Cubanálisis El Think-Tank

           ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

   

Dr. Eugenio Yáñez, Estados Unidos

 

 

 

Circo en Caracas, ¿dirigido desde La Habana?

 

¡Cuidado con las trampas!

 

Cual culebrón de televisión veraniega sigue rodando no la tragedia, sino la parodia, de una supuesta grabación de una conversación en Caracas -aparentemente en Fuerte Tiuna a finales del mes de abril de este año, días después de las elecciones- entre Mario Silva,  un venezolano presentador del programa “La Hojilla”, personaje que siempre se caracterizó por su inmoralidad, su desvergüenza, y sus infames ataques y diatribas contra todo opositor, con un oficial del aparato de la seguridad cubana establecido en Venezuela, supuestamente identificado como el teniente coronel Aramís Palacios.

 

(La transcripción íntegra de esa supuesta conversación, en la versión ofrecida por el periódico El Universal, de Venezuela, aparece reproducida en esta misma edición de Cubanálisis, en la Sección “Análisis en El Think-Tank).

 

Teniendo en cuenta las características del personaje que habla casi todo el tiempo -el presentador Mario Silva-, capaz de prestarse para casi cualquier cosa, y del que se dice en Caracas que todo el mundo sabe que es agente al servicio de la seguridad castrista, habría que tomar con mucho cuidado no solamente lo que haya dicho, sino incluso preguntarse por qué fue que lo dijo, o si se trata de algún montaje con otra intención.

 

Entre las perlas que aparecen en la grabación, en palabras de Silva, está la siguiente:

 

“Mi Comandante Fidel me dijo a mí en una oportunidad, y él tiene que recordarlo, porque esa fue una de las reuniones que yo tuve con él. Me dijo que él no entendía por qué aún el Comandante Chávez no había terminado con las elecciones burguesas”.

 

Lo que ha desatado el escándalo tiene que ver con que este señor Silva, que surgió como vendedor de periódicos y rápidamente ascendió con toda clase de mañas y sin límites morales hasta llegar a ser “periodista”, que continuamente utiliza lenguaje inculto, soez y chabacano, y que durante ocho años fue la “estrella” y presentador en un bodrio que le encantaba al difunto Hugo Chávez, llamado “La Hojilla”-que dejó de salir al aire al día siguiente de hacerse pública la mencionada grabación-, habla como si conociera muchas interioridades importantes del chavismo y sus jerarcas.

 

Un buen grupo de ellas las  manifiesta en una extensa conversación -casi un monólogo- con el teniente coronel cubano del aparato de seguridad que, evidentemente, con toda la experiencia de largos años de trabajo operativo secreto y manejo de agentes, y con una conducta típica de las enseñanzas de un manual de la KGB, de la STASSI, o de la propia seguridad cubana, más que dialogar con el lengüilargo y mediocre presentador, le hace brevísimos comentarios al final de sus extensas parrafadas, sin comprometerse con nada ni para nada, sonsacándolo, para que el incontinente siga hablando.

 

Algunos extractos de lo que Mario Silva le habría dicho al teniente coronel cubano en la supuesta conversación, que se habría hecho pública, se presentan a continuación:

 

“Van a venirse ahorita con el peo del desabastecimiento. Van a venirse con varios peos a la vez, Palacios. Van a crear las condiciones para que se haga ingobernable el Gobierno, que toda la administración se haga ingobernable de aquí a dos años para meterle el revocatorio”.

 

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“Pero hay otra cosa que pasa allí: Barrientos, conjuntamente con Clíver Alcalá Cordones y con Carlos Alcalá Cordones, se entrevistan con el abogado Hermánn Escarrá y el tema que se habló allí fue evaluar exclusivamente si constitucionalmente el CEOFANB [Comando Estratégico Operativo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana] era ordenado, única y exclusivamente, por el Presidente de la República. Cosa que es cierto. Y si el Ceofanb no tenía por qué plegarse a las órdenes o subordinarse a las órdenes del Ministerio de la Defensa. Ahí tenemos el primer quiebre”.

 

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“Nos llegó la información de que la idea era que Maduro dijera: No, no tengo capacidad para hacer esto, y se crearan las condiciones para que el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, fuera el candidato y entrara él a gobernar. Sin embargo, cuando se da el carajazo contra (Manuel) Barroso (ex presidente de Cadivi) y se da el carajazo contra José David Cabello (todavía presidente del Seniat), lo que dice Diosdado es: No, yo quiero controlar, pero yo no quiero ser Presidente. Y comienzan a generarse primero alianzas de Diosdado, corrompiendo a la promoción del año 85, la que entra ahorita que va a tener nada más y nada menos que siete años de poder dentro de la Fuerza Armada”.

 

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“¿Qué es lo que yo veo ahorita? Tengo temor, Palacios, de que Nicolás esté siendo manipulado por Cilia [Flores, la compañera sentimental de maduro]. Este es un continente de caudillos, compadre, y la mujer tiene que estar en la sombra. Por muchas vainas místicas, vainas espirituales, la misma mujer venezolana le gusta el hombre de poder. Y esas son vainas que yo mezclo, que son psicosociales, que tienen que ver con el liderazgo de una persona (…) Chávez, teniendo su mujer o las que tuvo, no me interesa si las tuvo o no las tuvo, era un hombre misterioso para las mujeres porque tenía dos divorcios, y siempre era un hombre que le agradaba mucho a las mujeres. Y esa vaina tenía mucho de pega. Y yo se lo dije en una oportunidad: ¿Coño, habrá alguien que le diga a Nicolás que deje de estar mostrando a Cilia? Que se mantenga como líder, y no como que “aquí está mi mujer, un besito” y vainas así por el estilo. Esta no es una campaña norteamericana, esta es una campaña latinoamericana”.

 

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“No se puede hacer otra devaluación. Hay que ir a la médula de este peo. Hay que detener la sangría de dólares que está sacando gente nuestra, Palacios. Rangel Silva descubre a un contratista que sacó dólares, vendió la mitad, y la otra mitad la utilizó para lo que había dicho. Y cuando Rangel Silva le tranca los dólares, quien llama a Rangel Silva para decirle que se aparte es José Vicente Rangel. Rangel tiene una entrevista, no solamente con Diosdado, sino que en una reunión, él anticipa, antes de la muerte del Presidente, anticipa que Jorge Arreaza va a ser Vicepresidente de la República. Que hay que hablar con él para empezar a facilitar unos contratos de construcción. Estamos metidos en un mar de mierda, compadre, y todavía no nos hemos dado cuenta Palacios, y esta vaina se está manejando por debajo”.

 

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“Hay ministros aquí, compadre, que no saben ni siquiera qué hacer. Y lo más probable es que estén robando, Palacios, porque creen que esto se va a desmoronar (…) En los pasados cacerolazos, Palacios, y esa es la cagazón, en el 23 de Enero se sintió el cacerolazo. Eso es muy peligroso. Pero no solamente es eso. Por debajo, el partido, por orden de Diosdado, antes de las elecciones estaba diciendo: Maduro no es Chávez, Maduro no es Chávez. La consigna que utilizó la oposición diciendo que Maduro no es Chávez se la entrega Diosdado…”

 

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“Pero de todos modos, compadre, yo se lo digo así sin que me quede nada por dentro: lo que me da arrechera es que es un grupito que no puede exponerse públicamente, porque sería declararse traidor. Pero es un grupito que nosotros podemos controlar, podemos anular, podemos neutralizar (…) Tienen que sentarse con Maduro, compadre. Tienen que sentarse y decirle las vainas Y yo he estado a punto de decirle a Maduro: Maduro, hay una conspiración en proceso. Yo he estado a tiro de decírselo. Pero yo no sé qué reacción va a haber”.

 

La alegada conversación del informante con el oficial de la seguridad cubana, si se lee en detalle y sin dejarse llevar por las pasiones, sugiere una confianza absoluta del señor Silva hacia el hipotético teniente coronel, el convencimiento de que está trasladando a los que considera como superiores cosas que él sabe y que “los cubanos” deberían conocer, para tratar de solucionar lo que él entiende que son “los problemas”, a los que llama con frases mucho más groseras, vulgares e inoportunas.

 

El tono, el contenido de la conversación, y algunas frases aquí o allí, parecen traslucir en el fondo el informe de un agente del aparato de seguridad cubano, Mario Silva, sea cual sea el seudónimo que haya utilizado en sus informes secretos, a un oficial superior que “lo atiende”, en este caso el presumible teniente coronel Aramís Palacios.

 

Un detalle que tal vez los menos avezados podrían haber pasado por alto es que mientras Silva tutea al teniente coronel durante la conversación, éste le habla todo el tiempo de “usted” al presentador, para mantener la distancia.

 

Lo mismo hizo en su momento Fidel Castro cuando grabó -y después hizo pública cuando le convino- su famosa conversación con el entonces presidente mexicano Vicente Fox, aquella del “comes y te vas”. El mensaje del teniente coronel al agente Mario Silva en toda la conversación es sin dudas subliminal, pero muy evidente: La Habana no pone reparos en utilizar a miserables cuando le conviene, pero los desprecia.

 

La grabación -oh, casualidad- terminó en manos de la oposición venezolana, que no tardó en hacer pública la primera parte y anunciar, para la próxima semana, una segunda parte, o capítulo, como en una mediocre telenovela sentimental.

 

La oposición parlamentaria ha considerado esta grabación como un regalo caído del cielo, que le entrega nuevos y potentes argumentos para enfrentarse al “madurismo”, y podría efectivamente ser así, pero habría que pensar también si quizás esos criterios resulten demasiado optimistas y requieran análisis un poco más detallados, teniendo en cuenta que en esa historia están involucrados de alguna u otra manera los servicios de inteligencia y contrainteligencia castristas.

 

A partir de la revelación de la primera parte de la grabación, los opositores comenzaron a desgarrarse las vestiduras reclamando respuestas, investigaciones, acciones y sanciones, y todo eso nada menos que basándose en lo que menciona en esa grabación un personaje que, hasta el día anterior, no merecía el más mínimo respeto por parte de la oposición -ni de nadie- por su permanente falta de ética, de moral y de rigor periodístico.

 

Una persona tan respetada y seria como la diputada opositora María Corina Machado declaró al diario venezolano Tal Cual Digital:

 

“Esa grabación viene a corroborar dos cosas que ya la Venezuela decente conoce: que el régimen está sumergido en una inmensa red de corrupción y prácticas inconstitucionales; y que no es Maduro sino el castrocomunismo cubano quien gobierna este país. La grabación demuestra la forma cómo se ha entregado la soberanía del país al régimen cubano, la ausencia absoluta de autonomía de nuestras instituciones y el grado de decadencia moral que se ha alcanzado”.

 

En esa misma entrevista señaló posteriormente:

 

“El sentido de nuestra denuncia es que se termine una relación que no solo vulnera nuestra soberanía del país; sino que supone la transferencia cuantiosa de recursos de los venezolanos al gobierno de Cuba para con ellos financiar su intromisión en el país. El verdadero poder en Venezuela, en estos momentos, lo ejercen los hermanos Castro. Aquí se ha instalado un Estado Mayor Cubano. Para mantener esa relación interesada han demostrado que son capaces de cualquier cosa, inclusive de llevar a Venezuela a una situación de represión y de sistemática violación a la Constitución”.

 

Sin embargo, el líder opositor Henrique Capriles ha sido cuidadoso en sus declaraciones, concentrándose en el fraude electoral, las dificultades materiales de los venezolanos, el desabastecimiento, la inflación, la corrupción y la inseguridad ciudadana, y no menciona directamente el asunto de la grabación en sus intervenciones públicas, habiendo dejando hasta ahora ese trabajo a otros miembros del equipo opositor, trabajo que pudiera llegar a convertirse en algo muy sucio en dependencia de si se pudiera conocer mucho más de todo el intríngulis de la tal conversación o, más bien, monólogo.

 

Tan escandalosas resultaron las revelaciones que surgían en la alegada conversación que casi de inmediato la noticia corrió como la pólvora por toda Venezuela y América del Sur, y se reprodujo por infinidad de diarios y medios de prensa en todo el continente.

 

O más bien habría que decir “en casi todo el continente”, porque la prensa oficial cubana no se ha dado por enterada de lo que está sucediendo en Venezuela, y no menciona en ningún momento el alboroto surgido en Caracas por esas supuestas revelaciones.

 

Sin embargo, tratándose de un evento donde está de por medio el aparato de seguridad del gobierno cubano, que indudablemente tiene experiencias de más de medio siglo en todos estos trajines conspirativos, es válido plantearse algunas interrogantes que podrían ayudar a esclarecer muchas situaciones:

 

·        ¿Quién pudiera grabar en Caracas una conversación donde esté participando un teniente coronel de la seguridad cubana con un informante del gobierno cubano?

 

·        ¿Podría ser posible que alguien, en su sano juicio, hubiese tratado de realizar esa grabación a partir de una decisión individual, con el objetivo que fuera, al margen de los intereses de “la seguridad” y sin conocimiento de esa misma “seguridad”?

 

·        ¿Se habría atrevido Mario Silva, que debe estar suficientemente enterado del poder de los aparatos de la seguridad castrista en general, y en Venezuela en particular, a realizar una grabación como esa para utilizarla posteriormente de la forma que él considerara que le resultaría más conveniente?

 

·        ¿La grabación se realizó con conocimiento, preparación y “aseguramiento” de los aparatos de seguridad cubanos en Venezuela?

 

·        ¿Con qué objetivo se realizó esa grabación?

 

·        ¿Fue siempre el mismo objetivo desde el primer momento en que se decidió grabar esa conversación, o quizás sobre la marcha aparecieron nuevos objetivos?

 

·        ¿Desde el mismo momento que se decidió grabar esa conversación ya estaba previsto hacerla pública?

 

·        ¿Quién hizo llegar la grabación a los opositores?

 

·        ¿Por qué y para qué se hizo llegar esa grabación a la oposición, sabiendo que de esa manera se haría de conocimiento público casi inmediatamente?

 

·        ¿Quiénes son los que se benefician y quiénes los que se afectan al hacerse de público conocimiento el contenido de esa grabación?

 

·        Una vez que sea conocido el contenido completo de la grabación que dentro de poco presentará la oposición, ¿cambiaría en algo lo que ya se conoce sobre el contenido de esa grabación?

 

·        ¿Cuáles serían los próximos pasos de cada uno de los contendientes?

 

De entrada, como era previsible, ya la oposición solicitó a la Asamblea Nacional que se abriera una investigación sobre el tema, y ya la mayoría oficialista ignoró y bloqueó la propuesta,

 

Nicolás Maduro y Diosdado Cabello aparecieron juntos en una reunión en el Palacio de Miraflores después que la oposición divulgó la grabación. El presidente, que ha evitado hasta el momento comentar sobre la grabación y las supuestas revelaciones, declaró al canal estatal Venezolana de Televisión que

 

“Estuvimos reunidos con el camarada Diosdado ajustando una cantidad de planes que estamos haciendo (...) para ir casa por casa, a tocar la casa del venezolano para llamarlo a la paz, al trabajo de la patria”.

 

Para reforzar una proclamada imagen de unidad monolítica dentro del gobierno, posteriormente Maduro participó en dos eventos con el alto mando militar venezolano: la activación del Plan Patria Segura en los estados de Carabobo, Lara y Zulia, y después en la partida del Buque Escuela Simón Bolívar.

 

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, descalificó las grabaciones presentadas por diputados de la oposición y descartó que pudiera tener algún efecto sobre el chavismo como fuerza política.

 

Reiteró que se debería hacer un reconocimiento a Maduro como mandatario, y sobre una eventual escisión en las filas de los herederos de Chávez, que mencionan los opositores, utilizó palabras sospechosamente contundentes, a la vez que llamaba a la máxima unidad, pidiendo que “cada uno de los venezolanos actuara como Chávez”, y señalando:

 

“Esas son las tesis que ellos desarrollan y terminan creyéndoselas”. 

 

“No van a poder bajo ninguna figura o circunstancia” [dividir al chavismo].

 

“El chavismo existe en lo político, en lo social, en lo religioso”.

 

“No va a haber manera de dividir al chavismo. Es un chavismo recontraduro”.

 

Por lo pronto, el oficialismo no ha dado señales públicas de fracturas en estas primeras escaramuzas tras la revelación de la grabación. Todo son imágenes de unidad, felicidad revolucionaria, sonrisas y abrazos entre los “líderes”, intentando poner en duda de esta forma la veracidad de las supuestas acusaciones formuladas por el señor Mario Silva.

 

Lo que no quiere decir que entre bastidores las cosas sean o parezcan color de rosa. La primera baja de la batalla que acaba de comenzar fue precisamente el muy mediocre presentador-informante, a quien cerraron la transmisión de su bodrio, oficialmente “por razones de salud”.

 

Sin la menor vergüenza, algo de lo que siempre ha carecido, el informante-presentador dijo que la supuesta conversación era nada menos que un montaje conjunto de la CIA de Estados Unidos y el Mosad israelí, que utilizaron palabras suyas de programas antiguos para fabricar una supuesta conversación que nunca existió

 

Posteriormente a la anterior barbaridad, declaró Mario Silva:

 

“Han ejecutado un plan casi perfecto para enterrar a La Hojilla y a mi persona. He decidido ponerme a derecho. Si tengo que ser juzgado, me pongo a la orden. Chávez me enseño a no ser cobarde. Pongo a disposición La Hojilla, que no es mi programa; La Hojilla siempre fue un programa de nuestro comandante supremo, y por su orden del presidente Nicolás Maduro”.

 

Le faltó por aclarar algunas cosas importantes: por ejemplo, ¿quiénes “han ejecutado” ese plan “casi perfecto” para enterrar su bodrio radial-televisivo? ¿por qué lo habrían hecho? ¿y para qué?

 

Por otra parte, es difícil poder saber de qué manera su comandante Hugo Chávez podría haber enseñado a Silva “a no ser cobarde”, cuando precisamente el caudillo venezolano no dio muestras de valentía en dos momentos fundamentales de su proceso “bolivariano”: el fallido intento de golpe de estado contra la democracia venezolana el 4 de febrero de 1992, y el también fallido golpe que depuso a Chávez el 11 de abril del 2002: en ambas ocasiones terminó rindiéndose y sin mostrar la más mínima disposición a combatir o que no era cobarde. Pero esa ya es otra historia.

 

En otro ángulo del asunto, que afecta directamente a otra de las partes involucradas en este proceso, Europa Press reportó desde Caracas que el ministro consejero de la Embajada de Cuba en Venezuela, Jorge Mayo Fernández, consideraba que la supuesta grabación formaba parte “de los ataques contra la revolución bolivariana”. 

 

No sé de que me estás hablando”, dijo Mayo Fernández al periodista que le preguntó sobre el tema. “Eso forma parte de la diatriba y de los ataques contra la revolución bolivariana”. 

 

El representante de la embajada cubana dijo desconocer el contenido del material que vincularía a funcionarios cubanos y representantes del gobierno venezolano con actos de corrupción. “Nosotros no tenemos absolutamente nada que ver”. La relación de Cuba con Venezuela “debería ser un ejemplo de colaboración” para que “todos los pueblos del mundo tuvieran la posibilidad de tener un tipo de relación tan solidaria y tan justa”.

 

Esa es la verdadera influencia que puede tener la relación entre Cuba y Venezuela; como ejemplo de cómo deben ser las relaciones entre pueblos hermanos”.  

 

Tal vez el funcionario cubano no mentía del todo cuando respondía a la prensa: trabajar en una embajada cubana en cualquier parte del mundo no garantiza conocer todos (o algunos) de los movimientos y operaciones de los aparatos de la seguridad castrista, independientemente del rango formal de cualquier diplomático cubano.

 

El tema requiere andar con muchos pies de plomo y no precipitarse pretendiendo llegar a conclusiones sensacionalistas. Hay muchas interrogantes todavía en este complicado y complejo caso que apenas comienza, pero que ya determinada prensa sensacionalista venezolana ha comenzado a llamar el “Hojillagate”.

 

¡Dichosos aquellos que siempre tienen una respuesta para todo!

 

En Cubanálisis somos un poco más modestos cuando tratamos de entender estos asuntos, y mucho más cuando se trata de situaciones donde está involucrado y participando el aparato de seguridad castrista, que acumula experiencias de más de medio siglo.

 

Por eso, nos sentimos tranquilos cada vez que logramos formularnos, antes que todo, preguntas adecuadas para cada situación.

 

Las respuestas llegarán poco a poco, después. No porque seamos capaces de  adivinarlas, sino porque en algún momento la misma vida y las realidades irán enseñando a todos, cubanos, venezolanos, y los demás, lo que había detrás de todo esto y lo que se pretendía.