Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS  

 

 

     

                          Lázaro González, Toronto, Canadá

 

El neocastrismo y el estado de bienestar

 

El estado de bienestar del neocastrismo: “Lucha tu alpiste, pichón”

 

Luego de 4 años y 11 meses ejerciendo el poder absoluto en Cuba ya sea de manera interina u oficial, el Presidente-General-Primer Secretario que responde al nombre de Raúl Modesto Castro Ruz, decide unilateralmente, sin considerar al órgano constitucionalmente supremo del Estado, la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), que por su comportamiento histórico podría ser más conocida como la ANFU [Asamblea Nacional de Focas Unánimes], ni a la institución que igualmente por designio constitucional constituye la organización dirigente de la entelequia denominada Revolución, que es el Partido Comunista de Cuba, ordena que los resultados claves en materia financiera, cuentas nacionales y comercio exterior [1] correspondientes al ejercicio  fiscal del año 2010, no sean incluidos  en el Anuario Estadístico de Cuba - 2010, luego de transcurridos 5 meses y 27 días desde su cierre, considerando suficiente presentar un “Panorama económico y social” [2], como podrá verse posteriormente.

 

Semejante comportamiento de un general de ejército que obtuvo tan elevada graduación militar administrando un hato en el más recóndito, intrincado y desolado espacio de todo el territorio geográfico del archipiélago cubano, desde donde observó pacientemente el curso de los acontecimientos, a la vez que se resguardaba de algún accidente propio de la arriesgada carrera de militar profesional, no debe sorprendernos.

 

Por el contrario, ratifica el celoso cuidado del presidente en corregir también, en el área de la gestión y la información pública, la escasa atención a estos detalles formales y burocráticos que su sanguíneo antecesor no percibía, y que permitieron, entre otras indeseables consecuencias, que algunos obtuvieran doctorados, reconocimientos y presupuestos para revelar al mundo, sobre la base de estadísticas económicas igualmente manipuladas e inconsistentes metodológica y procesalmente, los intríngulis del engendro castrista.

 

Tampoco deberíamos desconcertarnos si ninguno de nuestros, sin dudas, brillantes economistas de esta o aquella universidad nacional o extranjera,  de aquel instituto o centro de investigaciones económicas, o el mismísimo presidente de la comisión económica de la ya mencionada ANFU, repara en tal banal detalle, si las propias entidades del sistema de la Organización de Naciones Unidas, e  instituciones regionales como la CEPAL, a las cuales el gobierno cubano está obligado a informar periódicamente, consideran el hecho irrelevante.

 

Que decenas de instituciones científicas de investigaciones sobre Cuba; que cientos de expertos, analistas y cuanto plumífero “Lazarillo de Tornes” encuentre la oportunidad de obtener un financiamiento público o privado para insertarse en el generoso nicho de mercado de cualquier asunto de raíz cubana, sorteen  igualmente, por incompetencia profesional o complicidad oportunista, tan insulso asunto, no es algo sustancioso para  perder nuestro merecido sosiego, porque al final la “Revolución” siempre ha sido generosa en su “id”.

 

De lo que se trata, por consiguiente, es de aproximarse, a pesar de tales desbordadas y amenazantes lagunas conceptuales, a la “Visión” neocastrista del general-presidente.

 

Lector furibundo desde su juventud de cuanto manual y panfleto soviético le pusieran en las manos, el frustrado locutor de radio, de donde proviene su característico engolamiento de la voz, no desconoce el sistema de “leyes objetivas” que “rigen” el desarrollo de la sociedad socialista, que anuncia comenzar a construir luego de su adecuada preparación por 52 años y medio, oportuna y convenientemente catequizadas y digeribles por los solícitos plumíferos de aquella afortunadamente esfumada Academia de Ciencias de la Unión Soviética. Mucho debe lamentar el locutor nacional la carencia de un oportuno servicio de actualización que le dicte las nuevas “leyes objetivas” a aplicar en las condiciones particulares de su sórdido y carcomido feudo socialistoide.

 

Y entonces ocurre que tanto esfuerzo límbico y financiero por describir y desentrañar las claves de la “energeia”  del área de Broca del general son baldíos, porque él se encarga cínicamente de simular una afasia en tal región [Afasia de Broca], al no referirse jamás a aquello que los escribientes soviéticos nos vendieron como la ley económica fundamental del socialismo:

"Únicamente el socialismo permitirá extender ampliamente, y subordinar de verdad la producción social y la distribución de los productos partiendo de consideraciones científicas acerca de cómo hacer fácil en grado máximo la vida de todos los trabajadores, y lograr que les proporcione la posibilidad de bienestar. [3]

Es decir, el paraíso terrenal en forma de Estado de bienestar socialista ha sido borrado de la memoria semántica neocastrista, y no forma parte de los planes de propaganda en la consecución del nuevo paradigma social, aunque grite a todo pulmón de general  de cartón que: “Fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no para destruirlo”. [4]

 

Mientras que lo que seguía a aquella primera oración:

“Es algo que debe quedar muy claro porque representa la firme voluntad del pueblo cubano al aprobar en febrero de 1976 en referéndum, con el voto directo y secreto del 97,7% de los electores, la Constitución de la República, la cual en su primer artículo expresa: ‘Cuba es un Estado Socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana” [5]

no ha vuelto a ser mencionado ni por un despistando gacetillero trasnochado, en tanto hoy la ley fundamental que el neocastrismo le ofrece a sus súbditos es explícitamente elocuente, expedita y tan raigalmente criolla como: “lucha tu yuca pichón”.

 

El general no se detiene en reparar en nimiedades tecnicistas tales como que Cuba no fue, ni es, ni será, un “estado socialista” ni en la más flexible de las concepciones occidentales, ni ante la mirada escrutadora de la rancia y frustrada ortodoxia “socialista-marxista-leninista”, que no pierde oportunidad de martillárselo sin misericordia.

 

Como tampoco se corresponde con una “clase trabajadora”, ni bajo el eufemismo manipulador del término trabajadores por cuenta propia o “cuentapropismo”, porque ni se ajusta a la estructura social y grupal de la actual sociedad cubana, ni satisface los requerimientos taxonómicos de cualquier corriente sociológica que se desee emplear, para no detenernos en la fantasía del “…disfrute de la libertad política, la justicia social y bla, bla, bla….

 

Con un salario medio global reportado de 448 pesos cubanos, sin que medie la más elemental referencia ponderada a las unidades monetarias en uso, el mismo se mueve entre un máximo de 550 pesos cubanos en el sector de minería y canteras (lo que es un galimatías inexcusable, en tanto la  actividad de canteras es una minería por definición y función) y un mínimo de 366 pesos cubanos para los “desvalidos” sociales del comercio, la gastronomía y la hotelería, a los que los insensibles burócratas de la contabilidad cubana injustamente no les registran los ingresos en especies tan apreciados  socialmente, como reservacione$ y asignacione$ por libreta o liberada$; cervezas y rones en latica, botellas o a granel; cigarros y tabacos con anillos de Cohíbas y hojas de Bartolo o de Robaina; enseres de plomería y/o de oficina, gasolina y lencería, croquetas y langostas, frituritas de soya y filetes de ternera; favore$ concedido$, cobrado$, pagado$ y adeudado$ con y sin intereses.

 

Todo ello congruente, pero a la vez elusivo, a los impecables diagramas (y anagramas o crucigramas) “químicamente puros” de tanto experto idiota reverenciado en esta aldea global que insistimos en denominar planeta.

 

A propósito de los salarios con respaldo productivo, que tanto apasionan al general y le estimulan el hipocampo hasta el paroxismo, mis buenos amigos de la actividad de canteras seguramente no pudieran explicarle la naturaleza del timo que constituye el salario con “respaldo productivo”, que se determina en la directiva de alguien que fija la relación planificada [6],(otro eufemismo de la inagotable colección de la burocracia castrista para evitar mencionar el vulgar “a dedo”) salario-producción [Coeficiente Salario/Producción, como les gusta denominarlo a los ases de los planificadores cubanos].

 

Pero sí podrían explicar, bajo los efectos de un hipocampo baratamente estimulado con un buen “litro” de licor, pero siempre “off the record”, que una infinitesimal “corrección” en la macadam, la piedra de ¾, la gravilla, o la arena lavada que se utilizan en la construcción, productos todos cuyas producciones se cuantifican por toneladas métricas, pero se comercializan por metros cúbicos, sin entrar en esos “detallitos” (insustanciales para líderes, burócratas y académicos) de las diferencias en el peso especifico de cada metro cúbico de áridos, quintuplica por arte de birlibirloque los 550 pesitos cubanos de salario mensual.

 

Claro está, estos son amigos canteros a quienes conozco, con educación general integral y especializada gracias a la Revolución, porque cualquier hijo de vecino sabe que el tiro directo de áridos de las canteras al reparto Santa Marta tiene supremacía sobre un priorizado, enclaustrado y colindante Varadero, no importan cuantos contadores, militantes del partido, cuadros, segurosos y chivatientes ponga el régimen por grano de arena.

 

Y es que se puede repetir infinitamente el experimento de preguntarle a decenas de personas que cantidad de arena hay en una “pila” y las desviaciones de las observaciones estadísticas invalidarán sus resultados. Simple montón de arena del profesor Bart Kosko [Ver Paradojas swro’V], magistralmente empleado por el homo economicus “de a pie”, el cubano insurrecto para reparar, ampliar o construir su casa, negocio, corral de puercos, o status social, y de cuanto otro previamente insurrecto en su entorno natural.

 

La insurrección es condición sine qua non, sea de origen autóctono, vía otras decenas de miles de “pilas” de cosas estatales que satisfacen la condición de difusidad cuantitativa, tan común al sistema biranense, para ser objeto impune de reapropiación, o externa, en virtud de la “FE” -familiar en el exterior-, que el homo economicus cubanensis, de una u otra forma, también la considera como un objeto de reapropiación natural, disfrute de esa capacidad adquisitiva que convierte sus necesidades en concretas y precisas demandas estructuradas y no en angurriento “pichón” pendiente de la concreción de la ley económica fundamental del Estado de bienestar biranense.

 

A ello cierta academia, cuya coincidencia no es solo casual sino en ocasiones causal, (como se verifica en esta modalidad de la “batalla de ideas” en que se ha transformado el Carril II de la Torricelli castrista, que es el intercambio cultural y reflexivo unidireccional) con los castristas y ahora neocastristas históricos y sin historicidad, como corresponde a los famosos polos de la metafísica esencial de Marx, le denominan corrupción.

 

El que hace el cuento, que fue contador, planificador, cantero y también jefe de muchos de ellos en su momento, lo conceptúa como uno de los ejemplos supremos de esa escasa cualidad humana que es el sentido común, el menos común de los sentidos. Puro, excelso y supremo Homo Economicus Cubensis.

 

Entonces, esta renuncia ontológica al estado del bienestar del Hipólito de Birán es una sustanciosa prueba de que el Homo Economicus recorre algunos pasillos y se asoma a ciertos despachos, aunque sin llegar a ocupar una butaca ejecutiva.

 

De esta manera el “no coger lucha”, comúnmente considerado como una actitud de indolencia social, es en sí mismo la manera de “coger lucha” del homo economicus cubensis, en tanto norma conductual de supervivencia, es cierto, pero también con una arista insurrecta, que define con precisión neurológica el mapa del proceso estratégico de liquidación no solo de los restos del estado de bienestar del Hipólito de Birán, sino también el de un desesperado Modesto neocastrista.

 

Y como aprecia el asere de Atarés (popular barriada de bajos ingresos en Ciudad de la Habana) que solo está graduado de la universidad de la calle ,  -la más concretamente útil de todas- la denominada por tirios y troyanos locomotora de la economía cubana [7] está sistémicamente enferma, pues crece en turistas, según datos oficiales, un 18% en los últimos 4 años, pero en términos de ingresos brutos no solo no sigue la tendencia de arribo de visitantes, sino que incluso son inferiores al record del 2007 de 2,236 millones (¿millones de qué?, se pregunta el asere, que no cree en aquello de unidades monetarias  y tasas de cambio oficiales que numerosos expertos toman como fuentes para sus análisis), a pesar del sustancial incremento del índice de precios de los insumos de la industria.

 

Por cierto, ¿alguna de las numerosas organizaciones políticas que, en Cuba y en el extranjero, se oponen activamente al régimen, habrán considerado la implementación de un programa para desestimular el turismo canadiense a Cuba, que representa casi el 40% del mercado?

 

Además, porque el Estado de bienestar, si no es parásito de fuentes externas, muestra una dinámica en su registro y aplicación de patentes impresionante, algo muy lejano de lo que podemos observar en Cuba, donde solo se solicitaron 266 patentes, 203 de las cuales son extranjeras.

 

Una rápida lectura permite conocer que las tasas de autosuficiencia y dependencia se deterioran en los últimos 6 años. Por otro lado, solo el 8% de las solicitudes de patentes se refieren a modelos industriales, de las cuales una es de origen nacional. Todo el inmenso caudal científico-técnico creado en 52 años, y que entusiasmadamente ponderan desde personalidades mundiales hasta un mascador de coca andino, se concreta en una solicitud de registro de un modelo industrial.

 

Mientras unos quieren imbricar su intereses comerciales en el espacio que ofrece el cuentapropismo mediante los micro-créditos, y otros desentrañan los misterios nunca antes expuestos en 50 años de los “otros paredones”, el simple y sabio asere implanta records negativos de natalidad y positivos de emigración, con el humanamente comprensible fin de no formar parte él mismo, con sus nombres y apellidos de pila, de los records anuales de defunciones.

 

Entonces, desde toda perspectiva conceptual, terrenal y divina, la renuncia explícitamente manifiesta de los pichones al Estado de bienestar neocastrista, y su sustitución por el paradigma social de “Lucha tu alpiste pichón”, asumida con la misma mano de hierro de siempre por Raúl Castro, es revolucionaria y humanamente justa.

 

Estoy de acuerdo, como buen homo economicus cubensis.

 

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Véanse a continuación, además de las notas, las estadísticas oficiales a que hacemos referencia:

 

[1] Como se puede apreciar en la información copiada digitalmente del Anuario Estadístico, los capítulos correspondientes a Cuentas Nacionales, Finanzas y Sector Externo [en negritas-LG], no tienen un enlace que conduzca a los resultados del ejercicio fiscal 2010 en estas materias fundamentales para evaluar el desempeño económico del país en el año “base” de la actualización del “modelo económico cubano”. Y el Presidente y sus asesores económicos conocen perfectamente la importancia del establecimiento preciso y explicito del año “base” a partir del cual podrá evaluarse, con los métodos y procedimientos propios de la estadística y la econometría, el futuro desenvolvimiento de la economía cubana y los impactos de las reformas en curso.

 

Los capítulos correspondientes a Tecnología de la Información y las Comunicaciones, Cultura y Proceso Electoral, tampoco muestran enlaces a las informaciones correspondientes.

Anuario Estadístico de Cuba 2010

http://www.one.cu/aec2010/aec2010.jpg

 

 

 

 

 

La Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) está concluyendo la elaboración del Anuario Estadístico de Cuba 2010 (AEC), que constituye la vía para dar a conocer la estadística oficial del país. El AEC es una importante fuente de estadísticas demográficas, sociales, económicas y medioambientales, desagregadas a nivel territorial en varios de sus indicadores. En esta ocasión la ONE estará homenajeando al Memorial José Marti en el décimo quinto aniversario de su inauguración.

 

Es propósito de la Oficina Nacional de Estadísticas, nuevamente, poner a disposición de todos los interesados, en el menor tiempo posible, esta información, y responder a las nuevas exigencias de los usuarios, utilizando los avances tecnológicos que posibilitan una difusión más oportuna.

 

A partir del 26 de mayo se irán ubicando, en formato digital, a través del sitio de la ONE, cada uno de los 23 capítulos y las 3 separatas que integran esta nueva versión del Anuario, según la fecha que aparece consignada.

 

 

 

 

 

 

Capítulos

Fecha

 

Capítulos

Fecha

Territorio

17 de junio

 

Transporte

22 de junio

Medio Ambiente

14 de junio

 

Comercio Interno

20 de junio

Población

16 de junio

 

Turismo

21 de junio

Organización Institucional

26 de mayo

 

Ciencia y Tecnología

3 de junio

Cuentas Nacionales

 

 

Tecnología de la Información y las Comunicaciones

 

Finanzas

 

 

Educación

6 de junio

Empleo y Salarios   Nuevo!!!

24 de junio

 

Salud Pública y Asistencia Social 

15 de junio

Sector Externo

 

 

Cultura

27 de junio

Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca

30 de mayo

 

Deporte y Cultura Física

8 de junio

Minería y Energía

23 de junio

 

Proceso Electoral en Cuba

 

Industria Manufacturera

10 de junio

 

Accidentes del Tránsito

13 de junio

Construcción e Inversiones

1 de junio

 

 

 

 

[2] Estadísticas oficiales:

 

PANORAMA ECONÓMICO Y SOCIAL. CUBA 2010

Cuba: Principales indicadores económicos 2010

CONCEPTO

2009

2010

Producto interno bruto a precios corrientes (MMP)

62 278,6

64 220,3

Producto interno bruto a precios constantes de 1997 (MMP)

46 352,0

47 309,0

Deflactor implícito del PIB (1997 = 100)

133,4

135,7

Producto interno bruto por habitante a precios corrientes (P)

5 541

5 713

Producto interno bruto por habitante a precios constantes de 1997 (P)

4 124

4 208

Ejecución del Presupuesto del Estado (porcentaje sobre el PIB)

Ingresos totales

70,0

67,9

Egresos totales

74,8

71,7

Resultado nnualr (nnual fiscal)

-4,8

-3,8

Índice de precios al consumidor (IPC) (a)

Variación % (diciembre-diciembre)

-0,1

1,4

IPC Promedio nnual (2000=100)

123,1

124,7

Empleo

Tasa de actividad económica (%)

75,4

76,7

Tasa de desocupación (%)

1,7

1,6

(a) Se refiere a los mercados en pesos cubanos (CUP).

 

 

PANORAMA ECONÓMICO Y SOCIAL. CUBA 2010

Cuba: Producto Interno Bruto 2010 – A Precios constantes 1997 -

Millones de pesos / %

CONCEPTO

2009

2010

10/09

Producto Interno Bruto

46 352,0

47 309,0

102,1

Bienes

9 032,0

9 034,4

100,0

Agricultura, ganadería y silvicultura

1 814,7

1 763,3

97,2

Pesca

148,0

141,8

95,8

Explotación de minas y canteras

277,8

300,7

108,2

Industria azucarera

222,0

185,5

83,6

Industrias manufactureras (excepto industria azucarera)

6 126,6

6 220,6

101,5

Derechos de importación

442,9

422,5

95,4

Servicios Básicos

7 644,6

7 404,5

96,9

Suministro de electricidad, gas y agua

662,4

657,2

99,2

Construcción

2 864,4

2 514,4

87,8

Transporte, almacenamiento y comunicaciones

4 117,8

4 232,9

102,8

Otros servicios

29 675,4

30 870,1

104,0

Comercio, reparación de efectos personales

8 373,7

8 521,0

101,8

Hoteles y restaurantes

2 385,0

2 535,2

106,3

Intermediación financiera

1 244,4

1 248,2

100,3

Servicios empresariales, actividades inmobiliarias y

de alquiler

1 341,6

1 353,9

100,9

Administración pública y seguridad social

1 888,2

1 965,2

104,1

Ciencia e innovación tecnológica

202,5

218,3

107,8

Educación

3 731,0

3 898,9

104,5

Salud pública y asistencia social

7 983,5

8 439,1

105,7

Cultura, deporte

1 799,0

1 938,7

107,8

Otras actividades de servicios comunales, de asociaciones

y personales

726,5

751,6

103,5

Producto Interno Bruto pércapita (CUP)

4 124

4 208

102,0

Según Nomenclador de Actividades Económicas (NAE).

 

 

Estructura del Producto Interno Bruto por clase de actividad económica seleccionada, año 2010/

A precios constantes de 1997

 

Estructura del Producto Interno Bruto 

 

[3] Lenin en el I Congreso de Consejos de la Economía Nacional en 1918

 

[4] Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Tercer Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 1º de agosto de 2009, “Año del 50 aniversario del triunfo de la Revolución”.

 

[5] Ibídem

 

[6] Toda la complejidad del proceso de planificación de la empresa estatal socialista como “forma principal” de la actualización del “Raúl-Modesto” sistema de la economía cubana, reside en un  know-how cuya sofisticación tecnológica más avanzada es una calculadora de bolsillo de un dólar, donde incluso son innecesarias algunas de las funciones asociadas a las cuatro operaciones básicas de la aritmética que nos legaron los antiguos, salvo que el planificador haya cometido un error, y donde la división o sucesivas iteraciones de una resta es la función fundamental, tal y como demostraba paternalmente un Fidel Castro desde su Olimpo, construyendo 100 mil viviendas al año o produciendo más productos lácteos per cápita que Holanda, solo con la asistencia de una calculadora y  una libreta de notas.

 

Las cifras directivas (desde un tiempo a esta parte denominadas “indicativas”) para el quinquenio, recibidas desde “arriba”, son objeto de división por cinco, con lo cual se obtienen los respectivos planes anuales por cada categoría del “plan”, permitiendo determinar en esta compleja fase de su elaboración conocida como “desagregación de las cifras”, los correspondientes planes trimestrales y mensuales, a cuyos cumplimientos alguien le prestará la mayor atención, o sencillamente ninguna, en dependencia de su posición en la pirámide de castas burocrática-empresarial, dividiendo respectivamente por los complejos números cuatro y tres. Cualquier otro esfuerzo por introducir otro procedimiento econométrico extranjerizante, a pesar de tantos recursos invertidos en licenciaturas, maestrías y doctorados, era objeto de acusaciones de “diversionismo económico” en el pasado, y de inmadura e irresponsable incomprensión burocrática en el presente.

 

[7] Simplificación grosera del término, que considera solo los ingresos brutos en divisas y no los ingresos netos, ni el rendimiento de la industria como negocio de servicios turísticos, y mucho menos el de la billonaria inversión subutilizada en su capacidad potencial. Pero aun es más grave el despiste concreto-conceptual, cuando no se evalúa el factor integrador (clúster) del tejido económico que dimana del concepto.