Cubanálisis El Think-Tank

RECOPILACIÓN ESPECIAL DE ARTÍCULOS DE GRAN INTERÉS

                                                                                                Dr. Eugenio Yáñez

MALAS CALIFICACIONES PARA RAÚL CASTRO

AL TERMINAR EL SEMESTRE

 

Con excepción del grupo de iluminados en La Habana y Miami que conoce las respuestas aún antes de definirse las preguntas, el escenario analítico serio sobre el tema cubano se debate para intentar desentrañar si el eventual proceso de reformas esperado de la gestión de Raúl Castro avanza, aunque sea lentamente, o se agotó aún antes de comenzar a moverse seriamente.

 

Dado el estilo de dirección de Raúl Castro, que parece basarse en el anuncio público y la implementación discreta, la pregunta resulta muy difícil para todos, menos para los mencionados astrólogos del Apocalipsis y apologistas del amanecer, claro está.

 

Curiosamente, aunque casi todos parecen estar de acuerdo en que las eventuales reformas que podrían esperarse de la gestión raulista se darían en el campo de la economía, se repite con insistencia que la eliminación de los permisos de salida y la onerosa “tarjeta blanca” sería una prueba efectiva de que los cambios avanzan, aunque en realidad esta “reforma” no tiene que ver directamente con economía, sino con derechos humanos.

 

Naturalmente, no es difícil demostrar una interrelación a largo plazo entre la libertad de viajar y la influencia de este factor en la economía, pero aún así no deja de ser un elemento de las libertades individuales y no del funcionamiento económico.

 

La prensa oficial cubana parecía en estos días una sucursal del Comité Olímpico Cubano, volcada de lleno a las olimpiadas en China y la “dignidad” de los atletas cubanos. En tiempo de vacaciones veraniegas y olimpiadas pekinesas, la información resulta más escasa y hasta el “periodista independiente” Fidel Castro estaba pegado al televisor para ver los triunfos y reveses de “sus” deportistas y acumular material para las super-reflexiones, la primera de las cuales ya está on-line, cargada de odio y malos agüeros, y justificando hasta la patada del atleta contra el árbitro ("Para nuestro atleta de taekwondo y su entrenador, nuestra total solidaridad").

 

De manera que la orfandad analítica se aferró a noticias de segunda mano y se tomó en serio declaraciones de cantautores extranjeros o artistas cubanos sobre los “cambios”. No hay nada contra las opiniones de intelectuales y artistas, algunos de ellos magistrales, sobre la realidad de Cuba, pero cuando supuestos análisis se basan en tales declaraciones exclusivamente, pasando por alto otros aspectos realmente relevantes de la realidad, se pierde el camino con mucha más facilidad.

 

Llamaba la atención que Dayron Robles, ganador del oro olímpico en 110 metros con vallas, respondió a los periodistas que le preguntaron en Pekín por qué apenas había celebrado su formidable triunfo: “Ni yo mismo sé explicármelo… han sido tantos años de sacrificio y esfuerzo. Tanta la concentración dentro de mi mismo...Todavía no me ha dado por celebrar. A lo mejor mañana...”.

 

¿Cuestión de temperamento? Tal vez. O quizás estuviera pensando en posibles consecuencias de aparentemente haber firmado una petición al gobierno chino para que respete la independencia del Tibet y los derechos humanos. O si no la firmó, por no haberlo desmentido inmediatamente. Aunque aparentemente el Periodista en Jefe no se dio por enterado: "Es un atleta disciplinado y tenaz con 21 años y nervios de acero". Tal vez ahora quiera celebrar.
 

Raúl Castro hizo un llamado el pasado 26 de Julio a los maestros jubilados para que regresen a las aulas, y no ha vuelto a hablar desde entonces. De haber sido en tiempos del Comandante el asunto y la consigna se hubieran repetido hasta la saciedad.

 

Sin embargo, casi un mes después el gobierno anunció que 4,000 profesores volverán a las aulas en el casi por comenzar curso escolar y, lo que resulta mucho más importante, que tales profesores serían designados no como simples maestros de aula, sino como asesores, en la práctica, de los casi púberes maestros del descocado plan llamado de Profesores Generales Integrales, de la autoría de Fidel Castro, que ahora funcionarán de manera diferente.

 

En silencio, sin bullas, el gobierno raulista comienza a desensamblar poco a poco otro de los proyectos del Gran Enfermo, otra joyita de su corona que es la educación, sin considerar necesario decir que eso es lo que se está haciendo, y solamente Cubanálisis-El Think-Tank destacó el hecho, mientras otras publicaciones solamente mencionaron la noticia sin analizarla, y otro buen grupo la pasó por alto y mientras tanto se dedicó a comentar o reproducir declaraciones de artistas o discutir la actuación de equipos cubanos en Pekín.

 

En el plano internacional, la temprana solidaridad de Raúl Castro personalmente con los rusos en el conflicto con Georgia solo quiso verse como muestra de sumisión o dependencia, pero con el paso de los días va quedando claro que Georgia, torpemente, tuvo mucho que ver con el inicio del conflicto y la fuerte respuesta de Moscú, y que las posibilidades reales de la OTAN para presionar a Rusia están limitadas por la alta dependencia energética.

 

Al final de la historia, el ingreso de Georgia a la OTAN se puede dificultar, y ya no podrá volver a entrar en Osetia del Sur, donde los rusos se quedan, y además con casi medio millar de tropas en “puestos de control” en territorio georgiano. La ocupación militar es una de las muchas especialidades rusas, de antaño. Y las opciones de Estados Unidos, empantanado en Irak y Afganistán,  no son tantas. Quienes consideraron apresuradamente que Rusia había "caído en la trampa" deberían explicar en que consistía la trampa.

 

De seguro, los rusos no olvidarán quien fue el primero, y el único, que les apoyó desde el comienzo. No bastará para condonar la deuda, pero las relaciones serán más fraternales, y Rusia sigue siendo, ahora con más fuerza, una alternativa más para el gobierno raulista.

 

¿Nada está cambiando en Cuba? ¿Quizás están cambiando algunas cosas para que nunca cambien las realmente importantes? ¿Se está avanzado en un proceso que se tiene que mover más lentamente en medio de una crisis económica mundial y a pocas semanas de las elecciones presidenciales norteamericanas? ¿O hay más preguntas a responder y más de una respuesta a estas interrogantes?

 

Cubanálisis-El Think-Tank presenta hoy un conjunto de trabajos analíticos sobre este tema, sin que la selección implique avales a las tesis o la exclusión de otros materiales signifique rechazos. Algunos han sido ya reproducidos en otros medios, otros son muy novedosos. La diferencia radica en que, presentados de conjunto, dan una imagen global que no se alcanza leyéndolos por separado. Reproducir materiales cuando ven la luz es común en demasiados lugares, pero recopilarlos con sentido analítico par dar una visión del conjunto es algo mucho más complejo

 

Las diferentes posiciones que están a discusión, que se reflejan en esta recopilación que presenta hoy Cubanálisis-El Think-Tank, cubren desde las que enarbolan militantes del Partido Comunista cubano que defienden abiertamente la necesidad de profundas reformas en el sistema y abogan por un mesiánico socialismo "puro", sea por principios conceptuales o por evitar el estallido social, pasando por un oficialismo "crítico" sin demasiadas hormonas, hasta el inmovilismo más reaccionario y anacrónico de la ultra-izquierda, que no quiere aceptar la necesidad del más mínimo cambio en el caótico sistema que impera en el país.

 

No se incluyen aquí absurdos pataleos de momias ideológicas que se cocinan en su propia salsa desde hace medio siglo, como Raúl Valdés Vivó y Armando Hart, "intelectuales" que repiten la misma cantaleta sin sentido y se niegan a dar paso a ideas frescas. Quien tenga deseo, y agallas, para leerlos, puede buscar este tipo de textos en nuestra sección "Castrismo".

 

Un núcleo importante de los trabajos que se presentan en esta recopilación gira en torno a posiciones revolucionarias de izquierda sustentadas  desde dentro de Cuba por el historiador y ex-diplomático Pedro Campos “y varios compañeros” (así mismo dice, sin identificarlos, aunque parece que en el equipo de redacción participaron o dieron su aprobación desde individuos en "plan payama" hasta militares). Sin nada de "disidencia" en la acepción corriente del término, son un grupo de cubanos dentro de Cuba, convencidos del proyecto revolucionario original, que defienden la necesidad de profundas reformas dentro del mismo socialismo, y ofrecen un conjunto de Propuestas Programáticas que pretenden se discutan para el Congreso del Partido Comunista de finales del próximo año, una alternativa a la Plataforma Programática oficial que debería presentar el Partido en ese congreso. Anuncian el documento como una "Presentación para su discusión pública al pueblo, a los trabajadores y a los revolucionarios cubanos, con miras al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba". El título del trabajo, “Cuba necesita un socialismo participativo y democrático. Propuestas programáticas”, indica claramente cómo definen la situación actual y por dónde viene el contenido.

 

De inmediato responde Noel Manzanares con “A propósito del programa de Campos y sus compañeros”, señalando desde el inicio que “bastaría una observación del primer párrafo del escrito de Campos y sus compañeros para apreciar, entre tesis atinadas, imprecisiones conceptuales o pifias de aficionados”. Y para que no queden dudas, casi al terminar señala: "Es muy cierto, como reconoce Campos, que nuestras debilidades pudieran ser capitalizadas por el enemigo. Mas, también es muy cierto que resulta cuestionable la percepción de “socialismo participativo y democrático” y –por extensión– las “Propuestas programáticas” de Campos y sus compañeros".

 

Desde España entra al ruedo el cubano Roberto Cobas Avivar con el trabajo “Cuba: hacia un consenso programático sobre la transformación socialista”, donde señala: “La maduración de un conjunto de ideas renovadoras sobre la concepción del socialismo y las transformacionales estructurales que deberían convertirse en el criterio de la verdad sobre los caminos a seguir en Cuba, necesitan del más amplio consenso de los cubanos comprometidos con la continuidad del legado de la Revolución cubana”.

 

La inefable trotskista Celia Hart Santamaría, que dice muchas cosas gracias a sus apellidos, siempre expresa criterios de una super-extrema izquierda políticamente autista e inmovilista, aferrada a las ideas de Fidel Castro y Che Guevara. En "Cuba, en marcha revolucionaria... y sin Fidel", defiende criterios tan “razonables” como estos: “En una isla del Caribe se asienta el único experimento mundial de una revolución socialista. Si sobre eso habla alguien que ha nacido y vivido en ella y que por tanto no ha tenido otro líder que no sea Fidel Castro; ése que ha vencido una tras una las administraciones imperialistas, la mega traición del campo socialista "irreal"; la incomprensión e incluso el desprecio de muchos que llegaron a llamarse marxistas alguna vez, entonces las palabras pueden revolcarse y la pasión puede ganarle a la razón irremediablemente”.

 

Seguidamente encontrarán desde Cuba a Félix Sautié, uno de los “varios compañeros” que escribieron sin nombre junto a Pedro Campos, con “El tiempo para la esperanza…”, que comienza diciendo que “se hace cada vez más evidente el cansancio y el agotamiento de esperanzas y expectativas en el pueblo que ya no se deja llevar por los conceptos triunfalistas de que todo aquí es mejor que en cualquier otro país del mundo”.

 

Ángel Tomás González, del español El Mundo, entrevista a Félix Sautié en "Una transición que salve a Cuba de la revuelta social", trabajo que termina diciendo: "en Cuba se está conformando una rara situación social que podría derivar en revuelta «de manera imprevista, y cuya evolución pudiera capitalizar el enemigo [Estados Unidos]".

 

Se presentan además diferentes trabajos de corresponsales europeos acreditados en la Isla, para dar una idea de la visión de los acontecimientos que transmiten a sus centrales informativas en Europa y se divulgan en la prensa de muchos países.

 

De Mauricio Vicent, corresponsal en La Habana del periódico español El País se publica un análisis con título conclusivo: “Raúl Castro aparca las reformas en Cuba”, mientras que Fernando García, corresponsal en Cuba del catalán La Vanguardia titula su trabajo preguntando imperativamente: “¿A qué espera Raúl Castro?”

 

Aparecen también dos trabajos de corresponsales de la alemana DPA, que complementan la información, y desde sus títulos se pueden intuir los contenidos: “La influencia real de Fidel Castro sigue siendo un misterio en Cuba”, y “A seis meses, Raúl sigue sin mostrar todas sus cartas en Cuba”.

 

Finalmente, Isabel Sánchez reporta desde La Habana para la francesa AFP, presentando el análisis “A medio año presidencial, Raúl Castro encara reto de evitar la frustración”, y Antonio Martínez, de la española EFE escribe “Pocas reformas en primer semestre de Raúl Castro, pero Cuba ya no es la misma”.

 

Cierra la recopilación con el exageradamente retórico y siempre oficialista Luis Sexto, de Juventud Rebelde, con "El círculo vicioso", donde se refiere al inmovilismo en la política oficial diciendo "nos damos cuenta de una contradicción: si lo segundo depende de lo primero y lo primero de lo segundo, y ambos no se producen, porque esperan uno por el otro, qué hemos de hacer aparte de esperar...", aunque, siempre cuidándose, aclara que "ni dormido se me ocurriría decir que la propiedad del Estado es un fracaso". Para terminar, enigmático, o vacío, como siempre, escribe: "Tengámoslo en cuenta: los intereses del Estado parten y pasan por los intereses y las necesidades del pueblo... Pero al parecer no he dicho nada. O muy poco".

 

Como siempre, Cubanálisis-El Think-Tank no pretende obligar a los lectores a aceptar o asumir determinadas conclusiones, por lo que presenta la variada gama de opiniones y criterios que están debatiéndose en estos momentos, para que lleguen a sus propias conclusiones.

 

Independientemente de las opiniones que sobre el particular pueda sustentar cada persona, con todo su derecho, Cubanálisis-El Think-Tank, en base a destacar la diferencia entre reproducir noticias y analizar información, considera que agrupar este conjunto de documentos para ponerlo a consideración del lector resulta positivo, interesante, y a la vez, ilustrativo.

 

Porque siguen en pie las preguntas anteriormente señaladas: ¿Nada está cambiando en Cuba? ¿Quizás están cambiando algunas cosas para que nunca cambien las realmente importantes? ¿Se está avanzado en un proceso que se tiene que mover más lentamente en medio de una crisis económica mundial y a pocas semanas de las elecciones presidenciales norteamericanas? ¿O hay más preguntas a responder y más de una respuesta a estas interrogantes?