Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                                                          Dr. Eugenio Yáñez

                                                                                                                                                            

 

LA PRÓXIMA GUERRA DEL GOLFO (DE MÉXICO)

Hace poco más de dos años muy pocos analistas consideraban que existieran evidencias suficientes para que el eventual petróleo submarino cubano pudiera convertirse rápidamente en el epicentro de una batalla geopolítica de gigantescas proporciones. Fidel Castro pensaba lo contrario en esos momentos, vislumbrando la oportunidad de una victoria política sensacional.

Todavía muchos continúan sin entender que no se trata solamente de producir petróleo, sino que el manejo político del tema petrolero por parte del gobierno cubano se basa en lograr una contundente victoria política sobre Estados Unidos.

Utilizando el potencial petrolero submarino de Cuba se pretendió desde el inicio que las compañías energéticas de Estados Unidos comenzaran a hacerse la boca agua y forzaran las presiones, de conjunto con los productores agropecuarios, para minar el embargo desde adentro hasta eliminarlo, y así mostrarle a Cuba y el mundo la gran victoria política del "levantamiento del bloqueo" sin concesiones de ningún tipo. Lo subyacente en el episodio mexicano de esta historia pasó inadvertido para muchos, pero se detalla en el capítulo de "Jaque al Rey" que se publica hoy.

Antes de que "Jaque al Rey. La muerte de Fidel Castro (con carácter provisional)" fuera publicado, en Octubre 2006 los autores enviaron el manuscrito a varios colegas y amigos, a quienes consideran respetados analistas profesionales y profundos conocedores de la realidad cubana. Algunos dijeron que el tema del petróleo  no les convencía, pues no veían su potencial en tan poco tiempo, de la misma manera que lo señalaban los autores.

Ya publicado el libro, comentarios críticos muy serios y positivos señalaron, sin embargo, que el tema del petróleo no parecía tan profundo, extenso e inmediato como se destacaba en "Jaque al Rey".

Por su parte, algunos destacados ignorantes hasta trataron de ironizar sobre "fantasías" de petróleo en aguas de la Zona Exclusiva Económica de Cuba en el Golfo de México.

Pero en dos años pueden suceder muchas cosas: actualmente el Vicepresidente de Estados Unidos, que también tiene muchos  intereses en el negocio petrolero, muestra alarma por el potencial del petróleo cubano en las aguas del Golfo de México y hasta pronuncia temerarias declaraciones sin verificar la información, para tener que retractarse casi inmediatamente.

Canadá continúa perforando sin pausa en el subsuelo submarino cubano a través de su transnacional Sherrit, que también tiene grandes inversiones en el níquel cubano, el mayor caballo de la batalla económica del país hasta la fecha, aunque se habla más del turismo que del níquel.

Los mexicanos se preocupan profundamente y hasta exageran diciendo que se pueden quedar sin petróleo si Cuba "succionara" lateralmente el petróleo de la zona mexicana, algo que solamente podría hacer, por capacidades técnicas, Estados Unidos.

Brasil se lanza de lleno en la batalla, su presidente visita Cuba, ofrece asesoría, plataformas y créditos, y después su canciller declara que su país quiere ser el primer socio comercial de Cuba, en general y no solamente en el petróleo: la combinación del hidrocarburo submarino con el potencial del etanol a partir de la caña de azúcar hacen de Cuba una oportunidad geopolítica única y muy especial que los brasileños no desean pasar por alto.

Venezuela sigue financiando el desarrollo petrolero de Cuba a través de refínerías, oleoductos y créditos, además de garantizarle al régimen la mitad del petróleo que necesita diariamente para funcionar.

Rusia quiere involucrarse a través de su empresa LUKOIL para construir una gran refinería en Cuba y poder vender la gasolina a las grandes redes comerciales de  gasolineras en territorio de Estados Unidos.

China, España, Vietnam, India, Irán, Noruega y Malasia buscan la forma de involucrarse cada vez más a fondo con proyectos conjuntos, equipamiento, créditos y "joint-ventures", mientras otros gobiernos y muchas empresas transnacionales se interesan cada día más en el tema y buscan como y por donde entrar. El levantamiento de las sanciones de la Unión Europea, aunque eran inefectivas, no es casual.

Ahora, finalmente, una parte de la prensa y algunos "especialistas" en el tema cubano comienzan a enterarse de que realmente hay petróleo en la cuenca submarina, y que se lucha fuertemente por él. Consiguientemente, comienzan a escribir sobre el tema con la misma tranquilidad e irresponsabilidad que escriben que Fidel Castro sigue gobernando en Cuba o que la explosión social es "inminente".

Cubanálisis-El Think-Tank ha preparado este número especial sobre el tema del petróleo en la cuenca submarina cubana y su incidencia en la política y la economía del país y sus relaciones internacionales: no son análisis técnicos o ingenieriles, sino análisis de las consecuencias político-económicas y geopolíticas del petróleo submarino y su eventual explotación.

En esta edición se reproduce íntegramente para consideración de los lectores el Capítulo 6 de "Jaque al Rey", capítulo dedicado al petróleo de la cuenca submarina de la Zona Exclusiva Económica,  donde se detectó tempranamente y se intentó desentrañar y descifrar el cálculo geopolítico estratégico de Fidel Castro, que comienza a materializarse en estos tiempos, elaborado unos meses antes de enfermar de "secreto de estado" y quedar retirado de las actividades cotidianas de gobierno. 

Para que la estrategia funcionaria, era imprescindible que se mostrara el caramelo y a la vez el peligro de perderlo: Cuba abrió a licitación 59 zonas de exploración marítima, ofrecidas al mejor postor.

Los norteamericanos reaccionaron: “la industria estadounidense piensa que es muy malo no poder competir tan cerca de casa”, dijeron. “China, el mayor consumidor de petróleo del mundo después de Estados Unidos, puede tener acceso a petróleo en las narices de Estados Unidos”.

 El régimen declaraba, echando leña al fuego, que “Cuba daría la bienvenida a las empresas de Estados Unidos en el Estrecho de la Florida”.

Los "lobbies" petroleros en Estados Unidos aceptaron la manzana de la tentación cubana, y las presiones por el levantamiento del embargo desde el seno del "establishement" norteamericano están a la vista de todos en estos momentos.

Si los autores acertaron o no en el análisis que fue escrito dos años antes de que el tema fuera de tratamiento diario y global como lo es hoy, es algo que decidirán los propios lectores.

Lo importante es el tema del petróleo cubano en las aguas del Golfo de México, su incidencia estratégica en las relaciones Cuba-EEUU y su potencial en el desarrollo económico de Cuba, mucho más a pocos meses de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, cuando los principales candidatos debaten, entre otros temas, sobre la crisis energética mundial y su efecto en Estados Unidos, y sobre la futura posición del país hacia Cuba, en momentos en que la actual administración acaba de levantar las sanciones a Corea del Norte.

Para que los cubanos en la Isla, donde los cálculos de petróleo se expresan en toneladas métricas, puedan tener una idea exacta de los volúmenes en juego, se trata de yacimientos que contendrían, como mínimo, unos 625 millones de toneladas de petróleo. Cuba consume actualmente 8 millones de toneladas anuales, y la mayor cantidad recibida en un año en tiempos de la Unión Soviética fue de 11 millones de toneladas.

Con el precio del petróleo a 140 dólares el barril, 4,500 millones de barriles, el cálculo más conservador avalado por el Servicio Geodésico de Estados Unidos, representa un valor que alcanza hasta sesenta y tres mil millones de dólares, $ 63,000'000,000. A lo que hay que añadir el gigantesco valor de los millones de millones de pies cúbicos de gas que acompañan a ese petróleo.

En un escenario optimista del potencial de los yacimientos, las cifras podrían multiplicarse por diez. El director de la empresa cubana CUPET acaba de declarar, después de escrito este análisis, que las reservas de Cuba en la cuenca submarina podrían ser el doble de las avaladas por el Servicio geodésico de Estados Unidos.

Naturalmente, el petróleo submarino no se convierte en dinero a ese precio de mercado, ni tampoco se convierte en riqueza de inmediato, pero la cifra mencionada es el equivalente al valor de la producción de níquel en Cuba durante 45 años, tomando como base la producción y precios del níquel en el año 2007.

Utilizando ese potencial petrolero como garantía, el régimen podría obtener créditos en niveles prácticamente ilimitados, para paliar su profunda crisis económica estructural..

Evidentemente, no es fácil sacar petróleo del subsuelo submarino a más de diez kilómetros de profundidad, pero es mucho más difícil sacar dinero del petróleo: sin los mecanismos de refinación, distribución y mercadeo sigue siendo materia prima sin más valor añadido.

En definitiva, analizando fríamente, muchos de los grandes países productores de petróleo de la OPEP en el mundo actual no son ni países ricos ni desarrollados, ni tampoco democracias, y los que más han crecido y se han desarrollado en los últimos años no son productores de  petróleo.

Con la publicación en este número especial de un conjunto de documentos actuales relacionados con el tema, Cubanálisis-El Think-Tank, como es habitual, no pretende la exclusividad de la verdad ni razonar por los lectores.

El petróleo cubano en la Zona Exclusiva Económica del Golfo de México es no solamente un tema de actualidad y trascendencia, sino también estratégico. Por eso se publican en esta edición de Cubanálisis diferentes documentos de diversas fuentes y desde los más diversos ángulos para que el lector pueda profundizar en el tema y llegar a conclusiones fundamentadas.

La información es pública y está disponible para todos: los analistas serios y los estudiosos del tema ya han comenzado a profundizar en la investigación y el pronóstico, y los gobiernos y las grandes transnacionales del sector de la energía diseñan y actualizan escenarios alternativos y estrategias.

Ya ni los más osados "especialistas" de pacotilla se arriesgan a decir que el petróleo no está ahí ni que Cuba no podría hacer nada con ese petróleo. Deberán cambiar su discurso, pues no se quedarán callados nunca.

Pero no es lo mismo reproducir noticias que analizar información.