Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                                                                                    Dr. Antonio Morales-Pita, Chicago

“Influencia de la posible recesión norteamericana sobre la economía cubana”

(Segunda parte)

 

De la primera parte de este trabajo se infiere que la situación económica de los Estados Unidos de América puede clasificarse como una recesión que debe perdurar a lo largo del 2008 debido a que sus principales causas se encuentran latentes y no deben mejorar sustancialmente a pesar de las reducciones en la tasa de interés tomadas por el Banco Federal de la Reserva y el incremento en el gasto gubernamental recién aprobado por el Congreso y el  Comité Ejecutivo.

 

Aunque las relaciones económicas directas existentes entre Cuba y los Estados Unidos se limitan fundamentalmente a las remesas enviadas por la comunidad cubano-norteamericana (estimada entre 400 y 1,000 millones de dólares)[1] así como exportación de algunos alimentos (que representaron el 4% del volumen comercial internacional cubano en el 2006)[2], una recesión en la economía norteamericana puede afectar a la cubana indirectamente a través de terceros países que comercian con Cuba y tienen fuertes relaciones con los Estados Unidos.  De acuerdo con el trabajo anteriormente citado del Dr. Mesa-Lago, en el 2006 los principales países que comerciaron con Cuba fueron Venezuela (35.4%), China (14.9%), España (8.2%), Canada (7.3%), Holanda (6.9%), Alemania (5.5%), Estados Unidos (4%), Brasil e Italia (algo más del 3% cada uno), Rusia (2.4%) y Francia (2%). 

 

A continuación se analizará la relación comercial de los Estados Unidos con Venezuela y con China, puesto que ambos representan alrededor del 50% del comercio internacional cubano.  Adicionalmente estos dos últimos países tienen alta participación en la deuda externa de Cuba.  La deuda externa en moneda dura ascendió de $6 a $15.4 billones entre 1989 y el 2006 y un 22% entre 2005 y 2006 fundamentalmente debida a la acumulación de intereses no pagados y la depreciación del dólar en los últimos años, así como una nueva deuda con Venezuela y China[3]. Venezuela también jugó un importante papel en la inversión extranjera que venía decayendo desde el 2002 cuando ascendió a $2.5 billones.  En el 2006 se reportó un incremento de casi un billón de dólares debido fundamentalmente a una inversión venezolana (AP, La Habana, 26 de junio del 2007). Adicionalmente se analizará la relación con el Canadá.

 

Relaciones económicas entre los Estados Unidos y Venezuela

 

Las exportaciones de petróleo venezolano a los Estados Unidos representan aproximadamente el 10% de las importaciones del producto en este último país. En el período desde 1999 hasta el 2006 han oscilado entre un mínimo de 502 hasta un máximo de 567 millones de barriles anuales.[4]  Al propio tiempo, los Estados Unidos son los mayores importadores de petróleo venezolano.

 

En el gráfico No. 1 se muestra la tendencia de las importaciones norteamericanas de Venezuela en términos absolutos y como porcentaje de sus importaciones petroleras totales[5].

 

Gráfico No. 1 – Exportaciones petroleras de Venezuela a los Estados Unidos, 1960 - 2005[6]

Venezualan petroleum exports to the US, 1960-2005. (Source: EIA, International Energy Annual)

Del gráfico anterior se puede apreciar a partir de 1985 la tendencia oscilante – creciente de las importaciones norteamericanas que se duplicaron desde 800 hasta 1,600 millares de barriles diarios, al tiempo que el peso de las importaciones petroleras desde Venezuela en el total  descendían desde un 15% hasta un 10%. 

 

Es interesante observar que el mayor incremento de las importaciones en los últimos diez años del siglo pasado correspondió a la década floreciente de la economía norteamericana bajo la administración demócrata del Sr. Clinton.  A partir del comienzo del gobierno republicano del Sr. Bush en el 2001 comienza a decrecer la economía norteamericana y consecuentemente el volumen de importaciones y sobre todo del porcentaje de las importaciones venezolanas en el total.  Aunque en ambos indicadores se observa una tendencia decreciente, la del porcentaje de participación venezolana en las importaciones petroleras norteamericanas es totalmente decreciente. En el período del 2000 al 2005, el porcentaje de importaciones venezolanas respecto al total disminuyó anualmente a una tasa aproximada del 20%, mientras que las importaciones totales venezolanas oscilaban entre 1500 y 1400 millones por día.  He aquí una influencia doble.  En primer lugar, la relación directa entre el mejoramiento de la situación económica norteamericana y el incremento consecuente de la demanda y las importaciones. En segundo lugar, la sustitución parcial de las importaciones desde Venezuela por otros orígenes como Arabia Saudita, Canadá, México y Rusia desde la llegada al poder de Hugo Chávez con el consiguiente aumento del riesgo político.

 

Los Estados Unidos constituyen el mayor consumidor de las exportaciones petroleras venezolanas y deben conservar esa posición en el futuro previsible, a pesar de haber aumentado las exportaciones a China,  la América del Sur,  Europa y el Caribe, en primer lugar a Cuba.  Sin embargo, estas últimas exportaciones en realidad son un subsidio para el régimen de Castro, con un limitado beneficio para la economía venezolana. Igual resultado para Venezuela brindan las exportaciones a Ecuador, Jamaica, las cuales persiguen un objetivo político de planes expansionistas.

 

El sector petrolero representa más de las tres cuartas partes de los ingresos por exportaciones totales en Venezuela, así como la mitad de los ingresos gubernamentales y una tercera parte del producto bruto interno[7].  Por lo tanto, tomando en consideración los elementos anteriormente señalados, el autor concluye que la dependencia de Venezuela con respecto a los Estados Unidos es mayor que la del último país con respecto al primero, y que una recesión en los Estados Unidos (tal como se pudo constatar en el gráfico No. 1) puede influir negativamente sobre la economía venezolana.

 

 El gobierno de Venezuela adicionalmente confronta serias dificultades económicas con la tasa de inflación más alta de Latino América y del mundo (24% en el 2008 y 18.4% desde enero del 2007) una de las tasas más altas de desempleo en la América Latina con el 8.5%, el déficit presupuestario más alto de los principales países latinoamericanos con un 2.6% del producto bruto interno, y la tasa de interés más alta de la región con 13.77% durante el último trimestre.   Un gran problema que confronta el gobierno de Hugo Chávez es el desabastecimiento en productos de la canasta básica como leche, frijoles y café entre otros,  motivado por un desacertado uso de los recursos a pesar del alto precio del petróleo, por la creciente amenaza de intervención que presenta ante el sector privado nacional y externo, y la creciente ineficiencia económica que proviene de la nacionalización del sector privado.  El panorama político también es inestable.

 

En conclusión, Venezuela se vería probablemente afectada por una recesión en la economía norteamericana por cuanto tiene una seria inestabilidad económica, dependiente de un solo producto cuyo alto precio es utilizado como instrumento político hacia otros países en detrimento del mejoramiento de la economía nacional venezolana, y cuyo principal cliente internacional es el mercado norteamericano. Existen además  agudos problemas políticos, con divisiones internas dentro de la izquierda venezolana y con una oposición que supo imponer su criterio en el referendo del pasado mes de diciembre.

 

Relaciones económicas entre los Estados Unidos y China

 

El balance comercial entre China y los Estados Unidos del 2000 al 2004 se muestra a continuación.

 

 Gráfico No. 2 – Balance comercial entre China y EE. UU. en el período 2000-2004[8]

Exports, Imports, and Trade Balance for U.S. Trade with China

Del gráfico se puede observar que tanto las exportaciones estadounidenses hacia China como las importaciones del país asiático han mostrado tendencias monótono crecientes con indiscutible superioridad de las importaciones. El déficit resultante asciende de 100 hasta 162 billones de dólares al tiempo que el déficit de los Estados Unidos con el Japón es del orden de $75 billones. Entre las causas fundamentales de este incremento se pueden citar al aumento en el consumo del pueblo norteamericano, citado en la primera parte de este trabajo, más el crecimiento de la demanda de hardware y periféricos de computadoras desde China.

 

China se convirtió en el tercer socio comercial de los Estados Unidos en el 2004 precedido solamente por Canadá y México y ampliamente por encima del cuarto lugar ocupado por Japón según estadísticas del Departamento de Comercio de los EE. UU.  China ocupó el segundo lugar en las importaciones norteamericanas con casi $197 billones y representó algo más del 13% del total.  Asimismo China ocupó el quinto lugar entre las exportaciones norteamericanas precedida de nuevo por Canadá, México, Japón y el Reino Unido.

 

China tiene un superávit en el balance comercial con los  Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.

En el 2005 el déficit estadounidense aumentó un 25% y se situó en $201 billones.  China ha sustituido a México como segunda fuente importadora de los Estados Unidos.  Los Estados Unidos constituyen el mayor mercado extranjero de China y su segunda fuente de inversiones extranjeras directas.

 

China se ha expandido hacia otros mercados y está comerciando intensamente con socios asiáticos específicamente en la esfera manufacturera. Tiene déficit en el balance comercial con Taiwán y  Corea del Sur y se ha convertido en un gran importador de mercancías del Japón y el Sudeste Asiático. Otro aspecto interesante es que los mayores rubros importados por los Estados Unidos de China han recaído en sectores de avanzada tecnología, computadoras y equipos de telecomunicaciones[9].

 

El rápido crecimiento de la economía China está contribuyendo a la demanda mundial de productos básicos y está ocasionando una presión sobre los precios mundiales, en particular de petróleo crudo, cobre y soya.  China es también el principal importador de níkel desde Cuba.

 

Inversiones extranjeras en China[10]

 

La fuente propulsora de exportaciones en China es una infusión sin precedentes de capital extranjero en el sector manufacturero. La inversión extranjera directa está dirigida hacia compañías en las cuales el inversionista extranjero tiene el mayor control. No se trata de inversiones de portafolio en el Mercado de Valores de China. En el año 2002 China reemplazó a los Estados Unidos como mayor recipiente mundial de inversión extranjera directa y hasta el 2005 se mantiene en esa posición

Inversiones extranjeras directas de los Estados Unidos en China

Dentro de los componentes del PIB de China, las inversiones constituyen el 44% y constituyen una importante fuente del crecimiento experimentado por China desde que adoptó la economía de mercado como modelo económico.

 

Según[11] las inversiones que realizan los Estados Unidos en China representan alrededor del 1% de su total de inversiones directas en el extranjero en el 2002, y ya en el 2004 este porcentaje había descendido hasta 0.68%.  Por otra parte las inversiones norteamericanas en China representaron el 9% del total de inversiones directas extranjeras en China.  Los Estados Unidos ocupan el quinto lugar entre los inversionistas extranjeros en China detrás de Hong Kong (alrededor del 30%), las Islas Vírgenes Británicas, Japón y Corea del Sur.

Situación económica de China

 

La situación económica de China se puede caracterizar de la forma siguiente:

 

La República Popular China introdujo reformas propias de la economía de mercado a principios de los años 80; en estos momentos, solamente una tercera parte de la economía es controlada directamente por el gobierno.  Desde que se unió a la Organización Mundial de Comercio (World Trade Organization) en el 2001, China se ha convertido rápidamente en una fuerza económica  duplicando su participación en la producción manufacturera mundial y creando un pujante mercado de consumo personal.  En el 2004 China se convirtió en el mayor exportador de tecnología de comunicaciones e informática[12].

 

Producto bruto interno.  En el período del 1994 al 2004 el producto bruto interno tuvo un crecimiento promedio del 9.1%[13], en el 2005 fue de 10.4% y en el 2006 del 10.7% (según China daily.com), en el 2007 fue de 11.45 y para el período 2008 hasta el 2012 se proyecta una ligera tendencia decreciente desde 9.9 hasta 8.4% (según The Intelligence Unit de The Economist). Según la fuente anterior se espera que la demanda interna se fortalezca del 2008 al 2012 a consecuencia del incremento del consumo debido al aumento de salarios.  El crecimiento del consumo debe compensar la reducción de las exportaciones netas causada por la probable apreciación del yuan, que se encuentra subvalorado desde hace varios años en comparación con el dólar.  Esta subvaloración ha sido objeto de tensiones con los Estados Unidos que ha visto incrementarse su déficit en el balance comercial con China por el consecuente auge de las exportaciones Chinas a los Estados Unidos facilitado por el abaratamiento artificial del dólar respecto al yuan.

 

Desempleo. Aproximadamente el 50% de la fuerza laboral china se concentra en la agricultura.  En el período del 1995 hasta el 2004, el desempleo tuvo un promedio del 3.3%, en el 2004 se elevó hasta el 4.2%[14] Del 2005 al 2007.  En el 2007 se reportó una tasa de desempleo del 4%  en áreas urbanas al tiempo que el desempleo y el subempleo son sustancialmente mayores en la esfera rural.[15]

 

Las estadísticas del desempleo en China muestran algunas imprecisiones, aunque las oficialmente informadas por el Buro Nacional Estadístico Chino reportan entre un 2.5 a un 3% del 1990 al 96, de un 3% entre 1997 y el 2000, de 3 a 4% hasta el 2002 donde se ha mantenido hasta la fecha.

 

La diferencia entre el empleo rural y el urbano provoca manifestaciones de protesta y rebeliones en el primero. Aunque en China no existe el derecho a la huelga, la apertura al mercado ha estimulado la no aceptación pasiva de abusos en las relaciones laborales.  El gobierno chino creó  la Federación de Sindicatos de China para apaciguar las protestas y darles un viso legal.  Del 1994 hasta el 2006 se han incrementado considerablemente los casos de disputas laborales según atestigua la gráfica siguiente

 

  

Gráfica No. 3 – Obreros implicados en disputas laborales y número de casos durante 1994 – 2006 en China

 

La situación laboral en China está aparentemente controlada pero la diferencia entre la ciudad y el campo, la constante migración interna que existe a pesar de haberse establecido una ley que requiere de aprobación gubernamental  y convierte a nativos en ilegales en su propio país, y las consecuentes diferencias salariales constituyen un caldo de cultivo para futuras rebeliones y represiones como la famosa de Tianmen Square en el 1989.

Desde el 2000 hasta el 2005, la tasa promedio de inflación fue del 1.4% aunque en el 2005 ascendió hasta 1/9%[16]. Sin embargo a partir del 2006 se observa una tasa creciente que llega hasta más del 7% en enero del 2008 según se aprecia de la gráfica siguiente:

   Gráfico No. 4 – Tasa de inflación durante 2006 hasta inicios del 2008

La causa fundamental de este surgimiento de la inflación se debe casi por entero al aumento de los precios de los productos básicos y alimentos, causado por reducciones de la oferta[17]. Aunque se ha observado un ligero crecimiento en los salarios, el aumento en la productividad ha sido mayor, por lo que los costos de salarios por unidad de producto se han reducido; por otro lado el aumento en el precio del petróleo (del cual China es un importante consumidor) ha sido absorbido por el gobierno.   Por lo tanto, un aspecto interesante de este tipo de inflación es que no requiere de incrementos en la tasa de interés que tienen el peligro latente de poner un freno al desarrollo económico.  Al propio tiempo, dado que el presupuesto se encuentra prácticamente balanceado, la oferta en los productos alimenticios puede ser estimulada con una política fiscal expansiva.

La cuenta corriente del balance de pagos muestra un superávit de algo más del 11% del producto bruto interno (PBI) en el 2007, el cual se proyecta que vaya disminuyendo paulatinamente hasta un 7.5% del PBI en el 2012.

Dependencia económica china con respecto a la economía norteamericana

De acuerdo con el artículo “Stronger China”[18], gracias al crecimiento económico de China y el de su papel en el comercio internacional, una recesión en los Estados Unidos necesariamente no tiene que causar un gran efecto negativo mundial por las razones siguientes:

·        Desde hace algunos años las economías emergentes asiáticas han tenido un mayor peso en la tasa de crecimiento mundial del PBI que los Estados Unidos.  Aunque el consumo en los Estados Unidos es cuatro veces mayor que la suma de los de China y la India, lo que importa para el crecimiento global son los dólares adicionales generados por el consumo cada año.  En el primer semestre del 2007, la tasa de crecimiento del consumo de China y la India superaron al de los Estados Unidos.

·        Si los Estados Unidos entran en recesión, las exportaciones asiáticas se verán afectadas; pero estas últimas economías pueden amortiguar los efectos del descenso económico en este país por que tanto China como otros países emergentes de Asia están exportando más a la Unión Europea que a los estadounidenses.

·        Las exportaciones chinas a otras economías emergentes están aumentando considerablemente.

·        El consumo chino está creciendo y es probable que se mantenga de esa manera.[19]

·        En China y otros países asiáticos no existe la burbuja de la rama hipotecaria.

·        Si las exportaciones netas – que representan el 3% del PBI chino en el 2007 – descendieran por efecto de una crisis en los Estados Unidos, el gasto gubernamental podría cubrir el descenso estimulando el consumo y los negocios por la fortaleza del presupuesto.

·        Si la recesión en los Estados Unidos ocasionara una reducción en el precio del petróleo o en el de los productos básicos, los países emergentes del Asia (que insumen el 66% del incremento en la demanda mundial de energía en los últimos cinco años) podrían amortiguar los efectos de la recesión norteamericana. Si las economías emergentes asiáticas mantienen su fortaleza económica y no reducen su demanda de productos básicos, los países emergentes como Brasil, Rusia y el Oriente Medio podrían también continuar su desarrollo.

En conclusión se puede afirmar que, dado el auge económico experimentado por China desde su inserción en la economía de mercado hace ya algo más de dos décadas, el peso considerable de la inversión y el consumo en el PBI que reduce a menos del 5% la participación de las exportaciones netas, el peso relativamente pequeño de las inversiones norteamericanas en China en comparación con otros países asiáticos, la situación relativamente controlada del desempleo y la inflación, y el balance en el presupuesto, se puede decir que existe una alta probabilidad de que una recesión en los Estados Unidos no produzca una crisis económica en China.  Sin embargo, factores políticos ajenos a la relación con los Estados Unidos podrían provocar tensiones en la economía china.

 

Canada

 

El balance comercial entre los Estados Unidos y el Canadá[20] se muestra en la tabla siguiente:

 

            Balance comercial entre los Estados Unidos y Canadá en el período 1995 – 2007

                Unidad:  billones de US$

 

Año

Exportaciones  al Canadá

Importaciones del Canadá

Exportaciones netas

2007

249

313

- 64

2006

230

302

-72

2005

212

290

-78

2004

190

256

-66

2003

170

221

-51

2002

161

209

-48

2001

163

216

-53

2000

179

231

-52

1999

167

199

-32

1998

157

173

-16

1997

152

167

-15

1996

134

156

-21

1995

127

144

-17

 

El análisis de los datos de la tabla indica que en todo el período analizado existe un déficit en el balance comercial de los Estados Unidos con el Canadá.  El déficit tiene una tendencia creciente hasta el 2005, a partir del cual desciende hasta 64 billones de dólares estadounidenses en el 2007.

 

Los Estados Unidos abarcan el 85% de las exportaciones del Canadá, así como el 76% de sus importaciones.   En segundo lugar en las dos categorías se encuentra la Unión Europea con el 5 y el 9% respectivamente.[21]

 

De acuerdo con [22] la recesión del 2001 en los Estados Unidos había cruzado la frontera por cuanto:

 

En enero del 2008 el dólar canadiense apreció su valor con el dólar norteamericano en más de un 10% para  situarse a la par debido a la debilidad del dólar, los altos intereses en Canadá con relación a los de Estados Unidos y a los altos precios de exportaciones canadienses de petróleo, níkel, cobre y zinc.

Esta situación, opuesta a la depreciación del dólar canadiense respecto al americano, también influyó negativamente en la economía canadiense por cuanto se afectaron los negocios situados en la frontera sur al cruzar los consumidores canadienses la frontera hacia los Estados Unidos para hacer sus compras.[23]  

Es interesante observar que el aumento en el precio del petróleo y el crecimiento de la economía china ha afectado la estructura económica del Canadá[24], por cuanto:

 

Situación económica del Canadá

 

Los principales parámetros muestran los siguientes datos:

 

·        En el 2007 el crecimiento del PBI fue del 2.2%[25], en comparación con un crecimiento promedio del 3.4% en el período del 1994 al 2004[26]

·        La inflación fue del 2% en el 2007, 2.2% en el 2005, y 2.3% en el período del 1994 al 2004.

·        El desempleo es del 8.1% en el período 1994 – 2004, mientras que en el 2005 fue del 7.2%. La apreciación del dólar canadiense ha incrementado ligeramente el desempleo en el 2007 hasta cerca del 8%.

·        El balance de cuenta corriente es positivo y representa un 2.2% del PBI[27] en el 2004.

 

En conclusión se puede afirmar que, dada la gran dependencia económica del Canadá respecto a los Estados Unidos, una recesión en este último país repercutirá negativamente sobre la economía canadiense, tal como ocurrió con la recesión del 2001.

 

En la tercera parte de este trabajo se analizará la influencia indirecta que tiene una recesión en los Estados Unidos sobre Cuba, a pesar del embargo que parecería aislar a nuestra patria de la influencia norteamericana.  El análisis partirá del efecto de la crisis norteamericana sobre los principales socios comerciales de Cuba – al cual se ha dedicado este artículo – así como de la situación económica de la isla caribeña en las condiciones actuales de renuncia a la dirección del país por el octogenario dictador cubano.


NOTAS:

[1]  Dan Erikson y Kate Neeper “U.S.  Cuba Relations in 2007: Trade, Security, and Diplomacy”, Cuba in Transition: Volume 17, Papers and Proceedings of the 17th Annual Meeting of the Association for the Study of the Cuban Economy (ASCE), Miami, August 2007, página 461.

[2] Carmelo Mesa Lago, “The Cuban Economy in 2006-2007”, Memorias de la Conferencia Annual del ASCE 2007, página 10.

[3] Ibidem, página 11.

[4] Energy Information Administration – Official Energy Statistics from the U.S. Government, February 16, 2008

[5] EIA, International Energy Annual), tomado de Encyclopedia of Earth www.eoearth.org/article/Energy_profile_of Venezuela/Exports, Octubre 16 del 2007

[6] Ibidem 

[7] Ibidem

[8] United States International Trade Commission  - http://www.usitc.gov/tradeshifts/tradeshifts_china.htm

[9] Lum, Thomas; Nanto, Dick K. China’s Trade with the United States and the World, January 4, 2007.

[10] U.S. & Foreign Commercial Service and U.S. Department of State, “Doing Business in

China: A Country Commercial Guide for U.S. Companies,” 2007.

[11] Fung, K., Lawerend J et al, “U.S. Direct Investment in China, American Enterprise Institute 2004

[12] January 15th, 2008, www.economist.com/research/backgrounders/disiplayBackgrounder.cfm?bg=74774

[13] The Economist. Pocket World in Figures 2007 edition, page 130

[14] Ibidem

[15] CIA. The World Fact Book.  China, 2007.

[16] The Economist. Pocket World in Figures 2007 Edition, página 130

[17] The Economist, September 29th 2007, How fit is the panda?, page 75.

[18] The Economist, Septiembre 29, 2007, página 14

[19] Según The Economist. Pocket World in Figures 2007 edition, el consumo chino representa el 41% del PBI en el 2007.

[20] U.S. Census Bureau. Foreign Trade Statistics

[21] http://www.canadainfolink.ca/charteleven.htm

[22] The big chill, Nov 22nd 2001 The Economist

[23] Cross-border shopping. You’d be a loonie not to – August 2nd, 2007, The Economist

[24] Canada's economy – Of forest and mine – Sept. 22nd 2005, Ottawa

[25] The World in 2008, The Economist, page 110

[26] Pocket World in Figures, 2007 edition, The Economist, page 126

[27] Ibidem