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Cuba y el cuarto éxodo

 

Durante 2015 se produjo el éxodo masivo más grande desde la isla en décadas. La política migratoria ha estado bajo cuestionamiento al calor del acercamiento EEUU-Cuba.

 

Armando de Armas, Martinoticias.com

 

Más de 43.000 cubanos llegaron a Estados Unidos en el último año fiscal, que terminó el 30 de septiembre. Ello supone un aumento de más del 78% con respecto al periodo anterior, de acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).

 

Se trata de una cantidad superior a los 32.362 balseros que en el verano de 1994 escaparon espectacularmente de Cuba.

 

El informe más reciente de la CBP detalla:

 

§         del 1 de octubre de 2014 al 30 de septiembre de 2015 llegaron 43.159 cubanos a Estados Unidos; mientras que durante todo el pasado año fiscal (de octubre de 2013 a septiembre de 2014) fueron 24.278.

§         la cifra de cubanos que llegaron en el año fiscal 2015 supera al total de entradas registradas para el conjunto del año 2013, 2012 y 2011.

§         en 2011 entraron a territorio estadounidense un total de 7.759 cubanos, sólo la cuarta parte de los registrados durante nueve meses de 2015.

 

Otro informe publicado por el Centro Pew en octubre documentaba que durante los nueve primeros meses del año fiscal 2015 –de octubre de 2014 a junio de 2015– habían entrado a Estados Unidos 27.296 cubanos.

 

Más migrantes cubanos tras el anuncio del 17D

 

El aumento en el número de migrantes cubanos escapando de Cuba con el fin de arribar a Estados Unidos se da en el periodo inmediatamente posterior al anuncio del restablecimiento de relaciones EEUU-Cuba del 17 de diciembre de 2014.

 

Entre enero y marzo, llegaron 9.371 cubanos a Estados Unidos, lo cual es más del doble de los 4.296 que lo hicieron en los tres primeros meses de 2014.

 

El mayor incremento estuvo en Miami, donde la cifra de entradas superó los 2.992 de 2014 en los nueve primeros meses de 2015, al ascender a 9.999. Lo cual implica un incremento muy superior al 100%.

 

Rescates desde los Cruceros

  

El “éxodo silente” de cubanos no se detiene

 

Durante 2015, los cubanos no dejaron de abandonar la isla por la vía más tradicional de lanzarse al mar en precarias embarcaciones. Los medios de prensa documentaron desembarcos exitosos, rescates espectaculares (en ocasiones filmados por pasajeros de los cruceros) y numerosas repatriaciones (la Guardia Costera detuvo en lo que va de este año a unos 4.000).

 

Así, lo intentaron hasta los últimos días del año cuando decenas de balseros tocaron tierra en varios puntos de los Cayos de la Florida en la madrugada del 25 de diciembre, en medio de las festividades por la Navidad.

 

En un editorial donde se analizan los resultados del restablecimiento de relaciones entre Obama y Castro, tras un año del anuncio, el Washington Post estimó que nada menos que 70.000 cubanos emigraron a Estados Unidos desde la isla durante el año 2015, teniendo en cuenta aquellos 20.000 que han conseguido emigrar legalmente con visa.

 

Así, sólo en Costa Rica el 31 de diciembre aguardaban seguir camino a Estados Unidos más de 8.400 cubanos.

 

Características del cuarto éxodo

 

La gran mayoría de los más de 43.000 cubanos (que a fecha de hoy sigue aumentando), cerca de 31.000 (casi la misma cifra del famoso éxodo de 1994), entraron a través de la frontera sur con México, según las cifras de las oficinas de las autoridades fronterizas de El Paso y Laredo (Texas), Tucson (Arizona) y San Diego (California).

 

Este nuevo éxodo de cubanos en 2015, menos espectacular que el de 1994  pero mucho más numeroso e igual de dramático que el los balseros, se manifiesta al menos inicialmente como una suerte de silenciosa sangría que muchas veces no acapara los primeros planos de los noticieros y, por su modus operandi, tiene más que ver con las migraciones de indocumentados centroamericanos que con las de los tradicionales, y tristemente célebres migraciones cubanas de otros tiempos.

 

En una travesía que a veces incluye hasta ocho países, cientos de cubanos cruzan cada día el río Suchiate, que sirve de frontera entre Guatemala y México, y pasan luego el extenso territorio mexicano hasta llegar a la frontera entre México y Estados Unidos.

 

Medios locales y redes sociales han mostrado los graves riesgos para la vida, maltratos, abusos, sobornos y otras violaciones que enfrentan los cubanos, por parte de civiles y funcionarios por igual, durante su odisea de varias semanas a través de algunos de los rincones más peligrosos del mundo.

 

Los cubanos provienen de todas partes de la isla y su edad promedio oscila principalmente entre los 20 y los 40 años, y su marca distintiva es el desespero.

 

 

 

El drama de los médicos cubanos

 

A principios de septiembre llegaron a Miami los últimos médicos que estuvieron varados en Colombia durante meses, tras obtener un permiso de entrada al país dentro del programa Cuban Medical Professional Parole (CMPP, sigla en inglés), creado en 2006 durante el Gobierno del presidente George W. Bush.

 

La mayoría de los profesionales de la salud provenían de Venezuela, en donde integraban misiones organizadas por el régimen cubano. El caso del millar de cubanos, a la espera de la visa en Bogotá llamó la atención de numerosos medios de prensa y de la comunidad exiliada.

 

Los legisladores cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen, Mario Diaz-Balart y Carlos Curbelo intercedieron ante el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) para agilizar el trámite de refugio a los médicos.

 

Estalla la crisis migratoria

 

El drama en su desenvolvimiento deja de ser cada vez menos silencioso y estalla en crisis el 15 de noviembre cuando Nicaragua expulsó por la fuerza hacia Costa Rica a 1.917 migrantes cubanos que habían intentado cruzar la frontera.

 

Nicaragua acusó, entonces, a San José de haber facilitado de manera "irresponsable" el tránsito de los isleños por la frontera común para que continuaran su travesía hacia Estados Unidos.

 

Costa Rica criticó fuertemente el uso del Ejército nicaragüense para evitar que cruzaran la frontera, con gases lacrimógenos y disparos incluidos, donde varios cubanos resultaron lesionados, entre ellos una niña.

 

"Mandar el Ejército de un país y tirarlo encima de una población migrante, en la situación en la que se encuentran hombres, mujeres y niños. Esa es la manera en que ese país (Nicaragua) aborda este tema", deploró el Canciller tico.

 

Desde entonces, Costa Rica ha regularizado con visas de tránsito a 8.402 cubanos y ha ofrecido a albergue a más de 5.000.

 

En su mayoría llegaron a Ecuador vía aérea y luego pasaron irregularmente por mar y tierra a través de Colombia y Panamá hasta llegar a Costa Rica. Como consecuencia, Ecuador, que desde el 2008 sirvió a los cubanos para salir legalmente de la isla, impuso el 1 de diciembre el requisito de visas a los cubanos, lo que desató inusuales protestas en Cuba.

 

Víctimas de su propio Gobierno

 

La angustia y la incertidumbre son parte del drama que sufren los miles de migrantes cubanos a los que el Gobierno de Nicaragua impidió cruzar su frontera de camino a Estados Unidos. Pero esa es sólo una arista del enorme costo humano para niños, jóvenes, mujeres y hombres que han sido víctimas del tráfico humano mientras buscan una vida mejor, pero sobre todo víctimas del Gobierno de su propio país del cual no recibirán nunca nada.

 

Un Gobierno que sólo pide que se elimine la Ley de Ajuste, la política de "pies secos- pies mojados" y el programa especial de visas del Gobierno estadounidense para profesionales de la salud cubanos que otorga beneficios migratorios a los cubanos una vez que pisen territorio estadounidense.

 

Durante la crisis, La Habana ha reiterado que aquellos que salieron de Cuba legalmente pueden regresar a la isla si así lo desean.

 

Un fuerte editorial del diario La Nación criticó a Cuba: "Ni la embajada ni el consulado cubanos en Costa Rica han dado señales de vida, desconocen no solo obligaciones humanas, sino legales: el amparo que cualquier Estado debe brindar a sus ciudadanos, no importa dónde se encuentren. Para el régimen de Castro, no obstante, esas personas son, en esencia, enemigos que deben penalizarse".

 

El diario español El País, por su parte, asegura en editorial publicado el 30 de diciembre que al año de anunciarse la normalización, "el régimen de Raúl Castro apenas ha dado pasos que permitan atisbar una apertura. La situación de la oposición sigue siendo la misma, igual que la política de derechos humanos. Castro debe entender que no puede exigir a cambio de nada y que debe dar pasos concretos".

 

Mientras que los Gobiernos de la región piden beneficios similares a los de los cubanos para sus ciudadanos en Estados Unidos, el de La Habana pide que se les quite a sus ciudadanos aquellos que poseen desde 1966.

 

EEUU y Cuba discuten acuerdos migratorios

 

El 30 de noviembre delegaciones de Estados Unidos y Cuba discutieron en Washington la aplicación de acuerdos migratorios y medidas que prevén la segura, ordenada y legal migración de los cubanos.

 

Estados Unidos propuso, además, que ambos países podían "contribuir a que los contrabandistas no puedan tomar ventaja de los inmigrantes cubanos".

 

En referencia a la crisis en Centroamérica, Estados Unidos reconoció que los Gobiernos de la región tienen el derecho soberano de devolver a los cubanos a su país de origen, siempre que todas las acciones sean realizadas de forma segura y con dignidad.

 

Washington ha reiterado en numerosas ocasiones que no tiene la intención de hacer cambios en la política migratoria que se aplica a los ciudadanos cubanos, incluyendo la Ley de Ajuste y el programa que otorga visa a los médicos cubanos que huyen de sus misiones en el exterior.

 

Al día siguiente, en respuesta, el régimen militar de Cuba dio marcha atrás a la medida que permitió por breve tiempo a sus médicos viajar libremente al extranjero. La medida constituye la primera limitación impuesta a los viajes al extranjero desde que La Habana aprobó la nueva reforma migratoria en el 2013.

 

El Partido Comunista dijo que la salida de los médicos es motivo de "preocupación", admitiendo que tienen carencias en especialidades de la salud pero, obviamente, sin mencionar la exportación de médicos cubanos como mano de obra barata y agentes de influencia ideológica a países de la esfera de influencia del castrismo.

 

La Habana arremetió contra el Gobierno de Obama que, por demás, se ha mostrado amistoso como ninguno anterior, y lo acusó de impulsar una "política migratoria selectiva y politizada" hacia Cuba.

  

El éxodo como constante previsible

 

Algunos analistas, a raíz del anuncio del restablecimiento de relaciones EEUU-Cuba, pronosticaron que antes de Obama dejar la Casa Blanca, Castro provocaría una salida masiva de cubanos.

 

Los éxodos han ocurrido con una periodicidad promedio de 15 años: Camarioca en 1965, bajo la presidencia del demócrata Lyndon Johnson; Mariel en 1980, bajo la presidencia del demócrata  Jimmy Carter; y la Crisis de Balseros, 1994, un verdadero reto para la administración también demócrata de Bill Clinton.

 

Estos ciclos han sido una jugada política en complejas negociaciones con Estados Unidos y se dan a manera de válvula de escape en momentos en que la olla se pone a punto de estallar en la isla.

 

El abogado y experto en Inmigración Santiago Alpízar dijo a Martí Noticias que el éxodo es una "constante previsible", más proclive a suceder con administraciones demócratas, un fenómeno, a su juicio, dado por “la liberalidad o progresismo en materia de relaciones internacionales, impregnadas  de la doctrina del buen vecino y de una falta de injerencia "debida", cuando el Departamento de Estado prefiere seguir el postulado de no intervención, contención, y compromiso calibrado”.

 

Motivaciones de la masiva migración de cubanos

 

Según expertos en inmigración, esta crisis obedece al temor de los cubanos a perder los beneficios migratorios tras la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Pero más que todo, obedece a la  frustración por el convencimiento fidedignamente obtenido en el diario vivir de que los anunciados beneficios de la luna de miel entre ambos Gobiernos no se filtrarán a las filas de la enorme masa de los desposeídos en la isla. También el aumento de la represión en la isla no sólo contra los opositores sino contra la población que procura buscarse la vida en lo que puede y como puede están entre las motivaciones que mencionan los cubanos que han decidido huir de Cuba.

 

En suma, los éxodos masivos desde Cuba son la consecuencia de un sistema dictatorial e inoperante como es el socialismo.

 

"El origen de todo son las paupérrimas condiciones económicas, políticas y sociales existentes en Cuba. Sin futuro visible en la isla, sometidos a enormes controles internos, con familiares en el exterior dispuestos a sacrificarse económicamente para que mejoren sus condiciones de vida, y con una política receptiva hacia los cubanos de parte de Estados Unidos, la migración se convierte en una salida a la desesperación", aseguraba el periódico La Nación de Costa Rica el 18 de noviembre.

 

La ley de Ajuste Cubano cuestionada

 

Por décadas, los cubanos han recibido un trato excepcional que incluye el derecho a cupones de alimentos, seguro médico, seguro de discapacidad, el derecho a residencia y la ciudadanía en plazos relativamente breves con respecto al resto de los inmigrantes de otras nacionalidades que llegan a Estados Unidos.

 

El representante republicano Carlos Curbelo presentó el proyecto de Ley de Oportunidad de Trabajo para el Inmigrante Cubano del 2015. El proyecto de ley busca frenar lo que considera como abusivo uso de los beneficios que reciben cubanos que llegan a Estados Unidos y son acogidos como refugiados políticos, una medida que de ser aprobada los dejaría en igualdad de condiciones con el resto de los inmigrantes.

 

El 21 de diciembre, un editorial de The New York Times propone la abolición de las políticas migratorias de Estados Unidos que favorecen a los cubanos y alienta al Congreso y a la Casa Blanca a emprender pasos en ese sentido.

 

La migración y la Seguridad Nacional

 

The Wall Street Journal alertó de las relaciones y conspiraciones entre Irán, Cuba y Venezuela, para introducir terroristas islamistas en EEUU camuflados como migrantes dotándoles de documentación falsa.

 

En el artículo se afirma que Cuba ha proporcionado servicios de inteligencia a Venezuela y sus aliados regionales, principalmente Nicaragua, Bolivia y Ecuador lo mismo que tecnología de la información para pasaportes, lo que les ha permitido a estos países tramitar documentos a personas de Medio Oriente, otorgar documentos nuevos y mantener en secreto sus verdaderas identidades.

 

Cuba ha utilizado esta capacidad para intercambiar información con países afines, incluidos Rusia e Irán. Durante la segunda quincena de noviembre, las autoridades policiales de Honduras arrestaron a una mujer siria y dos ciudadanos paquistaníes que ingresaron al país de manera ilegal procedentes de Nicaragua y pretendían viajar a Estados Unidos, aparentemente camuflados en el tumulto de isleños a la desbandada. Los tres quedaron a las órdenes de las autoridades del Instituto Nacional de Migración.

 

Refiriéndose a la nueva estampida como la mayor ola de migrantes cubanos desde los años 1990, el importante diario estadounidense apunta que el mismo es impulsado por la desesperanza en el país comunista y porque, además, temen que los privilegios a los cubanos por parte de Washington podrían terminar, ahora que las relaciones diplomáticas se han restaurado.

 

Varias investigaciones del diario floridano Sun Sentinel documentan la explotación sistemática de los privilegios de inmigración de la Guerra Fría, otorgados sólo para los cubanos, que han perdurado durante más de 50 años.

 

A diferencia de los inmigrantes de otros países, los cubanos que llegan a Estados Unidos sin autorización pueden permanecer legalmente y son elegibles para los beneficios de bienestar que ahora cuestan a los contribuyentes más de $680 millones al año.

 

El Sun Sentinel también reveló con todo tipo de detalles y cifras los casos de delincuentes cubanos que se han valido de su ciudadanía estadounidense para estafar millones de dólares. En total serían $2.000 millones en los últimos 20 años.

 

Casi todos ellos realizan viajes regularmente a Cuba para lavar ese dinero, y algunos incluso mantienen lujosas viviendas en barrios exclusivos de La Habana. Periodistas de este medio de comunicación se desplazaron hasta la isla para entrevistar a algunos de estos estafadores, que no dudaron en hablar de sus delitos y la cantidad de dinero que sustrajeron en Estados Unidos.

 

Vislumbre de solución

 

Tras el fracaso en noviembre de una aparatosa reunión de cancilleres de Centroamérica, República Dominicana, México, Ecuador, Colombia y Cuba; de un viaje a la isla del presidente tico Luis Guillermo Solís, del que regresó con las manos vacías; de dos reuniones del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), que llevó a Costa Rica a salirse del organismo al considerarlo inoperante; y por último, de un pedido de generosidad del papa Francisco, finalmente vino un vislumbre de  solución a la crisis, en una tercera reunión de SICA cuando varios países de Centroamérica y México acordaron el 28 de diciembre un programa "piloto" para permitir desde enero el tránsito hacia Estados Unidos de los miles de cubanos.

 

El primer grupo de 250 cubanos saldrá el 7 u 8 de enero vía aérea de Costa Rica a El Salvador, donde abordarán autobuses que los llevarán hasta la frontera entre Guatemala y México, hasta llegar a su destino final: los Estados Unidos.

 

 

Así será el corredor humanitario para los cubanos en Costa Rica

 

Además de pagar el boleto aéreo los migrantes cubanos tendrán que asumir el costo vía terrestre que podría ser de unos $50 por persona o menos, dado que se les aplicaría un precio especial.

 

Martinoticias.com

 

El primer grupo de 250 cubanos que saldrá de Costa Rica la próxima semana, podría incluir a familias y a las personas con mayor tiempo de permanecer en ese país, informó un funcionario de la Cancillería, citado por el diario costarricense La República.net.

 

Un extenso reportaje publicado por ese diario, explica que los cubanos serán trasladados vía aérea al aeropuerto de San Salvador para luego dirigirse en buses hacia la frontera Las Chinamas con Guatemala, un viaje que tardaría alrededor de cuatro horas.

 

La ruta continuará por el territorio de Guatemala hasta Tapachula, frontera con México, en un recorrido de 12 horas aproximadamente también vía terrestre, y de ahí continuarían por el país azteca en un viaje de por lo menos 40 horas, sin tomar en cuenta los descansos, hasta alguno de los puntos fronterizos con Estados Unidos, dijo La República.

 

Además de pagar el boleto aéreo los migrantes cubanos tendrán que asumir el costo vía terrestre que podría ser de unos $50 por persona o menos, dado que se les aplicaría un precio especial.

 

El reportaje explica que a estos costos se le sumarían los $29 del impuesto de salida de Costa Rica, los $6 de paso por El Salvador, $3 de acceso a Guatemala y $25 de entrada a México; además de hospedaje y alimentación durante toda la jornada.

 

Carlos Alvarado, presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social, dijo que desde el 14 de noviembre hasta el 19 de diciembre, Costa Rica otorgó un total de 7,802 visas especiales de tránsito a los cubanos; sin embargo, solo unas 4,886 personas permanecen en los 37 albergues instalados por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

 

“Suponemos que algunos estarán con familias que los acogen o pagando su propia estadía en hoteles, otros abandonaron el país de forma irregular”, señaló Alvarado.