Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

                                                                          Dr. Eugenio Yáñez

¿PODRÍA FUNCIONAR EN CUBA UN SISTEMA COMO EL VIETNAMITA?

 

Mientras buena parte de Miami y muchos miles más se desgastan y se movilizan especulando sobre rumores de una eventual muerte de Fidel Castro, el individuo, pues el Comandante en Jefe hace mucho que murió, en Cuba son dos las preocupaciones actuales: seguir la trayectoria de huracanes que se acercan peligrosamente a la Isla, y encontrar la manera de aplicar imprescindibles reformas a pesar de la presencia y la interferencia del tirano, editorialista de absurdas “Reflexiones” de obligada publicación.

 

El gobierno sucesor de Raúl Castro y Ramiro Valdés, atado de manos y pies desde hace un año, enfrenta una situación económica difícil, aunque todavía no desesperada, y la necesidad de encontrar una salida que permita mantener funcionando la dictadura sin que se produzca una explosión social, pero mientras más los cubanos de a pie se acostumbran a la idea de que el Comandante queda solamente ya para “Reflexionar”, comienzan a crecer las expectativas y las exigencias, todavía silenciosas, para que el nuevo gobierno comience a resolver problemas que agobian a la población, y que el mismísimo Raúl Castro reconoció en su discurso del pasado 26 de julio.

 

Entre las opciones de reformas que se podrían manejar, se comienza a hablar por “analistas” y “expertos” de una cierta preferencia de los sucesores por el “modelo vietnamita”: como ocurre con El Quijote en la lengua española, muchos lo mencionan, pero pocos los han leído.

 

Cubanálisis-El Think-Tank presenta a sus lectores en todo el mundo, y fundamentalmente dentro de Cuba, una serie de trabajos relativos a la experiencia de las reformas en Vietnam, para que cada lector pueda, por sí mismo, conocer detalles de lo que está sucediendo y llegar a conclusiones de que si sería aplicable un criterio de este tipo en Cuba.

 

Los trabajos que se presentan son:

 

1.      Un análisis del Banco Mundial sobre los cambios en Vietnam entre 1994 y la actualidad, titulado: Vietnam, bases para un crecimiento sostenido

2.      Un reportaje del corresponsal de la BBC en Hanoi titulado “Vietnam: ¿comunista o consumista?

3.      Fragmento de una entrevista a Klaus Rohland, director de operaciones del Banco Mundial en Vietnam

4.      Un artículo de un economista “oficial” cubano tratando de tergiversar las cosas, sin tocar los puntos esenciales de la propiedad privada y la imposibilidad del estado de dirigir y administrar centralizadamente la economía: “Transformaciones en China y Vietnam: en busca de la eficiencia de la empresa”

5.      Y las series estadísticas “Vietnam, datos económicos”, que muestra los cambios fundamentales en los resultados económicos desde los últimos años gracias a las reformas económicas.

 

De Vietnam, que peleó una guerra de más de diez años contra Estados Unidos y perdió más de dos millones de sus ciudadanos no podrán decir ni siquiera los amanuenses de la Mesa Redonda que son traidores al socialismo o que se “vendieron al imperialismo”, y aunque partió de una alarmante situación de pobreza y una absoluta destrucción material, ha logrado más desarrollo y prosperidad con 13 años de reformas y propiedad privada que con la revolución y la guerra.

 

Si el gobierno de los sucesores realmente desea transformaciones en Cuba para el bienestar de los cubanos, no necesita copiar la experiencia vietnamita, sino aplicar la filosofía que se ha demostrado en más de treinta naciones desde 1989: liberar las fuerzas productivas de la sociedad, dar espacio a la propiedad privada y la iniciativa individual, no interferir en la creatividad de la población, no odiar a los países más desarrollados, ni pensar que los ricos son “los malos” y los pobres son “los buenos”.

 

Todo eso se podría aplicar aunque exista “el criminal bloqueo imperialista”, “la mafia contrarrevolucionaria de Miami” y “los Cinco Héroes prisioneros del imperio”. No hacen falta ni Carlos Lage ni Pérez Roque. Hace falta voluntad, decisión, coraje, inteligencia y testosterona.

 

Lo demás, es paisaje.

 

 

 

VIETNAM: BASES PARA UN CRECIMIENTO SOSTENIDO

Un informe del Banco Mundial

 

Viet Nam es una de las economías en desarrollo con mejor desempeño en todo el mundo. En la actualidad, atraviesa una transformación en gran escala por la que está dejando de ser una economía planificada y centrada en sí misma para convertirse en otra globalizada y con base en el mercado. Cuenta con el potencial necesario para convertirse en un caso exitoso en lo que respecta al desarrollo.

 

 

Indicadores 1993 2005                                                                  1993        2005

 

INB per cápita (método Atlas, en dólares estadounidenses)             170           620

Inflación (IPC, tasa anual, porcentaje)                                               8,4           8,4

Deuda externa (porcentaje del INB)                                                  191           33

Incidencia de la pobreza (porcentaje de la población cuyo

consumo se sitúa por debajo del nivel de las necesidades

básicas)                                                                                              58           20 (**)

Tasa de matrícula en la escuela primaria (porcentaje del grupo

De edad correspondiente)                                                                  77 (*)     94 (**)

Mortalidad infantil (menores de cinco años, por 1.000)                       53 (*)     23 (**)

Mortalidad materna (por cada 100.000 nacidos vivos)                     200           80

Población (en millones)                                                                    70,3          83

Tasa de crecimiento de la población (porcentaje anual)                        2            1

 

(*) 1990      (**) 2004

 

Fuentes: Oficina general de estadísticas de Viet Nam y Grupo de gestión de datos sobre el desarrollo del Banco Mundial.

 

 

El ingreso real ha aumentado un 7,3% anual durante los últimos 10 años. Cuando en 1993 el Banco Mundial reinició sus operaciones con Viet Nam, el ingreso per cápita era de US$170. En la actualidad, asciende a US$620 y para el año 2010 podría llegar a los US$1.000. La tasa de pobreza se redujo del 58% en 1993 a menos del 20% en 2004. Viet Nam está en condiciones de alcanzar la mayor parte de los objetivos de desarrollo del milenio.

 

Viet Nam recibe gran cantidad de recursos de la Asociación internacional de Fomento (AIF), pero no depende de la ayuda internacional. En vista del enorme volumen de recursos que moviliza el Banco Mundial y, en particular, de su reconocida capacidad técnica, éste se ocupa de coordinar la asistencia que Viet Nam obtiene del extranjero. Esto ha dado como resultado un diálogo muy fructífero sobre las reformas de políticas que sustentan la transición del país hacia una economía de mercado.

 

LA AIF EN ACCIÓN: VIET NAM

 

Bases para un crecimiento sostenido

 

LOGROS DEL PAÍS

 

Los logros de Viet Nam en materia de desarrollo han sido notables.

 

Hacia mediados de la década de 1980, este país arrasado por la guerra enfrentaba el hambre y su economía dirigida era deficiente.

 

En 1986, el gobierno inició un proceso de renovación (Doi Moi), a pesar del colapso de la Unión Soviética (su principal mercado y fuente crucial de asistencia extranjera) y de la crisis fiscal interna y la hiperinflación.

 

Durante el Doi Moi se experimentó con diversos mecanismos de mercado a la vez que se procuraba preservar la inclusión social.

 

La redistribución equitativa de las tierras agrícolas, unida a una mayor libertad en el comercio de los productos agropecuarios y mejores servicios de apoyo al sector agrícola en el nivel local dieron como resultado un auge en las exportaciones de ese sector y una drástica reducción de la pobreza rural.

 

La inversión extranjera aumentó a medida que se liberaba la actividad comercial y se daba rienda suelta al espíritu empresario del país. Los residentes de las ciudades se desplazaron hacia empleos remunerados, lo que contribuyó a reducir aún más el número de pobres en las zonas rurales.

 

La economía de Viet Nam se expandió con rapidez. Logró evitar tanto el colapso económico que experimentaron otras economías en transición durante los primeros años de la década de 1990 como la crisis que padecieron varios países del sudeste asiático a fines de esa década. En los últimos dos años, el crecimiento económico ha superado el 8% y para el 2010 Viet Nam aspira a integrar la categoría de país de ingreso mediano.

 

El rápido crecimiento económico fue acompañado de una reorganización institucional.

 

En vista de que su estrategia de desarrollo estaba dando resultados, el gobierno decidió profundizar las reformas económicas.

 

La aprobación de una nueva ley del presupuesto estatal ha generado un gran avance en la gestión de las finanzas públicas, plasmado en una mayor transparencia y difusión y en un foro para las consultas públicas. Se establecieron los marcos legales y regulatorios de los sectores de energía, agua y silvicultura, así como para las inversiones y la actividad empresarial.

 

Estas mejoras institucionales conforman una base sólida para un desempeño económico positivo y sostenido. Además, Viet Nam registró importantes progresos en la venta de bienes estatales y la adopción de un programa ambicioso para la reforma del sector financiero.

 

La incorporación en la Organización Mundial del Comercio (OMC), que tendrá lugar en enero de 2007, abrirá la competencia para los establecimientos agrícolas y las empresas del país y generará la modernización de su sistema jurídico.

 

El sector privado ha surgido como impulsor del crecimiento.

 

Al igual que en China, la transición hacia una economía de mercado competitiva está bastante avanzada e impulsa el crecimiento de Viet Nam y aumenta su capacidad de adaptación.

 

Las empresas privadas, cuyas actividades no eran significativas en 1993, en la actualidad son responsables de más de la mitad de las inversiones que se realizan anualmente. En los últimos años, las empresas estatales han tenido un desempeño razonablemente bueno a pesar de la mayor competencia interna y externa y de otras medidas destinadas a aumentar la eficiencia. Las tres cuartas partes de dichas empresas obtienen ganancias, con tasas de rentabilidad del capital de entre 7% y 8% anual.

 

Aunque se circunscribieron a ciertos sectores, las privatizaciones han sido numerosas: en los últimos cinco años, la cantidad de empresas estatales disminuyó a la mitad, hasta llegar a 3.000. Esto generó espacio para la expansión de las empresas privadas.

 

A medida que el sector privado se expande con rapidez, tanto las empresas que reciben inversiones nacionales como las que se benefician de inversión extranjera, han establecido sólidos lazos con los mercados internacionales.

 

En la actualidad, las empresas privadas aportan el 65% de los productos manufacturados y más del 70% de las exportaciones no petroleras. Viet Nam se está convirtiendo cada vez más en una parte integral de las cadenas internacionales de producción y distribución.

 

CONTRIBUCIONES DE LA AIF

 

La Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial para los países de ingreso bajo, ha ayudado a Viet Nam a luchar contra la pobreza, entre otras cosas, mediante el financiamiento de programas para los sectores de agricultura, infraestructura, salud y educación. El país ha recibido más de US $6.000 millones en créditos sin interés y donaciones de la AIF, la segunda fuente de asistencia para Viet Nam después del Japón.

 

Sin embargo, el país no depende de la ayuda externa. La asistencia extranjera representa tan sólo alrededor del 15% del gasto público total. Esto obliga a los donantes a mejorar su labor y centrar sus esfuerzos en los diálogos sobre políticas, los estudios y las inversiones en esferas clave para el desarrollo.

 

Desde 1993, la colaboración del Banco con Viet Nam ha contribuido a lograr resultados notables.

 

Apoyo a las reformas de las políticas:

 

El diálogo sobre políticas es seguramente la modalidad de contribución de los donantes que provoca mayor impacto, puesto que sustenta las reformas que están transformando el sistema económico en su totalidad.

 

Parte de la labor en esta área ha influido de modo directo en los programas y políticas del gobierno. Por ejemplo, la investigación que realizó el Banco Mundial para el Programa nacional contra la pobreza generó mayor participación de la comunidad en las etapas de planificación y ejecución de proyectos de infraestructura locales tales como clínicas y caminos.

 

En la actualidad, ya se han otorgado cinco créditos de apoyo a la lucha contra la pobreza (CALP), que contaron con la participación activa de 19 donantes (1) y el cofinanciamiento de 11 de ellos. Estos créditos han respaldado reformas principalmente en seis esferas: integración comercial, reforma financiera y de empresas estatales, infraestructura, sector social (salud, educación, protección social), gestión de los recursos naturales y buen gobierno.

 

Se estableció un cronograma cuidadoso de las actividades en cada esfera para que no hubiera desfases con respecto a la capacidad de ejecución y se pudieran aprovechar las sinergias entre los diversos sectores.

A continuación se exponen algunos de los beneficios que generaron las reformas respaldadas por créditos de la AIF:

 

• Medidas para transformar el Banco Estatal de Viet Nam en un banco central moderno;

• Criterios de calidad escolar que han mejorado la enseñanza;

• Certificados de usuarios de la tierra en los que constan tanto los nombres de los esposos como de las esposas, lo que permite a las mujeres utilizar esos certificados como garantía para la obtención de créditos bancarios;

• Plan presupuestario estatal difundido públicamente por primera vez en 2005;

• Ley sobre empresas (del año 2000) que duplicó el número total de empresas registradas y uniformó las reglas del juego para las empresas nacionales, extranjeras, estatales y privadas.

 

Fortalecimiento de la capacidad local:

 

Según la última de las encuestas que realizó el Banco entre sus clientes, las contribuciones más importantes de la AIF son los conocimientos y la experiencia técnica. A este respecto, el enfoque ha consistido en fortalecer la capacidad gubernamental para llevar a cabo sus propias investigaciones orientadas a sus propios fines.

 

Por ejemplo, si bien el Banco llevó adelante la primera evaluación de la pobreza en Viet Nam, la segunda fue realizada en colaboración con el gobierno. Actualmente, el gobierno realiza su propia evaluación, con la guía del Banco. En la esfera de la educación, el Banco ha ayudado a desarrollar la capacidad con respecto a la fijación de criterios mínimos para la educación primaria (por ejemplo, en lo referente a la reparación de los maestros), la calidad de los libros de texto y lo idoneidad de los maestros de primaria. Estos niveles de calidad están vinculados con las asignaciones del presupuesto nacional. Mediante una serie de proyectos de educación de la AIF, el gobierno está llevando estas innovaciones a otras zonas geográficas y a niveles más altos del sistema educativo.

 

Varios créditos de inversión tienen como objetivo reorganizar los procesos relacionados con las empresas a fin de mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos y aumentar la transparencia. Se destinan a los organismos más vulnerables a la corrupción, incluidas las aduanas, y la administración de tierras e impuestos.

 

 

Coordinación y promoción del apoyo de otros donantes:

 

Viet Nam recibe casi US$3.000 millones anuales de más de 30 donantes bilaterales y multilaterales. El Banco Mundial actúa como coordinador y, a menudo, como agente catalizador de la ayuda extranjera destinada a Viet Nam, no sólo por los fondos que moviliza, sino también por su reconocida capacidad técnica.

 

El Banco preside las reuniones del grupo consultivo con el gobierno, dirige los procesos relativos a los CALP y, en forma creciente, promueve los créditos y las iniciativas de donantes múltiples. Entre éstas se incluyen la modernización de la gestión de las finanzas públicas, la iniciativa Educación para Todos y el acuerdo de colaboración en materia de silvicultura. Todos estos son buenos ejemplos del apoyo de múltiples donantes a programas gubernamentales (2). En la actualidad, se considera a Viet Nam como un modelo de armonización de la asistencia.

 

Establecimiento de sistemas para un cambio duradero

 

“Nuestra labor con el Gobierno de Viet Nam se ha centrado en cuestiones sistémicas relacionadas con la educación”, sostiene Klaus Rohland, director del Banco Mundial a cargo de las operaciones en Viet Nam.

 

“En un principio, construimos escuelas. Y seguimos haciéndolo, puesto que el país necesita más escuelas de las que tiene. Pero también nos hemos centrado en cuestiones como la capacitación docente. Hemos trabajado junto con el Ministerio de Educación y hemos observado un cambio de actitud.

 

En lugar de ser un simple proveedor de educación, el Ministerio ahora elabora políticas educativas y hace hincapié en la calidad, un ámbito al que podemos aportar nuestra experiencia internacional.

 

Lo mismo sucede en el sector de la salud o de vialidad. No sólo construimos caminos, sino que establecemos sistemas para su mantenimiento.

 

Estas cuestiones sistémicas conforman el centro de nuestra labor en Viet Nam hoy en día, y lo seguirán siendo durante los próximos cinco años, hasta que el país finalice su transición hacia una economía de mercado”.

 

Modelos de prácticas recomendadas:

 

Los créditos de inversión y la asistencia técnica (por ejemplo, referida a la ordenación de cuencas hidrográficas o a la infraestructura) han generado efectos de demostración y han influido en los enfoques del gobierno relativos a las políticas y las cuestiones técnicas.

 

Los conocimientos técnicos con que cuenta la AIF para fijar etapas, determinar el orden de secuencia de las actividades y trabajar en diversos sectores han reforzado la eficacia de la ayuda para el desarrollo. Por ejemplo, en el contexto más amplio del desarrollo de infraestructura en el nivel nacional y provincial, el gobierno se ha abocado a proyectos impulsados por las comunidades locales, que no se administran desde Hanoi. Los proyectos del sector de energía han abierto la puerta a la participación de empresas privadas en el ámbito de la infraestructura. Un crédito otorgado en apoyo de escuelas situadas en zonas pobres dio como resultado el establecimiento de criterios de calidad escolar a nivel nacional y la realización de auditorías periódicas en las escuelas en relación con dichos criterios. El impacto de la AIF se hace sentir en diversos sectores.

 

Transporte. Hacia 2004, el 83% de los vietnamitas vivían a una distancia máxima de 2 kilómetros de un camino transitable todo el año, en comparación con el 30% en 1993 y el 76% en 2002. La AIF financió la reparación de 1.000 kilómetros de la Carretera Uno, la principal ruta de transporte del país. En la actualidad se están reparando otros 900 kilómetros. La AIF también ayudó a construir más de 7.000 kilómetros de caminos provinciales y rurales. Como resultado, entre seis y ocho millones de personas tienen mejor acceso al sistema de transporte, lo cual les permite llegar con más rapidez a mercados, escuelas, centros de salud u hospitales.

 

Electricidad. Como resultado del programa gubernamental de electrificación rural, más del 90% de los hogares rurales ahora cuenta con electricidad. Hace 10 años, esa proporción apenas superaba el 50%. La AIF ayudó a diseñar este esfuerzo y a ejecutarlo mediante varios proyectos. Uno de ellos brindó electricidad a unos 2,7 millones de personas en zonas rurales pobres. Esto ya ha transformado cientos de comunidades rurales y ha permitido que surgieran pequeñas empresas y se mejoraran los servicios que brindan las escuelas y los centros de salud. Un segundo proyecto ampliará el acceso al servicio eléctrico a millones de personas más.

 

Educación. La escolarización ha aumentado en forma notable: la tasa neta de matrícula en la escuela primaria ascendió del 86% en 1993 al 94% en 2004. Para la quinta parte más pobre de la población, el incremento fue del 71% al 91%, y para las comunidades de minorías étnicas vulnerables, del 62% al 88%. La AIF ha entregado más de 80 millones de libros de texto de gramática y matemática a escuelas primarias de todo el país, ha construido unas 12.000 aulas y mejorado la capacitación docente.

 

Salud. La AIF ha generado mejoras en la calidad de los servicios de salud y los programas nacionales contra el paludismo, la tuberculosis y las infecciones respiratorias agudas. Las contribuciones de la AIF han financiado la provisión de medicamentos esenciales a los centros de atención de salud, y la construcción y el mejoramiento de 15 centros de salud y planificación familiar, 137 quirófanos y salas de atención obstétrica en hospitales distritales y más de 2.500 centros de salud comunitarios. Además, han permitido capacitar a 22.000 trabajadores sanitarios en más de 2.800 comunidades de las 18 provincias más pobres. La mortalidad infantil descendió de 30 por cada 1.000 de los nacidos vivos en 1997 a 18 por cada 1.000 en 2002. También descendió la mortalidad de los niños menores de cinco años.

 

Agricultura y crecimiento rural. Unos 250.000 hogares se han beneficiado con los proyectos de financiamiento rural respaldados por la AIF, que han permitido otorgar casi 850.000 préstamos en las áreas rurales de Viet Nam para expandir la producción agrícola y aumentar el empleo en actividades no agrícolas. Esto contribuyó a la creación de más de 200.000 empleos rurales. El financiamiento otorgado por la AIF al sector rural también permitió aumentar la intensidad de los cultivos y el control de inundaciones mediante mejoras en 44 mecanismos de riego y drenaje en la región del delta del Mekong. Los esfuerzos de la AIF en pos de la diversificación agrícola han permitido destinar más de 23.000 hectáreas a minifundios productores de caucho.

 

Pobreza urbana. Gracias a la asistencia de la AIF, 2,7 millones de personas en tres ciudades, incluida Hanoi, se beneficiaron con nuevos o mejores servicios de abastecimiento de agua. Ya están en marcha proyectos destinados a mejorar los medios de subsistencia de casi tres millones de habitantes urbanos, muchos de ellos pobres, mediante el acceso a servicios de infraestructura básicos, el control de inundaciones y la recolección y tratamiento del agua de desecho y los residuos sólidos.

 

Un círculo virtuoso

 

Los servicios de infraestructura están demostrando ser económicamente accesibles y sostenibles. La ampliación de los servicios se coordinó con las reformas presupuestarias y financieras. El ritmo acelerado del crecimiento y la diversificación económica han aumentado por su parte la demanda de servicios y a la vez han permitido a los prestadores de dichos servicios incrementar el volumen y alcance de sus operaciones y bajar sus costos.

 

DESAFÍOS FUTUROS

 

Los próximos cinco años serán de importancia crucial. Hacia finales de dicho período, se habrá completado la transición hacia una economía de mercado y Viet Nam habrá sentado las bases institucionales para convertirse en un país de ingreso mediano. Las decisiones políticas que se tomen a lo largo de los próximos cinco años determinarán si esas bases institucionales son lo suficientemente sólidas para que el crecimiento siga siendo sostenible e inclusivo. Por este motivo, es de importancia fundamental que los donantes mantengan un nivel elevado de asistencia para respaldar el avance del país hacia la categoría de país de ingreso mediano.

 

A medida que la economía de Viet Nam se vuelve más compleja, surgen nuevos desafíos. Por ejemplo, para la movilización de recursos para inversión se requiere un mercado de capitales muy dinámico. También es de crucial importancia que existan marcos más sólidos para la participación del sector privado en el desarrollo de la infraestructura y más oportunidades económicas para el surgimiento de empresas privadas. En el sector de la salud, el desafío consistirá en lograr combinar la eficiencia con un adecuado acceso para los pobres. El crecimiento acelerado está ejerciendo mayor presión sobre los recursos naturales y la sostenibilidad del medio ambiente, por lo que urge hallar instrumentos para la planificación integrada de la utilización de la tierra, la gestión de las cuencas hidrográficas y el control eficaz de la contaminación.

 

Una economía más compleja requiere mejores mecanismos para que los ciudadanos expresen su opinión sobre la calidad de las políticas públicas, y eso implica mayor transparencia y rendición de cuentas. Por ejemplo:

 

• Las reformas de las entidades bancarias y empresas estatales deberá centrarse en la competencia y fijar criterios de prácticas óptimas en lo que respecta a la transparencia y la buena gestión. Esto ha cobrado mayor importancia dada la incorporación de Viet Nam en la OMC.

 

• La urbanización y la conversión de la tierra en gran escala, sumadas a un sistema jurídico aún endeble, incrementarán las oportunidades para que se cometan actos de corrupción.

 

El hecho de que el crecimiento económico perdure dependerá en buena parte de la habilidad del gobierno para abordar estas cuestiones a lo largo de los próximos cinco años. Estas prioridades hacen necesario un mayor apoyo de la AIF.

 

En el corto y mediano plazo, reviste prioridad el apoyo a las buenas opciones en materia de políticas, en particular las relacionadas con el buen gobierno, y el fortalecimiento de los sistemas gubernamentales. Pero el costo de ejecutar esas políticas será alto.

 

La recapitalización de los bancos comerciales estatales y la privatización y reforma de grandes empresas estatales generarán despidos y harán necesario contar con una red de protección social eficaz.

 

Financiar el desarrollo de la infraestructura constituye otra prioridad onerosa. Es necesario incrementar rápidamente la inversión en transporte, energía, agua y saneamiento a fin de evitar cuellos de botella en el desarrollo y alcanzar los principales objetivos de desarrollo del milenio.

 

Los ingresos tributarios por sí solos no serán suficientes, y un endeudamiento en gran escala con los mercados internacionales podría aumentar el peso de la deuda pública más allá de lo prudente. Hasta que la infraestructura en Viet Nam se ponga a la altura de la de sus vecinos y competidores, la asistencia en condiciones concesionarias debe ocupar un lugar importante.

 

De cara al futuro

 

En la actualidad, más del 90% de los hogares rurales de Viet Nam tienen electricidad. El primer proyecto de energía rural de Viet Nam, que cuenta con financiamiento parcial de la AIF, ha llevado los beneficios del servicio eléctrico a unos 2,7 millones de personas de las zonas más pobres del país. Ahora la gente puede ganar más dinero, estudiar durante más tiempo y recibir asistencia médica de mejor calidad.

 

Una niña contó cómo antes debía pasar cuatro horas al día moliendo arroz para su familia y maíz para los cerdos. Con una máquina eléctrica, afirma que puede “hacer el trabajo en una hora”.

 

La AIF está colaborando con el gobierno para planificar la siguiente fase de su programa de electrificación rural. Tres proyectos respaldados por la AIF, que se extenderán hasta el año 2010, ayudarán a mejorar la distribución y ampliar la cobertura del servicio eléctrico hasta los hogares más remotos y aislados.

 

Cómo preservar el crecimiento inclusivo

 

Aún se necesitan recursos para lograr que el crecimiento siga siendo inclusivo. Durante gran parte del período posterior al Doi Moi, reducir la pobreza se consideraba una cuestión principalmente económica. En la actualidad, la pobreza se concentra cada vez más en grupos de minorías étnicas.

 

Se necesitan transferencias continuadas de fondos para garantizar que los niveles de vida de esos grupos no queden aún más rezagados con respecto a los de la mayoría. Los recursos de la AIF podrían usarse, por ejemplo, para reforzar el Programa nacional contra la pobreza y el Plan nacional de mejoramiento urbano (de barrios de tugurios). Viet Nam también está intentando diseñar programas universales de seguro social y de salud. Para preservar los logros alcanzados en materia de salud y sentar las bases de un sistema sólido de seguro social harán falta considerables recursos financieros durante los próximos cinco a 10 años.

 

Es probable que las necesidades de inversión pública y el costo de las reformas de gran envergadura oscilen entre US $16.000 millones y US $18.000 millones anuales hasta 2010.

 

Según las actuales estimaciones de la participación del gobierno en los costos y las proyecciones realistas acerca de la actuación privada en el sector de infraestructura, se prevé que se necesitarán recursos de la AIF por valor de entre US $900 millones y US $1.100 millones anuales.

 

Aprender de la experiencia

 

De acuerdo con las evaluaciones del Banco Mundial, Viet Nam es uno de los tres países prestatarios que han logrado los mejores resultados en el período 2000-2004.

 

El impacto de los programas de la AIF en el desarrollo institucional del país es especialmente digno de mención. Cao Viet Sinh, viceministro de Planeamiento e Inversión de Viet Nam, reconoce el mérito del Banco Mundial por “resolver los problemas a largo plazo de Viet Nam mediante sus estrategias de asistencia al país”, una consideración que se vio también reflejada en las encuestas a los países clientes de 2003 y 2005.

 

En particular, los proyectos complejos que abordaron problemas intersectoriales se consideraron más exitosos en Viet Nam que en muchos otros países.

 

A pesar de las opiniones positivas, todas las partes interesadas reconocen que el ritmo de la preparación de los proyectos y su ejecución es aún lento.

 

Será fundamental armonizar los procedimientos de los donantes y hacerlos converger con los del gobierno a fin de acelerar la puesta en marcha y terminación de los proyectos.

 

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1. Los 19 donantes son: Alemania, Australia, el Banco Asiático de Desarrollo, Bélgica, Canadá, la Comunidad Europea, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Japón, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Reino Unido, Suecia y Suiza.

 

(2) Los donantes que participan en la gestión de las finanzas públicas son Canadá, Dinamarca, Suecia, Suiza, Noruega, los Países Bajos, la Comunidad Europea y el Reino Unido. Las iniciativas del sector de educación involucran a Bélgica, Canadá, Nueva ZelandIia, la Comunidad Europea y el Reino Unido. La silvicultura recibe el apoyo de Finlandia, los Países Bajos, la Comunidad Europea y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).

 

 

 

Vietnam: ¿comunista o consumista?

 

Bill Hayton, BBC, Hanoi 

 

Vietnam tiene una de las economías de más rápido crecimiento en el mundo, un logro sorprendente para un país que hace apenas 20 años estaba sumido en la pobreza y la crisis.

 

Ahora una exposición en Hanoi, la capital, muestra a los jóvenes cómo era la vida de sus padres y abuelos bajo el sistema comunista de hace unos años.

 

En un país donde el salario promedio anual es de US$700, los nuevos ricos de Hanoi adquieren los accesorios electrónicos de última tecnología

 

Lo primero que ven los visitantes en el Museo de Etnología es una reconstrucción de una fila para adquirir alimentos. En la década de los años 80, durante lo que se llamaba economía subsidiada, la comida y casi todo lo demás estaba racionado.

 

Es la primera vez que una crítica como la que esta exposición representa surge de una institución pública. Y la muestra ha sido muy popular.

 

"Mejor vida"

 

El director del museo, Nguyen Van Huy, dijo que la intención es que los visitantes se lleven el mensaje de que "la economía subsidiada no funciona".

 

Según él, "se necesitaba una reforma para vivir mejor".

 

Los cambios empezaron en Vietnam hace dos décadas cuando murió el líder comunista Le Duan.

 

Bajo su liderazgo, el país derrotó a Estados Unidos pero sufrió las consecuencias: una economía estancada con una inflación del 700%.

 

Se necesitaba un cambio. En particular, en las políticas de Le Duan.

 

Cartillas de racionamiento

 

Hoy Le Duan es una figura controvertida. No hay monumentos en su honor en Hanoi, en contraste con los miles que honran a su predecesor, Ho Chi Minh.

 

 Los ingresos de los que están en la base de la pirámide no se incrementan con la misma rapidez de los que se encuentran en la cima

 

Sólo hay una calle con el nombre de Le Duan.

 

Y en las calles de Hanoi -donde es difícil de creer que una vez la gente hizo colas para adquirir alimentos- un edificio simboliza, más que otros, las reformas.

 

Sobre las fachadas de las tiendas, viejos letreros recuerdan las antiguas funciones de ese inmueble.

 

Allí iba la gente a esperar por las cartillas de racionamiento para comprar comida.

 

Nguyen Quang Hao solía trabajar allí, pero ahora está a cargo de un exitoso negocio privado en ese mismo lugar.

 

"Con el viejo sistema de subsidios sólo podías comprar lo que se te asignaba. Ahora puedes adquirir lo que se te antoje siempre que tengas el dinero", manifestó.

 

Nuevos ricos

 

En los últimos 20 años, Vietnam suma logros como la reducción de la pobreza y el analfabetismo. La población es relativamente sana.

 

Pero los ingresos de los que están en la base de la pirámide no se incrementan con la misma rapidez de los que se encuentran en la cima.

 

Al doblar de la esquina de la calle Le Duan, las antiguas villas coloniales francesas se convierten en almacenes comerciales.

 

En un país donde el salario promedio anual es de US$700, los nuevos ricos de Hanoi adquieren los accesorios electrónicos de última tecnología.

 

En una de las tienda de telefonía celular se venden diez teléfonos a la semana por US$2.200, principalmente a funcionarios oficiales y gente de negocios.

 

Legado comunista

 

En las calles de Hanoi es difícil de decir si éste es todavía un estado comunista. ¿Cuán comunista es el Vietnam moderno?

 

El Partido Comunista detenta el poder, el Estado aún controla la mitad de la economía y el gobierno enfatiza en la reducción de la pobreza.

Sin embargo, incluso muchos que trabajan para el gobierno, dicen que el mayor legado del comunismo es el esfuerzo por controlar casi todos los aspectos de la vida.

 

Vo Tri Thanh, de Instituto Central de Gerencia Económica, piensa que la psiquis nacional necesita un cambio y que la vieja mentalidad "es un serio obstáculo para la continuación de las reformas".

 

Por ahora, la población joven y urbana de Vietnam se limita a disfrutar de las ventajas de la liberalización económica y no cuestiona el poder del Partido Comunista.

 

Pero los cambios se suceden con rapidez en el país.

 

Y al Partido Comunista le queda por demostrar si puede responder a las nuevas necesidades impuestas por una sociedad cada vez más capitalista.

 

 

 

Entrevista a Klaus Rohland

 

 

Klaus Rohland es, desde 2002, el director a cargo de las operaciones del Banco Mundial en Viet Nam. En marzo de 2007, asumirá como director a cargo de la Federación de Rusia. Antes de que se fuera de Hanoi, le pedimos que compartiera con nosotros sus opiniones sobre la transformación de Viet Nam.

 

Usted ha estado trabajando en Viet Nam desde 2002. ¿De qué modo ha cambiado el país en los últimos años?

 

Viet Nam es sin lugar a dudas distinto de lo que era hace 10 años, porque se ha desarrollado con mucha rapidez y ciertamente ha logrado un desarrollo con inclusión. Ya todos ustedes conocen las cifras: el ingreso aumentó a más del doble. La pobreza disminuyó de más del 70% a menos del 20% de la población. Esto se refleja en el modo en que los vietnamitas miran hacia el futuro.

 

Todos los miembros del personal de nuestra oficina, gente de unos 35 años, cuentan que padecieron hambre en la década de 1980. Todos ellos saben lo que se siente levantarse por la mañana con hambre y preguntarse si tendrán suficiente comida ese día. Sus hijos, en la actualidad, no conocen el hambre. Están bien alimentados. Tienen acceso a atención de la salud. Están bien educados, y todo eso da origen a un sentimiento de optimismo generalizado.

 

¿En qué forma colaboró el Banco con el gobierno para generar el cambio en Viet Nam?

 

Nuestro trabajo con el Gobierno de Viet Nam se centra en cuestiones sistémicas. Cuando se financian proyectos en un determinado país, es muy importante mirar más allá del proyecto específico y procurar lograr un cambio sistémico.

 

Tomemos el ejemplo de la educación. Desde luego, en un principio construimos escuelas. Y seguimos haciéndolo, puesto que el país necesita más escuelas de las que tiene. Pero también nos hemos centrado en la capacitación docente. Hemos logrado la participación del gobierno en cuestiones como la elaboración de programas de estudios para niños desfavorecidos. ¿Las minorías étnicas deberían recibir primero una educación en su lengua materna y luego en vietnamita? Ésa es una pregunta con la que lidian muchos países del mundo, y es un ámbito en el que podemos aportar nuestro conocimiento internacional respetando a la vez las condiciones locales. ¿Qué es lo que ha funcionado en otros países? ¿Qué es lo que no ha dado resultado? Podemos ayudar a los vietnamitas a tomar una decisión basada en la experiencia internacional.

 

Hemos trabajado junto con el Ministerio de Educación y hemos observado un cambio de actitud. En lugar de ser un simple proveedor de educación, el Ministerio ahora elabora políticas educativas y hace hincapié en la calidad.

 

Lo mismo sucede en el sector de la salud o de vialidad. No sólo construimos caminos, sino que establecemos sistemas para su mantenimiento. Estas cuestiones sistémicas conforman el centro de nuestra labor en Viet Nam hoy en día y lo seguirán siendo durante los próximos cinco años, hasta que el país finalice su transición a una economía de mercado.

 

Viet Nam está avanzando hacia la categoría de país de ingreso mediano. ¿Por qué es necesario que continúe la participación del Banco?

 

Sin lugar a dudas, Viet Nam ha logrado resultados notables. Y es probable que no haya en el mundo ningún otro país que, en los últimos 15 años, haya avanzado tanto y tan rápido en materia de desarrollo. Pero Viet Nam también es consciente (y nosotros compartimos esa opinión) de que aún falta tomar las decisiones más difíciles.

 

Los cambios de los últimos 10 años se relacionaron con la reforma agraria. Los agricultores recuperaron su tierra. Las reformas se relacionaron con el viraje hacia un modo de producción orientado a la exportación, y las exportaciones han impulsado considerablemente el crecimiento del país. Viet Nam ha pasado de importar arroz para alimentar a su pueblo a ocupar el segundo lugar entre los exportadores de arroz del mundo.

 

De cara al futuro, vemos un país que acaba de incorporarse en la Organización Mundial del Comercio. Vemos un país que está por completar su transición a una economía de mercado. Y vemos un país que necesita desesperadamente instituciones para una economía de mercado. El gran desafío de Viet Nam consistirá en crear esas instituciones.

 

 

 

Transformaciones en China y Viet Nam: en busca de la eficiencia de la empresa

 

Aimel Castellón Beltrán, Licenciado en Economía. Cuba 

 

En el entorno de la empresa socialista, la función principal radica en la satisfacción de las necesidades de sus clientes, y para esto resulta imprescindible alcanzar cierto grado de eficiencia y rentabilidad económica. La presente investigación tiene como objetivo analizar las vías de solución a los problemas empresariales existentes en Vietnam y China.

 

En la investigación se abordaron datos que reflejan el crecimiento económico y social que han experimentado ambas naciones desde el comienzo de la renovación económica, los cuales se dividieron por etapas para su mejor análisis y comprensión.

 

La metodología utilizada para dar cumplimiento al objetivo previsto partió de la revisión bibliográfica y documental, así como la búsqueda en Internet.

 

 

Introducción

 

Las empresas son entes económicos que producen, transforman, circulan, custodian, administran bienes o prestan servicios, cuya función principal es la de satisfacer las necesidades de sus clientes, para ello las actividades de mercadeo se integran con las áreas de producción y finanzas.

 

Los modelos económicos predominantes no han demostrado hasta hoy que son capaces de resolver los graves problemas de nuestro mundo: la pobreza crece, el deterioro del medio ambiente avanza, la corrupción se extiende, la delincuencia organizada se consolida y el crucial e ineludible desafío de asegurar crecimiento económico con equidad social, se aplaza.

 

La región de más rápido crecimiento sigue siendo Asia, que curiosamente se distingue del resto por una elevada conducción estatal de la economía en la mayoría de los países y por el desarrollo acelerado de dos economías socialistas, las de China y Viet Nam.

 

 

La eficiencia técnica y económica:

 

El conocimiento de la tecnología es un primer paso de esta elección, pues la empresa buscará la eficiencia técnica y desechará aquellas combinaciones de factores que, para obtener una cantidad de producto determinada, exijan el empleo de mayores cantidades de dichos factores.

 

Un método de producción es técnicamente eficiente si la producción que se obtiene es la máxima posible con las cantidades de factores especificadas.

 

Desde un punto de vista de eficiencia económica, la técnica o método de producción elegido será aquel que sea más barato para un conjunto de precios de los factores.

 

Los modelos económicos predominantes no han demostrado hasta hoy que son capaces de resolver los graves problemas de nuestro mundo: la pobreza crece, el deterioro del medio ambiente avanza, la corrupción se extiende, la delincuencia organizada se consolida y el crucial e ineludible desafío de asegurar crecimiento económico con equidad social, se aplaza.

 

La región de más rápido crecimiento sigue siendo Asia, que curiosamente se distingue del resto por una elevada conducción estatal de la economía en la mayoría de los países y por el desarrollo acelerado de dos economías socialistas, las de China y Viet Nam.

 

Panorama de la economía de Vietnam

 

Aunque recuperó su independencia el 2 de septiembre de 1945, Vietnam tuvo que atravesar 30 años consecutivos de lucha por defender su soberanía e integridad territorial y no fue sino hasta 1975 que el país alcanzó su definitiva reunificación. Partiendo de un nivel de desarrollo muy bajo y debido a las serias consecuencias de guerra y las faltas y errores cometidos en la administración económica, la economía de Vietnam cayó en 1985 en una gravísima crisis.

 

Frente a esa situación, el VI Congreso del Partido Comunista de Vietnam (diciembre de 1986) optó por la línea de la renovación (Doi Moi), cuyo contenido principal era la renovación económica, la eliminación del mecanismo de burocratismo y subvencionismo y el desarrollo de la economía multisectorial bajo control estatal y con orientación socialista. Esta política fue ratificada y gradualmente perfeccionada por los congresos posteriores del Partido. El VIII Congreso (junio de 1996) reafirmó la decisión de impulsar la renovación económica para acelerar la industrialización y modernización del país.

 

 Para desplegar aún más los logros alcanzados, el IX Congreso del Partido (abril de 2001) aprobó la Estrategia de desarrollo económico-social 2001-2010 con el fin de hacer de Vietnam "un pueblo próspero, un país poderoso y una sociedad justa, democrática y civilizada" con la imperativa de que "Vietnam está dispuesto a ser amigo y socio confiable de todos los países de la comunidad internacional sobre la base del respeto de la independencia, soberanía e integridad territorial, la igualdad, el beneficio mutuo, la no-injerencia en los asuntos internos, compartiendo esfuerzos por la paz, la independencia y el desarrollo".

 

Etapa 1986-1990: Comienzo de la renovación

 

Se trata del comienzo del proceso renovador, con la renovación del mecanismo de gestión como tarea principal. Se promulgaron resoluciones y decisiones del Partido y del Gobierno destinadas a mejorar la gestión económica, la política monetaria, la política agrícola, etc.

 

No obstante, en los primeros años de este plan quinquenal, el viejo mecanismo no había desaparecido mientras que el nuevo no se había establecido, de manera que la Renovación arrojó los primeros resultados pero éstos no fueron muy considerables. El promedio de crecimiento anual del PIB (GDP) fue de 3.9%. En 1988 Vietnam tuvo que importar 450 000 toneladas de víveres pero el año siguiente logró exportar 1 millón de toneladas de arroz, y en 1990 se convirtió en el tercer exportador de este grano a nivel mundial con más de 1.5 millón de toneladas vendidas al mercado internacional. Algunas ramas industriales claves como electricidad, acero laminado, cemento, petróleo crudo, lograron alentador crecimiento. El valor de exportación e importación aumentó un 28% por año. La mega-inflación fue controlada y rebajada de 774.7% en 1986 a sólo 67.4% en 1990.

 

En resumen, el éxito de la Renovación en la etapa 1986-1990 fue la recuperación de la producción, el crecimiento económico y el retroceso de la inflación. Lo más importante fue el cambio definitivo del viejo mecanismo de gestión a otro nuevo. Este éxito tuvo una mayor significación cuando la Renovación se llevó a cabo en vísperas de la crisis total de la entonces Unión Soviética y otros países de Europa Oriental.

 

Etapa 1991-1996: Logros importantes de la renovación

 

El VII Congreso del Partido Comunista de Vietnam (junio de 1991) aprobó la estrategia de "Estabilización y desarrollo económico-sociales para 2000" y trazó al mismo tiempo las orientaciones y tareas del quinquenio 1991-1995. La mayor dificultad fue que la economía estaba todavía bloqueada y el impacto de la grave crisis por la que pasaban los países del bloque europeo oriental y de la antigua Unión Soviética. El comercio exterior de Vietnam cayó drásticamente cuando el intercambio comercial en 1991 sólo alcanzó un 15.1% en comparación con 1990. Sin embargo, lo positivo fue que la Renovación comenzaba a dar sus efectos y las unidades económicas iban familiarizándose poco a poco con los nuevos mecanismos de gestión.

 

Logros más notables:

 

 

El cambio en lo fundamental de los mecanismos de gestión económica: en la economía aparecieron sectores diferentes (estatal, capitalista estatal, capitalista privado, cooperativa, particular) y la economía no-estatal ocupó un 60% del PIB. Se entregó a los sectores económicos el derecho de uso de la tierra y el de exportación-importación. El sector estatal seguía recibiendo la atención especial y jugando el papel dominante en la economía.

 

El alto ritmo de crecimiento de la economía: entre 1991-1995, el aumento promedio anual del PIB fue de 8.2% y en 1996 fue 9.5%. La producción agrícola, particularmente la de víveres, logró un desarrollo continuo y sostenido con un aumento de 1 millón de toneladas cada año. La producción industrial fue adaptándose gradualmente al nuevo mecanismo de gestión con un aumento anual de 13.5%, récord hasta entonces. La producción interna comenzó a generar acumulación, garantizando el 90% de los fondos acumulativos y de consumo de cada año. 1401 proyectos de inversión directa extranjera (FDI) fueron aprobados con un valor registrado de 20 413 millones de USD. Se trata del período en que la FDI alcanzó mayor aumento, de unos 50% anualmente. El crecimiento anual de la exportación fue de 27%, triplicando el del PIB. 

 

La reforma de las estructuras económicas: la estructura de la economía fue modificándose con la tendencia del aumento gradual de los sectores industrial y de servicios y de disminución gradual de los sectores agrícola y forestal. Igualmente, la estructura de zonas económicas comenzó a cambiarse en la dirección de crear las regiones claves, parques industriales concentrados, zonas de procesamiento y exportación, zonas de cultivos específicos de granos, alimentos y plantas industriales.

 

La inflación controlada y retrocedida: gracias al crecimiento de la producción, a mayor facilidad en la circulación de mercancías y a nuevas experiencias logradas en la lucha contra la inflación en los años anteriores, los precios se estabilizan gradualmente. Los precios de mercancías y servicios aumentaron un 67.5% en 1991, un 5.2% en 1993 y un 4.5% en 1996.

 

El incremento de las relaciones económicas internacionales: por primera vez en la historia, Vietnam mantiene relaciones normales con los mayores centros económico-políticos en el mundo. El 28 de julio de 1995, Vietnam se convirtió en miembro oficial de la Asociación de los Estados Sudeste-Asiáticos (ASEAN). En el mismo año, Vietnam firmó con la Unión Europea el Acuerdo marco de colaboración económica, comercial y científico-técnica y normalizó las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Vietnam entregó también su solicitud de ingreso a APEC y WTO. Hasta finales de 1996, Vietnam tenía relaciones económicas y comerciales con más de 120 países y el intercambio comercial alcanzó un alto crecimiento con un promedio anual de más de 20%. El valor total de la asistencia para el desarrollo (ODA) de 1994 a 1997 fue 8.53 mil millones de USD. Las inversiones extranjeras en Vietnam hasta diciembre de 1996 contaron con 1868 proyectos y 26 974 millones de USD.

 

La vida material y espiritual del pueblo mejoró gradualmente: la educación y la salud lograron avances significativos. El número de familias de mediano y alto ingreso aumentaron mientras que el de las familias pobres se redujo. Cada año se crearon más de un millón de nuevos puestos de trabajo. Se impulsaron las investigaciones científicas y tecnológicas.

 

Etapa 1996 hasta la fecha: Profundización e intensificación de la renovación

 

El VIII Congreso del Partido Comunista de Vietnam (junio de 1996) planteó como meta hasta el año 2020 hacer de Vietnam "un país industrial, con bases materiales y técnicas modernas, estructuras económicas adecuadas, relaciones de producción avanzadas y conformes al desarrollo de las fuerzas productivas, alto nivel de vida material y espiritual, defensa y seguridad fortalecidas, pueblo próspero, país poderoso, sociedad justa y civilizada".

 

Durante los años 1996-1997, la economía desarrolló positivamente con el crecimiento anual del PIB de más de 9%, superior al promedio de 5 años anteriores. El aumento del  valor en la producción de agricultura-selvicultura-acuacultura fue de 4.8%, la producción industrial un 13.8%, la exportación un 28.4% y la importación un 20%. La inflación sigue siendo controlada, de 4.5% en 1966 a 4.3% en 1997. El capital de inversión para el desarrollo creció rápidamente alcanzando unos 15 mil millones de USD, equivalente al 35% del plan para todo el quinquenio 1996-2000, de ello, el 51% provenía de las fuentes internas y el resto de las extranjeras.

 

A partir de mediados de 1997, debido al impacto de la crisis financiera y monetaria en Asia y a las graves calamidades naturales, la economía de Vietnam enfrentó varias dificultades. El ritmo de crecimiento del PIB disminuyó sucesivamente, de 9.34% en 1996 a 8.15% en 1997, 5.83 en 1998 y 4.8% en 1999. La disminución del crecimiento se reflejó en casi todas las ramas importantes de la economía, tales como la industria, la construcción, los servicios, la agricultura, el comercio exterior, etc. Las inversiones extranjeras disminuyeron también. No obstante, la economía obtuvo algunos logros alentadores. El aprovechamiento de la ODA se mejoró considerablemente.

 

El turismo alcanzó avances importantes. Especialmente se impulsó la exportación de mano de obra cuyo mercado se amplió de 15 países en 1995 a 38 en 1999; y actualmente más de 54 mil vietnamitas se encuentran trabajando en el extranjero. Se ha mantenido el ritmo de crecimiento en la educación, salud y cultura. La vida del pueblo continúa mejorándose. La pobreza se ha disminuido notablemente. Solamente en 1999, 400 mil familias se liberaron de la lista de las pobres y hambrunas y 1.2 millón de puestos de trabajo fueron creados.

 

El gobierno ha aplicado y aplica numerosas medidas encaminadas a acelerar el crecimiento económico, tales como la promulgación de la Ley de Empresas, las reformas de procedimiento administrativos, la reorganización de las empresas estatales, la modificación de la Ley de inversión extranjera, las reformas financieras, el cumplimiento de los compromisos para la integración internacional y regional. En abril de 2001, el IX Congreso del Partido aprobó la Estrategia de desarrollo económico-social 2001-2010 y las Orientaciones y Tareas del plan quinquenal 2001-2005 destinadas a acelerar aun más el crecimiento económico y la calidad de desarrollo social del país. La Estrategia de desarrollo económico-social 2001-2010 plantea el objetivo general de "sacar a Vietnam del subdesarrollo; mejorar en gran medida la vida material, cultural y espiritual del pueblo; crear la base para que hacia el año 2020 Vietnam se convierta en un país industrial. El recurso humano, la potencialidad científica y tecnológica, la infraestructura; el poderío económico, de defensa y seguridad fortalecido; el marco jurídico de una economía del mercado con orientación socialista definido en lo fundamental; la posición de Vietnam en la arena internacional elevada". Los cinco contenidos principales de esta estrategia son:

 

 - El desarrollo rápido, eficiente y sostenido; el crecimiento económico paralelo con el progreso y la igualdad sociales y la protección del medio ambiente.

 

- El desarrollo económico como tarea central; la creación de la base para un país industrial.

 

- El impulso de la renovación, la liberación y el desplegamiento de todas las fuerzas productivas.

 

- El fortalecimiento de la economía independiente y soberana ligado a la activa integración internacional.

 

- La estrecha combinación entre el desarrollo económico-social y la defensa-seguridad.

 

En ese espíritu, las Orientaciones y Tareas del plan 2001-2005 determinaron que el objetivo general sería el crecimiento rápido y sostenido de la economía, la estabilización y el mejoramiento de la vida del pueblo; la fuerte modificación de las estructuras económica y laboral con tendencia hacia la industrialización y la modernización; la elevación sustancial de la eficiencia y la competitividad de la economía; la ampliación de las relaciones económicas internacionales; los fuertes cambios en la educación y formación, la ciencia y tecnología, desplegando el factor humano; la creación de nuevos empleos; la eliminación en lo fundamental del hambre y la disminución de la pobreza; la lucha contra los vicios sociales; el fortalecimiento de las infraestructuras económicas y sociales; la formación del marco jurídico para una economía del mercado con orientación socialista; la conservación de la estabilidad política, el orden y la seguridad sociales; la firme defensa de la independencia, soberanía, integridad territorial y seguridad nacionales. En 2005, el PIB (GDP) debería duplicar al de 1995, lo que requeriría un crecimiento promedio anual de 7.5%.

 

Gracias a la dirección acertada del Partido y a los grandes esfuerzos del Gobierno y de toda la sociedad, Vietnam logró detener la tendencia de disminución del ritmo de crecimiento y recuperar el desarrollo bastante rápido y estable de su economía. El crecimiento del PIB en 2001 fue 6.89%, en 2002: 7.05% y en 2003: 7.2%. La industria ha sido la rama de mayor crecimiento, con más de 10% por año. La agricultura logró 3% en 2001 y 4% en 2002. El sector agrícola ocupaba sólo un 23% del PIB, mientras que las industrias un 38.6% y los servicios un 35.5%. El valor de la exportación fue de más de 15 millones de USD en 2001, más de 16.5 millones en 2002 y unos 18 millones en 2003.

 

El turismo tuvo un salto significativo con un promedio de 2 millones de visitantes extranjeros cada año. Vietnam ha logrado atraer más de 40 mil millones de USD en inversiones directas extranjeras (FDI). Se han notado avances importantes en las ramas del petróleo, confecciones, productos marítimos y electrónicos, así como en las esferas financieras y bancarias.

 

En resumen, después de más de 15 años aplicando la Renovación, Vietnam ha alcanzado importantes logros económicos, integrándose gradualmente a la economía internacional y regional. La realidad ha demostrado que la política de Doi Moi (Renovación) va en conformidad con la tendencia común del mundo y con sus propias condiciones internas. Los éxitos de la Renovación de hecho han cambiado muy positivamente la fisonomía  del país y creado buenas premisas materiales para que la economía de Vietnam continúe desarrollándose con más rapidez, estabilidad y solidez en los primeros decenios del siglo XXI. De modo que, un Vietnam con "su pueblo próspero, su país poderoso y su sociedad justa, democrática y civilizada" no es una meta fuera del alcance de los vietnamitas.

 

 

Panorama de la economia de CHINA

 

El marxismo implantado con Mao tse-Tung con la gran revolución cultural proletaria que buscaba acabar con la producción mercantil e instaurar el comunismo, constituyó un fenómeno que aisló al país y lo mantuvo en subdesarrollo entre 1961-1976.

 

La China de hoy es muy diferente a la de antaño, la bicicleta sigue siendo el medio de transporte, sin embargo se ven automóviles occidentales Buick, Volskwagen y Audi. La vestimenta es muy diferente a la de los años 80, está influenciada por la moda, se escucha música rock, beben cerveza y se ve la influencia del mundo occidental. La economía China creció entre 1980-1995 un 9.3% como promedio anual, debido a las políticas de inversión tanto extranjera como nacional y a sus exportaciones. En 1994 las ventas fueron de UU$300.000 millones. Las reformas económicas han permitido libertades políticas y económicas con el nuevo régimen instaurado por Deng Xiao Ping a partir de 1976, lo que los ha llevado a establecer libertad de precios, motivación hacia las utilidades, aumento de la competencia y apertura económica que la perfilan como una superpotencia. El acuerdo establecido con Estados Unidos ha permitido el intercambio internacional, la reducción de aranceles y el levantamiento de las barreras a bancos, aseguradoras, y compañías de telecomunicaciones gringas para que amplíen sus operaciones en su mercado interno.

 

Lo anterior ha permitido el comercio de cosméticos, champús, jabones, bebidas; permitiendo la entrada de multinacionales como P&G. Jonson y Son, Jonson y Jonson, Unilever, Henkel, KGAA, WELLA, kao Corp. y Nestlé, multinacionales que ven en el mercado Chino un gran potencial de ventas.

 

Debido a su crecimiento promedio del 9,4% anual desde 1979, China está cambiando el mapa económico mundial. Ya es la sexta economía más grande del mundo y, a ese ritmo, superará a Estados Unidos en tres o cuatro décadas. Su importancia en el comercio internacional es aún mayor. China está más integrada al comercio mundial que otros países grandes, como India, Brasil o el mismo Estados Unidos. Mientras que en estos países las exportaciones e importaciones no representan más del 25% del PIB, en China alcanzan el 50%. De hecho, Brasil, Argentina y Chile se están beneficiando de la creciente demanda china de productos agrícolas y materias primas industriales.

 

A pesar de que todavía es una economía controlada fuertemente por el Estado, China es un ágil asimilador de las tecnologías producidas por otros y es, desde 2002, el mayor receptor de inversión extranjera directa del mundo, desplazando a Estados Unidos de esa posición.

 

En muchos aspectos China se asemeja a los países en desarrollo. Con un ingreso per cápita por debajo de mil dólares anuales (a precios corrientes) es más pobre que la mayoría de los países latinoamericanos, y su nivel de desigualdad en la distribución de los ingresos no es muy diferente de éstos.

 

Pero en otras dimensiones básicas, China parece más bien una economía desarrollada o, mejor, industrializada. En efecto, el sector manufacturero representa más de la tercera parte de la economía, cuando lo típico en un país en desarrollo es 20 o 25%. Las tasas de inversión y ahorro están más cerca del 40% del PIB que del 15 o 20% que caracterizan a las economías latinoamericanas. Gran parte de esos ahorros se canalizan por medio de un sistema financiero gigantesco, que genera créditos equivalentes al 120% del PIB, cinco o seis veces más de lo que es común en América Latina.

 

El verdadero motor del crecimiento chino está en la continua reestructuración de la economía. Los sectores dinámicos son las industrias con inversión extranjera y las empresas de propiedad individual. La mano de obra desplazada de la agricultura y de las empresas estatales es asimilada en estos sectores donde la productividad laboral es varias veces mayor. Este proceso está lejos de agotarse. Se calcula que hay 160 millones de trabajadores excedentes en los sectores ineficientes y que en el próximo cuarto de siglo la población rural puede reducirse en 300 millones de personas.

 

El rápido crecimiento de China podría verse como el resultado natural de las altas tasas de ahorro, inversión y financiamiento. Sin embargo, lo correcto es lo contrario: el rápido crecimiento permite destinar cada año cerca del 20% del PIB a inversiones en empresas estatales que, en su mayoría, son ineficientes y serían inviables en una economía de mercado. Para poder invertir, las empresas del estado absorben el grueso del crédito disponible, que los bancos les conceden sin consideraciones suficientes de riesgo, pero que les pueden otorgar gracias a que el rápido crecimiento de la economía monetaria genera una expansión de los depósitos bancarios del 15% anual.

 

La economía de China experimentó un rápido crecimiento durante los años noventa, lo que implicó un aumento del consumo de energía y la consecuente degradación del medio ambiente. Fue de crucial importancia mejorar la eficiencia energética para disminuir la necesidad de nuevas y altamente contaminantes centrales eléctricas.

 

China forma parte actualmente de un grupo de proyectos internacionales para Asia, el cual integran además Singapur, Viet Nam, Corea del Sur, Pakistán, Jordania y Filipinas.

 

Antes de 1978, el sistema de intercambio comercial de China se condujo a través de un sistema estrictamente estatal en el que aproximadamente una docena de empresas extranjeras monopolizaban todo el intercambio. Bajo el sistema de planificación central, las importaciones se redujeron en gran medida y las exportaciones se autorizaron únicamente hasta el límite necesario para pagar las importaciones. En los últimos veinte años el sistema ha cambiado radicalmente y el comercio de China ha experimentado una gran expansión. Su participación en el comercio internacional se ha elevado de 1% al 3% a lo largo del último cuarto de siglo y el Banco Mundial prevé que se triplicará nuevamente en el año 2020, ocupando el segundo lugar en el intercambio comercial mundial.

 

Sin embargo, el régimen comercial de China conserva aún muchas de las estructuras comerciales previas a la reforma, a pesar de los cambios masivos que han tenido lugar.

 

Un cierto número de las corporaciones extranjeras originales continúa operando y algunas retienen derechos de monopolio sobre ciertos productos. Otro grupo de productos está sujeto a barreras exentas de aranceles, que incluyen acuerdos de permisos, cuotas y propuestas. Los permisos y las cuotas se sobreponen unos a otros, y dichas autorizaciones se usan para la otorgación de la alocación de dichas cuotas. Ambas disposiciones se concentran en productos agrícolas y alimenticios, en maquinarias y electrónica. Las propuestas para las importaciones se destinan a ciertas maquinarias y productos electrónicos e involucran el uso de licitaciones para asignar los derechos de importación. No debe sorprender entonces que exista considerable desconcierto y confusión acerca de la naturaleza y los resultados del régimen de comercio.

 

Conclusiones

 

A lo largo del proceso investigativo y tomando como base los resultados obtenidos en el presente trabajo, se puede plantear a modo de conclusión que:

 

El conocimiento de la tecnología es el primer paso para la elección de la eficiencia técnica y económica.

 

Los modelos económicos predominantes han demostrado hasta hoy su incapacidad para resolver los graves problemas del mundo.

 

La región de más rápido crecimiento económico en la actualidad sigue siendo Asia, debido a una elevada conducción estatal de la economía en la mayoría de los países.

 

Después de más de 15 años de aplicación del proceso de Renovación, Vietnam ha alcanzado importantes logros económicos, integrándose gradualmente a la economía internacional y regional.

 

En los últimos veinte años el comercio de China ha experimentado una gran expansión, su participación en el comercio internacional se ha elevado de 1% al 3% a lo largo del último cuarto de siglo.

 

Doing Business Database

Datos económicos

Viet Nam

Región:

Asia Oriental y el Pacífico

Categoría de ingreso:

Ingreso bajo

Población:

82.966.000

INB per cápita (US$):

620,00

Los temas

2006 rank

2005 rank

cambio

Hacer negocios

104

98

-6

Apertura de un negocio

97

89

-8

Manejo de licencias

25

28

+3

Contrato de trabajadores

104

137

+33

Registro de propiedades

34

30

-4

Obtención de crédito

83

76

-7

Protección de los inversores

170

170

0

Pago de impuestos

120

116

-4

Comercio transfronterizo

75

68

-7

Cumplimiento de contratos

94

90

-4

Cierre de una empresa

116

105

-11

Nota: Clasificaciones del 2005 fueron recalculados para reflejar cambios a la metodología del 2006 y la adición de 20 países nuevos.

 

Apertura de un negocio (2006)

Los retos para comenzar un negocio se encuentran enseguida. Esto incluye el número de pasos que nuevos empresarios necesitan cumplir, el tiempo promedio que toma, y el costo y capital mínimo requerido como porcentaje del Ingreso Nacional Bruto per capita.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Número de procedimientos

11

8,2

6,2

Tiempo (días)

50

46,3

16,6

Costo (% del ingreso per cápita)

44,5

42,8

5,3

Capital mínimo (% del ingreso per cápita)

0,0

60,3

36,1

 

 

Manejo de licencias (2006)

A continuación están los procedimientos, tiempo y costo para construir un almacén, incluyendo la obtención de licencias y permisos, completar las notificaciones e inspecciones requeridas, y la obtención de conexiones a servicios públicos.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Número de procedimientos

14

17,6

14,0

Tiempo (días)

133

147,4

149,5

Costo (% del ingreso per cápita)

56,4

207,2

72,0

 

 

Contrato de trabajadores (2006)

Las dificultades que los empleadores encuentran en contrataciones y despidos las encuentra enseguida. Cada índice asigna un valor entre 0 y 100, con valores mas altos representando regulaciones más rigurosas. La rigidez del índice de empleo es el promedio de tres índices.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Índice de dificultad de contratación

0

23,7

27,0

Índice de inflexibilidad en los horarios

40

25,2

45,2

Índice de dificultad de despido

70

19,6

27,4

Índice de rigidez laboral

37

23,0

33,3

Costo no salarial del trabajo (% del salario)

17,0

9,4

21,4

Costos por despido (salarios semanales)

86,7

41,7

31,3

 

 

Registro de propiedades (2006)

La facilidad con la que las empresas pueden asegurar los derechos de propiedad está a continuación. Esto incluye el número de pasos, el tiempo y el costo de registro de la propiedad.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Número de procedimientos

4

4,2

4,7

Tiempo (días)

67

85,8

31,8

Costo (% del valor de la propiedad)

1,2

4,0

4,3

 

 

Obtención de crédito (2006)

Los indicadores relacionados con la divulgación de la información crediticia y los derechos legales de los deudores y los acreedores en Viet Nam se muestran a continuación. El Índice de derechos legales varia entre 0 y 10, indicando los números más altos que esas leyes están bien diseñadas para aumentar el acceso al crédito. El índice de información crediticia mide el alcance, acceso y calidad de la información crediticia disponible a través de los registros públicos o los organismos privados de antecedentes de crédito. El índice varía entre 0 y 6, indicando los valores más altos la mayor cantidad de información crediticia disponible ya sea de un registro público o un organismo privado.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Índice de derechos de deudores y acreedores

4

5,0

6,3

Índice de información crediticia

3

1,9

5,0

Cobertura de registros publicos (% de adultos)

2,7

3,2

8,4

Cobertura de organismos privados (% de adultos)

0,0

10,1

60,8

 

 

Protección de los inversores (2006)

Los indicadores a continuación muestran tres dimensiones de la protección al inversor: transparencia de las transacciones (amplitud del índice de divulgación), responsabilidad por aprovechamiento en beneficio propio (extensión del índice de responsabilidades de los directores), capacidad de los accionistas de enjuiciar a los directores y oficiales por mala conducta (índice facilitar juicios de accionistas) e índice del potencial de protección al inversor.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Índice de divulgación de la información

4

5,2

6,3

Indice de responsabilidad del director

0

4,4

5,0

Índice de presentación de demandas de los accionistas

2

6,1

6,6

Índice de protección del inversionista

2,0

5,2

6,0

 

 

Pago de impuestos (2006)

La siguiente información muestra los impuestos que una compañía de tamaño medio debe pagar o retener al año, junto con las complicaciones de las medidas administrativas sobre el pago de impuestos. Estas medidas incluyen el número de pagos un nuevo empresario debe realizar, el número de horas de preparación requeridas, la declaración y pago; y el porcentaje de las utilidades que deben ser pagadas en impuestos.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Pagos (numero)

32

29,8

15,3

Tiempo (horas)

1.050

290,4

202,9

Impuesto a las ganancias (%)

21,6

19,7

20,7

Impuestos laborales y contribuciones (%)

19,7

10,9

23,7

Otros impuestos (%)

0,2

11,6

3,5

Tasa total de impuestos (% de ganancia)

41,6

42,2

47,8

 

 

Comercio transfronterizo (2006)

Los costos y procedimientos relacionados con la importación y exportación de un embarque estándar de mercancías en Viet Nam se detallan bajo este tema. Cada procedimiento oficial se registra comenzando desde el acuerdo final entre las dos partes y terminando con la entrega de la mercancías.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Documentos para exportar (numero)

6

6,9

4,8

Tiempo para exportar (dias)

35

23,9

10,5

Costo de exportación (US$ por contenedor)

701

885

811

Documentos para importar (numero)

9

9,3

5,9

Tiempo para importar (dias)

36

25,9

12,2

Costo de importación (US$ por contenedor)

887

1.037

883

 

 

Cumplimiento de contratos (2006)

La facilidad o dificultad para hacer cumplir contratos comerciales se mide a continuación. Esta se determina haciendo seguimiento a la evolución de una disputa en el pago y estableciendo el tiempo, costo y el número de procedimientos que se requieren desde el momento en que se establece una demanda legal hasta el momento del pago final.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Número de procedimientos

37

31,5

22,2

Tiempo (días)

295

477,3

351,2

Costo (% de la deuda)

31,0

52,7

11,2

 

 

Cierre de una empresa (2006)

El tiempo y costo requerido para resolver una situación de bancarrota se explica enseguida. Los datos muestran debilidades en la ley y dificultades procesales y administrativas durante el proceso de bancarrota. La tasa de recuperación también se muestra y esta expresada en términos de cuantos centavos por cada dólar recibe el demandante por parte de la firma insolvente.

Indicador

Viet Nam

Región

OCDE

Tiempo (años)

5,0

2,4

1,4

Costo (% del patrimonio)

14,5

23,2

7,1

Tasa de recuperación (centavos por dólar)

18,0

27,5

74,0