Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  El comercio con Cuba sigue trabado

   

Seis meses después del anuncio de Obama y Castro, la apertura es lenta

 

El País, Uruguay

 

Las compañías relacionadas con el turismo, incluidos hoteles y líneas de cruceros, ya tienen sus planes cubanos. Airbnb está ayudando a los viajeros a encontrar cuartos privados en Cuba, un creciente sector de cabañas allá. JetBlue vuela ahora a la isla. Y, por primera vez en muchísimo tiempo, los estadounidenses son libres de importar cantidades reducidas de mercancías de Cuba, hechas por emprendedores cubanos.

 

Sin embargo, con todo y el optimismo temprano, cada vez más, los negocios y defensores del compromiso, se están dando cuenta de que la normalización genuina es todavía más una aspiración que una realidad. Una miríada de leyes y normativas, la más importante, el embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba, siguen restringiendo el comercio entre ambos países.

 

Los complicados sistemas legales, fiscales y comerciales de Cuba están atorados en otra época y en una ideología totalmente diferente.

 

El gobierno estadounidense permite ahora que los bancos abran cuentas en Cuba, pero el gobierno cubano no ha detallado cómo. Se permiten las tarjetas de crédito estadounidenses, pero nadie las puede usar porque Cuba, hasta ahora, no las ha autorizado y debido a que abundan las preocupaciones por los riesgos. Al mismo tiempo, Cuba tiene prohibido utilizar dólares estadounidenses en transacciones internacionales, lo cual complica todo.

 

Netflix está disponible para todos y para nadie porque el acceso a internet en la isla es caro, lento y no lo hay en la mayoría de las casas. Las empresas estadounidenses ahora pueden enviar productos a negocios del sector privado -champú a salones de belleza o refrigeradores a restaurantes, por ejemplo-, pero Cuba todavía no permite que los reciban sus emprendedores.

 

Moderados

 

Se aprobó que los transbordadores naveguen de Estados Unidos a Cuba este año, pero ésta no ha otorgado el permiso. Y, de conformidad con las normativas de Estados Unidos, sus ciudadanos pueden aventurarse a ir para investigar oportunidades de inversión, pero todavía tienen prohibido abrir un Marriott, un CVS o cualquier otro negocio allá, aun en sociedad con el gobierno cubano, como lo han hecho algunas compañías de otros países.

 

Existe un enorme entusiasmo entre los cubanos en la isla, energizados por las posibilidades en Cuba. Sin embargo, muchos ahora están moderando el entusiasmo al reconocer que el proceso de normalización puede durar mucho tiempo.

 

"Mi nuevo título es el de gerente de expectativas", comentó Ariel Pereda, quien, con una exención congresal para algunos productos alimentarios y medicinales, ha exportado legalmente mercancías estadounidenses, como chocolates Hershey y papas fritas Pringles a Cuba. Asimismo, asesora a dirigentes empresariales sobre Cuba.

 

"Para que cualquier inversión real tenga rendimientos, para que eso pase, se tiene que levantar el embargo", señaló.

 

Reconstruir

 

Quitar el embargo requiere de un voto del Congreso estadounidense, lo cual es demasiado poco probable en este momento, dijeron analistas.

 

Hasta quienes han sido de línea dura desde hace mucho, como Carlos M. Gutierrez, un cubano-estadounidense que fue secretario de Comercio con el expresidente George W. Bush, dicen que existe un sentido de inevitabilidad en cuanto a reconstruir una relación con Cuba, un país a solo 149 kilómetros de Key West, en Florida.

 

Muchos dirigentes empresariales y partidarios del compromiso con Cuba se movilizan para que Obama haga más para flexibilizar más las regulaciones relativas a Cuba mediante su autoridad ejecutiva, algo que puede hacer a pesar del embargo. Con unas elecciones presidenciales en Estados Unidos, a menos de 17 meses de distancia, en las  que un republicano podría quedar en el cargo, alguien con puntos de vista muchísimo menos solidarios hacia Cuba, el tiempo sigue corriendo, y el eventual ganador podría anular todas las regulaciones de Obama con una firma.

 

Este mes, los republicanos en la Cámara de Representantes, junto con algunos demócratas, aprobaron dos medidas para dar marcha atrás a algunas de las nuevas normas aprobadas por Obama. Por una de ellas, se endurecerían las restricciones a Cuba, incluidos los vuelos y viajes por mar, un golpe para quienes presionan para que haya más cambios. Los proyectos de ley se anexaron a la legislación sobre asignaciones.

 

España ve oportunidad de invertir en sector turístico y construcción.

 

La Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides) anunció la apertura de una línea de financiación pública para proyectos de empresas españolas en Cuba de 40 millones de euros (US$ 45,4 millones) hasta 2017 y que podrá ser ampliada.

 

El secretario de Estado español de Comercio, Jaime García Legaz, dijo que con la nueva línea de financiación para pymes dirigida a Cuba, Cofides abre dos vías de préstamos no excluyentes, una para implantaciones productivas y comerciales en cualquier provincia de Cuba y otra para cubrir necesidades de circulante de proyectos en la zona especial de desarrollo de Mariel, próxima a La Habana, más abierta a la inversión extranjera.

 

El sector del turismo, la construcción y los servicios asociados al turismo serán las áreas más propensas a invertir en Cuba en el corto plazo, aseguró García-Legaz. Además, explicó que este proyecto surge en un contexto de cambio político en la isla fomentado por la vuelta de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. En este sentido, destacó la nueva ley cubana de inversión extranjera, aprobada recientemente y que "extiende a prácticamente todo el país algunos beneficios reservados a las inversiones extranjeras de la zona especial de desarrollo de Mariel".

 

La financiación pública de cada proyecto será de entre 75.000 euros y dos millones de euros para circulante en la zona especial de Mariel.

 

García-Legaz estará en La Habana, el 7 de julio, con una delegación de empresarios. EFE

 

LAS BARRERAS Y PRIMEROS PASOS

 

Hubo 17% de aumento en los viajes

 

Los viajes de los estadounidenses a Cuba aumentaron rápidamente en enero. Desde octubre hasta el mes pasado, las visitas se incrementaron en casi 17 por ciento respecto de un año antes, según datos de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Esa cifra no incluye a los miles más que evadieron las restricciones al ingresar vía un tercer país, como Canadá y México.

 

Otros tipos de intercambios también están en crecimiento. Se ha contratado a cubanos en la isla para que trabajen en empresas en Miami como programadores informáticos y traductores.

 

El trabajo se envía de regreso a Estados Unidos por internet o en memorias USB. Y delegaciones de políticos -incluido el gobernador Andrew M. Cuomo de Nueva York en abril- vuelan a Cuba con tanta frecuencia que ya no concita la atención. El mes pasado, Estados Unidos quitó a la isla de la lista de países que patrocinan al terrorismo, una medida que ayudará en forma significativa a Cuba a realizar más negocios.

 

"Lo que claramente ya no existe es el statu quo", dijo Joe García, un demócrata y exintegrante de la Cámara de Representantes por Miami que ha presionado para que haya mayor compromiso con Cuba. "Y el statu quo estaba dañando al pueblo cubano y a la política exterior estadounidense".

 

Sin embargo, varios empresarios de mucho empuje regresaron hace poco de La Habana y dijeron que el progreso se dará lentamente.

 

"Todavía estamos muy lejos", comentó Jorge M. Pérez, un multimillonario en bienes raíces de ascendencia cubana y fideicomisario del Museo Pérez de Arte en Miami, quien recientemente asistió a la Bienal de La Habana. "Todavía hay barreras en ambos países. Es probable que gente en el gobierno cubano tenga miedo de la posibilidad de un mercado abierto. Y hay personas en nuestro país que tienen un interés particular en que no haya ningún comercio entre los dos países".

 

Sería difícil hasta permitir que la aerolínea paraestatal, Cubana de Aviación, vuele a Estados Unidos como parte de un acuerdo recíproco. Casi seguro que los abogados se arremolinarían en torno al avión buscando reparación para los clientes a los que les expropiaron propiedades en la isla, dijeron analistas especializados en asuntos cubanos.