Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

Cuba en la Economía Social de Mercado - Los grandes retos y prioridades

 

Mijail Bonito Lovio

Trabajo presentado en el curso de Diplomado

 de la Fundación Konrad Adenauer, en Santiago de Chile

 

RESUMEN

 

No es tarea fácil, debiendo elaborar el ensayo sobre el país de origen, tomar a Cuba como objeto de estudio, toda vez que siendo el único país no democrático de nuestro hemisferio, presenta una evidente exclusividad en cuanto a la implementación de la Economía Social de Mercado (ESM) en su territorio. Este ensayo trata de señalar, por tanto, en el escenario hipotético, de una transición democrática en Cuba, las principales acciones jurídicas, económicas y políticas para la implementación de un modelo de Economía Social de Mercado en el país con especial enfoque en las prioridades a las que debería enfocarse en primer término la implementación de la ESM en la Isla.

 

Para este ensayo se tomará como referencia principal la única transformación que se ha visto en los últimos tiempos en Cuba: Transformaciones de índole económica como la apertura del cuentapropismo y del régimen de propiedad y los incipientes sistemas de relaciones sociales que bien podrían ser el germen de una Sociedad Civil que fue arrasada por el gobierno.

 

Los principales focos donde la Sociedad Civil aflora en Cuba y los problemas que un sistema democrático cubano con basamento en la ESM debería priorizar:

 

  • Régimen de Propiedad como principal forma de creación de riqueza y mercados y el crecimiento económico.

 

  • La Auto responsabilidad

 

  • La Sociedad Civil y su papel

 

  • Las Relaciones Laborales y los Sindicatos

 

  • La Emigración

 

Estos temas en la actualidad son tratados de forma desastrosa en Cuba y son los llamados a continuar olvidados, salvo la Propiedad, en caso de una transición democrática. Se entiende también que los Derechos Fundamentales, la libertad individual y la independencia de los poderes estarían garantizadas.

 

Ex profeso se deja sin nombrar como prioridad y problema principalísimo la Seguridad Social, pues su estudio supera con creces la extensión de este ensayo y al momento se están produciendo algunos cambios en la misma.

 

Cuba en la Economía Social de Mercado

 

“No hay ningún viento favorable para quien no sabe a donde va”

Séneca (4 a. c. – 65 d. c.)

 

1. INTRODUCCIÓN

 

“Socialismo sin subsidios y capitalismo sin libertad”

 

La enfermedad de Fidel Castro y la entrada a la presidencia de su hermano, tan solo cinco años menor, han instalado la percepción, tanto en la comunidad internacional como en gran parte del pueblo cubano, de que la transición a la democracia es un hecho que ocurrirá en algún punto cercano en el tiempo.

 

Dicha percepción se vio reforzada cuando a fines del año 2010 el gobernante Raúl Castro, luego de una serie de análisis económicos y políticos coronó con la frase: “O rectificamos o ya se acaba el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos, y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras”.[1] La Asamblea Nacional ante la que hablaba había dedicado casi todo su tiempo de reunión a analizar la situación económica del país y las “reformas para actualizar” el modelo socialista cubano.

 

La inviabilidad del modelo ya había sido anunciada por Fidel Castro en una sorprendente entrevista donde afirmó que “el sistema ya no era viable ni siquiera para Cuba”. Un par de días después documentos oficiales desmintieron estas declaraciones, pero su impacto ya había recorrido el mundo.

 

“Lineamientos de la Política Económica y Social” es el nombre del documento doctrinario que sienta las bases para el reforzamiento y actualización del sistema socialista. En los lineamientos se regula la autorización de 178 oficios. En el total planificado se anuncia el despido de un millón trescientos mil trabajadores del sector estatal que deben pasar a laborar al sector privado más la desaparición de los subsidios alimentarios a la población.

 

Los despidos masivos se están llevando a cabo hace más de un año. De las nuevas licencias de cuentapropistas que ascienden a alrededor de 325,000, solamente el 30% corresponde a empleados estatales despedidos y/o jubilados. El resto se trata de personas que no estaban vinculadas al mercado del trabajo.

 

Los cambios se realizan no con el ánimo de solucionar problemas sociales ni de contribuir al bienestar económico de la población sino para aliviar al Estado de la carga que representaban los subsidios y los sueldos de un millón de empleados ineficientes.

 

Los más perjudicados por los despidos y la desaparición de los subsidios son los más pobres, sobre todo en los sectores rurales, que sumarán estos cambios a su desvalidez perenne.

 

En consecuencia, Cuba se convierte día a día en un país que, al decir de Carlos Alberto Montaner, combina “un socialismo sin subsidios y un capitalismo sin libertad”.

 

1.1  ¿Un nuevo sistema económico para Cuba?

 

En Cuba no hay una apertura a la oportunidad o la iniciativa privada, sino la conversión del ciudadano de empleado gubernamental asalariado a contribuyente particular, lo que genera riqueza para el Estado y no para la ciudadanía, pues el Estado no ha renunciado a la pérdida del poder y consolida un sistema económico en torno a la empresa estatal, dominada por la cúpula del poder, asignando a las cooperativas controladas por el partido único un papel de correa de transmisión. En ese escenario, los nuevos cuentapropistas se convertirán en agentes al servicio de la planificación de la economía, cuya base seguirá siendo totalitaria y enemiga del pluralismo político.[2]

 

Se hace evidente que el actual Ordenamiento Político existente en Cuba está en una fase sino terminal, muy cercana a serlo. Las medidas de reajuste económico situadas en los Lineamientos no son capaces de generar crecimiento y muchos menos de garantizar o siquiera intentar la búsqueda del bienestar de la ciudadanía. Simplemente no es su afán.

 

Eso exige pensar en un sistema que permita a los cubanos crecer con una economía firme y sana, con bienestar económico y justicia social.

 

Es tal la ruina en que está sumida la población y tan inmensa la brecha entre “los nuevos ricos”, (clases empresariales compuestas por las castas político administrativas del gobierno y el Partido Comunista) y el resto de la población, que un cambio sin tener en cuenta estas abismales diferencias podría traer como consecuencia un pacto social efímero o, en su defecto, la aparición de irreconciliables diferencias que darían al traste con la construcción de un país donde impere la justicia social.

 

La primera pregunta frente a un eventual cambio sistémico en Cuba debe abordar la libertad como principio fundamental y valorar la prioridad de la persona humana por encima de toda institución, sea del mercado o estatal. Un sistema que balancea efectivamente la libertad y emprendimiento individuales manteniendo y priorizando la importancia de la persona es la Economía Social de Mercado. Al decir de Müller-Armack “En base a una economía de competencia, vincular la libre iniciativa con un progreso social garantizado por los rendimientos de la economía de mercado".

 

“La Economía Social de Mercado es una tendencia”, no un quiebre frontal con el régimen establecido. Su flexibilidad permite que cada agente pueda adaptarse a las condiciones y oportunidades que se crean.

 

Sólo algunas medidas deben ser tomadas de una sola vez, sin vacilaciones y temores, pero aun esas medidas no producen sino efectos paulatinos e individualmente controlados. En esta noción de tendencia y no de sujeción a un modelo rígido, reside una de las claves fundamentales de la acción política relacionada con el orden económico-social y la Economía Social de Mercado.[3]

 

Un nuevo sistema político para Cuba deberá, necesariamente, incluir la participación directa de las masas en la toma de decisiones reales, tanto como sea posible, con la mirada puesta en la búsqueda del bienestar y la justicia social, dentro de un marco de desarrollo sustentable con políticas de protección medioambientales.

 

En los próximos puntos se abordará la organización social que podría derivarse de la actualidad cubana actual y los incipientes cambios que a hoy día se han llevado a cabo y algunas propuestas generales de regulación normativa y organización que deberán ser implementadas en una Cuba democrática para el éxito de la ESM. Por supuesto atendiendo a la imposibilidad de la aplicación del modelo en la sociedad actual, ya que la ESM solo puede llevarse a la práctica en un país democrático.

 

2. LA PROPIEDAD

 

Después de más de cinco décadas de paternalismo obligatorio estatal y de imposibilidad de desarrollo de la iniciativa individual, un Estado democrático debe trabajar para garantizar la libertad y el emprendimiento, incentivando el espíritu de logro individual y la propiedad privada como baluartes.

 

Un efectivo régimen de protección de la propiedad privada es un elemento básico para el desarrollo de la economía de mercado. Los propietarios, cuando están seguros de serlo, tienen una base que les permite establecer relaciones económicas. Un propietario puede “prestar y tomar prestado” y convertirse en un agente económico dinámico, aportando al desarrollo social.

 

La propiedad privada es fundamental para el crecimiento económico, el bienestar y el desarrollo de los países. Considerando condiciones de igualdad, en base a una relación efectiva entre la seguridad jurídica y la inversión de los particulares se determina un mercado competitivo y exitoso, sin olvidar mecanismos de regulación tanto legales como ejecutivos de corte autónomo, para velar por el mantenimiento de la libre competencia y evitar las operaciones desde posiciones abusivas y control de los mercados.

 

La propiedad privada se define como “el derecho de disposición de los agentes económicos privados sobre los bienes y servicios”,[4] pero no es solo la disposición su única característica. La propiedad en un concepto más abarcador, es el derecho que tiene una persona (natural o jurídica) para usar, disfrutar y disponer de un bien, actuando bajo el respeto a las leyes y el derecho ajeno. El disfrute de un bien, considerado como una cosa susceptible de ser apropiada por el hombre y en condiciones de prestarle alguna utilidad, pasa por beneficiarse de los productos y sus frutos, lo que también opera en términos económicos para relaciones que no incluyan la enajenación de los bienes entre las personas. Sin propiedad privada las personas no buscan esforzarse en la creación de riqueza. Evidentemente la actividad económica decae y el desarrollo y el crecimiento se alejan.

 

El autor Marcelo F. Resico señala tres funciones de la propiedad: la función de descentralización, la función de promoción de la libertad y la función de incentivo.[5]

 

En Cuba, país en que la propiedad privada comienza incipientemente, podemos señalar que la función de promoción de la libertad podría convertirse en una de las claves para alcanzar un sistema democrático, pues los particulares difundirán un mensaje de mayor libertad y menor dependencia del Estado y las autoridades políticas a partir de sus propias experiencias.

 

3. AUTO RESPONSABILIDAD

 

En la ESM la propiedad tiene además un concepto dual enmarcado dentro de la función de incentivo. Funciona, según Resico, como un elemento motivador de la toma de buenas decisiones económicas. Las decisiones económicas acertadas harán que el propietario consolide su propiedad y la haga crecer, en su defecto una mala decisión económica disminuirá el patrimonio.

 

También debe señalarse la responsabilidad que tienen los ciudadanos por el hecho de vivir en sociedad. Si el hombre es autónomo en la toma de decisiones, alejado su actuar de la esfera estatal y es libre para contratar y regular el contenido de sus actos, lo es también para asumir las consecuencias de los mismos. La libertad para emprender, innovar y buscar el desarrollo requiere la menor intervención posible del Estado en el actuar individual, por lo que el individuo debe auto responsabilizarse con su proceder, comprendiendo su responsabilidad en términos de que podrá ser exigida por el mismo Estado o terceros con respecto a las consecuencias de sus actuaciones.

 

Un paso primordial para el desarrollo político democrático en Cuba debe ser asumir la Propiedad como un derecho o garantía de jerarquía constitucional garantizada con recursos judiciales ante la actuación del Estado frente al propietario. La seguridad jurídica (reglas claras y que se cumplan a cabalidad) es un incentivo primordial para fomentar el emprendimiento. Con todo, también debe considerarse a la propiedad como “una función social que implica obligaciones.” Si bien el Estado debe proteger la propiedad como garantía fundamental, ésta debe también ser limitada en aras de la utilidad pública o el interés social, siempre que sean definidos por el legislador y se ajuste a las indemnizaciones debidas. Debiendo tomarse en cuenta también otro tipo de derechos de la misma jerarquía como son el derecho a vivir en un medio ambiente no contaminado y los derechos que asisten al resto. Entendiendo que el derecho del hombre y su protección llega hasta encontrarse con el derecho similar de un semejante.

 

También deberá liberarse el ejercicio del comercio exterior que hoy está, en su totalidad, en manos de empresas estatales. Aún en las formas mixtas o de inversión extranjera en Cuba las importaciones deben hacerse a través de empresas cubanas que son las exclusivas operadoras de comercio exterior y que hoy comercian exclusivamente con empresas extranjeras radicadas en la Isla o no con otras empresas estatales. El Estado dirige y controla el comercio exterior, controlando la creación de empresas de comercio exterior, controlando y regulando las operaciones de exportación e importación y determinando las personas naturales o jurídicas con capacidad legal para realizar dichas operaciones de exportación e importación y concertar convenios comerciales.

 

El Estado deberá regular y promover las diferentes formas asociativas de propiedad. La mejor forma de regular sería reconociendo constitucionalmente nuevas formas de propiedad, donde los ciudadanos puedan asociarse libremente y generar riqueza. Debe en primer lugar generar hacia sus individuos el respeto a lo que en los Acuerdos de Protección y Promoción de Inversiones se ha dado en llamar Trato igualitario, que es el trato equitativo que debe prestarse a un inversionista extranjero como si fuera un nacional. En Cuba, contrario a los demás países el trato igualitario deberá reflejarse hacia adentro. Deben equipararse los derechos del inversionista o empresario cubano frente a los empresarios extranjeros que hoy gozan de un nivel de protección superior al del nacional.

 

Nada de esto tendría sentido con los tribunales actuales que adolecen de falta de independencia y aplican la incipiente legislación civil y comercial según las instrucciones del ejecutivo. La independencia de los poderes es un principio básico de la democracia y la afirmación anterior refuerza el concepto de la democracia como existencia previa e indispensable para la aplicación de la Economía Social de Mercado.

 

4. LA INCIPIENTE SOCIEDAD CIVIL CUBANA Y LOS PRINCIPIOS DE LA ESM

 

La Sociedad Civil es entendida como grupo o grupos de individuos actuando de manera colectiva y cuyo objetivo es influir en la toma de decisiones públicas sin participar de la estructura gubernamental. La Sociedad Civil tiene para la democracia el nivel de principio elemental. Una Sociedad Civil sana y participativa que se involucre y logre influir en la toma de decisiones políticas es un signo de madurez democrática de un Estado, pues refuerza el consenso sobre el que se verifica el pacto social.

 

Si para elaborar políticas de desarrollo económico, la participación de la Sociedad Civil, puede demorar la toma de decisiones y la rectificación de medidas erradas que se hubieran tomado, debemos contraponerlo al totalitarismo impuesto hasta hoy, pues las relaciones sociales en la ESM deben generarse en el consenso y en la participación, lo que eleva los niveles de libertad y dignidad de los ciudadanos.

 

La inexistencia de sociedad civil en Cuba, haría imposible la práctica de la subsidiariedad como principio de la Economía Social de Mercado pues el Estado, al haber absorbido cualquier independencia organizacional de la sociedad civil ejerce la función supletoria de manera permanente, no existiendo posibilidad alguna de realización de este principio, pues no existen elementos intermedios y la subsidiariedad solo debe operar cuando el ente inferior no puede arreglarse con sus propios recursos y se demanda la participación del ente superior.

 

La sui generis realidad cubana ha dado, en muy poco tiempo, muestras de grupos que comienzan a organizarse en base a intereses comunes y oponen los mismos a la actuación del Estado o la suplen.

 

A muy baja escala los microempresarios han comenzado a unirse en gremios no oficiales, de forma fáctica, no jurídica. La unión casi natural de trabajadores cuentapropistas con los mismos intereses se expresó en un paro de cocheros en la oriental Ciudad de Bayamo. Los cocheros en esa ciudad representan más del setenta por ciento de la oferta de transporte público. Dicho paro obligó a las autoridades a reevaluar los impuestos señalados para las licencias de operación de estos microempresarios transportistas.

 

Sorprendentemente, algunos locales de comida con cierto éxito en zonas populares han asumido ciertas tareas de apoyo a la comunidad, como muestras de arte gratuita, presentaciones teatrales, obras menores de beneficio a miembros de la comunidad, e incluso reparaciones de áreas sociales y públicas comunes sin involucrar al Estado.

 

Ante la falta de apoyo estatal, por la incapacidad económica y el poco interés gubernamental en obras de bienestar social, la génesis de grupos sociales, que aún no son Sociedad Civil propiamente tal, han asumido el papel solidario que señala la ESM y ante la inexistencia o incapacidad del ente superior toman la solución de los problemas con sus propios medios, mezclándose activamente con los principios solidario y subsidiario.

 

5. NUEVA REALIDAD: EMPLEOS DEPENDIENTES EN EL SECTOR PRIVADO Y LA INEXISTENCIA DE SINDICATOS

 

Miembros de la Central de Trabajadores de Cuba visitan a trabajadores cuentapropistas (microempresarios) y a empleados del sector privado de servicios para incorporarlos a sus filas. Muchos de los entrevistados se negaron a vincularse a este sindicato manifestando que no encontraban representación en ellos.

 

Hace menos de dos años, ningún trabajador cubano se negaba a pagar las mensualidades de la CTC, pues dependían de empleos en el sector estatal. Se aprecia un cambio de mentalidad. Los precios del salario actual de los empleados del mundo privado son muy superiores a los que eran obtenidos en su labor frente al Estado.

 

La deuda del Estado cubano con los sindicatos de trabajadores es gigantesca. Los trabajadores cubanos no tienen representación real hace más de medio siglo. Los liderazgos sindicales son nombrados por el Partido Comunista de Cuba y forman parte de sus Comités y son además funcionarios con escalas de sueldo según sus grados. Siendo el Estado casi el único empleador, es evidente que los sindicatos en esas circunstancias no funcionan en pro de los trabajadores.

 

En la ESM hay varias formas en que los sindicatos realizan la representación de los trabajadores. En un nuevo pacto social todos deben entender que la mejor manera de llevar adelante la sociedad es representando sus propios intereses pero conociendo que es imposible lograr el cien por ciento de ellos sin atropellar los intereses de la otra parte y con el compromiso de que la labor de todos es lo que generará el crecimiento y el desarrollo económico y humano.

 

Es por eso que en la ESM se verifican varios temas donde se encauza el papel de los sindicatos y que, en países latinoamericanos han tenido aparición y se han desempeñado con cierto éxito. Tal es el caso de los Convenios Colectivos de Trabajo que se han regulado para permitir que los sindicatos puedan discutir en nombre de sus trabajadores estructuras salariales. La buena aplicación de esto, va más allá de los salarios y puede mejorar las condiciones laborales en su generalidad, así como solucionar los conflictos que se deriven de la relación laboral.

 

Este tipo de regulaciones debe acogerse con detenimiento en una Cuba futura en procura de una mejor calidad en el consenso social. Dar a los trabajadores la posibilidad de negociar, en una posición mejor sus salarios y condiciones laborales, permite también que se logre un mayor compromiso en la producción y fomenta el crecimiento, pues los trabajadores se sienten parte integrante del sistema y no contrarios en disputa con los empleadores.

 

En algunos países se regula la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas. Siendo un tema detallado, que no se deje al azar y esté bien regulado, evitando el marco de populismo y dando margen a las partes de la relación laboral para crear acuerdos sólidos, se logra que el trabajador se sienta más parte del proyecto empresa y no como una parte del sistema relegada a la producción.

 

6. EL PROBLEMA DE LA EMIGRACIÓN

 

Mucho se habla internacionalmente de la emigración cubana por lo peligrosa de la salida de la Isla para muchos o porque el 25% de la población cubana ha logrado salir de la Isla en procura de libertad y mejores condiciones de vida.

 

Erradicar estos patrones de emigración creando y fomentando el crecimiento económico y la equidad es una tarea titánica. La justicia Social debe alcanzarse con crecimiento inclusivo y nadie debe excluirse a nadie del proceso de desarrollo. Los crecimientos exclusivos, que no generan posibilidades a las capas menos favorecidas tienen un doble rasero, en primer lugar generan emigración de gente muy capaz, lo que a su vez genera perdida de talentos, pues las personas con mayor iniciativa y capacidad que se encuentren en esa masa desfavorecida y no incluida, también se pierden para el desarrollo del país.

 

Hay una segunda evaluación del problema dentro de Cuba. La migración interna. No solo los más capaces y más emprendedores miembros de la sociedad de las regiones se trasladan a la ciudad de la Habana, sino que el Gobierno, en lugar de tratar de desarrollar regionalmente solo se ha limitado a decretar la expulsión a sus regiones de los migrantes internos.

 

Con cualquiera de estas dos tendencias el crecimiento económico se ve perjudicado en demasía. El fomento de medias que defiendan y promuevan la libre competencia y el emprendimiento privado genera que personas muy capaces y con mucha capacidad de emprendimiento elijan realizarlos en su país primeramente.

 

En el segundo caso el tema debe ser solucionado con la dictación de políticas claras de desarrollo regional y sobre todo con marcado énfasis en la descentralización atendida con una gestión más eficaz de los servicios públicos, aportando una visión más adecuada de a forma en que el Estado debe ejercer sus funciones en un territorio determinado.

 

Esto también redunda en pro del consenso social y de un mayor crecimiento, pues la toma de medidas efectivas en el incentivo del emprendimiento y en la actividad económica, usando el enfoque regional propiciará que las mejores fuerzas sociales se entiendan comprometidas en la construcción del bienestar social. Así también las organizaciones de la Sociedad Civil tendrían la posibilidad de aportar con sus ideas y necesidades en la formación de los presupuestos regionales y en el enfoque de las metas, logrando una participación ciudadana más eficaz.

 

La dispersión del poder constituye un incentivo que estimula el espíritu innovador y la mayor cercanía entre la autoridad y la gente mejora la capacidad de respuesta, oportunidad y transparencia. También permitirá un mayor compromiso y responsabilidad política de los ciudadanos; una gestión mediocre afectará directamente su calidad de vida limitando las oportunidades para acceder a los beneficios del desarrollo.[6]

 

Variables que influyen en el éxito del proceso de regionalización:

 

  • Voluntad Política

 

  • Políticas públicas en la región

 

  • Incentivos Fiscales

 

  • Programas de desarrollo

 

  • Fuentes de Financiamiento

 

  • Aumento de niveles de capacitación para aumentar calidad de RRHH

 

Fomento de la innovación

 

Desde el punto de vista económico los principales Instrumentos de desarrollo regional que señala la doctrina son:

 

  • Financiamiento de capital físico o para inversiones diversas.

 

  • Concesión de subvenciones o ayudas para la reubicación o formación de mano de obra.

 

  • Subvenciones o ayudas para la mantención de precios en materias primas.

 

Otorgamiento de créditos preferenciales para inversiones en infraestructura y en proyectos industriales.[7]

 

CONCLUSIONES

 

  • Cuba necesita un modelo que combine los ideales de libertad, bienestar económico y Justicia Social como única manera de no aumentar las brechas sociales actuales.

 

  • Ante una hipotética construcción de la ESM hay que señalar prioridades, sobre todo en aquellos temas que son, desde el punto de vista humano, más controvertidos y sobre los cuáles la situación actual es precaria o inexistente, pues es imposible solucionar todo de una sola vez.

 

  • Los campos donde más dificultades pueden haber en una Cuba democrática en ESM son:

 

    • Crecimiento económico,
    • El régimen de propiedad,
    • La Sociedad Civil, incluyendo los sindicatos,
    • La regionalización y la emigración.

 

       Y sobre ellos debe enfocarse el trabajo del Estado con políticas de incentivos, participación de la sociedad civil, créditos y

       un enfoque.

 

  • No puede hablarse de implementar la ESM en la Cuba actual por sus características totalitarias, pero podrían buscarse vías para incentivar en la Sociedad Civil el afán de crecimiento con equidad.

 

NOTAS:

 

1 Castro Ruz, Raúl. Discurso ANPP. 12 de diciembre de 2010.

2 Amor, Ilias. Diario de Cuba, Lineamientos para el fracaso, Diciembre 2011.

3 Alzugaray, ‘Alvaro “Bases para la acción política futura”-Editorial Atlántida-Buenos Aires, 1969.

4 Resico, Marceo F. Introducción a la Economía Social de Mercado. Konrad Adenauer Stiftung, 2011.

5 Idem.

6 Página web: www.cantero.cl/.

7 Página web: www.cantero.cl/.

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

ALZUGARAY, Álvaro (1969). “Bases para la acción política futura”-Editorial Atlántida-Buenos Aires.

AMOR, Elías (2011). Diario de Cuba, Lineamientos para el fracaso.

CASTRO RUZ, Raúl (2010). Discurso ANPP.

HASSE, R. (2008). Diccionario de Economía Social de Mercado. Política económica de la a a la z. Buenos Aires: Konrad Adenauer Stiftung.

RESICO, Marcelo (2011). Introducción a la Economía Social de Mercado. Edición Latinoamérica. Konrad Adenauer Stiftung.

Constitución de la República de Chile, Biblioteca del Congreso Nacional. Congreso Nacional, 1980.

Constitución de la República de Cuba: www.minrex.cu, 1976.

República de Cuba. Ley 59. Código Civil. Gaceta Oficial.

República de Chile. Código Civil. Edición para Estudiantes, Edit. Jurídica. 2010.