Cubanálisis El Think-Tank

             ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

 

Dr. Antonio Morales Pita, Chicago

  

 

 

                               

                                                                                                                                                            

 

Medidas del populismo socialista encaminadas

a minar el desarrollo económico de un país

 

David Zakaria, en el conocido programa de CNN “Global Public Square” el 12 de enero del corriente planteó cinco medidas emprendidas por el gobierno de Argentina que  probablemente den al traste con la ya tambaleante economía de ese país.  Este planteamiento recoge los principales puntos de un artículo publicado en www.ign.com/blogs/zubenel/2014/01/04 que se refiere al caso de Venezuela.

 

Los cinco pasos para arruinar cualquier país son los siguientes:

 

  1. Atacar a los grandes negocios alegando altos precios, que son reducidos de inmediato para ganar simpatías en la población.
  2. Promover hiperinflación aumentando el dinero en circulación por encima de los incrementos de la oferta.  Por ejemplo, un injustificado incremento salarial conllevará altos costos de producción, consecuentemente altos precios de los productos.
  3. Inducir una crisis monetaria. Puesto que la inflación reduce el valor de la moneda, una solución a primera vista lógica sería apreciar el valor de la moneda o reducir el volumen del dinero en circulación.  El aumento en el valor de la moneda autóctona con respecto al valor de otras monedas afectaría el volumen de exportaciones afectando el balance comercial, lo cual es negativo para la economía en líneas generales.
  4.  Subsidiar, especialmente con fines políticos, cuando el estado de la economía deja de estar en buenas condiciones para evitar erupciones sociales. El aumento de los subsidios incrementa el volumen del dinero en circulación sin el correspondiente aumento de la producción, lo cual alimenta la inflación.
  5. Convertirse en una dictadura atacando la prensa, limitando las libertades civiles, concentrando los tres poderes en el ejecutivo, nacionalizando el banco central.

 

Analizando los planteamientos sobre Argentina y Venezuela, pude verificar que la misma situación tuvo lugar en Cuba cuando Fidel Castro tomó el poder, como se muestra en la siguiente tabla:

 

Tabla  # 1  

Comparación entre las medidas populistas de Fidel Castro, Hugo Chávez y Cristina Kichner.

 

Paso

Fidel Castro

Hugo Chávez - Maduro

Cristina Kichner

1. Atacar a los grandes negocios

Intervención y nacionalización  de la propiedad privada en las ciudades y el campo, tanto las nacionales como las foráneas desde los días iniciales de la toma del poder.

Intervención de los principales medios de comunicación, la producción de petróleo, el comercio minorista, etc.

Desde inicios del año actual el gobierno obligó a los supermercados a fijar los precios de 200 productos. El Banco central fue transferido al Gobierno, etc.

2. Promover híper inflación

Reducción de rentas al 50%, creación burocrática de empleos, gratuidad de servicios educativos, de salud, deportivos sin haber creado la base económica necesaria. En Cuba mientras Fidel Castro fue presidente jamás se reconoció públicamente la inflación, aunque ya desde el 1970 era un hecho reconocido que el peso tenía un valor despreciable y hasta se crearon mecanismos oficiales de trueque (bonos de comida, por ejemplo.

Incremento desmesurado de salarios a los militares con fines políticos, reducción de la pobreza sin respaldo económico. Desde el 2007 la inflación ha estado por encima del veinte por ciento[1] y ya, a finales del 2013, alcanzó el 54%.

Aunque oficialmente la tasa de inflación es del 10%, en realidad este indicador alcanza cerca del 25%. Los datos de Argentina se han visto tan manipulados que el Fondo Monetario Internacional ha amenazado al gobierno argentina con expulsión sino revela la realidad en su información estadística.

3. Inducir una crisis monetaria

La baja valoración del peso cubano suscitó la creación del “chavito” o CUC y el dólar como medio de circulación.

Desde febrero del 2013 devaluó la moneda en 30% respecto al dólar. Desde el 1983 Venezuela ha sufrido diez devaluaciones masivas, y durante los pasados 14 años el gobierno devaluó la moneda en un 992%[2]

Los argentinos han acudido al dólar como medio monetario seguro, lo cual suscitó la creación de límites en el intercambio. Se ha creado un galopante mercado negro (de una tasa oficial de cambio de 6.6 pesos a casi el doble en la calle). Se incrementa la corrupción, sufren los negocios y la inversión extranjera.

4. Subsidiar la economía sin crear la base necesaria

Gracias al financiamiento de la Unión Soviética, el gobierno ha subsidiado la economía cubana -  como ya se mostró en el punto 3. Dada la ineficiencia económica notable existente en todas las ramas económicas del país – fehacientemente probada por múltiples libros y artículo del profesor Carmelo Mesa Lago, entre otros distinguidos científicos y especialistas cubanos y latinoamericanos -  inclusive en la industria azucarera, estudiada extensamente por este autor desde el 1965 hasta el 1990, la libreta de abastecimiento ha estado vigente desde el 1961 en los artículos básicos de subsistencia. La escasez general es una de las características más generalizadas en la Perla de las Antillas desde el triunfo del castrismo.   

El gobierno socialista acostumbra a subsidiar la educación, la salud, la vivienda, los alimentos y hasta la gasolina; y además a Cuba y otros países con gobiernos afines a su política.

Según Merco Press, una agencia de noticias regional, los subsidios a la energía durante el primer semestre del 2013 ascendió a un 62% respecto al año anterior. De acuerdo con el Banco Mundial, la Argentina es uno de los países más proteccionistas del mundo, favoreciendo a sectores seleccionados.

5. Convertirse en una dictadura atacando la prensa, limitando las libertades civiles, concentrando los tres poderes en el ejecutivo, nacionalizando el banco central.

 

 

El ataque a toda la prensa cubana tuvo lugar en l960, y la libertad de expresión tuvo su golpe final cuando en junio del 1961 el propio Fidel Castro la calificó prácticamente de contrarrevolucionaria.[3] La represión en Cuba abarca desde el lugar de residencia (los Comités de Defensa de la Revolución), los centros de trabajo (control de los sindicatos), y desde luego la fuerza policial que sofoca violentamente cualquier manifestación no violenta de la disidencia o la oposición, como es el caso de las Damas de Blanco, la represión a los cuentapropistas, los asesinatos en las cárceles, etcétera.

La concentración de los tres poderes en manos del poder ejecutivo fue hecha en los mismos inicios del 1959.  La discrepancia con cualquiera medida u simplemente una opinión del Comandante en Jefe era reprimida de “ipso facto” tanto física como ideológicamente en forma denigrantemente pública.

El ataque a la prensa no subordinada al gobierno venezolano ha sido y está siendo atacada de diversas formas desde hace varios años, ya fuera la televisión o la radio. La represión de chavistas contra la oposición venezolana es una causa importante de la creciente ola de crímenes que han convertido a Venezuela en uno de los países más peligrosos del mundo. La legislación por decreto reiteradamente usada por el ex presidente Chávez ha sido rápidamente adoptada por Maduro para ignorar al Congreso y atacar al sector privado acusándolo de crear escaseces, que son propias de todo proceso comunista. Hoy en día Venezuela es el país más corrupto del continente americano y el noveno en el mundo

 

Aunque Argentina es considerada como una democracia, la actual presidenta ha mostrado características dictatoriales, tales como ataques a la prensa opositora, queriendo modificar la constitución para poder ser reelegida para un tercer período, nacionalizó el Banco Central que debe ser una entidad de carácter semi-gubernamental y poseer independencia política en su política monetaria, y está fomentando un culto a la personalidad comparándose con Evita Perón, la viuda populista de Perón.

 

 

Profundizando un poco más en el índice de libertad, elaborado por la Heritage Organization, se pueden apreciar los resultados mostrados en la tabla siguiente:

 

  Tabla # 2 – Indices de libertad de Argentina, Venezuela y Cuba en el 2013

 

País

Categoría

Puntuación

Orden en escala

Descendente por empeoramiento (máximo)

Tendencia hacia

Argentina

Reprimida

44.6

166

Empeoramiento (- 2.1 en 2012)

Venezuela

Reprimida

36.3

175

Mejoramiento en 0.2 en el 2012

Cuba

Reprimida

28.7

177

Mejoramiento en 0.2 en el 2012

 

Para el período desde el 2004 en datos de la misma organización se observa que: a) el promedio del mundo era de 60 categorizado como moderamente libre; b) Argentina comenzó en la categoría de básicamente no libre hasta el 2011 en que descendió a la de reprimida – descendió de 55 hasta 44; c) Venezuela estuvo todo el período en la categoría de reprimida, pero con tendencia decreciente del 2007 al 2013 descendiendo desde 49 hasta 36 – que coincide con el incremento de la represión contra la oposición; y d) Cuba se mantiene relativamente estable en la categoría de reprimida en el rango 32 hasta 28 desde el 2006 cuando comienza el período de Raúl Castro – lo que implica que la represión ha aumentado como se puede atestiguar por las noticias internacionales.  Los datos anteriores demuestran que la falta de libertad se ha agudizado en estos tres gobiernos populistas de izquierda.

 

Extrayendo conclusiones generales, a partir de los tres casos estudiados anteriormente, es lógico suponer que las cinco medidas típicas del populismo mostradas en este artículo son inherentes a todo proceso de populismo de izquierda; ya que las circunstancias que le permiten tomar el poder son regularmente precedidas por un caos económico creado por un mal gobierno de derecha (sea militar o democráticamente elegido). Este “caldo de cultivo” es ideal para un gobierno que proclama defender a las masas oprimidas con la promesa de despojar a los explotadores y repartir la riqueza entre los pobres.  Las medidas emprendidas benefician al pueblo en los inicios, pero son abiertamente antieconómicas. Si bien van encaminadas a incrementar el consumo de las masas previamente desposeídas (rebajando los precios a niveles inaceptables por el sector privado, estableciendo gratuidades en servicios previamente cobrables, aumentando el empleo por motivos políticos creando aparatos burocráticos) lo hacen cuando: a) los presupuestos gubernamentales están en déficit, b)  las reservas de divisa extranjera están escasas, c) los balance comerciales son deficitarios, y d) la sustitución de la propiedad privada por la estatal (típicamente ineficiente por estar desprovista de la competencia) disminuye la productividad.

 

La consecuencia lógica que ha estado presente en todo proceso populista de izquierda, y desde luego en todo país comunista ya sea de la extinta Unión Soviética, del bloque de países del difunto CAME, de Cuba y Corea del Norte, es un permanente proceso de escasez, el cual coadyuva a fomentar o a incrementar la corrupción. Son precisamente la corrupción inherente al amor por el poder y la necesidad omnipresente de la re-elección, o reimposición directamente dictatorial como sucede en Cuba, las que hacen que (si bien las promesas de desfalcar a las elites de la burguesía son cumplidas) la repartición de las riquezas a las masas es sustituida por el encumbramiento y el enriquecimiento de las capas afines al poder político. Como bien dijera Sir Winston Churchill: “El comunismo es la distribución igualitaria de la miseria.” Personalmente, tomando como base  la experiencia de la Unión Soviética y sobre todo la de Cuba, este autor añadiría “… exceptuando a la clase dirigente y sus acólitos que se distribuyen la abundancia esquilmada al pueblo sojuzgado”.

 

Es harto difícil crear un gobierno centrista con valores altamente democráticos, en el marco establecido por  leyes universalmente reconocidas, que sea capaz de combinar el crecimiento del producto bruto interno con una sólida justicia social. 

 

El advenimiento de gobiernos populistas de izquierda es propiciado por fallidos gobiernos derechistas de corte neoliberal, de capitalismo desatado, en algunos casos con la participación de instituciones internacionales de corte ortodoxo, con una creciente desigualdad en el ingreso entre las clases privilegiadas, la clase media y la mayoría de la población.  El extremo izquierdista, sin introducción de la economía de mercado, ha quedado históricamente descartado del progreso humano por su creciente incapacidad de cumplir su ley económica fundamental, o sea la satisfacción de la creciente necesidad de la población mediante una economía centralmente planificada. El comunismo no puede satisfacer las necesidades de la población porque la falta de competencia le impide incrementar la productividad unida a la falta de estímulo de la clase trabajadora; y a la economía centralmente planificada le es imposible proyectar la demanda de todos y cada uno de los productos que los seres humanos necesitan en cualquier sociedad. A tono de ejemplo, ¿quién puede planificar la necesidad de pares de zapatos de millones de personas?  El mercado se encarga de producir, con altibajos y a través de múltiples iteraciones, lo que se demanda y en que cantidad aproximada sin necesidad de intervención gubernamental, salvo en casos de desproporciones propias del ciclo económico.

 

La humanidad tiene ejemplos de economías europeas de social democracia.  Europa es un continente de justicia social con firmes principios democráticos y apego al cumplimiento de la ley.  A pesar de la crisis financiera de la Zona Europea, hay países europeos como los escandinavos (especialmente Noruega) y Suiza que han demostrado históricamente que son capaces de combinar el papel del estado con el de una economía de mercado exitosa.  Hay otros países como Corea del Sur e Indonesia que también han podido combinar el crecimiento económico con la justicia social y superar la etapa del sub-desarrollo siendo países pequeños.

 

Ni el capitalismo desenfrenado ni la economía centralmente planificada sin economía de mercado son, en opinión de este autor, las soluciones político- económico-sociales que fomenten la sustentabilidad de la economía mundial.


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[1] Morales-Pita, Antonio & Anzola, Manuel “International Political Economic Analysis of Venezuela’s XXI Century Socialism”, International Journal of Liberal Arts and Social Science, Vol1, No. 3, November 2013, Pp. 119 – 131.

[2] Naim, M. 2013, ‘Venezuela’s Move to Devalue Is Desperatae.’ Financial Times, February 13, 2013. Web accessed Marach 24, 2013.

[3] Navarro Vega, A (2014) ‘El Sándrome de Indefensión Adquirida y la Banalización del Mal: Causas y Manifestaciones (I), Cubanalisis del Think Tank, Enero 24.