Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                                                                           Dr. Antonio Morales-Pita, Chicago

La mutua dependencia económica y política entre los gobiernos de Cuba y Venezuela

 

La experiencia cubana con la dependencia económica y política de potencias extranjeras no ha sido positiva.  Durante los primeros sesenta años del siglo pasado, la dependencia cubana respecto a los Estados Unidos fomentó el monocultivo de la caña de azúcar.  La producción de azúcar estaba sujeta a los vaivenes del Mercado mundial y de la manipulación de la cuota azucarera.  Sin embargo, en 1959 Cuba tenía una industria azucarera próspera para los niveles tecnológicos latinoamericanos de la época y un nivel de producción promedio anual oscilante entre 5 y 6 millones de toneladas de azúcar crudo así como un aceptable comportamiento de los principales indicadores técnico-económicos. La casi inexistencia de recursos energéticos también creó dependencia de la importación de petróleo del vecino del Norte.

 

La dictadura de Batista fue un formidable pretexto para la revolución de Fidel Castro.  La producción azucarera y el petróleo fueron objetos de ataques en la relación Cuba-Estados Unidos y “la puerta” por donde penetró el subsidio soviético. La antigua URSS pagaba un precio por tonelada de azúcar crudo ampliamente superior al precio del mercado mundial, que estaba sin embargo considerablemente por debajo del costo de producción de azúcar de remolacha en la URSS. Por razones biológicas – aparte de las inherentes a la ineficiencia del sistema socialista – el costo por tonelada de azúcar crudo sobrepasaba varias veces al del obtenido a partir de la caña de azúcar.  Este precio conveniente a la URSS desde puntos de vista económico y político tenía el efecto de una política proteccionista que escondía las deficiencias de la producción azucarera cubana que empeoraba su atraso tecnológico. La URSS también suministraba petróleo a un precio bajo que también propiciaba el derroche y afectación al medio ambiente.  Sin embargo, el precio más alto que tuvo que pagar el pueblo cubano fue la pérdida de la libertad y tenerse que someter a un régimen comunista que lo ha sometido hasta la fecha a casi cincuenta años de atraso.

 

La política errática del gobierno cubano respecto a la producción de azúcar (especialmente en el inicio excesivamente temprano de la zafra azucarera que afectaba considerablemente su eficiencia agroindustrial mas todas las ineficiencias propias de una economía de ordeno y mando bajo la dirección de un tirano que prestaba oídos sordos a toda medida que no partiera de su propio intelecto) condujo a su colapso cuando la URSS suspendió su apoyo después de 1990. Los datos de la tabla # 1 son muestra elocuente del desastre azucarero cubano.

 

Tabla # 1 – Principales indicadores técnico-económicos de la producción agroindustrial azucarera cubana en el período 1976 al 2006

 

Indicadores

Años de subsidio soviético [1]  Período post-soviético[2]

1976-1980

1981-1985

1986-1988

1995- 2005

2005-2006

Rendimiento de toneladas de caña/ha

49.8

54.7

50.9

39

28.0

Área cosechada (1000 ha)                           

1.24

1.3

1.33

1.11

0.397

Caña cosechada (millones de t)

62.0

71.1

67.7

43.1

11.1

Producción de azúcar base 96· (miles de t)

6956

7790

7262

5521.6

1196.5

Rendimiento Industrial (base 96·) %                  

11.22

10.96

10.72

12.8

10.6

T. azúcar/ha.   

5.6

6.0

5.4

5.0

2.9

Los datos de la tabla muestran un absoluto deterioro en todos los indicadores fundamentales. Si se compara el quinquenio de mayor florecimiento de la agroindustria azucarera cubana cuando se crearon los complejos agroindustriales (1981-1985) se aprecian reducciones que van desde un 48% (en rendimiento agrícola y en toneladas de azúcar por hectárea) hasta un 85% (en caña cosechada y producción de azúcar).  Solamente el rendimiento industrial parecería mostrar una modesta disminución del 3%; sin embargo, durante el quinquenio mencionado los días promedios nacionales de zafra superaban los 150 días [desde inicios de diciembre hasta mediados de mayo] al tiempo que la modesta producción de poco más de un millón de toneladas debe haber implicado una zafra promedio de 75 a 90 días [que puede ser enmarcada desde mediados de enero hasta mediados de abril].  Por leyes biológicas la caña de azúcar en Cuba almacena su máximo rendimiento azucarero como promedio en febrero, marzo y primera quincena de abril.  Por consiguiente el período de máximo rendimiento azucarero de una zafra exigua fue inferior a un período mínimo de rendimiento de una zafra grande.  Por lo tanto, no cabe otra conclusión que la agroindustria azucarera cubana está depauperada. 

 

Por consiguiente, “la otrora gran azucarera mundial desde hace años se ha convertido en una significativa importadora de azúcar, en particular de Colombia y Brasil, para satisfacer su racionado consumo interno de alrededor de 700 000 toneladas anuales y cumplir contratos suscritos con anterioridad a las zafras.  Así, en 2006 adquirió 250 000 toneladas de acuerdo a datos de la Organización Internacional del Azúcar, y el presente año se estima necesitará una cantidad semejante, con  la consiguiente presión sobre la menguada disponibilidad de divisas”[3]

 

La simultaneidad del embargo del gobierno norteamericano y la extinción de la Unión Soviética, en el contexto de la deficiente política económica inherente a cualquier régimen comunista unida a la testarudez y ceguera económica del presidente cubano, originaron el llamado “período especial en tiempo de paz” que sumió al pueblo cubano en una de las peores situaciones financieras de su historia. Desde inicios de la década de los noventa, el gobierno no ha sido capaz de abastecer siquiera la mínima cantidad de alimentos básicos prometidos por el sistema de racionamiento de casi cinco décadas.  Los cubanos dependen de la tenencia del dólar estadounidense para satisfacer sus necesidades alimentarias elementales.

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Desde los últimos años del siglo veinte, Cuba ha recibido ayuda externa procedente de Venezuela (en particular suministro de petróleo), inversiones y crédito de China, remesas de dólares de la comunidad cubana en el extranjero y del turismo europeo, canadiense y latinoamericano fundamentalmente. La mayor parte de estos apoyos son inestables y se encuentran fuera del control del gobierno cubano, y crean inestabilidad económica en el país.

 

Venezuela ha ido incrementando su participación en la economía cubana sobre todo desde el 2004, como lo muestra el resumen siguiente:  la deuda externa de Cuba con Venezuela representa el 30% del total en divisas libremente convertibles, el subsidio de Venezuela en exportación de petróleo y derivados excedieron tres billones de dólares en el 2006, Cuba tiene con Venezuela la mayor “joint venture” en la refinería de Cienfuegos  - valorada en un billón de dólares y el balance comercial entre ambos países en el 2004 muestra un déficit para Cuba de US $900 millones [exportaciones por $300 e importaciones por $1,200 millones). Venezuela cubre el 14% de las exportaciones y el 23% de las importaciones de Cuba.[4]  

 

Venezuela depende de Cuba fundamentalmente en el programa de intercambio “petróleo – doctores” que, según se reporta, provee servicios médicos a diecisiete millones de venezolanos.  Venezuela comenzó a pagar a Cuba en el 2005 por aproximadamente 20,000 doctores y otros profesionales de la medicina trabajando en Venezuela, así como por decenas de millares de cirugías oculares y otras operaciones realizadas a venezolanos en la Isla[5]. “Aunque el balance comercial de Cuba muestra un déficit de US $5,000 millones desde el 2005, el balance de servicios aumento de cero en el 1990 hasta un superávit estimado de US $2,600 millones en el 2005 y un superávit previsto para el 2006 de US $3,000 millones. El turismo y el abastecimiento médico a Venezuela conforman la mayor parte de las ganancias.[6]

 

"En el sector de la agricultura se han firmado cinco convenios para la integración de empresas mixtas para producir alimentos en Cuba y en Venezuela, mientras que Venezuela recibirá los beneficios de importantes avances científicos y tecnológicos que caracterizan los procesos educativos e investigativos del pueblo cubano”, afirmó el Embajador venezolano en la Habana, Ali Rodríguez Araque, por la cadena televisiva  (VTV).[7] Cuba también ha suscrito, conjuntamente con Bolivia y Nicaragua, la iniciativa venezolana denominada como Alternativa Bolivariana para las Américas que se contrapone a la Zona de Libre Comercio de las Américas, promovida por los Estados Unidos.[8] 

 

Los gobiernos de Cuba y Venezuela han unido fuerzas para asegurar la reapertura de la refinería de petróleo Camilo Cienfuegos en la provincia de Cienfuegos, la cual se espera tenga lugar a fines del 2007 con una producción inicial de 65,000 barriles por día (bpd) de petróleo. Se espera que posteriormente la producción ascienda a 108,000 bpd. Este proyecto ha sido asignado a una “joint venture” del monopolio estatal petrolero de Cuba (CUPET) y a la compañía venezolana PDVSA. El proyecto será puesto en marcha con más de 600 especialistas cubanos  y un grupo de especialistas venezolanos.[9]

 

Resulta evidente que existe una relación de dependencia mutua entre los gobiernos de Venezuela y Cuba, que puede conformar una tercera etapa de dependencia foránea en Cuba.  Es interesante destacar algunas diferencias entre esta dependencia y las que existieron con los Estados Unidos y la antigua Unión Soviética.

 

En primer lugar, las relaciones con los dos últimos países tenían un carácter decididamente gubernamental, y no eran personificadas tan claramente como en el caso de Venezuela.  Varios presidentes demócratas y republicanos de los EE. UU. se relacionaron con varios presidentes cubanos tanto democráticos como totalitarios. El régimen castrista se relacionó con varios primeros secretarios del PCUS desde Jruschev, Breznev, Androprov hasta Gorbachov.  Sin embargo, en el caso venezolano la relación existe fundamentalmente entre dos presidentes, uno de los cuales se encuentra gravemente enfermo. La relación entre los presidentes de Cuba y Venezuela muestran una gran dependencia política y hasta cierto punto personales [el presidente Chávez se ha convertido en vocero de la salud de Fidel Castro, a pesar de no haber sido avisado oportunamente de la enfermedad del dictador cubano]. Las relaciones entre los restantes miembros de la nomenclatura del gobierno cubano y Chávez no se presentan como estables o muy amigables. No se percibe con claridad el estado de las relaciones si Fidel Castro fallece. Las dos primeras, por lo tanto, presentaron un carácter más estable que la existente en la actualidad con el presidente venezolano. 

 

En segundo lugar, las relaciones entre Cuba y Venezuela tienen un marcado carácter expansionista.  Fidel Castro quiso extender el socialismo por la vía militar en varios países latinoamericanos fundamentalmente con la participación de militares cubanos e incluso llegó a dos países africanos donde hallaron sepultura varios millares de cubanos.  El Sr. Chávez quiere expandir su socialismo del siglo XXI por vías económicas propiciadas por la situación coyuntural del precio del petróleo hacia Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Ambos presidentes tienen una desmedida vocación por eternizarse en el poder; aunque el de Venezuela ha hecho elecciones y el de Cuba siempre las ha rechazado. La política expansionista es cara, insume recursos que originalmente pudieron haber sido dedicados al desarrollo del país del cual el primer mandatario es oriundo, crea descontento social porque sustrae fuerza de trabajo autóctona y la envía a otros países por medios que van desde lo persuasión hasta la coacción, y finalmente es fuente de inflación al crear un excedente de oferta monetaria que no se corresponde con el incremento de bienes o servicios.  La historia muestra ejemplos recientes de dictaduras que han sido derrocadas por situaciones económicas especialmente desfavorables, que han sido parcialmente debidas a políticas expansionistas, como el caso de la Unión Soviética en Afganistán.

 

En tercer lugar, desde el punto de vista político el gobierno de Chávez depende directamente de Fidel Castro. Los procedimientos políticos y económicos del presidente venezolano guardan gran semejanza con los adoptados por Fidel Castro, tales como el incremento de gastos militares en previsión de una posible invasión del gobierno de los Estados Unidos, el ataque frontal contra la libertad de prensa y su posible anulación, el ataque a la propiedad privada bajo la acusación de acaparamiento de productos cuya escasez es provocada por sus propias políticas gubernamentales de precios topes, el consecuente surgimiento de escaseces en productos básicos, el incremento de la represión, no solamente por las fuerzas policiales y armadas, sino por fuerzas civiles agrupadas en organizaciones supuestamente patrióticas como los comités de defensa de la revolución en Cuba y sus similares bolivarianos en Venezuela, una alta participación personal del líder en la prensa radial, y televisiva [el presidente Chávez con su programa Alo en la televisión gubernamental y Fidel Castro durante su comparecencia diaria durante varios años con interminables discursos en los primeros años del proceso revolucionario] como valioso instrumento de adoctrinamiento a la población y  un ataque constante al gobierno de los Estados Unidos para crear un estado de conciencia antiamericano en las masas populares. Además se realiza el adoctrinamiento politico en las escuelas desde temprana edad. Actualmente los niños en escuelas publicas reciben adoctrinamiento de diversas formas, a través de maestros, libros y hasta en cajitas de almuerzo conocidas como la “Cajita Social-lista” que contienen mensajes alienantes y fotografías del presidente

 

En otras palabras, se aprecia que existe una mayor dependencia económica de Cuba hacia Venezuela, y una mayor dependencia política de Venezuela hacia Cuba.

 

Como que indiscutiblemente el apoyo económico del gobierno de Chávez es un elemento importante de la estabilidad económica de la isla, es interesante analizar el comportamiento de sus principales indicadores que se muestran en la tabla siguiente.

 

Tabla # 2 – Principales indicadores económicos de Venezuela

 

Indicator

Comentario

Inflación

La tasa de inflación más alta en Latino América (cerca del 20%)[10]. Los precios de los alimentos están subiendo a una tasa mayor que el índice general.

Desempleo

10 – 15%[11].

En los últimos 10 años el porcentaje de ocupados en la rama de la construcción representa entre el 7 u 8% del total de ocupados del país. En los mismos 10 años, la desocupación en la rama de la construcción tiende a aumentar. Esto último es un marco general acorde a la disminución de la cantidad de viviendas construidas en los últimos años.[12]

Las cifras de desempleo publicadas por el gobierno no incluyen a los trabajadores informales, pues los consideran "empleados”,lo cual está muy lejos de la realidad, pues el empleo informal no garantiza un salario mínimo, no ofrece estabilidad, seguro de salud, pensiones, en fin, ningún beneficio de seguridad social. Estadísticas de organismos independientes venezolanos, como el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (CENDA) estima que de cada 10 trabajadores, 5 están en el sector informal, 2 están desempleados, y sólo 3 tienen un empleo formal. Aquellos que disfrutan de un empleo formal perciben un salario mínimo de aproximadamente $238, que aunque parezca alto comparado con otros países Latinoamericanos, sólo puede cubrir  la cuarta parte del costo de la cesta básica que llega a unos $1,000 (alimentos, bienes y servicios básicos para una familia de 5 personas)[13]

Mercado para la  inversión extranjera

Venezuela seguirá siendo un lugar arriesgado para la inversión foránea debido a su énfasis en el modelo de desarrollo gubernamental. “La inversión en la mayoría de los sectores es muy poco probable que florezca en un contexto de política macroeconómica distorsionada (con el mantenimiento de controles de precio y de cambio de divisas), amenazas crecientes a la propiedad y derechos contractuales, una intervención estatal impredecible y una carga burocrática creciente”. El peso de la inversión petrolera recaerá cada vez más en el sector estatal, con el cuestionamiento lógico sobre su eficiencia y capacidad técnica.[14]

De un nivel anual que fluctuaba en la década pasada entre US $400 y $700 millones, la inversion de empresas norteamericanas colapsó en el 2006 a US $50 millones, de acuerdo con el Sr. Edmond Saade, presidente de la Cámara de Comercio e Industria Venezolana-Americana en Caracas[15].

 Las recientes nacionalizaciones de dos compañías norteamericanas afectan el clima de negocios en Venezuela.[16]

Dependencia sobre el precio del petróleo

Muy alta.  Si los precios del petróleo descienden de los niveles “records” alcanzados en la actualidad, en el mediano plazo habrá consecuencias sobre el déficit fiscal y la deuda pública. El déficit presupuestario actual es del 2% del producto interno bruto y se espera que crezca hasta un 4% en los próximos cinco años.[17]

 

El precio del petróleo ha aumentado en 155% en los últimos cinco años y representa el 90% de las exportaciones venezolanas.[18]

Crecimiento real Producto Interno Bruto

Debe descender del 10% actual hasta cerca del 3% a partir del 2008[19]

Mientras que el aumento en el gasto del gobierno ha contribuido en un 9% al crecimiento económico en el primer semestre, la producción se ha contraído en cinco de dieciséis industrias manufactureras de enero a mayo según informa el Banco Central.  El Dr. Hausmann, de la Universidad de Harvard dijo que el crecimiento en el gasto público ha sido tan rápido que el gobierno necesita que los precios del petróleo sigan subiendo para poder controlar el déficit.  El estima que el déficit en el sector gubernamental representará el 5% del producto bruto interno este año.  Para que la macroeconomía no sufra un descalabro, el precio del petróleo tendrá que subir a una tasa de dos dígitos.  Si el petróleo se mantiene a US $70 el barril, ellos van a confrontar problemas[20].     

Problemas socio-económicos varios

De acuerdo a la Cámara Venezolana de la Construcción y el Informe Social 3 del DIASPER, el déficit habitacional en 1986 era de 738.582 viviendas, en 1990 era de 880.083 viviendas. En 1999 dicho déficit se mantenía en 900.000 viviendas. Para el año 2006, el déficit habitacional acumulado es de 1,68 millones de viviendas. Ello representa un incremento de 87% entre 1999 y 2006[21].

Violencia. “Hoy en día, Caracas es la segunda capital más violenta de Latinoamérica y Venezuela uno de los países con los índices de criminalidad urbana más altos del mundo, tal y como lo reflejan los trabajos realizados por Provea y la Alcaldía del Municipio Chacao. El gobierno del teniente coronel Hugo Chávez Frías, con 8 años en el poder, no ha logrado crear una política pública de seguridad ciudadana acorde con la realidad del país, por el contrario ha cruzado una carrera armamentista con un sólo enemigo: el imperio norteamericano. Mientras tanto, en su país, más de 26 millones de venezolanos viven aterrados por casos ….queda demostrado que no es exclusiva del hampa, sino que está sembrada en el seno de los cuerpos de seguridad del país, destinados a proteger a los ciudadanos.”[22] 

Tasa de cambio en divisas

Es inestable y se espera que crezca hasta 2,700 bolívares por dólar en el 2006 hasta cerca de 5,300 en el 2010.[23]

El bolívar ha descendido un 30% este año hasta 4,850 en el mercado negro, que es el único lugar donde se cambia libremente debido al control gubernamental en las restantes esferas económicas.  Este es más del doble de la tarifa oficial decretada por Chávez en el 2005.

 

Se espera que Chávez devalúe el bolívar un 14% en el primer trimestre del 2008 después que introduzca la nueva moneda el primero de enero que eliminará tres ceros en todas las denominaciones.  La nueva moneda (el bolívar fuerte) tendrá una tasa de cambio de 2.15 por dólar según dijo el ministro de finanzas la última semana. Los analistas prevén que esta tasa descenderá un 13% a finales del propio año 2008, de acuerdo a nueve estimados de una encuesta de Bloomberg.[24] Esta posible devaluación es solo una especulación de algunos analistas. Hasta el momento el gobierno sólo ha anunciado el cambio de denominación de la moneda y la tasa cambiaria será la misma.

Exportaciones netas

Las exportaciones netas en el período 1995 – 2005 han mostrado un saldo en millones de dólares sistemáticamente positivo y creciente [5060 en 1995, 13626 en 2000, 11163 en 2002, 13666 en 2003, 16494 en 2004 y 27199 en 2005][25]. Aunque los valores son positivos y crecientes, es de destacar que están influidos por el alto precio del petróleo.

Estabilidad política

Hay confrontaciones con el sector privado (que ha sido acusado por el gobierno de provocar inflación), revueltas de estudiantes y de la oposición, así como tensiones políticas dentro del partido gobernante. Chávez no confronta amenaza política inminente. Su mandato llega hasta el 2012, y la oposición vencida por él en tres elecciones presidenciales y siete referéndum está moribunda. El tiene apoyo firme de los militares, por lo que la perspectiva de un golpe militar es remota.[26]

La insistencia del líder venezolano en unir los numerosos partidos de izquierda en un solo bloque socialista y en eliminar los límites de los períodos presidenciales ha abierto las primeras fisuras en su coalición.[27]

La Asamblea Nacional Venezolana aprobó los radicales cambios constitucionales que eliminan los límites del período presidencial y contemplan una economía socialista. La nueva constitución será sometida a referéndum este año.[28]

 

Al analizar el contenido de la tabla # 2 se pueden formular las conclusiones siguientes:

 

1-     Los dos enemigos fundamentales de la estabilidad económica (la inflación y el desempleo) alcanzan niveles alarmantes en Venezuela, a pesar de ser simultáneos con un altísimo precio del petróleo que permite un incremento importante en el gasto del gobierno sin incurrir en un notable déficit presupuestario – que actualmente es del orden del 2% del producto interno bruto, pero se espera que crezca hasta un 4 o 5% a finales de este año. La coyuntura petrolera se utiliza parcialmente para fines políticos de expansión de regímenes pro-socialistas en la región y de subsidio al gobierno de Castro con muy poca repercusión favorable en la economía venezolana. Además recientemente las noticias internacionales dan cuenta de grandes gastos gubernamentales en armas adquiridas en Rusia, los cuales son una fuente de inflación por no traducirse en incremento de bienes de consumo o servicio.  Por su parte, el desempleo oficial es inferior al real si se considera que no incluye a los trabajadores informales que devengan salarios muy bajos.

2-     El alto nivel de desempleo es una de las causas de que Caracas sea la segunda capital más violenta de Latino América y Venezuela uno de los países con los índices de criminalidad urbana más altos del mundo.  Este aspecto, unido al déficit habitacional que ascendió en un 87% del 1999 al 2006, y a la escasez de alimentos de la canasta básica, son fuentes de descontento popular que atenta contra la estabilidad económica.

3-     La política intervencionista en el sector privado interno y el aumento del riesgo para los inversionistas extranjeros, debido a recientes nacionalizaciones de compañías extranjeras,   reducen el volumen de inversión del sector privado.  La historia económica del colapso del campo socialista demuestra que el aumento de la propiedad estatal (a costa de la reducción de la privada)  conduce a una disminución de la eficiencia económica. Como que el gobierno de Chávez preconiza la intervención al sector privado, les establece una política de precios topes que lo desanima a producir y mucho menos a ampliar su capacidad productiva, es de esperar que las inversiones privadas continúen una tendencia descendente.

4-     La alta dependencia de Venezuela al precio del petróleo, indicada por su peso superior al 90% en el valor de las exportaciones, introducen un importante elemento de inestabilidad económica. Las altas y bajas del precio del petróleo  han conducidos a países de la península arábiga a períodos de recesión y desatado importantes conflictos bélicos en las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado con desastrosas consecuencias para sus economías.

5-     La devaluación de la moneda tiene un efecto directo sobre la mejoría del balance comercial a corto plazo. Desde luego se supone que el país esté preparado para un incremento de las exportaciones y que la producción interna pueda cubrir la reducción de importaciones. Si estas dos condiciones no se cumplen, se empeora la estabilidad del país.  Adicionalmente, si esta devaluación coincide con frecuentes depreciaciones de la moneda, se crea un clima de desconfianza.  La inestabilidad del bolívar del 2005 hasta la fecha ha suscitado la necesidad de una nueva moneda fuerte a partir de enero del 2008, que ya desde ahora se vaticina se volverá a devaluar a finales de ese mismo año.

6-     Aunque aparentemente el Sr. Chávez no confronta amenaza política inminente y la perspectiva de un golpe de estado pueda considerarse como remota, su clara intención de modificar la constitución para eternizarse en el poder ha provocado fisuras dentro de su gobierno de coalición y la decisión de eliminar la prensa televisiva de oposición han provocado manifestaciones estudiantiles, que sumadas a las manifestaciones de la oposición, más la emergencia de problemas económicos y sociales, crean una inestable situación política.

7-     La situación general de los indicadores económicos y sociales de Venezuela indican que no se puede descartar una posible recesión motivada por: a)  la alta inflación que – dado que el Banco Central de Venezuela es propiedad del gobierno y está sujeto a presiones políticas que dificultan la aplicación consecuente de una política monetaria para reducir la inflación; b) el aumento de la tasa de interés como contraposición a la inflación que puede desencadenar una contracción de la inversión doméstica ya frenada por las políticas intervencionistas; c) el elevado índice de desempleo sumado al auge de la violencia que puede suscitar una política fiscal expansiva en la que el incremento en el gasto gubernamental juegue un papel fundamental, y fomente un incremento de la inflación ya alta de por sí así como un mayor déficit presupuestario ; d) el alto precio del petróleo puede ser un atenuante para compensar el gasto gubernamental y el déficit en el presupuesto, pero al mismo tiempo puede provocar una catástrofe económica si desciende por motivos de coyuntura internacional.

8-     A juicio del autor se pueden resumir en cuatro las variables que pueden precipitar la caída de la dictadura en Cuba en relación con Venezuela: una recesión económica en Venezuela, la caída del precio del petróleo, el fallecimiento de Fidel Castro y el posible enfriamiento de las relaciones con la nomenclatura, así como el derrocamiento del gobierno de Chávez. Estas variables no son mutuamente independientes.  Los acontecimientos durante el último trimestre de este año y el primer semestre del próximo pueden ser determinantes en el comportamiento de cada una de ellas.  No obstante es un hecho innegable que la situación económica y política de Venezuela es inestable, y que ella repercute a su vez en la inestabilidad de la economía cubana dada la simbiosis existente entre los dos gobiernos.


 

[1] Datos del Ministerio del Azúcar, tomados de la disertación del autor, Instituto de Economía A.C. Ucrania,  Kiev, 1990.

[2] Anuario estadístico 2006, Oficina Nacional de Estadísticas, tomados del artículo “Cuba: ¿El fin de una gran agro agroindustria?, Espinosa Chepe, O. Cubanet, Agosto 29, 2007

        [3] Ibidem a la anterior.

[4] Morales-Pita, A. Possible scenarios in the Cuban transition to the market economy. Cubanalisis. Agosto 2007.

[5] Library of Congress – Federal Research Division. Country Profile: Cuba, September 2006, page 16.

[6] Ibidem, page 18.

[7] Caracas, 1 de agosto, 2007 (EFE).

[8] Ibidem al anterior

[9] Cuba – Venezuela boost refinery reopening.  Latin America News Digest, August 20, 2007

[10] Scarcity amid abundance, April 12, 2007, Caracas, the Economist.

[11] Economic and financial indicators.The Economist March 31 – June 3rd 2007 y  Venezuelan profile  European Commission Latin America, Brussels 2007

[12] VENESCOPIA – Venezuela en Cifras, Reporte mensual de viviendo, producción y déficit, enero del 2007

[13] Gil, Joice –  “Manuscrito sobre algunos aspectos de la economía venezolana”, sobre la base de datos tomados de elobservador.rctv.net, junio 2007, Anuario Estadística de América Latina y el Caribe de la CEPAL, 2006,  el Boletín Informativo de la Alianza Sindical Independiente, No. 11, mayo-agosto del 2006..

[14] Economic data From the Economist Intelligence Unit Country Briefing VENEZUELA, April 20, 2007.

[15] Lynch S. David “Venezuelan Consumers Gobble Up U.S. Goods despite Political Tension”, 31 de marzo del 2007.

[16] Ibidem.

[17] Same as reference 12.

[18] Kennedy, A y Walter M.-  Plataforma Informativa y Financiera Bloomberg, New York, septiembre 3, 2007

[19] Economic and financial indicators.  The Economist. March 31, 2007.

[20] Hausmann, R. – Plataforma Informativa y Financiera Bloomberg, New York, septiembre 3, 2007

[21] VENESCOPIA – Venezuela en Cifras, Reporte mensual de viviendo, producción y déficit, enero del 2007.

[22] EL OBSERVADOR, Caracas, Septiembre 2, 2007.

[23] Economic data from the Economist Intelligence Unit. Country Briefing Venezuela, June 5, 2007

[24] Ibidem

[25] Anuario Estadístico de la CEPAl 2006, p. 125 y 135

[26] J. Lynch, David “ Is Hugo Chavez Mr. Misunderstood?” U.S.A. Today, 27 de marzo del 2007

[27] Ibidem.

[28] The World this week – The Economist, August 25-31, 2007