$37.66

$45.78

2005

$50.04

$58.83

2006

$58.30

$66.45

2007

$64.20

$71.03

2008

$91.48

$97.33

2009

$53.48

$57.18

2010

$71.21

$75.05

2011

$87.04

$88.93

2012

$93.02

$93.47

                                                                            Fuente: Inflationdata.com

 

De acuerdo con los datos de la tabla # 2, desde el 2000 hasta el 2005, el promedio aritmético del precio del petróleo,  calculado por mí, fue de $39.12, mientras que el período 2006 - 2012, el promedio aritmético arrojó una cifra de $78.49, es decir se ha duplicado. Sería de esperar que la economía venezolana, si hubiera utilizado adecuadamente sus recursos, hubiese mejorado. Sin embargo, en el último septenio empeoraron considerablemente el déficit presupuestario (hasta niveles superiores al 10%), la inflación (rebasando el 20% y llegando hasta el 30% - uno de los más altos del mundo), el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y el PBI per cápita, que alcanzaron niveles negativos en el 2009 y el 2010 coincidentes con una reducción en el precio del petróleo.

 

La pobre situación presupuestaria y la carencia de dólares han provocado la devaluación del bolívar, según ilustra ampliamente el artículo “Venezuela Devalues Its Currency” publicado electrónicamente por Matthew Boesler el 8 de febrero del 2013 en “Business insider.com”, del cual destaco los párrafos centrales:

 

  • “Venezuela ha realizado una masiva devaluación de la moneda, modificando la paridad del bolívar de 4.3 a 6.3 por dólar”

 

  • “En el mercado negro, el bolívar se ha debilitado en un 53% hasta 18.39 por dólar el pasado año, de acuerdo a Lechuga Verde, una “website” que sigue la pista de la tasa de cambio.”

 

  • “El presidente de Venezuela gastó una gran cantidad de dinero gubernamental en la campaña de re-elección presidencial, lo cual ha dejado al gobierno con una sustancioso déficit fiscal.”

 

La política de desfalco financiero de Venezuela por parte del difunto presidente venezolano, según se atestigua en numerosa literatura internacional y nacional, se debe entre otros factores al subsidio en las ventas de petróleo al gobierno de Cuba, Nicaragua, y otros gobiernos de corriente anti-norteamericana. Asimismo, es notable el lanzamiento de una política expansiva, tanto fiscal como monetaria, encaminada a ganar votos electorales para facilitar la constante re-elección del presidente, y apoyo a los cambios de la constitución.

 

Uno de los aspectos más notables de este déficit presupuestario (que se pretende cubrir con el ingreso adicional de exportaciones de petróleo) es que Venezuela, desde el 2000, ha mantenido un sistemático balance positivo en el balance comercial y en la cuenta corriente (primeras fuentes creadoras de divisa extranjera), lo cual ha sido contrarrestado por la constante reducción de inversiones extranjeras que -dadas la política de intervención y nacionalización de empresas extranjeras seguidas por el ahora difunto Presidente Chávez-  han llegado a tener valores inferiores al 1% del PBI y representan valores inferiores al 4% del total de inversiones. 

 

La política del “Socialismo del Siglo XXI” seguida por el gobierno de Venezuela no ha seguido la política de Keynesianismo Duro, que consiste en ahorros gubernamentales durante los tiempos de auge económico para atenuar dificultades económicas en tiempos de crisis financiera. El gobierno de Venezuela no ha utilizado la afluencia de dinero extranjero debido al alto precio del petróleo, y experimenta déficits presupuestarios a pesar de tener balances comerciales positivos. Sus políticas de ataques al capital nacional y abandono de infraestructura y falta de mantenimiento, incluso en la industria petrolera, le han hecho desaprovechar la favorable coyuntura internacional.

 

Entonces, ¿cuál sería la situación económica de Venezuela si desciende el precio del petróleo?  El gráfico siguiente ilustra la situación del precio del petróleo desde 1948 hasta el 2012, que ha sido actualizada por Tim McMahon el 14 de junio del 2012.

 

Inflation Adjusted Oil Prices Chart

Fuente: Inflationdata.com

El análisis del gráfico permite hacer las siguientes conclusiones:

 

  • El precio del petróleo se mantuvo relativamente estable desde el 1948 hasta inicios de la década del 70, en cuyos años experimentó un crecimiento debido fundamentalmente a las guerras del Golfo Pérsico.  Este violento incremento del precio del petróleo desató una fuerte inflación en la década de los ochenta que contribuyó a producir recesión económica en los Estados Unidos durante el primer quinquenio de los ochenta y en la América Latina en toda la década perdida de endeudamiento y bancarrota, en la cual el precio de las materias primas y del petróleo se precipitaron en picada. 

 

  • A partir de la década de los noventa se pudo controlar la inflación a nivel mundial, mejorar la economía mundial. Los precios del petróleo se mantuvieron estables hasta la primera década de este siglo en que experimentan una tendencia creciente desde los $40 hasta $120 debida al surgimiento de las economías emergentes (fundamentalmente las conocidas como BRIC -Brasil, Rusia, India y China- que comienzan a crecer y a demandar petróleo).

 

  • En el 2008 ocurre la recesión en los Estados Unidos, la cual afecta a toda la economía mundial y ocurre un profundo descenso en el precio hasta situarlo por debajo de los $40, y posteriormente vuelve al subir debido fundamentalmente  a las recuperaciones de China y la economía norteamericana. 

 

Depender del petróleo como base del desarrollo económico y convertirlo en el primer rubro exportable requiere de una economía fuerte y estable (como es el caso de Noruega), que sea capaz de aplicar una política austera en casos de auge económico para no tener que pedir prestado, o devaluar la moneda.

 

El Dr. Ruchir Sharma ha publicado un extraordinario libro de Política Económica Internacional, titulado Breakout Nations, en el cual analiza el desarrollo de todos los países emergentes. Venezuela no está incluida, fundamentalmente porque viola varias de las reglas fundamentales emprendidas por los países que pueden romper el subdesarrollo y alcanzar niveles medios de ingreso per cápita. Entre los principios formulados como premisas para considerar  un país como “breakout nation” se encuentran, entre los más relevantes (en mi criterio) los siguientes:

 

1-     Un país exportador de materias primas debe diversificar sus exportaciones para no depender de un solo producto.

 

2-     Un país debe estar alerta al momento en que los líderes han pasado el período de su utilidad. Cuando los líderes extienden su poder más allá de ese límite, tienden a convertirse en autoritarios y se enfocan en proteger sus propios intereses personales, o simplemente se quedan sin ideas progresistas.

 

3-     En el último capítulo del libro, el Dr. Sharma establece relaciones entre el crecimiento del PBI y el ingreso per cápita. De acuerdo con The Economist Intelligence Unit, el ingreso per cápita de Venezuela, desde el 2000 hasta el 2005 fluctuó alrededor de los $5,000, desde el 2006 hasta el 2009 ascendió desde cerca de $7,000 hasta $11,700; y desde el 2010 al 2012 ha oscilado alrededor de los $11,000; la proyección para el 2013 (según The World in 2013, de The Economist) es de aproximadamente $13,000. Para ese nivel de ingreso el país debería crecer establemente alrededor del 4%.  Del 2010 al 2012, el crecimiento del PBI fue del 2.1% y la proyección para el 2013 es del 1.4%. Por lo tanto Venezuela no está registrando niveles de crecimiento económico consecuentes con su nivel de ingreso per cápita.

 

Como punto final en este artículo que sometemos a los lectores es interesante analizar que el Dr. Sharma analiza que el precio del petróleo debe reducirse en los próximos años, como tendencia general de los precios de las materias primas, por las siguientes razones:

 

(a) el consumo del petróleo está siendo sustituido en forma creciente por  combustibles renovables;

 

(b) ha crecido el nivel de concientización en cuanto al calentamiento global  y el efecto negativo del petróleo;

 

(c) la demanda de los países emergentes se está reduciendo por la reducción experimentada desde el 2011 en China, la India y Brasil; y

 

(d) la producción de alimentos, sobre todo en China, debe experimentar una reducción relativa por el envejecimiento de la población y su menor demanda alimenticia, por lo que se reducirán los gastos de transporte.

 

En definitiva, si el gobierno de Venezuela no ha sido capaz de crecer económicamente ni de mantener disciplina fiscal a pesar del alto precio experimentado por el petróleo en la primera década de este siglo, es de esperar que si el precio de esta materia prima comienza a descender, la situación financiera de Venezuela, que ya experimenta manifestaciones concretas de deficiencia, deberá desestabilizar la situación política impuesta por el chavismo.

 

Cualquiera que sean los resultados finales de la elección presidencial del 14 de abril en Venezuela, el nuevo gobierno tendrá que enfrentar una posible situación de austeridad que sería de difícil implementación en las condiciones de alta inflación (que afecta fundamentalmente a los sectores pobres y medios de la población) y alto nivel de criminalidad.