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ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

Debate sobre el socialismo de mercado

 

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Pro socialismo de mercado:

 

 

David Schweickart profesor de Filosofía de la Universidad Loyola, de Chicago y autor también de una tesis de Matemáticas; comienza por una paradoja: “en estos tiempos no está muy de moda defender el socialismo, sea el que sea” porque, ya está decidido, “el socialismo ha muerto”. Sin embargo “la economía más dinámica hoy en el mundo, que alcanza a 1.200 millones de personas, es un socialismo de mercado”

 

En este contexto quiere demostrar que:

 

“a) el socialismo de mercado, o al menos alguna de sus versiones, es un sistema económico viable, netamente superior al capitalismo, frente a las normas empleadas tanto por los socialistas como por los no socialistas, y

 

b) es la única forma de socialismo que resulta viable y deseable en el estado actual del desarrollo humano”.

 

Rechaza la identificación del mercado con el capitalismo como “un error pernicioso” compartido por los conservadores y por los opositores de izquierda al mercado. En cuanto a los primeros, se trata sólo de una táctica “hacer siempre la apología de las virtudes del mercado y de los vicios de la planificación centralizada” para evitar tener que defender “las otras dos instituciones que definen al capitalismo (...) el trabajo asalariado y la propiedad privada”. Dice que la posición de izquierda es simétrica porque “es igualmente fácil de atacar el mercado en abstracto que defenderlo puesto que el mercado tiene sus defectos y sus virtudes”.

 

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James Lawler, profesor de Filosofía de la Universidad de Buffalo (Nueva York), presidente de la Sociedad para el estudio de la Filosofía del Marxismo. El primer texto se titula “Socialismo y Mercado: una defensa” (pp. 7-22) y el segundo “Marx, socialista de mercado” (pp. 23-54).

 

Democracia económica cuya esencia es “la autogestión obrera y no la propiedad igualitaria de los medios de producción”. “En la Democracia económica no hay Bolsa porque no hay acciones. Los capitales fijos del país están concebidos como una propiedad colectiva pero controlados por la fuerza de trabajo que los emplea (...) Una empresa no es un bien que poseen sus trabajadores sino más bien una asociación gobernada por ellos”.

 

La segunda característica de este modelo es que la forma de financiación de la inversión no es el ahorro porque “cada empresa debe pagar un impuesto sobre los capitales”, “como un alquiler pagado a la sociedad para tener acceso a la propiedad colectiva de la sociedad”.

 

La tercera característica es la existencia de un mercado de bienes y servicios. Y se pregunta si realmente se trata de “socialismo”: “Es importante aquí invocar una distinción marxiana. No se debe confundir el socialismo con la forma más elevada del comunismo. El socialismo surge de las entrañas del capitalismo y está marcado por sus orígenes. No es una sociedad perfecta. Es un orden económico no capitalista que preserva lo mejor que el capitalismo ha conseguido, superando sus peores defectos.”

 

“Una economía moderna, compleja no puede ser conducida eficazmente a partir de un solo centro de mando. Esta fue la crítica económica clásica al sistema económico soviético” Al “socialismo de Estado” centralizado que caracterizó lo esencial de la historia soviética – si realmente se debe llamar a ello socialismo-, James Lawler opone “el socialismo de mercado descentralizado, ligado a instituciones democráticas pluralistas” de las que estima que “contrariamente a las interpretaciones más tradicionales, son el punto de vista más cercano al de Marx y Engels”.

 

la tesis de Lawler busca más la legitimación del marxismo que su justificación. Y se basa para ello esencialmente en un texto de Engels Principios del Comunismo que sirvió para la redacción del Manifiesto de 1848. En él se trataba todavía de la cuestión de “limitar la propiedad privada” y no de su abolición. Para Engels –escribe- “el Estado proletario desarrollará su propiedad en competición con las empresas capitalistas lo que implica que la propiedad socialista ha de ser más eficiente que la propiedad capitalista y ganar en la competencia en un mercado honestamente organizado (...) La revolución proletaria no suprime inmediatamente el mercado. El socialismo que engendra es un socialismo de mercado aunque sea socialismo de mercado estatal”· (...)

 

“El marxismo no es una forma de “socialismo nihilista”, escribe Lawler. En “el socialismo dialéctico” de Marx se ve a la nueva sociedad como emergiendo “en y a través de la antigua”. Lawler prevé una transición larga.

 

 

Contra el socialismo de mercado

 

 

Hillel Ticktin, autor de una tesis presentada en la Universidad de Moscú, investigador de estudios rusos y de Europa del Este, presidente del Centro para el estudio de la teoría y de los movimientos sociales, en Glasgow.

 

No tiene nada que ver con el socialismo: El socialismo de mercado “aparece al principio con otro nombre, como la forma de periodo de transición entre el capitalismo y el socialismo en los años veinte, apoyado por Bujarin y Stalin. Fue formulado con más rigor en los años treinta y adoptado después, en la posguerra, por los socialdemócratas y por los estalinistas al final del estalinismo.

 

El fracaso del estalinismo y de la socialdemocracia podría ser considerado como una clara señal del fracaso de la teoría del socialismo de mercado. No obstante, la aparente victoria del capitalismo ha llevado a muchos viejos marxistas a adoptar el mercado como una característica inevitable de toda economía. Expone que el socialismo de mercado es una imposibilidad práctica, indeseable, que no tiene nada que ver con el socialismo”.

 

Después da su definición marxista del mercado como “esfera de acción de la ley del valor”, enuncia su definición del socialismo: “para un marxista antiestalinista, el socialismo se define por el grado de planificación de una sociedad.

 

Aquí “planificar” se entiende como una regulación consciente de la sociedad por los mismos productores asociados. Para un marxista, el socialismo implica la abolición de la venta de la fuerza de trabajo, los trabajadores controlarán a la vez la economía y las empresas (...) El valor y la moneda desaparecen. En resumen, para un marxista definir un socialismo de mercado es un sin sentido (...) El socialismo debe ser una economía dirigida sobre la base de los principios de satisfacción directa de las necesidades del hombre”

 

“Para un marxista, en las condiciones modernas el mercado no puede existir sin el capitalismo. El mercado no es una técnica o un mecanismo sino una relación social específica capital/trabajo [7] . En consecuencia, la solución del mercado socialista ni siquiera es un programa. Sólo hay dos sistemas viables, el socialismo y el capitalismo. Puede haber muchos sistemas no viables durante el periodo de transición del capitalismo al socialismo”.

 

Según Ticktin “el mercado es decadente, corruptor y sin futuro. El socialismo no se puede combinar con una forma moribunda, además el mercado conduce a la burocracia (...) el sector dirigente de funcionarios es sólo otra forma de clase dominante que goza de cierta independencia de los gobiernos elegidos. (...) Durante el periodo de transición al socialismo son inevitables los aspectos burocráticos”. La solución: “ un régimen de transición puede salir adelante a condición de ser igualitario porque contará con el apoyo de toda la población”

 

 

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Bertell Ollman, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Nueva York, creador del juego “Lucha de clases”. El primer texto se titula “El problema es el socialismo de mercado” (pp. 55-80), y el segundo, “La mitificación del mercado en la sociedad capitalista y socialista de mercado” (pp.81-124).

 

10 puntos contra el socialismo de mercado:

 

 

1) Separación injustificada y perniciosa entre el mercado y el resto de la sociedad, particularmente la producción y entre el socialismo y los periodos que le han precedido y seguido inmediatamente;

 

2) la falta de transparencia tan característica de las condiciones capitalistas es trasladada al socialismo;

 

3) al conservar el mercado, se prolonga la principal contradicción del capitalismo entre producción social y apropiación privada;

 

4) incluso si pudiera funcionar el socialismo de mercado, no representaría un progreso con respecto a la situación anterior porque continuaría existiendo la alienación de los trabajadores, copropietarios de sus empresas, que adquirirían algunas formas capitalistas de alienación;

 

5) siguiendo con la práctica de utilización de la moneda para racionar los bienes se conservarían muchas de las desigualdades del actual sistema;

 

6) feliz o infelizmente es imposible el socialismo de mercado como compromiso con el capitalismo porque los capitalistas, perdedores en tal reforma, lo combatirían con la misma tenacidad que si se tratara de verdadero socialismo;

 

7) si el socialismo de mercado es imposible en las condiciones existentes, será igualmente innecesario después de la revolución socialista;

 

 8) la critica que hace el socialismo de mercado de la planificación centralizada se basa casi exclusivamente en la experiencia, muy poco significativa, de la Unión Soviética;

 

9) el socialismo de mercado zapa la crítica radical del capitalismo, requisito necesario para una lucha de clases eficaz, y siembra confusión en el pueblo sobre el nefasto papel del mercado;

 

10) está claro que Marx estaba inalterablemente opuesto al socialismo de mercado”.