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ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 Cuba entra a fase previa a la salida de Raúl Castro

 

Los comicios parlamentarios del domingo son el eslabón previo a la selección de un nuevo presidente el 19 de abril

 

Benjamín Morales Meléndez / Especial ELNUEVODIA.COM, Puerto Rico

 

La Habana, Cuba - Los cubanos acudirían el domingo a otro paso de su particular proceso eleccionario, el cual constituye la parada previa a la selección de un nuevo presidente del país, transición que ocurrirá cuando se constituya -el próximo 19 de abril- la nueva Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que regirá en Cuba por los próximos cinco años.

 

Las elecciones parlamentarias del domingo buscarán refrendar 605 espacios a la ANPP y 1,265 delegados a las asambleas provinciales del país.

 

El resultado más importante de esta jornada, sin embargo, se dará poco más de un mes después, cuando los diputados seleccionados tendrán que escoger el nuevo presidente de Cuba, pues Raúl Castro Ruz anunció que dejará la silla presidencial y que el próximo 19 de abril habrá otro mandatario.

 

Sobre ocho millones de cubanos han sido convocados a las urnas, en un complejo proceso de votación que inició en noviembre pasado con la selección de los integrantes a las asambleas municipales, algo así como las alcaldías en el sistema puertorriqueño.

 

Esos delegados escogen los presidentes municipales -una forma de alcaldes-, de entre quienes sale la mayoría de los aspirantes a la ANPP y a los organismos provinciales.

 

Para llegar a estar en la papeleta de la ANPP, hay que pasar un proceso muy diferente a lo que ocurre con el sistema de multipartidos que reina en la mayor parte del mundo.

 

Una comisión especial se encarga del proceso de selección de quienes acabarán en las papeletas de votación que se repartirán en los 24,470 colegios electorales.

 

Esa comisión debe escoger el 50 por ciento de los candidatos de los delegados de base que fueron seleccionados en la fase de elecciones municipales de noviembre, mientras que el restante 50 por ciento se determina por criterios de preparación, experiencia, compromiso político y otra serie de requisitos.

 

La cifra de 605 diputados a la ANPP surge de una fórmula que establece que habrá un diputado por cada 20,000 habitantes en cada uno de los 168 municipios del país. Un municipio con 50,000 habitantes tendría tres diputados, uno con menos de 20,000 tendría uno.

 

El domingo aparecerán en la papeleta los candidatos a diputados por un municipio en específico. Por ejemplo, donde hay un sólo aspirante porque la población no excede los 20,000 habitantes, se votará sólo por ese, y donde haya más de uno se podrá votar por uno o todos los candidatos en la boleta que representen ese municipio en cuestión. No hay una elección de candidatos a nivel nacional.

 

¿Complicado? Sí, porque más que una selección se trata de una refrendación, lo que implica que no se escoge entre uno u otro candidato, porque no es una competencia, más bien se vota para validar la propuesta de la comisión seleccionadora.

 

Como votante, el ciudadano tiene cuatro formas de interactuar con la papeleta: haciendo una marca en un círculo que le permite votar por todos los nominados (la práctica más común en el país), escogiendo sólo uno o varios de los candidatos, no a todos; dejando la papeleta en blanco o invalidándola con una marca o comentario.

 

La norma es que los votantes marcan el encasillado que permite votar por todos los nominados, de modo que la totalidad de ellos pasan a representar a ese municipio en la ANPP.

 

El presidente Raúl Castro Ruz, por ejemplo, deberá estar en la boleta del municipio Segundo Frente, en la provincia de Santiago de Cuba.

 

Hay ciudadanos que optan por votar por sólo uno o algunos de los candidatos propuestos, en ese caso quienes no sean respaldados en todas las papeletas deberán acumular 50+1 de los votos para poder integrar la ANPP.

 

Mientras, no son pocos los que deciden anular o dejar las papeletas en blanco. En el proceso de noviembre, por ejemplo, estaban habilitados para votar 8,548,608 habitantes. Al final fueron a las urnas 7,610,183 votantes (89.02 por ciento), de ellos, 313,958 (4.12 por ciento) dejaron las papeletas en blanco y 310,348 (4.07 por ciento) las anularon.

 

Se da por sentado que la totalidad de los 605 nominados por la comisión de candidaturas serán refrendados por la población, entre ellos dos importantes figuras y actores de lo que pasará el 19 de abril: Raúl Castro Ruz y su potencial sustituto, el primer vicepresidente Miguel Díaz Canel, quien debe revalidar por la ciudad de Santa Clara, capital de la central provincia de Villa Clara.

 

Ambos deben ser miembros de la ANPP para poder consolidarse la transición de poder que dejará a Cuba sin la presencia de un Castro Ruz en la presidencia desde el triunfo de la Revolución en 1959.

 

¿Y por qué deben ser diputados?

 

La ANPP es el ente definido por la Constitución del país como el “órgano supremo del poder del Estado y el único órgano con potestad constituyente y legislativa en Cuba”.

 

Los diputados de la ANPP eligen de entre sus miembros al presidente del Consejo de Estado, quien, a su vez, se convierte en cabeza del Consejo de Ministros, por lo que es la figura de mayor poder en la isla, lo que equivale a la presidencia o al primer ministro.

 

Para dejar el poder, por lo tanto, Castro Ruz debe seguir como diputado y entregar su mandato en abril a su sustituto, quien tiene que salir electo a la ANPP para poder aspirar al puesto.

 

Todo señala a Díaz Canel como sustituto lógico, pues así se ha ido proyectando en la prensa nacional cubana y en los eventos internacionales a los cuales ha sido enviado como representante de Cuba.

 

En el marco del proceso electoral de noviembre, Díaz Canel tuvo un inusual contacto con la prensa extranjera y, cuando se le preguntó si se convertiría en el próximo presidente de Cuba, su respuesta abogó por el colectivo, pero sin descartar explícitamente esa posibilidad.

 

“Hoy no un es día para hablar de eso (del relevo en la presidencia). Hoy es un día muy sublime el que estamos sintiendo. Habrá presidentes en Cuba siempre defendiendo la Revolución y serán compañeros que saldrán del pueblo, los elegirá el pueblo y pasarán por estos procesos. Son personas que tendrán que ser elegidos como diputados por la zona que representan y que después la propia Asamblea Nacional los tendrá que elegir”, indicó Díaz Canel en ese entonces.

 

Díaz Canel, de 56 años, es considerado el sustituto lógico de Castro Ruz porque tiene a su favor la edad y el conocimiento del complejo aparato de gobierno del país.

 

No tiene, sin embargo, arraigo en la cúpula militar que ha dirigido la isla desde el triunfo de la Revolución, por lo que podría recibir una protección especial de parte de Castro Ruz, si es que el actual presidente mantiene su control sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior y el Partido Comunista de Cuba (PCC), del cual es su secretario general.

 

Otras figuras que podrían relevar a Castro Ruz en la dirigencia ejecutiva serían el segundo vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, así como segundo secretario general del PCC, José Ramón Machado Ventura; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Estaban Lazo Hernández; o el vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, así como comandante guerrillero, Ramiro Valdés Menéndez. Todos, sin embargo, quedarían descartados por motivos de edad, pues superan los 70 años y el PCC aprobó una directriz que les impediría acceder a esos altos puestos en esta etapa de sus vidas.

 

Quedan entonces tras los pasos de Díaz Canel figuras como el actual ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, o el vicepresidente del Consejo de Estado, Salvador Valdés Mesa. Ninguno de los dos ha sido proyectado con tanto destaque como Díaz Canel, a quien los medios nacionales dan cobertura de alto nivel.

 

Las especulaciones, claro está, sobran, sobre todo cuando se habla de los hijos de Castro Ruz, pues está presente Mariela Castro Espín, de 55 años, la fogosa diputada a la ANPP que se ha caracterizado por su lucha a favor de los derechos de las minorías en el país.

 

El proceso electoral lo dirige la Comisión Electoral Nacional (CEN), que es encabezada por Alina Balseiro Gutiérrez.

 

El organismo sostiene que sobre ocho millones de personas están habilitadas para votar, pues cumplen con los requisitos de tener más de 16 años, estar mentalmente capacitados y no estar cumpliendo alguna condena penal o castigo de orden civil o política. La votación transcurrirá entre las 7:00 a.m. y las 6:00 p.m.

 

Si bien el proceso es voluntario, lo cierto es que los Consejos de Defensa de la Revolución, una organización de corte cívico-político repartida en los barrios cubanos, se encarga de la movilización de la población, un trabajo que en el sistema multipartidista es realizado por los dirigentes de base de los partidos.

 

Dado que en Cuba hay régimen de partido único, no hay campañas políticas, por lo que el proceso electoral tiene un enfoque cívico muy diferente al que se desarrolla en países multipartidistas.

 

Grupos calificados como contrarrevolucionarios en Cuba ha intentado penetrar sin éxito el sistema electoral, mediante la estrategia de colocar candidatos en la fase municipal, lo cual no han conseguido. Gobiernos occidentales no reconocen el proceso y lo califican de “antidemocrático”, aunque esta vez tienen buenas razones para seguirlo de cerca.

 

El domingo 11 de marzo, por lo tanto, no es un día más, es la jornada que enfila los cañones hacia el 19 de abril, cuando un nuevo presidente será escogido en Cuba. En esa fecha se conmemora la fallida invasión militar por Bahía de Cochinos de un grupo de exiliados patrocinados por Estados Unidos, también es el día antes del cumpleaños 57 de Miguel Díaz Canel, quien podría recibir el mejor regalo de su vida si es elegido, como se espera, por el pleno de la nueva ANPP.