Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

   

 

 

                                Dr. Eugenio Yáñez

                                                                                                                                                            

 

ANÁLISIS DEL neocastrismo ENTRE HUEVOS CON JAMÓN Y TOSTADAS

 

Entre los secretos que se han ido conociendo a través de la wiki-chusmería en boga en estos tiempos, con la continua publicación de cables diplomáticos con la evidente intención de hacer daño a Estados Unidos, destaca uno de ellos, referente a un desayuno protocolar en la oficina de la sección de intereses norteamericanos en La Habana (SINA) para analizar la situación económico-financiera del país. En aquel mini-ágape participaron, junto al anfitrión y jefe de la misión estadounidense, representantes de China, España, Canadá, Brasil, Italia, Francia y Japón, que constituyen –después de Venezuela- los principales socios comerciales de Cuba y/o sus principales acreedores.

 

El cable conocido ahora, aunque data de principios de febrero de este año, formó un inmediato revuelo en la prensa, donde el sensacionalismo y el alboroto noticioso solo se enfocó hacia una parte de la información, la más estridente, y a la vez perdió de vista otros elementos demasiado importantes para ser ignorados en un análisis serio. (La versión completa en inglés del cable filtrado puede verse en Section in English en esta misma edición bajo el título Guardian.co.uk: US embassy cables: Venezuela 'a source of serious concern for Cuba'

 

En el resumen del informe que el señor Jonathan Farrar, el jefe de la SINA, envió al Departamento de Estado, con fecha febrero 8, 2010, se puede leer claramente:

 

“Hay pocas posibilidades de reformas económicas en 2010 a pesar de una crisis económica que se espera que empeore para Cuba en los próximos años, de acuerdo a especialistas comerciales clave, funcionarios económicos y observadores de la situación cubana en La Habana. Las reformas estructurales prometidas se mantienen a la espera mientras el gobierno cubano se retuerce indeciso las manos, temeroso de las consecuencias políticas de esos cambios largamente atrasados. La única potencial reforma significativa implementada en 2009, el arrendamiento de tierras ociosas, no ha sido efectiva. El gobierno de Cuba podría ser forzado a acelerar reformas en el evento de una significativa reducción de la asistencia por una crecientemente inestable Venezuela. De lo contrario, continuará priorizando el control por los militares y apuntando a un paso lento y mesurado de reformas enfocadas en la agricultura y la substitución de importaciones. El pueblo cubano ha crecido acostumbrado a tiempos difíciles y responderá en el futuro ajustándose el cinturón con similar capacidad de resistencia”.

 

Sin embargo, el criterio de los asistentes que se menciona en el cable filtrado, que se robó el show en casi todos los titulares, fue el de que “todos los diplomáticos estuvieron de acuerdo en que Cuba podría sobrevivir este año sin cambios políticos sustanciales, pero la situación financiera cubana podría volverse mortal en un plazo de 2-3 años”, e incluso podría llegar a “insolvente” en el 2011.

 

Y con estos humos en el ambiente fue suficiente en buena parte del universo analítico para que no se tuvieran en cuenta muchos otros factores.

 

ASPECTOS INTERESANTES

 

En primer lugar, resulta interesante destacar como, a pesar de las reiteradas declaraciones públicas optimistas de los gobernantes de China, España y Brasil, estos gobiernos están concientes de que los jerarcas del régimen tienen un comportamiento “incoherente y poco claro, paralizado por el temor de que las reformas debiliten el firme control que ellos han tenido sobre el poder durante más de 50 años”. Si de hipocresías se trata, he aquí un magnífico ejemplo de doblez entre lo que se anuncia y lo que realmente se piensa.

 

En la misma fecha que se realizaba ese diplo-desayuno en la sección de intereses de EEUU en Cuba, publicamos en Cubanálisis-El Think-Tank la tercera parte del análisis conjunto titulado “El enigma del castrismo y el liderazgo mediocre. Los caminos hacia la Cuba post-castrista”. Sin tener ni la más mínima idea de lo que en ese momento conversaban en La Habana los representantes de esos ocho países con intereses establecidos en Cuba, llegábamos por nuestras vías a conclusiones bastante similares a las de los diplomáticos establecidos en Cuba en cuanto a las perspectivas inmediatas del régimen ante la crítica coyuntura a la que se enfrentaba en esos momentos:

 

“Sin otra manera de concebir el ejercicio del poder, más allá de la coerción y la represión, y excluyendo del proceso de análisis y toma de decisiones a todos los que no piensen como ellos, aunque se consideren revolucionarios, la gerontocracia cubana le sigue temiendo, como el diablo a la cruz, a una verdadera participación de los trabajadores, a quienes dice representar, en la dirección de la economía y la toma de decisiones de verdadera trascendencia política y social, y sigue aferrada a los mecanismos, procesos y experiencias que han fracasado en Cuba durante casi medio siglo, y en el mundo por más de setenta años, y siguen fracasando en la actualidad.

 

Cuando más necesita de una verdadera inclusión de la sociedad en el análisis de los problemas de la nación y la búsqueda de soluciones reales, frescas y creativas, más se aferra la gerontocracia a su espíritu de camarilla cerrada y secreta, a despreciar las opiniones del pueblo que alega representar, a excluir cualquier opinión o propuesta que no esté en línea con sus vetustos, obtusos y demostradamente fracasados criterios, y a considerarse monopolizadores de la revolución, las verdades, proyectos y soluciones, todo apoyado en una supuesta legitimidad histórica y revolucionaria que cada vez es menos legítima, histórica o revolucionaria. 

 

El pavor a perder el poder les está encerrando más y más en un castillo de marfil cada vez más deteriorado, con goteras y salideros, apuntalado, con sus arcas y alacenas vacías, sin proyectos ni programas realistas ni concretos, con huracanes a la vista, y a punto de derrumbarse”.

 

Ni Cubanálisis está en Cuba ni dispone de servicios diplomáticos ni de inteligencia en La Habana, ni en ningún lugar, pero en base al análisis profesional y desapasionado pudimos señalar, aun viviendo en tres países diferentes, pero coordinando estrechamente nuestros análisis, aspectos fundamentales de la situación cubana en aquellos momentos, en la misma dirección en que lo hacían en La Habana, entre revoltillo con jamón, jugo, tostadas con mantequilla y café, consejeros comerciales y económicos de varias grandes potencias, acreditados ante la dictadura castrista precisamente para analizar, entender e influir, en beneficio de sus respectivos gobiernos, las realidades económicas y políticas del país.

 

Sin embargo, tan pronto la dinámica del régimen y de la economía cubana introdujo nuevos elementos en la realidad, se hizo necesario actualizar nuestros análisis y comenzar a considerar otros factores que en febrero del 2010 no estaban presentes en los escenarios cubanos. De la misma manera que lo hicimos nosotros, es elemental considerar que lo hayan hecho esos diplomáticos acreditados en Cuba, sea conjuntamente con sus colegas o cada uno por su parte: el mejor análisis de determinado momento puede ser obsoleto posteriormente, cuando las condiciones han cambiado.

 

Sin embargo, esas eventuales nuevas opiniones solo se podrían llegar a conocer si se produjera una nueva oleada de filtraciones en Internet.

 

Otro elemento que no puede perderse de vista es que las conclusiones de los reunidos en la sección de intereses de Estados Unidos en febrero de este año señalaban, dada la aguda situación económica del país, que “requerirían que el pueblo cubano se apriete aún más el cinturón”, pero ninguno de los presentes auguraba entonces situaciones de desórdenes sociales a corto plazo, para frustración de apocalípticos y tremendistas que continuamente señalan que la explosión social ya está al doblar de la esquina.

 

Este análisis en la sección de intereses de EEUU contrasta significativamente con los que se hacían unos días antes de esa reunión por parte de las autoridades eclesiásticas en el Vaticano, cuyo contenido se acaba de conocer el viernes en otra publicación más sobre las wiki-filtraciones, y que hasta el momento no ha recibido la atención que merece por parte de muchos de los interesados en el tema cubano.

 

LA PERCEPCIÓN DESDE EL VATICANO

 

El 21 de enero del 2010, el encargado de los asuntos de Cuba en la Santa Sede, monseñor Angelo Accatino, transmitió tanto a la representante diplomática estadounidense como al encargado de asuntos políticos preocupación porque “la desastrosa situación económica de la isla y la tensión política pueda desembocar en un baño de sangre”.

 

Les advirtió también que “si la gente reacciona con violencia, algunos dentro y fuera de Cuba podrían culpar a Estados Unidos por haber contribuido a esa situación”.

 

Pidió a Estados Unidos dialogar con el régimen, “por desagradable que resulte”, y señaló que la superpotencia “no debe ser un rehén de su política interna”, refiriéndose al “contraproducente embargo” que mantiene contra el régimen por casi medio siglo.

 

Por otra parte, en una posición claramente inclinada al enfoque del régimen, aunque muy realista, monseñor Accatino expresó que “aunque Cuba sea un Estado promotor del terrorismo no supone una amenaza real para Estados Unidos”.

 

Sin dudas, se trata de un evidente contraste de criterios y análisis sobre el escenario cubano con relación a lo que se conversaba en La Habana por parte de esos diplomáticos de los ocho países.

 

Y que puede arrojar luces sobre los motivos de la jerarquía de la Iglesia Católica cubana conversando con el régimen meses después para la excarcelación-destierro de prisioneros de conciencia, donde se aceptaron unas condiciones de destierro muy discutibles para los intereses de los excarcelados, tal vez motivadas por la urgencia percibida por el Vaticano y su temor al “baño de sangre”, así como por la bipolaridad del gobierno español en el manejo de la situación.

 

En otro detalle desde el Vaticano, uno de los cables publicados refiere que EEUU obtenía información en esa ciudad-Estado sobre la salud de Fidel Castro gracias a una religiosa “cercana” al líder cubano. “Ella parece tener un buen acceso a él, pero es evidente que él ejerce una gran influencia sobre ella”.

 

En lo publicado hasta el momento no se identifica a quién se refiere el cable, pero no debe olvidarse que una hermana del anciano dictador es una monja que vive en Cuba. ¿Casualidad? ¿Informaciones concientes? ¿Conflicto de lealtades hacia familia e Iglesia? ¿Candidez? ¿O se trata de otra persona? ¿Cómo saberlo?

 

CAPACIDAD DE RESISTENCIA DE LOS CUBANOS ANTE LAS DIFICULTADES

 

Volviendo al despacho emitido por el jefe de la SINA sobre el desayuno habanero, refiriéndose a los criterios de los diplomáticos, se señalaba que “todos estuvieron de acuerdo en que el pueblo cubano podía tolerar más escasez”.

 

Si el análisis en la sección de intereses de Estados Unidos era más acertado o no que el del Vaticano depende de muchos factores, pero es evidente que los señores participantes del desayuno no vislumbraban en aquel momento ni un Armagedón ni un baño de sangre inminente en Cuba.

 

Sin embargo, tampoco lo desechaban absolutamente, y no se rechaza esta eventualidad cuando “los italianos se preguntaban si futuras reformas apretando las tuercas podrían terminar debilitando y deslegitimando posteriormente al gobierno”.

 

No hay que confundirse: que en el Vaticano las percepciones sobre el tema cubano hayan sido o sean diferentes a las de determinados diplomáticos occidentales no significa que en la Santa Sede estén despistados o no sepan lo que están haciendo. Simplemente, están operando con estrategias y objetivos diferentes.

 

El Vaticano se centraba más en el diferendo del régimen con los Estados Unidos y en las eventuales consecuencias de un estallido social, y parece considerar al embargo como causa mayor de las dificultades en el país, por lo que su levantamiento lo más rápido posible le parece algo muy recomendable.

 

De cualquier manera, los tremendistas de a peseta sobre el Apocalipsis permanente en el tema cubano podrán recurrir a partir de ahora al combustible eclesiástico para justificar sus pronósticos siempre sombríos y telúricos, aunque en realidad, como todo charlatán, no necesitan argumentos.

 

Es imprescindible insistir en que un aspecto muy importante a analizar con referencia a las conclusiones en ese diplo-desayuno tiene que ver con la fecha en que se celebró la reunión y la evolución posterior de los acontecimientos.

 

¿NUEVOS ESCENARIOS?

 

Mientras que en febrero del 2010 era acertado el pronóstico de considerar que la situación financiera del país “podría hacerse mortal en un plazo de 2-3 años”, habría que ver el análisis en estos momentos de esos mismos consejeros diplomáticos, considerando los acontecimientos posteriores, tras la intervención de Raúl Castro en el congreso de la UJC en el mes de abril, el anuncio del despido masivo de más de un millón de personas de las plantillas estatales, la relativa apertura al trabajo por cuenta propia, los lineamientos económicos para el congreso del partido en abril del 2011, la masiva inversión chino-venezolana en el polo petroquímico de Cienfuegos, las relaciones con la Iglesia y el encarcelamiento-destierro de prisioneros de conciencia, el aumento del descontento popular, y la creciente inestabilidad del gobierno chavista, entre otras cosas.

 

La diferencia de la situación en Cuba entre aquel febrero y este diciembre es algo que no se refleja en muchos comentarios sobre tal reunión, adoptando un enfoque absolutamente estático (e inmovilista) que da por sentado que aquellas conclusiones de febrero son absolutamente válidas en estos momentos y seguirían siéndolo constantemente.

 

No se pretende decir con esto que la situación financiera haya cambiado radicalmente en estos meses para beneficio del régimen, pero es muy importante enfocar el análisis con carácter dinámico, y destacar que lo que el pasado mes de febrero se definía por aquellos ocho diplomáticos participantes en el desayuno casi como una fatalidad, y que resultaba básicamente acertado entonces, no necesariamente ha de llevar a las mismas conclusiones en estos momentos.

 

Se mantienen problemas señalados entonces: por ejemplo, las arcas del régimen siguen magras, con más obligaciones que recursos, y se mantienen los incumplimientos en el pago de las deudas. Según el cable, los japoneses se quejaron entonces de que el país, a pesar de haber renegociado su deuda en el 2009, todavía no había efectuado ningún pago en las nuevas condiciones. Quejas de los chinos en el mismo sentido recibieron el comentario de “Bienvenido al Club”, por parte de franceses y canadienses, lo que demuestra que todos padecían la misma situación.

 

Y en los últimos diez meses transcurridos desde aquel desayuno diplomático no existen elementos que hagan pensar que tal situación se pueda haber revertido significativamente ni mucho menos, pues se mantiene la grave escasez de moneda fuerte, las exportaciones y el turismo no han aumentado significativamente, los pocos ahorros logrados se diluyen en importaciones imprescindibles para subsistir, con muy poco margen para más después de haberlas reducido en un 37% durante el 2009, y el país no recibe nuevos créditos sustanciales. Por eso no es de gran impacto la reciente condonación por Sudáfrica de una deuda de treinta millones de dólares, aunque para el régimen es caballo regalado al que no se le mira el colmillo.  

 

Dos potenciales caminos que se consideraban posibles para un eventual alivio a la situación financiera cubana, la autorización de viajes turísticos de los norteamericanos a Cuba, y el relajamiento de las restricciones para el acceso a compras en el mercado de los Estados Unidos, que se mantenían con ciertas perspectivas de discusión en el congreso norteamericano, terminaron congeladas a fines del 2010, y con la nueva composición del Senado y la Cámara para la legislatura 2011-2012 las posibilidades de retomarlas son prácticamente nulas.

 

Igualmente se mantienen los problemas para concretar inversiones extranjeras y empresas mixtas, más allá de las que realmente interesan al régimen según su visión estratégica de la economía. Los chinos se quejaron de las pretensiones del gobierno de mantener en todas las situaciones un 51% de la propiedad de las empresas mixtas, independientemente del volumen de la inversión, así como de controlar todos los detalles, y definieron como “insostenible” un negocio conjunto de cultivo de arroz, por las exigencias de precios del gobierno.

 

Con esos criterios coincidieron los demás participantes, aunque Brasil “fue un poco más optimista, señalando que Cuba podría aun resistir más penurias económicas”, y mantuvo entonces un criterio a más largo plazo para el retorno de sus inversiones.

 

Todos los participantes convinieron en la importancia de la relación del régimen con la Venezuela de Hugo Chávez, y la preocupación de la gerontocracia por la situación en la nación suramericana. Según el representante español, sin el apoyo de Chávez el gobierno de Raúl Castro

 

tendría que implementar reformas significativas similares a las que posibilitaron al régimen sobrevivir durante el Período Especial en los tempranos años noventa”.

 

Aunque es lamentable costumbre de algunos iluminados en el ciberespacio del análisis cubano hacer patente un supuesto despiste total de los gobiernos extranjeros sobre las realidades del país, este cable filtrado demuestra precisamente lo contrario: no solamente las conversaciones reportadas demuestran un conveniente entendimiento de la dinámica cubana, sino que también los pronósticos que surgen en el intercambio de criterios dejan ver con claridad un elevado nivel de información y conocimiento sobre la forma en que funcionan las cosas en el país.

 

El comentario que envió el Jefe de la Sección de Intereses al Departamento de Estado al resumir la información de la reunión-desayuno es muy significativo en este sentido, y totalmente contrario a los augurios de muchos tremendistas de café con leche, aunque no necesariamente su criterio deba considerarse definitivo ni perfecto:

 

“La dirección del gobierno y el liderazgo cubano se mantiene confusa y poco clara, en gran medida porque sus líderes están paralizados por el miedo a que las reformas debilitarán el apretado nudo del poder que han mantenido por más de 50 años. Frente a la incertidumbre sobre el futuro del liderazgo cubano y las relaciones con Estados Unidos, el pueblo cubano es mucho más probable que soporte una lenta erosión de los subsidios estatales que una muy necesitada reestructuración radical”.

 

LAS NUEVAS REALIDADES

 

Diferentes eventos han sucedido en los diez meses transcurridos desde aquel desayuno para considerar que la situación se mantiene exactamente igual en estos momentos. Si lo que ha sucedido en este período es suficiente o no para modificar las conclusiones de aquella reunión de diplomáticos es algo que requiere de más análisis detallado, pero parece evidente que considerar las cosas como si nada hubiera cambiado desde entonces es creerse que la Tierra no gira y que las cosas no cambian nunca.

 

La convocatoria a un congreso parcial del partido concentrado en la economía (lo demás sería después, según prometen) y la publicación de los Lineamientos económicos y sociales para tal congreso, independientemente de los resultados que puedan producir, han contribuido sustancialmente a cambiar la dinámica y otorgarle cierto oxígeno al régimen.

 

Los canadienses dijeron en el mencionado desayuno que “a menos (o hasta) que la situación se vuelva inestable, el gobierno no avanzará más rápido”. Aparentemente, Raúl Castro ya estaba apreciando la situación en aquellos momentos y llegó a la conclusión de que la inestabilidad estaba mucho más cercana que lo conveniente.

 

El neocastrismo no es nada tonto, y aprende rápidamente sobre la marcha para poderse adaptar a las nuevas situaciones: en estos momentos, entendiendo que los mítines de repudio cada vez son menos efectivos y asustan menos a los cubanos, y le crean una imagen internacional nada conveniente, el pasado 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, además de reprimir a los disidentes, abierta y solapadamente, como de costumbre, también organizó eventos juveniles, festividades y reuniones para celebrar la fecha.

 

Simplemente, intentó quitar protagonismo a los opositores y pasar de la tradicional conducta defensiva en ese día a una ofensiva con “medidas activas” de carácter político, ocupando con festividades de jóvenes revolucionarios el parque “Villalón”, en la barriada de El Vedado, donde tradicionalmente los opositores han ido a intentar desfilar ese día y eran brutalmente reprimidos: con premeditación, perfidia, alevosía y mucha astucia se evitaron un mayor escándalo internacional ese día, al menos en un lugar que ya resultaba emblemático.

 

Y casi de contrabando en esas fechas el régimen dejó pasar la noticia de que había sido retirado de la lista de los once prisioneros de conciencia pendientes de excarcelación, y que no estaba dispuesto a aceptar el destierro, el Dr. Oscar Elías Biscet, sin ningún tipo de explicaciones.

 

Para bien o para mal, la situación en el escenario cubano ya no es la misma que existía en febrero de este año. Por lo tanto, las conclusiones a las que se arribó en el diplo-desayuno analizado tienen que ser ajustadas a las nuevas condiciones, tanto por los diplomáticos como por los analistas serios, lo que no significa rechazarlas de inmediato o tener que modificarlas de todas maneras: simplemente, es necesario tomar en consideración las nuevas realidades.

 

Esa es la diferencia entre reproducir noticias y analizar información.

 

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