Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                               Comandante Huber Matos Benítez

PERDIMOS LA LIBERTAD. NO EL HONOR NI LA MEMORIA.

 

                                                                                               

 

Cuando los cubanos volvamos a disfrutar en nuestro territorio nacional de un marco de legalidad basado en la soberanía del pueblo y el respeto a los derechos del ciudadano, será necesario y conveniente para conocimiento de los nuestros y del mundo, un Museo de la Verdad Histórica, que ponga en transparencia qué fue lo que ocurrió durante este prolongado y convulso proceso llamado "Revolución Cubana". Quiénes nos dieron la mano; quiénes se identificaron con la tiranía y quiénes fueron los protagonistas del Cambio.

           

Cuba fue una república. Con sus defectos y sus virtudes, pero era una república. Desde hace muchos años es una finca o, más exacto, un feudo cuartelero donde manda una mafia encabezada por Fidel y Raúl Castro Ruz, quienes se adueñaron del poder público aprovechando la coyuntura del funesto golpe militar del 10 de marzo de 1952, que nos llevó a la protesta y la rebelión.

           

Estos señores disfrazados de revolucionarios, tras medio siglo de traición y crímenes de toda índole, negocian hoy a nivel internacional para perpetuarse como dinastía, aprovechando errores y complicidades que ofenden al poder soberano del pueblo cubano y atentan contra los valores de nuestras raíces.

           

Nadie en la historia del continente americano, y probablemente del mundo, ha tenido más éxito que Fidel Castro y su hermano, en vender la mentira como verdad y usar el terror dosificado como instrumento de precisión para destruir las instituciones republicanas, despojar al pueblo de todos sus derechos y usarlo como comparsa politiquera.

           

Sin lugar a dudas, la llamada Revolución Cubana es el fraude más inmoral y demoledor protagonizado en tierras de América. Porque la Conquista aplastó a la indiada y la condenó a la esclavitud, así como a los negros traídos de África; pero terminó  creando instituciones y naciones cuyo aporte al progreso de la humanidad en su conjunto está fuera de discusión.

           

Con el cuento de la "Revolución Humanista, tan cubana como nuestras palmas" y el truco del "Enfrentamiento de David contra Goliat", que fue un conflicto provocado intencionalmente desde la etapa  insurreccional y luego mediante confiscaciones e insultos, estos personajes han evidenciado una habilidad excepcional para trampear a propios y extraños, a lo que se añade el factor suerte en situaciones coyunturales.

           

El fracaso del grupo expedicionario de Bahía de Cochinos, en abril de 1961, debido a la inconsecuencia de quienes estaban comprometidos a apoyarlo, concluyó en un éxito para la incipiente tiranía, que aprovechó para imponer el terror en toda la Isla y aplastar criminalmente a los alzados de El Escambray y de otras áreas rebeldes. Y por si eso fuera poco, el llamado acuerdo Kennedy-Kruschev, que puso fin a la seria "Crisis de los Misiles", de Oct. 1962, pareció condenar definitivamente a muerte las ansias de libertad de nuestro pueblo.

           

En el Museo de la Verdad Histórica que necesitamos cuando sea realidad la Nueva República, habrá detalles y evidencias de toda esta experiencia desgarradora y plena en contradicciones. Detalles de la eficiencia increíble del aparato de terror. Detalles de los miles de hogares enlutados en los paredones, en el mar, en las prisiones pudrideros; así como en las guerras y aventuras internacionalistas cuando nuestro país funcionó como satélite y brazo armado de la URSS.

 

También muchos detalles del rol de Cuba como santuario de ETA y de todos los bandidos que siembran luto y destrucción bajo el camuflaje de revolucionarios. Incluída la narcoguerrilla colombiana y sus similares.  Habrá evidencias de vías y trucos para el lavado de dinero en bancos de Suiza. Porque Cuba ha sido y es un importante eslabón del narcotráfico y los asesinatos con trastienda política.

           

La eliminación del general Arnaldo Ochoa y sus ayudantes, así como de los hermanos Laguardia, José Abrantes y otros del círculo de confianza de los Castro, fue, entre otras cosas, una tajante purga para eliminar testigos y potenciales adversarios después del colapso de la URSS.

           

En Cuba nunca faltan las purgas. Unas son publicitadas, otras no, según convenga a la cúpula del Castrato. En semanas recientes fueron "triturados" con bastante ruido tres piezas importantes del equipo de trabajo de los señores del Feudo: Carlos Lage, Felipe Pérez Roque y Fernando Remírez. Los eliminó Raúl con el visto bueno de Fidel, quien cada vez cuenta menos en las decisiones importantes. Su autoridad hoy es sólo emblemática y de bla-bla-blá. Es falso que los tres purgados conspiraran. Sencillamente no eran hombres del hermanísimo, ahora autoridad suprema de la Tiranía.

           

Es curioso y contraproducente que la reciente purga haya coincidido con este desfile de cómplices y tontos ilustres que, en busca de notoriedad o con la pretensión de calificar como interlocutores en Washington, se han dado cita en La Habana siguiendo un plan del presidente de Brasil, Ignacio Lula. Y algunos financiados por el atorrante venezolano, Hugo Chávez.

           

¿Cómo entender que gobernantes representativos de pueblos libres, designados mediante el trámite de elecciones transparentes y periódicas, vayan a Cuba para otorgarle legitimidad a los personeros de la tiranía más oprobiosa del mundo occidental sin enterarse del trasfondo de estas purgas y sin atreverse a preguntar por los perseguidos políticos, unos en las cárceles y otros acosados y golpeados en la calle como es el caso de ese héroe conocido como "Antúnez"?

           

¿Es que esos socios o amigos de confianza de los Castro, nunca oyeron hablar, por ejemplo, de la muerte de Pedro Luis Boitel; o de la "Primavera Negra"; o del hundimiento del remolcador "13 de Marzo", un crimen que llevó al fondo del mar a unos cuantos niños que en unión de sus familiares huían hacia tierras de libertad?

           

¿También ignoran esos ilustres visitantes, tan identificados con el siniestro dúo de La Habana, que para acumular medio siglo de tiranía, esos dos genios del mal y la simulación, asistidos por sus esbirros más calificados, han enlutado miles de hogares cubanos y de otros paises; han arruinado nuestra nación, envilecido a miles y miles de compatriotas, dividido las familias y le han hecho pagar a nuestros presos políticos (hombres y mujeres) más de un millón de años de cruel cautiverio, más infinidad de torturas y Dios sabe cuantos asesinatos?      

           

Justamente, esta misma semana, 3, 4 y 5 de abril del año en curso, unos cuantos veteranos y veteranas de las prisiones del Castrato, nos reuniremos en Miami, bajo el marco del PRIMER CONGRESO DEL PRESIDIO POLITICO CUBANO; y allí presentaremos, entre otras, una moción titulada "Necesidad del Museo Cubano de la Verdad Histórica".

           

Es de lamentar que, coincidiendo con el medio siglo de opresión a nuestro pueblo y del enorme daño material y moral acumulado contra la nación cubana, una veintena de gobernantes de este continente y algunos de otras áreas, haya desfilado por La Habana ignorando las lecciones de la Historia.

           

Sin duda alguna, la América del presente no es la de Benito Juárez, Abraham Lincoln, Domingo F. Sarmiento y Rómulo Betancourt...