Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 Breve e incompleto resumen (ACTUALIZADO)

del paso de “Irma” por Cuba

 

¿Dónde está el piloto? Sin dar la cara, Raúl Castro

promete amparo a víctimas de Irma

 

A diferencia de su mediático hermano, seis días después de que el huracán comenzara a arrasar la isla, el general gobernante sigue sin hacer acto de presencia en ninguna de las zonas del desastre

 

Rolando Cartaya, Martínoticias

 

Fidel Castro creía en el poder sugestivo de los símbolos.

 

De la misma manera que se subió a un tanque de guerra en las arenas de Playa Girón cuando ya la superioridad numérica y aérea de sus fuerzas había aplastado el coraje de los exiliados, cuando un huracán aparecía en el horizonte le arrebataba el micrófono al meteorólogo José Rubiera y luego no tardaba en hacerse ver junto a los damnificados.

 

Esa presencia controladora en el escenario de la revuelta del 5 de agosto de 1994 podría haber desalentado que el Maleconazo se propagara por toda La Habana desde el fondo del funesto Período Especial.

 

Desde el pasado viernes, 8 de septiembre, el huracán Irma empezó a desencadenar sobre Cuba su infierno de categoría 5, alebrestando mares muy cercanos a aquellos donde se cuenta que tres pescadores encontraron flotando, siglos atrás, la imagen de la Virgen de la Caridad, ahora venerada en el santuario de El Cobre.

 

Como ha reportado en Diario Las Américas nuestro colega Juan Juan Almeida, ese día, mientras los cubanos de a pie se encomendaban a Dios y a su flotante patrona, gran parte de la familia Castro festejaba la fecha, y dos nuevas obras sobre sus patriarcas, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en La Habana Vieja. Dice Juan Juan:

 

“Si los pobladores de Gibara padecieron la desesperante angustia que provoca el terror de las inundaciones y el exasperante corte de luz, dentro del encantador edificio de arquitectura barroca ubicado en la parte vieja de La Habana, “los príncipes herederos” de la dinastía Castro, Alejandro, Nilsa y Mariela Castro Espín (hijos de Raúl); junto a Antonio, Alexis, Alex y Ángel Castro Soto del Valle, así como Fidel Castro Díaz-Balart (hijos de Fidel), disfrutaban la frescura de mojitos muy bien preparados y la encantadora delicia de unos canapé de caviar, calamares y salmón con mermelada de frambuesa que sobre una delgada capa de pan sin corteza amenizaron la ceremonia de debut y despedida a la presentación de un par de libros titulados “Fidel Castro y los Estados Unidos” y “Raúl Castro y nuestra América”.

 

Al general-presidente no se le vio por allí. En realidad, no se le vio. Punto.

 

No apareció en público ni antes, ni ese día, ni el sábado 9, ni el domingo 10. El lunes 11, se publicó en el diario oficial con su firma un “Llamamiento a nuestro combativo pueblo”, y solo el miércoles los cubanos le vieron la cara al general-presidente de lejos, en un video del noticiero, presidiendo una reunión del Consejo de Defensa Nacional.

 

En una entrevista reciente con el diario español El Mundo, el escritor Norberto Fuentes, un cronista temprano de la épica revolucionaria que conoció íntimamente a los Castro hasta el punto de poder escribir una creíble biografía imaginaria del mayor, comparó las personalidades de ambos:

 

“Fidel hacía la Revolución en el caos, incitaba al caos. Raúl es todo lo contrario. Así siempre ha sido en Cuba y siempre se reflejó en las relaciones internacionales y más aún en el caso venezolano. Es que Raúl es la reforma, de alguna manera es la contrarrevolución perfecta, él no cree en líos, quiere negociar, cree en la república y en los sistemas. El otro era un maestro en el caos social. Y en eso mantuvo el país todo el tiempo. Cuando el país alcanzaba una tranquilidad Fidel agitaba el gallinero”.

 

En contraste, el hermano menor “siempre dijo: 'a mí no me gusta eso del figurado de Fidel. A mí lo que me gusta es controlar los hilos'".

 

Al margen de las diferencias de carácter entre los hermanos, el mensaje “a nuestro combativo pueblo” de Castro II sin dar la cara cayó bastante mal a los cubanos, sobre todo por su hueca promesa de que "la Revolución no dejará a nadie desamparado".

 

Los cubanos conocen que aquellos infortunados que pierden sus casas en un desastre natural, o porque se les caen en la cabeza de viejas y deterioradas, en el mejor de los casos tienen que repararlas con esfuerzo propio, arañando materiales de aquí y de allá, y que si la pérdida es total, con un poco de suerte, son llevados a un constreñido “albergue temporal”, una especie de barracón con tabiques del que nunca podrán salir.

 

Esto escribió en Facebook, desde Camagüey, una de las provincias asoladas por Irma, el hostigado periodista independiente y vicepresidente regional de la Sociedad Interamericana de Prensa, Henry Constantín:

 

Leo en un mensaje firmado por el presidente desaparecido en uno de los momentos más graves del país, eso de que "la Revolución no dejará a nadie desamparado’".

 

Alguien está muerto de la risa en su despacho. Alguien que a mí, que vivo, veo y escucho todas las carencias que en Cuba sufrimos con cada huracán -y crecerán con este último- no puede hacerme cuentos.

 

"La Revolución no dejará a nadie desamparado", pero sí con la casa a punto de caerse. De los fallecidos, 7 lo fueron por derrumbes de viviendas. Y no tengo que ir a esas ruinas para imaginarme lo deterioradas que estaban, por la pobreza y los años. Vivimos en ciudades y pueblos de casas listas para el derrumbe.

 

"La Revolución no dejará a nadie desamparado". Pero sí mal alimentado. El día antes de que impactara el ciclón Irma a Camagüey, la gente se aglomeraba y peleaba en dos o tres tiendas para comprar los recursos estatales de reserva: panqué, velas, pan. Y sorbetos. Cuando Irma pasó, el domingo las tiendas en divisa, generosamente, pusieron en venta sus cárnicos con más de 36 horas sin refrigerar, y al mismo precio de siempre.

 

"La Revolución no dejará a nadie desamparado". Pero sí incomunicado. La escasísima Internet que teníamos antes del ciclón, desapareció, y como quienes manejan las telecomunicaciones no nos permiten Internet en los móviles, ni wifi en las casas, pues hubo que conformarse con los escasos radios portátiles, que además casi nunca se venden en las tiendas para evitarles a los isleños la pecaminosa tentación de sintonizar Radio Martí e informarse.

 

"La Revolución no dejará a nadie desamparado". Pero sí preso. Y mudo. Las seis humillantes horas que sufrieron los periodistas Maykel González Vivero y Carlos Alberto Rodríguez al intentar cubrir los eventos del ciclón en Villa Clara, y la lista de videorreporteros de Palenque Visión arrestados en Guantánamo por parecidas razones, es la mejor manera de ocultar la miseria de millones de cubanos sin recursos para defenderse ante un ciclón y reponerse después. Como es difícil para la policía reprimir las emociones de tanta gente afectada, pues reprimen a los que narran las emociones, los periodistas. Y asunto resuelto.

 

"’La Revolución no dejará a nadie desamparado". Pero sí en segundo lugar. La televisión oficial mostró a unos altos funcionarios -el secretario del Partido Comunista en Camagüey y el ministro del Turismo- y prensa oficial, escogiendo para hacer su primerísimo aterrizaje... ¿a la gente sin techo de los caseríos de Esmeralda? No. ¿A los campesinos que quedaron sin cosecha en todo el norte de la provincia? No. ¿A la familia del fallecido por derrumbe? No. Fueron a ver los hoteles de los cayos. De regreso, muy en segundo lugar, aterrizaron entre la gente del pueblo”.

 

"’La Revolución no dejará a nadie desamparado". Veremos. Todavía esperan la prometida ayuda estatal muchas víctimas del ciclón Ike en Las Tunas y del Mathew en Baracoa. Porque ‘la Revolución no dejará a nadie desamparado", pero sí los mantiene lo suficientemente pobres como para que dependan, toda la vida, de esa ayuda estatal.

 

Los cubanos nos repondremos, como siempre. Eso sí, con el dolor de los que no sobrevivieron y de las casas y bienes que se perdieron para siempre, con las imágenes duras de nuestros pueblos y campos arrasados. Pero pronto Irma será un mal recuerdo -otro más- y contaremos en detalle cómo vivimos esos días. Al fin y al cabo, ciclón más fuerte, dañino y lento en irse tenemos los cubanos, y no nos ha quitado la voluntad ni la esperanza en el día de mañana”.

 

Cierto es que escuchar la voz del piloto de la nave en momentos de fuerte turbulencia suele tener un efecto calmante, tal vez engañoso, pero al menos da la impresión de que alguien está en control de la situación.

 

Tal vez Raúl Castro se haya preguntado: ‘¿Para qué tomarme el trabajo de aparecer en público, si ellos saben con cada tonfazo de la policía, con cada arresto y cada acto de repudio, cada día que pasan sin electricidad ni agua, cada vez que llega la hora del almuerzo o la comida, que (como el dinosaurio del cuento) todavía sigo aquí?

 

 

Secretismo en Cuba sobre el saldo de muerte y destrucción del huracán Irma

 

A muchos hoteles de la devastada zona de los cayos del norte solo se puede llegar en helicóptero

 

CARMEN MUÑOZ, ABC

 

«No hay acceso a los hoteles hasta nueva orden», les han transmitido a los trabajadores cubanos de las instalaciones turísticas de Cayo Santa María, devastado por el huracán Irma el pasado fin de semana. El huracán, entonces de fuerza 5, se quedó parado durante 12 horas entre ese cayo y el municipio de Caibarién, en la provincia central de Villa Clara. Vientos huracanados de más de 250 kilómetros por hora causaron graves daños a los once hoteles en funcionamiento y ocho en construcción del Cayo Santa María. El aeropuerto de Jardines del Rey, próximo a la llamada cayería del norte de Cuba, quedó totalmente destrozado y se desconoce cuándo se podrán reanudar los vuelos.

 

«Hay mucho secretismo en torno a los daños, pero testigos han visto hoteles sin cristales y tejados, y las mercancías desparramadas; los que estaban en construcción se quedaron con las paredes derrumbadas», afirma uno de estos trabajadores por teléfono desde el barrio La Chiruza de Santa Clara. El cayo está militarizado y solo es accesible por helicóptero ya que 48 kilómetros del «pedraplén» –carretera que une los cayos con tierra firme– tienen el asfalto levantado. Además cedió la estructura de tres puentes de ese «pedraplén» por la fuerza del viento y el agua: los números 6, 9 y 12.

 

Seis muertos más

 

En Villa Clara se teme que el número de muertos supere la decena anunciada por el Gobierno. Cuatro guardias de seguridad de un hotel del Cayo Santa María seguían este martes desaparecidos y dos personas que cuidaban casas de veraneo en la playa de Nazabal (Encrucijada) podrían haberse ahogado.

 

El general de Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá está al frente del operativo para «reconstruir las instalaciones turísticas antes del comienzo de la temporada alta en noviembre y lograr que no se filtre información sobre los daños», agregan las fuentes consultadas. Quintas se encuentra en Villa Clara, pero otros militares están al frente de operativos en otras zonas afectadas por la fuerza de Irma, como Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus y Matanzas, donde se halla Varadero. Este último enclave resultó menos dañado y hasta allí fueron evacuados más de 36.000 turistas de la cayería del norte.

 

El turismo es una de las principales fuentes de divisas para el país (junto a los servicios médicos y las remesas) y este año se esperaba la llegada de más de cuatro millones de visitantes para lograr un crecimiento sostenido. El Ejército dirige el conglomerado estatal Gaesa, del que forman parte empresas turísticas como Gaviota o Cubanacán. Estas y empresarios españoles y de otros países forman las compañías mixtas que administran hoteles y otros negocios en Cuba. Cayo Santa María, Cayo Coco y Cayo Guillermo (estos dos últimos en Ciego de Ávila) son «cotos cerrados, controlados por militares de uniforme y de civil», describe el periodista cubano Iván García.

 

Entre los ciudadanos cunde el desamparo al ver las prioridades del régimen. Aunque se va restableciendo el servicio eléctrico, varias provincias seguían sin luz este martes, miles de viviendas quedaron destrozadas y alimentos desperdiciados por falta de refrigeración. «Como no tienen recursos han priorizado la reconstrucción de La Habana y las instalaciones turísticas, mientras en Ciego de Ávila no se han recogido los escombros, el tendido eléctrico sigue por los suelos y hay más de 3.000 viviendas afectadas, la mitad totalmente derrumbadas», lamenta Roberto Valdivia, opositor al Gobierno de Raúl Castro.

 

Se teme también que más del 50 por ciento de la siembra se haya perdido. Un informe preliminar del Ministerio de Agricultura se refiere a graves daños en «instalaciones pecuarias, molinos a viento, cultivos y ganado menor». Se perdieron también más de 71.000 aves, hay dañadas unas 5.000 hectáreas de cultivos y los perjuicios se extienden al tabaco y a la mitad de las 56 centrales azucareras.

 

Ayuda humanitaria

 

La representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU en Cuba, Laura Melo, declaró a Efe que esa agencia está preocupada por la dimensión de los daños, ya que las 1.606 toneladas de alimentos para socorrer a unas 275.000 personas damnificadas que tenían previstas pueden resultar insuficientes. Asimismo la referente del departamento de emergencia de Cáritas Cuba y directora de Cáritas Diocesana de Santiago de Cuba, Ana María Piñol, ha confirmado que ya han comenzado a distribuir ayuda a los damnificados, como ropa, alimentos y agua potable, informa Ep.

 

Las autoridades también han hecho hincapié en medidas para evitar la propagación de enfermedades por contaminación del agua y por la potencial proliferación, tras las intensas lluvias, de focos de mosquitos Aedes aegypti, vector transmisor de enfermedades como el dengue y el zika.

 

Hoteles españoles

 

Meliá Hotels Internacional anunció este miércoles que ha reanudado la actividad en siete hoteles del total de 27 que tiene en Cuba, tras la reapertura de los aeropuertos de La Habana y Varadero, cerrados durante tres días a causa del huracán. «Los hoteles de La Habana, Holguín, Santiago de Cuba y Cayo Largo se encuentran totalmente operativos», ha indicado la cadena hotelera en un comunicado.

 

Daños en la agricultura por Irma agravarán escasez de alimentos en Cuba

 

Pablo Alfonso, Martínoticias

 

En los municipios costeros del norte de Camagüey, y en Ciego de Ávila, se registraron los mayores daños a las plantaciones de plátanos, frutales y granjas avícolas tras el azote del huracán.

 

Todavía sin cuantificar los estragos ocasionados por el huracán Irma a su paso por Cuba, el Ministerio de la Agricultura habló este jueves de severos daños en los cultivos, instalaciones avícolas y ganado menor.

 

En la provincia de Holguín, la prensa local destaca que las mayores afectaciones se registran en las plantaciones de plátanos, maíz, yuca, y agricultura cañera, aunque sin ofrecer cifras. Se informó que resultaron dañadas unas 6.000 hectáreas de plátanos y 1.500 de yuca.

 

El ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez Boyero, realizó un recorrido por los municipios de Esmeralda, Sierra de Cubitas y Nuevitas, al norte de la provincia de Camagüey, donde más de 3.780 hectáreas de cultivos varios resultaron afectadas por el huracán.

 

Datos preliminares indican que el plátano, con alrededor de 2.700 hectáreas, y la yuca, con 581, son los cultivos más afectados en esa provincia.

 

En el municipio de Minas murieron aproximadamente 10.000 aves cuando 90 granjas avícolas localizadas en ese territorio perdieron sus techos.

 

Eduardo Peña Arias, jefe de producción de la UBPC Lidia Doce, en el municipio de Esmeralda, dijo que Irma arrasó con las 20 hectáreas sembradas de plátanos.

 

La Unidad Empresarial de Base No.8, de esa localidad, sufrió cuantiosas pérdidas en sus 133 hectáreas de cultivos varios, en particular las plantaciones de fruta bomba.

 

“Lo tumbó todo, incluyendo las tres variedades de plátanos que sembramos. El boniato fue el único que no sufrió debido a que está bajo tierra, pero lo demás está en el piso, dijo a la prensa local su director, Juan Hernández López.

 

La vicepresidenta del Consejo de Defensa del Municipio Sierra de Cubitas, Odalys Mena Castro, informó que se afectaron 947 hectáreas de diferentes cultivos, entre ellos de naranja, limón, toronja y de cultivos varios una cifra de alrededor de 183 hectáreas como yuca, plátano vianda, burro y de fruta, además de malanga.

 

A su paso por la costa norte de la provincia de Ciego de Ávila, el huracán, Irma dejó en el suelo unas 2.200 hectáreas de plátano y dañó otras 28.900 hectáreas de cultivos varios, no especificados en los medios oficiales de prensa.

 

Las pérdidas en el ganado en esa provincia se estiman en un centenar de vacunos y más de 51.000 aves, pues 17 naves avícolas sufrieron daños directos.

 

La producción de miel de abeja en Ciego de Ávila recibió un fuerte impacto por el huracán Irma, debido esencialmente a las inundaciones, dijo Robin Pérez Pérez, director provincial de la Apicultura. En momentos en que la tormenta Irma cruzaba por la cayería norte avileña, los apicultores acumulaban 190 toneladas de miel.

 

Desde abril hasta agosto se ubicaron 3.500 colmenas en islotes del norte de la provincia, sobre todo en cayo Coco, donde la espesura de mangle y otros árboles era abundante, en tanto ahora el panorama cambió por los destrozos del fenómeno meteorológico.

 

El periodista de Radio Sancti Spíritus, Eduardo Sicilia Hernández, reportó que en Taguasco los mayores daños se localizan en la agricultura, donde aún sin concluir de cuantificar se cuentan derrumbes totales o afectaciones de techo en casas de curar tabaco, así como canteros de este cultivo con la simiente regada que no tienen salvación.

 

De igual modo se aprecia un alto nivel de destrucción en cientos de hectáreas de cultivos varios y se trabaja en la rehabilitación de 821 canteros de hortalizas dañados en organopónicos.

 

Yariel Hernández García, presidente del Consejo de Defensa del Municipio de Cabaiguán, informó que se afectaron más de 2.700 toneladas de varios cultivos, entre los que sobresalen viandas, hortalizas, frutales y granos, según datos preliminares.

 

De acuerdo con el funcionario, el tabaco, uno de los cultivos insignes del territorio, no sufrió graves afectaciones, pese a que este jueves la prensa local reporta daños en más de 200 aposentos y en 85 casas de tabaco.

 

Según datos preliminares ofrecidos por Héctor Luis Torna Martínez, delegado de la Agricultura en Villa Clara, el huracán devastó 7.000 hectáreas de plátano, más de 1.000 de yuca, y 500 de maíz seco que se encontraban listas para cosechar.

 

En el montañoso municipio de Manicaragua, la crecida de los ríos provocó serios daños a los cafetales, que todavía no se han podido cuantificar.

 

Torna Martínez dijo que fueron devastados, además, 1.900 canteros de posturas de tabaco; y 1.108 casas de cura y 8 de escogidas perdieron sus techos.

 

Según un reporte del periodista Reinaldo Cañizares, de la corresponsalía de televisión del municipio de Encrucijada, Irma dañó 440 hectáreas de arroz en esa región.

 

Las lluvias y la fuerza de los vientos de Irma alcanzaron también a las zonas agrícolas de la provincia de Mayabeque, al sur de La Habana, donde la prensa local informó que se perdieron 1.400 hectáreas de plátano, además de maíz y yuca.

 

El monopolio estatal del azúcar, Azcuba, informa que unas 300.000 hectáreas de caña de azúcar fueron afectadas en diferentes grados en todo el país.

 

El 40 por ciento de los ingenios del país resultaron dañados, al igual que otras áreas de la industria, que sigue siendo una de las más importantes en término de empleos y de ingresos por exportaciones.

 

(Con información de medios locales de prensa y redes sociales)

 

 

“Indisciplina y anarquía": Granma fustiga

la fiesta de inundados de Centro Habana

 

Rolando Cartaya, Martínoticias

 

“Cosas como esas solo pueden calificarse de indisciplina”, amonesta el director de Granma a los residentes de esa barriada pobre de la capital que, con el agua al pecho y sus pertenencias flotando, hicieron catarsis rumbeando, paseando y jugando dominó.

 

Las penetraciones del mar son frecuentes en el litoral habanero, sobre todo en la temporada de huracanes. Pero hasta que llegó Irma, nunca habían ocurrido, al menos a tales niveles, en un municipio pobre de la ciudad como Centro Habana.

 

Aún bajo la llovizna y los vientos residuales del huracán, abandonados a su suerte, con el agua hasta el pecho y sus escasas pertenencias a flote, los hacinados residentes de las calles cercanas al Malecón explotaron, pero no de ira, sino en un raro y resignado jolgorio de rumba, paseos y hasta dominó “acuáticos”.

 

Así lo describió la agencia EFE: “En la calle San Lázaro, unas cuarenta personas con el agua a la cintura arrancaron en una improvisada rumba afrocubana al ritmo de palanganas y cubos convertidos en tambores, comandados por "Fátima", una conocida transexual de la comunidad LGTBI cubana”.

 

“Mientras, el Parque Maceo, en pleno Malecón, se convirtió en una piscina gigante en la que los muchachos jugaban al ratón y al gato con los atribulados policías que trataban de hacerles cumplir las orientaciones de la Defensa Civil”

 

No había en ese momento comisarios políticos en el barrio para decirles que aquella catarsis era políticamente incorrecta. Y quizás nada hubiera sucedido de no ser porque las surrealistas imágenes se regaron como pólvora en medios y redes sociales.

 

Este miércoles el órgano oficial del Partido Comunista se ha encargado de ¿aguar? “la fiesta de los inundados” de Centro Habana.

 

En un artículo publicado en Granma, su director, Oscar Sánchez Serra, describe lo sucedido en términos como “indisciplina” “irresponsabilidad” y “anarquía”, y asegura que “este no es un país de locos”

 

“No es un chiste, más bien es comida para la burla, que en medio de la situación creada por el impacto del gigantesco y devastador huracán Irma, en plena calle habanera, sumergidos hasta la cintura, cuatro hombres jueguen al dominó; tampoco que los jóvenes naden en esas letales aguas, incluso que adultos expongan a niños a una experiencia que no tiene nada que ver con la descarga de adrenalina que generan otras emociones. Cosas como esas solo pueden calificarse de indisciplina”, amonesta el comisario Serra.

 

“Hay que continuar insistiendo en la disciplina, el orden y la exigencia”, demanda, en el país de los “humanos derechos”.

 

Luego continúa con una filípica de la más rancia tradición fidelista y de “Granma”, dándole una mano de lechada teñida de rosa a la negra herencia de Irma, describiendo un país en recuperación -gracias al visionario y difunto caudillo- que solo existe en las páginas de Granma. Y comparando las cifras de la destrucción con las de Estados Unidos sin tener en cuenta las mayores dimensiones y población de este país.

 

“Por ejemplo, en territorio de la primera economía del mundo, según el diario Chicago Tribune, más de 5,5 millones de viviendas han quedado sin luz en la Florida. Mientras, de acuerdo con lo publicado por Daily Mail, el Departamento de Salud de ese estado comunicó a los residentes que pueden encontrar sueltos caimanes y serpientes, desplazadas de sus hábitats tras la feroz tormenta”.

 

El Comisario Serra no podía despedirse sin algunos párrafos de manoseada lírica revolucionaria y que recordaran a los cubanos la rigurosa disciplina de Estado militar-policial que tienen que acatar hasta cuando están inundados:

 

“En nuestro verde caimán caribeño que es la geografía cubana, lo que hay suelto es otro huracán, pero de espíritu y resistencia. Es de pueblo en recuperación y también con categoría 5 y en su epicentro, en todas las provincias como Irma, han estado los principales dirigentes de la Revolución, evaluando, controlando y orientando”.

 

“Aquí, en esta tierra, ni ante huracanes, epidemias inducidas, agresiones o frente a cualquier circunstancia, no se manda a nadie a rezar. Cuando la trilogía de vocablos [disciplina, orden, exigencia] que no es mágica, se establece, la orden es de combatir para salir adelante”.

 

 

Cubanos sufren hambre y sed en medio del apagón que dejó Irma

 

Los que consiguen comida no siempre pueden cocinarla por la falta de fluido eléctrico. Habaneros critican que el gobierno venda alimentos a damnificados en lugar de distribuirlos de forma gratuita.

 

Martínoticias

 

Afectados por el azote del huracán Irma en Cuba lamentaron este miércoles la falta de gestión del gobierno para hacerles llegar alimentos y agua potable, y criticaron que en medio de la tragedia los damnificados tengan que pagar por la comida en lugar de recibirla de forma gratuita.

 

Más de tres millones de personas permanecen sin servicio de agua potable en la isla tras el paso de Irma.

 

En la Bahía de Cárdenas, Matanzas, seriamente afectada por el fenómeno meteorológico, residentes sufrían este miércoles por la mañana la escasez de agua y alimentos, el azote de los mosquitos y el calor sofocante, confirmó a Martí Noticias la Dama de Blanco Leticia Ramos, residente en el barrio costero de Playa Larga.

 

Las vías de comunicación con ese barrio estaban obstruidas por árboles y escombros. Parte de la carretera en la zona costera de Cárdenas se derrumbó, y la llegada de algún camión con agua y alimentos es imposible por ahora, relató la opositora, que criticó la ausencia del personal del gobierno en el lugar para valorar los daños y brindar ayuda.

 

Otra de las zonas severamente afectadas por la falta de agua potable es la región central de Cuba, donde tampoco se ha rehabilitado ningún sistema de abastecimiento del preciado líquido, destacó este miércoles la prensa oficial.

 

En Santa Clara, la preocupación mayor de los residentes es la falta de energía eléctrica, que les impide hervir el agua, una medida preventiva que siguen los cubanos cuando el líquido no es potable, alertó el comunicador Carlos A. Torres, residente en el barrio de El Gigante.

 

En Santa Clara, Camajuaní y Caibarién algunos pobladores acuden a la solidaridad de los vecinos que tienen pozos artesanos para paliar la sed, pero es una solución a la que no todos pueden acceder, explicó Torres.

 

La Unicef, entidad de la ONU, coordina el envío de tabletas de cloro para purificar el agua en Cuba, pero mientras tanto la población sufre por las carencias y la imposibilidad de soluciones.

 

Un funcionario citado por Cubadebate dijo que la peor situación está ocurriendo en Camagüey, especialmente en los cayos del norte de Ciego de Ávila, mientras que en el Occidente de la isla existe una situación más favorable, porque la infraestructura no sufrió mucho.

 

A la escasez de agua potable se suma la de alimentos, y la imposibilidad de cocinarlos por falta de energía eléctrica, algo que golpea muy fuerte a los capitalinos, que no siempre cuentan con otras opciones para elaborar las comidas.

 

La mayoría de las centrales termoeléctricas cubanas, que cubren el 74 % de la demanda, sufrieron afectaciones por el embate del huracán, dejando la isla a oscuras, dijo el miércoles la Unión Eléctrica de Cuba.

 

En el centro y occidente aún hay grandes zonas sin electricidad, entre ellas barrios capitalinos afectados por la caída de cables y postes.

 

Un reportaje de Paparazzi Cubano muestra que el martes, en algunas zonas de la capital, entidades estatales vendían alimentos elaborados.

 

Los entrevistados criticaron que en un momento tan difícil el gobierno venda la comida en lugar de entregarla de forma gratuita, y cuestionaron los mecanismos de distribución de las ayudas que llegan al país para los damnificados.

 

A seis días del paso del huracán Irma por la isla el panorama de la capital sigue siendo desolador, según muestra un reportaje del periodista independiente Ignacio González, que recorrió algunas de las zonas más afectadas por el ciclón.

 

(Redactado por Idolidia Darias, con reportes de Radio y TV Martí, y Paparazzi Cubano)

 

 

Irma suma mayor ruina a las deterioradas casas de Cuba

 

Cuba cuenta con un fondo habitacional muy dañado, con más de un millón de viviendas diagnosticadas en mal estado y regulares. La capital, agrupa cerca del 43 por ciento de esta cifra.

Pablo Alfonso, Martinoticias

 

Tres días después del paso de Irma por Cuba las cifras oficiales del número de viviendas dañadas por el huracán no han sido ofrecidas por el gobierno aunque informes de la prensa local y las redes sociales, dibujan un cuadro desolador de la magnitud de los estragos ocasionados al ya deteriorado fondo habitacional de la isla.

 

“Si a estas afectaciones preliminares le sumamos las aproximadamente 117,000 viviendas no restauradas aún tras el paso de eventos hidrometeorológicos anteriores, la solución más eficiente para el problema, salvo en situaciones muy excepcionales, es potenciar la producción local de materiales para la construcción”, se aventuró a decir Ramiro Valdés Menéndez miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y comandante de la revolución.

 

Valdés, estuvo presente el martes en la primera reunión del Consejo de Defensa Provincial (CDP) de La Habana junto a un selecto grupo de la elite gobernante entre ellos, Mercedes López Acea, presidenta del CDP, el general de cuerpo de ejército y  ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) Leopoldo Cintra Frías, presidente del Consejo de Defensa de la Región Estratégica Occidente, y el general de división de la reserva Ramón Pardo Guerra.

 

Cuba cuenta con un fondo habitacional muy deprimido, con más de un millón de viviendas diagnosticadas en mal estado y regulares. La capital, agrupa cerca del 43 por ciento de esta cifra, reconoció el diario Juventud Rebelde al informar sobre la reunión.

 

En Ciudad Habana, se reportaban hasta el martes 4,288 afectaciones en las viviendas de los 15 municipios de la capital. De ellas se habían certificado por el sistema de la vivienda: 157 derrumbes totales, 986 derrumbes parciales, 818 derrumbes totales de techo y 1,555 parciales. Esta semana debe concluir la certificación de las afectaciones pendientes e incorporar las que pueden ir apareciendo en los próximos días, informó el CDP.

 

En una medida sin precedentes, la ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza, anunció el otorgamiento de subsidios para la reconstrucción de las viviendas dañadas por el huracán.

 

El gobernante Raúl Castro aseveró en un mensaje a los cubanos “que los daños a la economía del país son tan cuantiosos que todavía son imposibles de calcular, concentrándose la mayor parte de ellos en el sistema eletro energético nacional, el fondo habitacional y en la agricultura.”

 

Un monitoreo de los informes publicados en varios medios locales y en las redes sociales muestra un panorama catastrófico en algunas regiones.

 

Provincia de Holguín: Los datos preliminares reportan 2,451 viviendas afectadas, fundamentalmente en las cubiertas. No hay detalles sobre los municipios afectados.

 

Provincia de Camagüey:

 

Informes preliminares reportan la pérdida de 1,600 viviendas en el norte de la región de esta centro-oriental provincia, la más extensa de Cuba, tras el paso del huracán Irma.

 

Cerca de 17 mil viviendas están afectadas, 13 mil de ellas con pérdidas de techo.

 

Entre las localidades más desbastadas se encuentra el Batey Jaronú, Monumento Nacional, por los valores arquitectónicos de sus edificaciones, en el municipio Esmeralda, ubicado a 80 kilómetros al norte de la ciudad de Camagüey.

 

Provincia de Ciego de Ávila:

 

Los derrumbes totales y parciales de viviendas se contabilizan en 3,711. El mayor por ciento de las afectaciones, se concentran en las cubiertas.

 

Para reponer los techos que volaron con el huracán harán falta, por ahora, 169,925 metros cuadrados de cubierta ligera y 19,252 vigas de nueve metros. Pero esa cifra podría aumentar.

 

Reportes y fotos publicadas en las redes sociales muestran un panorama desolador en el municipio de Punta Alegre, en el extremo noroeste de la provincia.

 

La prensa local no ha divulgado información sobre los daños en esa región.

 

Provincia de Sancti Spiritus:

 

Datos preliminares aportados por la Dirección Provincial del Sistema de la Vivienda cifran en 4,000 las viviendas dañadas por el huracán.

 

Según Néstor Borroto, director de ese organismo se registraron más de 422 derrumbes totales, de estos, 219 en el municipio de Yaguajay, sobre el cual se ensañó el huracán a su paso por el norte espirituano.

 

“Antes del paso del huracán, Yaguajay reportaba el 40 por ciento de su fondo habitacional en mal o regular estados, un índice que explica, en alguna medida, el nefasto rastro del vendaval en este frente, impacto evidente aun cuando todavía no existen datos oficiales ni siquiera se ha podido monitorear a profundidad la magnitud de los daños”, destacó el periódico Escambray de la provincia de Sancti Spíritus.

 

Borroto reportó que aproximadamente 580 viviendas registran afectaciones completas en sus respectivas cubiertas, sin obviar a los más de 2,500 techos dañados parcialmente.

 

Añadió, además, de afectaciones de diverso carácter en 175 edificios multifamiliares de la provincia, una parte apreciable localizados en la región norte del territorio.

 

Provincia de Villa Clara:

 

Sin conocer todavía datos totales de los daños causados a las viviendas en esta provincia, las redes sociales y medios locales aseguran que los municipios de Caibarién y Encrucijada son los que sufrieron los más afectados por el huracán.

 

Norberto Tamayo, miembro del Consejo de Defensa Municipal de Caibarién, dijo a la prensa local que, aún sin cuantificar, se conoce de "múltiples derrumbes de viviendas, tanto parciales como totales, caída de techos y tendido eléctrico".

 

“El fondo habitacional de Encrucijada fue duramente afectado por Irma, con un deterioro del 70 %, de sus vetustas cubiertas de tejas y casas de madera”, afirmó el diario Venceremos de esa provincia.

 

Provincia de Matanzas.

 

Sin publicar cifras totales de los daños a las viviendas el periódico provincial Girón, destaca que “el ensañamiento del meteoro tuvo sus preferencias en las zonas 28 de Octubre, Itabo, Valdivieso, El Deleite, Kindelán, Hoyo Colorado, Playa Menéndez y la Salinera.

 

Wilfredo González Cruz, presidente del Consejo de Defensa Municipal de Martí informó que 40 viviendas se derrumbaron y los techos de 50 a 60 vinieron al suelo.

 

El caserío de Playa La Panchita, en el municipio Corralillo, Irma solo dejó pantanos y derrumbes donde antes hubo casas, señaló una escueta nota del periódico provincial.

 

(Con información de medios locales de prensa y redes sociales)

 

 

 

Cuba, un país a oscuras que intenta recuperarse

de los estragos del huracán Irma

 

ZUNILDA MATA Y MARIO J. PENTÓN, en El Nuevo Herald

 

LA HABANA.- El aire huele a humedad y heces fecales. Con una pala sin cabo, la familia de Óscar Rodríguez saca el lodo que se quedó metido en todos los recovecos de la casa en la calle Gervasio a pocos metros del Malecón habanero, hasta hace poco zona inundada. En la tarea se implican todos, los hijos, la abuela y un vecino que viene a ayudar.

 

“Vivo en este lugar desde que nací y nunca había visto algo así”, asegura Rodríguez. “Hemos tenido inundaciones pero del quicio de la puerta no han pasado”. Esta vez el mar, aguijoneado por el huracán Irma, no respetó nada. “Hemos perdido dos colchones, el refrigerador se mojó bastante y el televisor de la sala se nos cayó en el agua cuando intentábamos ponerlo más alto”, señala.

 

La esposa de Rodríguez da vueltas en círculos alrededor de la cisterna del patio. “No tenemos agua para tomar ni para cocinar porque todo está contaminado con el mar y con el contenido de las tuberías albañales”, explica. En la escalera que va hacia la barbacoa el perro permanece echado, a buen recaudo.

 

La zona donde vive la familia tiene un suministro de electricidad soterrado, una ventaja innegable durante décadas para los vecinos del barrio de San Leopoldo, que han sufrido por ello menos interrupciones que quienes se abastecen a través del tendido y sufren las roturas provocadas por los vientos. Pero el huracán Irma ha cambiado la situación.

 

“Dicen que la electricidad va a tardar más en venir en la zona soterrada porque hay que esperar que todo por allá abajo se seque”, cuenta Rodríguez. Llevan más de 72 horas sin servicio eléctrico y han exprimido hasta la última gota de energía a todo lo que tenían en la casa.

 

“Empezamos con unas baterías y una linterna, después pasamos a las velas y ahora estamos alumbrándonos con un viejo quinqué y luz brillante (keroseno)”, añade. Para cocinar, la familia cuenta con una pequeña bombona de gas licuado que trata de ahorrar al máximo.

 

“Hemos tenido que hervir aquí el agua para un bebé que vive en el pasillo de al lado, porque esa familia se quedó sin nada y no tienen con qué cocinar”, relata.

 

El ciclón le propinó una verdadera paliza al sistema energético nacional. La mayoría de las termoeléctricas cubanas, con excepción de Renté en Santiago de Cuba y la Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos, se ubican en la costa norte, la franja más dañada por el huracán en su trayectoria por la Isla.

 

Los directivos de la Unión Eléctrica han aclarado que no basta con vivir en una zona donde el huracán dejó menos afectaciones, porque el problema es de generación.

 

La afirmación se materializa en Cienfuegos, donde, pese a estar fuera de la trayectoria de Irma, no hay suficiente energía para echar a andar a la termoeléctrica.

 

“No sé qué es peor, si la conjuntivitis o la falta de electricidad”, dice Olga Lydia Ulloa, una cienfueguera que espera que los ingenieros de la empresa eléctrica logren arrancar la termoeléctrica de la ciudad para que “vuelva la luz”.

 

Como buena parte de la Isla, Cienfuegos lleva tres días sin servicio eléctrico. En algunos lugares el derribo de las torres de alta tensión y los postes eléctricos augura semanas para la recuperación.

 

El director del Despacho Eléctrico Provincial, Ricardo García Parra, aseguró a la prensa local que se trabaja intensamente para dar a la termoeléctrica “la potencia necesaria de alimentación” con los grupos electrógenos del territorio.

 

“Han sido días de perros. En las últimas semanas en todo el pueblo hubo una epidemia de zika y conjuntivitis y, para rematar, el ciclón nos dejó sin luz. Tenemos muchachos chiquitos y nada con qué cocinar”, dice Ulloa.

 

La mayoría de los cubanos se vieron forzados a usar la electricidad como única opción para cocinar tras la “revolución energética” impulsada por el fallecido expresidente Fidel Castro. Aunque en los últimos años se permitió la venta liberada de gas licuado a los núcleos familiares, el precio es elevado para un trabajador promedio, lo que limita el acceso.

 

Los mercados privados también tienen servicio eléctrico gracias a grupos electrógenos que funcionan con fueloil y diésel, pero solo dos hospitales provinciales del territorio y sus áreas aledañas contaban con electricidad hasta este martes.

 

Pese al desastre, en La Habana hay sitio para la esperanza. La Central Termoeléctrica Máximo Gómez, de Mariel, una de las afectadas, quedó lista este lunes para empezar a dar servicio, tras intensas horas de reparaciones y cientos de miles de residentes en La Habana están ilusionados con que este coloso energético los saque de la oscuridad.

 

Las huellas que dejaron “los días del agua”

 

Pero también ahora “lo peor es el olor, que no hay quien lo soporte”, asegura Óscar Rodríguez mientras saca del fango trozos de madera, papel o unas latas de cervezas aplastadas y descoloridas. “Al principio olía a mar, pero en la medida que se fueron retirando las aguas ha llegado esta peste y ahora hasta nosotros olemos así”, lamenta.

 

En la casa nadie se ha dado una ducha desde el viernes pasado. Todos tratan de tomar poca agua para no gastar “las reservas estratégicas”, como las llama la abuela y todavía buscan algunas pertenencias, como zapatos y un carné de identidad que parecen haberse ido con la corriente.

 

Afuera, unos chiquillos cuentan con entusiasmo el día que nadaron por la calle Gervasio, los chapuzones en el Parque Maceo y cómo el muro del Malecón dejó de verse tapado por el mar. No han tenido clases este lunes y nadie sabe cuándo volverán a abrir las escuelas de la zona. Por el momento las prioridades parecen ser otras.

 

La situación epidemiológica se ha ido degradando desde que comenzaron las inundaciones. El área, una de las más densamente pobladas de todo el país, tiene un elevado número de cuarterías donde viven hacinadas decenas de familias. Ahora, la mayoría de esos vecinos están apostados a las afueras de sus casas porque el calor y el mal olor hacen insoportable permanecer en el interior.

 

Otros no quieren estar en sus viviendas por temor a que los viejos muros terminen cayendo al secarse. “Esto está en pie de puro milagro”, cuenta a este diario un vecino de un solar en la calle San Lázaro esquina a Lealtad. El pasillo, estrecho y serpenteante todavía está mojado. Los cuartos a cada lado tienen las puertas abiertas y por todas partes hay pertenencias puestas al sol para secarse.

 

La imagen es como la de un barco de velas harapientas con marineros de ojos cansados y sin rumbo fijo. El barrio de San Leopoldo sigue viviendo su propio naufragio a escasas horas de que las aguas se retiraran.

 

ESTE ARTÍCULO FORMA PARTE DE UN CONVENIO ENTRE EL DIARIO CUBANO 14YMEDIO Y EL NUEVO HERALD.

 

 

Cuba se queda desolada tras el paso del huracán 'Irma'

 

Al menos diez muertos, casas sin techo, escombros y objetos arrastrados por el agua es la imagen actual de la isla

 

AFP y DPA

 

LA HABANA.- Cuba, fuertemente azotada durante 72 horas por el viento, las lluvias y penetraciones marinas del huracán Irma, comenzó ayer el arduo trabajo de cuantificar daños y rehabilitar su dañada infraestructura de servicios.

 

Con al menos 10 muertos, este huracán ha sido el más mortífero que se registró en la isla desde el paso de Dennis en 2005.

 

El presidente de Cuba, Raúl Castro, afirmó por su parte, que el gobierno atenderá a las familias afectadas por Irma.

 

“La Revolución no dejará a nadie desamparado y desde ya se toman medidas para que ninguna familia cubana quede abandonada a su suerte”, escribió el mandatario en una declaración publicada en la web del diario oficial Granma.

 

Con el título Llamamiento a nuestro combativo pueblo, el mensaje anima a los cubanos a reconstruir “con espíritu de resistencia y victoria” sobre los destrozos causados por el ciclón.

 

“Las jornadas que se avecinan serán de mucho trabajo, donde volverá a quedar demostrada la fortaleza de los cubanos y la confianza indestructible en su Revolución. No es tiempo para lamentarnos, sino para volver a construir lo que los vientos del huracán Irma intentaron desaparecer”, destacó Castro.

 

En la mañana de ayer, empleados de la compañía eléctrica y comunales trabajaban en las calles retirando postes y tendidos eléctricos derribados, y muchos árboles y ramas que impiden la circulación de autos. La mayor parte del país, incluida La Habana, permanece aún sin servicio eléctrico.

 

En La Habana faltó el servicio de agua, se registraron numerosas interrupciones telefónicas y el sistema educacional suspendió las clases hasta nuevo aviso.

 

En Caibarién, una ciudad costera del centro del país que sufrió toda la furia de Irma, emprenden largos y pacientes trabajos de recuperación: la vuelta a la normalidad demorará. A pocos kilómetros del centro de la capital, Cojímar, un antiguo pueblito de pescadores muy frecuentado por el escritor estadounidense Ernest Hemingway en los años 50 del pasado siglo, también pagó un pesado tributo a Irma.

 

Destrucción en su paseo marítimo, casas sin techo, calles llenas de escombros, y electrodomésticos arrastrados por las aguas y golpeados por el viento: es la imagen de la desolación.

 

Ésta es una advertencia importante, sabemos que el cambio climático es cada vez más cruel”, aseguró Francisco García, entrenador del equipo nacional de karate, cuya casa se derrumbó parcialmente.

 

TURISMO, EN PELIGRO

 

En el litoral norte de Cuba, con numerosos balnearios y cayos paradisiacos, la destrucción en las principales plazas turísticas cubanas fue considerable, pero hasta el momento no se reportaron víctimas.

 

Los argentinos Alfredo y María Teresa Coronel, evacuados de los cayos a hoteles más seguros en Varadero, tienen aun dibujado el susto en su rostro.

 

Escéptico, Enrique Peña,  de 33 años, un cocinero que labora en un hotel de Cayo Santa María, dijo: “Francamente no sé en cuanto tiempo pueda volver a trabajar, este huracán seguramente destruyó todo el cayo”.

 

El impacto de Irma en el turismo aún no ha sido evaluado, pero la destrucción que dejó a su paso podría debilitar gravemente a una economía que depende en gran medida de los casi tres mil millones de dólares anuales que aporta este sector.

 

 

Irma arrasa Cuba: necesitamos ayuda internacional urgente

 

Miriam Leiva Periodista en La Habana y activista por los Derechos Humanos, en Huffington Post

 

Cuba sin electricidad ni agua. 10 fallecidos hasta el momento. La población no tiene reservas de alimentos debido a las limitaciones de los abastecimientos y la carencia de dinero para adquirirlos en las caras tiendas de venta de divisas que son propiedad del gobierno. Las viviendas y los cultivos fueron arrasados y las instalaciones turísticas han sufrido grandes daños.

 

Raúl Castro no apareció en público durante el transcurso del ciclón ni en las primeras horas posteriores, tampoco Díaz Canel, su sustituto probable.

 

Las autoridades cubanas tienen que permitir a todos los cubanos trabajar libremente en la reconstrucción, para resolver la precariedad personal y sacar a Cuba de la crisis económica y social creada por el férreo e ineficiente control del partido-gobierno.

 

La participación ciudadana en la toma de decisiones, la autorización al trabajo privado para todos los oficios y profesiones, las mini, pequeñas y medianas industrias (MIPYMES), las inversiones de cubanos residentes en el país y en el exterior tienen que autorizarse, así como agilizar la aprobación de los proyectos presentados para la inversión extranjera.

 

El huracán Irma, de categoría 5 con vientos de 250 kilómetros por hora que azotaron desde la madrugada del 9 de septiembre y durante más de 24 horas, ha realizado un lento recorrido por la costa norte, desde la provincia de Guantánamo hasta Matanzas, con impacto en la costa sur y hasta más al oeste de La Habana, por ser Cuba una isla larga y estrecha.

 

El gobierno no ha podido ofrecer aun amplios datos de los daños, pero ya se ha informado de gran cantidad de viviendas total o parcialmente destruidas; caída de torres de los sistemas electro-energético, televisión, radio, teléfonos; pérdidas en los cultivos, granjas avícolas, almacenes de productos alimenticios y de otros insumos, 20 centrales azucareros y sus plantaciones de caña con grandes afectaciones.

 

Las instalaciones turísticas fueron dañadas en los cayos y Varadero, donde las empresas de España, países de la Unión Europea y otros tienen inversiones y acuerdos de administración. La principal industria actual de Cuba podría decaer, cuando se esperaba la llegada de 4 millones 200 mil visitantes este año, para un crecimiento sostenido.

 

Las remesas y la venta de servicios (medidos fundamentalmente) son los principales ingresos netos del país, y el turismo que tiene que dedicar una gran parte a la importación de productos.

 

La carencia de energía eléctrica, Internet y otros servicios para la comunicación dificultan la transmisión de información sobre lo ocurrido y el curso de los acontecimientos.

 

 

'Siempre sobrevivimos, como las cucarachas'

 

ADRIANA ZAMORA, La Habana, en Diario de Cuba

 

Aunque las penetraciones del mar no afectaron demasiado a los vecinos de Alamar y no hubo lluvias fuertes que hicieran sufrir a los techos con malos tragantes de los edificios, los vientos del huracán Irma sí causaron estragos en el lugar.

 

"Aquí si no llegamos, nos pasamos", dice Rachel. "Cada vez que había ciclones, pasaba Comunales y desmochaba los árboles hasta casi matarlos. Esta vez no cortaron ni uno y mira", señala la calle del mercado de la Zona 9, totalmente obstruida por los árboles arrancados de raíz.

 

"No hubo una buena preparación para el huracán", se queja un vecino de la Zona 12. "Los vientos llegaron y agarraron los árboles sin podar y por eso ahora hay tantas calles obstruidas. Tampoco recogieron la basura y el aire la regó por todas partes".

 

Los primeros pronósticos indicaban que el huracán no afectaría La Habana, pero Irma estuvo sobre Cuba 72 largas horas durante las que finalmente afectó casi todo el territorio.

 

"No verás casas caídas, pero sí basura dondequiera", señaló una vecina de la Zona 6.

 

El área del Golfito, colindante con Cojímar, perdió varios árboles y al puente que une ambos repartos le falta una parte. Los vecinos pusieron unos pedazos de madera provisionales para poder transitar.

 

Las lanchitas de los pescadores quedaron ladeadas a orillas del río Cojímar y la basura se acumuló en ambas márgenes.

 

"Mira, todo lo que hemos tirado en el mar, regresó", comentaba un jovencito a su amigo sobre el puente. "El mar dijo: 'esta es mi oportunidad de devolvérselos'".

 

El día 10, luego del paso de Irma, la costa alamareña amaneció más concurrida que nunca. Muchos bajaron para ver las olas, aún bastante altas, y tirar fotos. Alrededor de las ruinas de la Piscina Gigante deambulaban niños y adolescentes en grupos, curioseando.

 

En la Zona 17, el mar llegó a medio metro de la calle y se llevó una finca con sus sembrados.

 

"El agua tapó el espigón completo, no se veía", explica Georgette. "El dueño de la finca sacó todo lo que pudo, pero a las 8:00 de la mañana ya estaba la gente recogiendo los plátanos que el mar no se llevó. Esos que ves ahora están buscando maní que también tenían sembrado".

 

En el edificio 698 de la Zona 21, los vecinos afirman que no pudieron. El edificio, con las escaleras apuntaladas desde hace varios meses, está frente al mar sin nada que medie entre sus paredes y los vientos.

 

"Pensábamos que nos iban a evacuar", dice un residente mientras recoge los cartones y tablas que usaron para proteger las ventanas. "A mucha gente se les cayó una puerta, una ventana, se les abrió el balcón o se le cayeron las tejas de los garajes por culpa de la ventolera. Todo eso tiene arreglo, pero este edificio se podría haber caído completo y con la gente dentro".

 

"Es verdad que en el Vedado las inundaciones son graves y en La Habana Vieja se caen los edificios", dice Alexis, de la Zona 10. "Es normal que se estén concentrando en ayudar a la gente allí. Pero tenemos aquí un Poder Popular que debería preocuparse por nosotros, y una empresa de Comunales del territorio. Nadie piensa que estamos llenos de basura, sin luz ni agua y sin poder salir porque las calles están llenas de árboles y no hay guagua que pueda brincar un tronco".

 

La opinión general es que la empresa de Comunales no se ha dado por enterada de los problemas, ni antes ni después de Irma. Quitar los troncos de las vías ha corrido casi en su totalidad a cargo de los vecinos.

 

Lo mismo ha pasado con las escuelas, muchas de las cuales perdieron ventanas, puertas y pedazos de techo. Ante la exigencia del Municipio de Educación de abrir el miércoles 13 a más tardar, maestros, personal de servicios y directivos se han dedicado a reparar, limpiar y trasladar las clases para los locales más protegidos.

 

"Comunales no ha pasado por aquí", afirmaron todos en las zonas 1, 7, 9, 11, 12, 17, 21 y 24, mientras cortaban y apilaban troncos y ramas caídas.

 

Sin embargo, vecinos de la Zona 10, próximos a la sede de la entidad en Alamar, dicen entender el mal funcionamiento.

 

"Tienen un solo camión para un territorio tan grande", explica Iris. "Además, llevan tiempo sin cobrar por su trabajo. El Estado les debe dinero. Si fuera yo, trabajaba menos de lo que ellos lo hacen".

 

A las 7:00 de la tarde del día 10 varios camiones de Comunales quitaban los árboles de las inmediaciones de la sede municipal del Partido Comunista, en la Zona 6.

 

"El territorio tiene un solo camión", confirmó uno de los obreros. "Los otros que ves vinieron de la provincia a ayudar, pero no sabemos hasta cuándo se quedarán".

 

Para la tarde de este lunes los trabajadores habían logrado quitar los troncos de la Avenida de los Cocos, la principal, para poder restablecer el transporte.

 

"Hasta que terminemos no podrán poner la electricidad, pero aquí hay trabajo para meses con todos los árboles que se han caído", indicó el obrero. "Así que no puedo decirte cuándo vas a tener luz otra vez".

 

En la noche del día 11 ya algunas zonas de Alamar, como Micro X y la 12 tenían electricidad.

 

En otras, como la 9, los vecinos hicieron caldosas comunitarias con leña y agregando los pocos alimentos que aún no se hallaban en mal estado.

 

"Esto lo hicimos en el Período Especial y lo volvemos a hacer ahora", comentó uno de ellos. "Siempre sobrevivimos, como las cucarachas".

 

Esta zona, la 7, 8, 10 y 11, amaneció este martes 12 aún sin servicio eléctrico, sin agua y con los troncos apilados por los vecinos en las aceras, esperando por una empresa de Comunales que, sin apoyo y sin salarios, tiene que ayudarlos.

 

 

Huracán Irma inunda el litoral habanero, causa grandes destrozos
 

                                                                                                                                  Nora Gámez Torres, El Nuevo Herald

Con el agua a la cintura amanecieron este domingo residentes de Centro Habana que viven, ahora saben, peligrosamente cerca del famoso Malecón de la capital cubana. Es el fin de una semana terrible que comenzó con una lejana amenaza de un huracán llamado Irma, que no iba a afectar a los habaneros. Pero el sábado comenzaron las inundaciones que los meteorólogos pronosticaron como “severas”. Y lo fueron.

Fotos y videos que circulaban este domingo mostraban a habaneros caminando con el agua hasta la cintura y en otras incluso hasta el pecho, muebles flotando en el agua, árboles y líneas eléctricas caídas y un mar que tapaba las calles y llegaba tan alto como al hospital de Maternidad de Línea, en el barrio del Vedado.

El gobierno declaró el estado de alarma el sábado y comenzó evacuaciones de último minuto de residentes en municipios a todo lo largo del litoral habanero. Pero muchas personas decidieron permanecer en sus casas, unos para proteger sus pertenencias y otros por subestimar el peligro de Irma, por lo que las autoridades tuvieron que rescatar a aquellos que quedaron atrapadas en casas en muy mal estado, en una operación en la que participó el servicio de guardacostas, bomberos y la Cruz Roja.

El agua llegó a lugares inesperados.

“Primera vez en la vida que esto se inunda así, a veces llueve bastante y hay crecidas, pero jamás hasta esta calle”, dijeron al periódico Granma, unos vecinos que viven en San Lázaro y Soledad, en Centro Habana.

Las autoridades aún no han evaluado los daños causados por Irma, que preliminarmente se concentran en las viviendas, el tendido eléctrico, el turismo y la agricultura. Pero va a ser difícil cuantificar la devastación. Pueblos como Caibarién quedaron inundados y residentes en Santa Lucía, una playa de Camagüey terminaron con sus casas hechas trizas. Una vecina contó a la televisión estatal como algunas personas se aferraban a palos de madera en sus viviendas para no ser llevados por el viento.

Matanzas, en la que se evacuaron 62,000 personas, perdió la electricidad el sábado y el periódico local Girón reportó que el huracán había causado estragos en Cárdenas, pero aún se desconocían los detalles.

La extensión de los daños en el tendido eléctrico, que abarca casi todo el país, hizo que el gobernante Raúl Castro enviara instrucciones para crear brigadas locales que se encargaran de la limpieza de las calles y del traslado de árboles caídos, para que los llamados linieros se pudieran concentrar en restablecer la electricidad.

Hasta ahora, las autoridades no han reportado ningún fallecido. Más de un millón de personas fueron evacuadas en todo el país debido a Irma.

A las cuatro de la tarde del domingo, el huracán tocó tierra en Marco Island, justo al sur de Naples, en la costa oeste del sur de la Florida, pero Irma continuará provocando inundaciones costeras todo el día “en el litoral norte occidental desde Matanzas hasta Artemisa, en la costa norte de las provincias de Sancti Spíritus y Villa Clara, y en el litoral sur desde Camagüey hasta Matanzas”, alertó la Defensa Civil cubana.

El domingo persistirán todavía vientos con fuerza de tormenta tropical sobre porciones del occidente del país, por lo que las autoridades pedían a los ciudadanos que no salieran de casa y albergues y no transitaran por zonas inundadas. Las fotos muestran lo contrario.El sábado en la noche, mientras Irma dirigía sus potentes vientos hacia Florida, las autoridades de la isla evaluaban sus consecuencias y advertían de grandes daños en los cayos de la costa norte, plagados de centros de vacaciones y ciudades, además de en los cultivos del centro de la isla.

 

Por el momento no se reportaron muertes en Cuba, un país que se enorgullece de su preparación para este tipo de desastres. Las autoridades intentaban restaurar la electricidad y limpiar las calles al tiempo que advertían a la población que no salga a la calle en La Habana porque las inundaciones podrían continuar hasta el lunes.

 

Los habitantes de “la capital deberían saber que las inundaciones van a durar al menos 36 horas más, en otras palabras, van a persistir”, dijo el coronel de Defensa Civil, Luis Ángel Macareno, el sábado en la noche, añadiendo que el agua había entrado unos 600 metros (2.000 pies) en La Habana.

 

 

Cuba mide los daños causados por huracán Irma en el norte del país

 

Desmond Boylan y Andrea Rodríguez, Associated Press

 

CAIBARIÉN, CUBA.- El huracán Irma arrancó tejados y anegó cientos de kilómetros (millas) de costa a su paso por el norte de Cuba tras devastar islas en el Caribe, dejando un rastro de destrucción con al menos 22 fallecidos por el momento.

 

Después de azotar pueblos cercanos a Maisí y las ciudades de Baracoa y Gibara, en el oriente, Irma pasó cerca de Nuevitas, en Camagüey, y tocó tierra en Cayo Romano como un catástrofico huracán categoría cinco. Pero no paró ahí. La tormenta siguió avanzando lentamente y azotó desde la madrugada del sábado a Caibarién al norte de Villa Clara y a otros pueblos del centro del país, para finalmente comenzar a alejarse de Cuba el sábado, no sin antes azotar Cárdenas y el famoso balneario turístico de Varadero, en Matanzas.

 

Tras la llegada de Irma, soldados cubanos recorrieron localidades costeras obligando a sus residentes a marcharse y llevando a la gente a refugios habilitados en edificios gubernamentales, escuelas e incluso cuevas.

 

Imágenes de video del norte y el este de Cuba mostraron postes de servicios y señales arrancados, muchos árboles caídos e importantes daños en tejados. Testigos dijeron que un museo provincial cerca del vórtice del meteoro quedó en ruinas. Y en la ciudad de Santa Clara, 39 edificios se derrumbaron, según las autoridades.

 

Más de 5.000 turistas fueron evacuados de los cayos ante la costa norte y central de la isla, donde el gobierno ha construido docenas de centros turísticos en los últimos años.

 

Las autoridades intentaban calcular la magnitud de los daños en el este de la isla, donde hay cientos de comunidades rurales y campos de cultivo, dijo Gregorio Torres, funcionario de Defensa Civil.

 

En Caibarién, una pequeña ciudad costera a unos 320 kilómetros (200 millas) al este de La Habana, el viento derribó líneas eléctricas y el agua anegó una superficie de tres cuadras. Muchos residentes se habían quedado en sus casas esperando al paso de la tormenta.

 

Antes de azotar Cuba, Irma había provocado en caos en el Caribe, donde devastó las paradisiacas islas de San Martin, San Bartolomé, Santo Tomás, Barbuda y Anguilla. Puerto Rico y República Dominicana no reportaron graves daños tras el paso del potente meteoro.

 

Muchas de las víctimas de Irma huyeron de sus maltrechas islas en transbordadores y barcos de pesca por miedo a que el huracán José destruyese lo poco que dejó en pie el anterior, pero esta nueva tormenta se desvió antes de causar más daños.

 

El viernes se reportaron saqueos y disparos en San Martín y donde se impuso un toque de queda, como en San Bartolomé. Autoridades francesas y holandesas anunciaron que enviarán cientos de soldados y policías para ayudar a mantener el orden en la región.

 

 

Irma arrasa costa norte de Cuba,

temen inundaciones en Malecón de La Habana

 

Nora Gámez Torres, El Nuevo Herald

 

El huracán Irma ha arrasado con los cayos del norte de Cuba y los pueblos de la costa central desde la noche del viernes y hasta esta tarde. La amenaza se extiende también a la capital, La Habana, en la que se pronostican inundaciones a todo lo largo del malecón, donde se esperan olas de hasta nueve metros en la noche del sábado.

 

Según reportes, el pueblo de Caibarién está inundado debido a la penetración del mar, aunque las autoridades aún no han evaluado los daños. En Ciego de Ávila, se reportaron rachas de 160 millas por hora al amanecer del sábado. Al mediodía, las condiciones del tiempo aún impedían a reporteros estacionados en la inmediaciones de Cayo Coco, una importante zona turística al norte de Camagüey, verificar los daños causados por Irma.

 

El huracán ha ido barriendo toda la costa norte central de Cuba y ahora los peligros se ciernen también para el occidente. Más de un millón de personas han sido evacuadas en todo el país, la mayoría en casas de familiares y vecinos, según la prensa nacional.

 

Pero cuando Irma comenzó a azotar el centro de la isla, tenía toda la fuerza de un categoría 5.

 

En la mañana del sábado, el corresponsal de CNN Patrick Oppman reportaba desde Caibarién inundaciones de hasta cinco pies de altura y casas destruidas. El malecón del pueblo, del que habían sido evacuadas 12,000 personas, se veía completamente bajo las aguas. La prensa cubana reportaba la caída de gran parte del tendido eléctrico y telefónico.

 

“Son tan fuertes los vientos que hasta los bancos del parque se han despegado”, reportó el sitio digital Cubadebate.

 

Varios reporteros extranjeros que se acercaron a ese pueblo el viernes pernoctaron en el pueblo cercano de Remedios, donde la fuerza de los vientos derribó la puerta del hotel donde se encontraban. Un empleado del hotel de lujo Iberostar Ensenachos en Cayo Santamaría, evacuado en Caibarién, reportó fortísimas ráfagas de viento que doblaban árboles y movían tuberías y tanques de agua en la madrugada. La torre telefónica en Cayo Coco quedó doblada, según una foto publicada en Cubadebate.

 

En Yaguajay, en Sancti Spiritus, reportaban en la mañana fuertes rachas de viento y casas sin techos. Las ráfagas de vientos huracanados llegaban hasta Santa Clara, en las Villas.

 

 

Irma demuele la cayería turística del centro de Cuba y reduce a cenizas el medio de vida de muchos en la isla

 

Rosa Tania Valdés, Diario Las Américas

 

Los Jardines del Rey, -considerado el tercer polo turístico de Cuba-, ya no es más el paradisíaco destino de turistas extranjeros, ni el salvavidas al que se aferró todo el que pudo conseguir un empleo en alguno de sus hoteles. El devastador huracán Irma hizo trizas los hoteles...y las esperanzas.

 

Imágenes divulgadas en las redes sociales muestran los restos de lo que pocas horas atrás eran las lujosas instalaciones de los Cayos, que empleaban a cientos de residentes de Ciego de Ávila, Morón y otros municipios. Muchos de los hoteles reducidos a escombros son gestionados por las cadenas Meliá e Iberoestar y el gobierno del madatario Raúl Castro.

 

Cubanos consultados por Diario las Américas no podían creer el estremecedor panorama que incluye la destrucción total de los hoteles, cubiertas levantadas y estructuras metálicas retorcidas, árboles arrancados de raíz, aves muertas o agonizantes, y mucha tristeza.

 

"Ha sido catastrófico. No sé de dónde la gente va a sacar comida. No sé qué va a ser de nosotros después de esto, en Morón la gente vive del matadero y del Cayo (Coco)", dijo a Diario Las Américas Oscar Ayala, residente en el municipio avileño.

 

Ayala aludió a las motivaciones reales de los trabajadores, cuyos salarios estatales son de 300 o 400 pesos cubanos.

 

"Los empleados no iban a trabajar por ese salario, sino por las propinas y los que se le podía pegar allí de los turistas", explicó Ayala.

 

Comentó también que muchos de los que trabajan en la cayería norte ni siquiera estaban contratados.

 

"Hay gente que trabajaba en los cayos sin ser empleados, iban a trabajar por la izquierda por las propinas, sin un salario", agregó.

 

El periódico local Invasor, describió de "dantescas" las imágenes de los hoteles Iberostar Mojito, Meliá Cayo Coco, Blau Colonial, Trip Cayo Coco y Villa Gaviota.

 

"En 28 años vinculado al sector jamás vi y ni siquiera imaginé algo parecido", dijo al diario José Luis Fraser, director adjunto del devastado hotel Pullman.

 

Al menos el 50 por ciento del hotel inaugurado hace menos de dos años quedó destrozado por Irma, según cálculos preliminares. Pérdidas humanas no han sido reportadas hasta el momento.

 

Periodistas locales han usado las redes sociales para divulgar el desastre. En su perfil de Facebook, el reportero del periódico Invasor, Alejandro García Sánchez, publicó fotografías que muestran animales muertos entre los escombros o próximos al mar.

 

"Les puedo decir que es triste lo que vimos hoy (sábado)", dijo Yaniel Espino Taura en su perfil de Facebook.

 

Osvaldo Gutiérrez Gómez, escribó: El desastre es enorme en los hoteles y en todo Cayo Coco y Guillermo. Ahí les dejo una imagen que me impactó", dijo el texto junto a una fotografía que mostraba animales muertos.

 

"Aquí (Irma) no ha dejado títere con cabeza", se escucha en un video divulgado por Lizander Pérez en Facebook, donde se ven imágenes de los restos del Hotel Pulman tras el paso de Irma.

 

En Camagüey, el ciclón dejó "severos daños en la infraestructura", según dijeron funcionarios locales. El terraplén que une a Cayo Romano con la provincia, está incomunicado en el puente número 12, y en el municipio de Esmeralda se reportan daños severos en cubiertas y fachadas de instituciones estatales y casas particulares, caída de árboles, afectaciones en el servicio eléctrico, y derrumbes parciales y totales.

 

En el municipio de Nuevitas se deterioró la carpintería del hospital Martín Chan Puga, así como muchas de las granjas avícolas del municipio, y en su vecino de Minas. En la playa de Santa Lucía se reportaron afectaciones en viviendas y en instalaciones turísticas.

 

Reportes locales indican también que en Villa Clara "hay cuantiosos derrumbes parciales, tanto de instituciones estatales como en viviendas particulares; afectaciones en policlínicos, restaurantes, tiendas de víveres, instalaciones de Bandec (banco)".

 

Gran parte de las carretas y calles de los municipios costeros de Villa Clara permanecían obstruidos por la caída de árboles y tendidos eléctricos.

 

En La Habana, las penetraciones del mar han provocado inundaciones nunca antes vistas en algunos puntos de la capital cubana, entre ellas zonas de Centro Habana y Vedado, donde rescatistas trabajaron toda la madrugada del domingo, asistiendo a residentes de lugares afectados por las olas de entre cinco y ocho metros que comenzaron a finales de la tarde del sábado.

 

Medios estatales han publicado videos sobre las labores de rescate, entre ellos un anciano que fue sacado en una ambulancia de su casa parcialmente derrumbada. Se estima que cerca de 10.000 personas desde la altura de la calle Línea hasta 23 y Malecón pudieron haber sido afectados por las penetraciones del mar en La Habana.

 

"Yo acabo de salir de allá adentro. La mayoría de las personas están atrapadas en sus casas, a resguardo, pero sin poder salir. De los que están todavía allí, casi todos tienen problema de deterioro en sus viviendas (...) la inundación excede los parámetros que se esperaban", dijo a medios locales uno de los rescatistas, el primer suboficial Emanuel Gámez.

  

 

Irma no tiene piedad con Cuba, arrasa en el oriente y centro de la isla

 

Rosa Tania Valdés, Diario Las Américas

 

"Nadie pensó que iba a ser tan grande el destrozo. Lo que nos dicen es que la cayería norte voló casi completamente. Por largo tiempo ahí no va a haber turismo ni nada. Ha sido catastrófico"

 

El potente huracán Irma le entró con fuerza a Cuba, arrasando en viviendas, destruyendo torres de comunicación y afectando potentes equipos de medición de vientos a su paso por toda la costa norte de la isla, según reportes de prensa y testimonios obtenidos por Diario Las Américas.

 

Medios locales informan que la lluvia no cesó desde el viernes. Al amanecer de este sábado, Irma se ubicaba a 70 kilómetros al este de Caibarién, con vientos máximos de 250 kilómetros por hora.

 

El aviso de huracán se mantiene para las provincias de Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spiritus, Villa Clara y Matanzas.

 

"Es un horror lo que hemos visto, no ha parado de llover, la gente ha perdido techos de las casas, estamos sin electricidad", dijo María Morgado, que vive en Ciego de Ávila.

 

"Esto ha sido lo más grande de la vida, el viento sigue sonando duro, duro", exclamó mientras conversaba con Diario de Las Américas este sábado.

 

El periódico estatal Invasor, de Ciego de Ávila, adelantó el desastre en una nota que tituló: "Viento que quema Jardines", aludiendo a los destrozos ocasionados por Irma en el polo turístico Jardines del Rey.

 

El sitio Reportur.com, que citó a turoperadores, dijo que Irma destruyó hoteles e instalaciones de Cayo Coco, incluso cortó la carretera que conecta por el mar al cayo con la isla.

 

El medio indicó que los hoteles afectados, entre ellos el hotel Sol Cayo Coco, son gestionados por las cadenas Meliá e Iberostar. Otras zonas afectadas son Cayo Romano, Cayo Guillermo y Cayo Santa María.

 

El desastre es grave para Cuba que tiene en el sector del turismo una de las pocas fuentes de entrada de divisas.

 

Los miles de turistas extranjeros fueron evacuados de los cayos previo a la llegada de Irma. Los canadienses fueron retornados a su país, mientras que el resto fue trasladado a Varadero y La Habana.

 

Más temprano este sábado imágenes publicadas por el diario Invasor en Facebook muestran que se partió la torre del centro telefónico de Cayo Coco.

 

"La torre del centro telefónico de Cayo Coco se partió. Seguimos transmitiendo. Aprovechando la calma del ojo del ciclón", escribió el reportero avileño Alejandro García Sánchez .

 

Avileños alarmados indicaron a Diario Las Américas que no esperaban un desastre tan grande como el dejado por Irma este sábado.

 

En municipios como Morón, Chambas y Bolivia los daños eran enormes, según testigos que apenas pueden salir de sus casas, pero mantienen contacto a través de sus teléfonos celulares, mientras las baterías alcancen porque se mantienen sin servicio eléctrico.

 

Oscar Ayala, residente en Morón, dijo: "Nadie pensó que iba a ser tan grande el destrozo. Lo que nos dicen es que la cayería norte voló casi completamente. Por largo tiempo ahí no va a haber turismo ni nada. Ha sido catastrófico".

 

Ayala explicó que está incomunicado porque el viento y las lluvias siguen fuertes. De su ventana, -dijo-, puede ver que frente a su casa tres viviendas han perdido el techo.

 

"Si eso es aquí que las casas son fuertes imagínate qué puede haber ocurrido en El Vaquerito, que es un barrio marginal (..) ahí no debe quedar ni una casa con techo", lamentó.

 

El periodista avileño Leonel Iparraguirre González, explicó que en Morón hay casas con derrumbes parciales o totales. El paso por calles y carreteras está interrumpido porque árboles han caído o sacados de raíces a causa de los vientos.

 

Este reportero dijo que hay afectaciones en instalaciones económicas y sociales", incluyendo lugares recientemente reparados como el restaurant Piano Bar, el Coppelia de la ciudad, el teatro San Carlos, o la sede de la UNEAC que era el antiguo teatro Apolo.

 

La radio local no está alcance de la gente debido a que no hay servicio eléctrico. Medios del país continúan publicando en las redes sociales, pero la información no llega a la gente que en su mayoría no cuenta con acceso a Internet desde sus hogares ni desde sus teléfonos celulares.

 

Cubanos en Miami se mantienen al tanto en las redes, preocupados por la suerte que corren sus familiares en Cuba.

 

"Irma está haciendo estragos en el centro de Cuba, dicen que se están llevando las casas por pedazos", escribió en Facebook Gaby Laza.

 

La cadena CNN dijo en su cuenta en Twitter que "ráfagas en Cuba fueron tan fuertes que el instrumento utilizado para medir el viento fue destruido". La información fue confirmada por el Instituto de Meteorología de Cuba. (https://twitter.com/cnnbrk/status/906489661379547137)

 

Aún sigue vigente la vigilancia en las provincias orientales, debido a las lluvias y riesgo de que continúen las inundaciones costeras mientras Irma se aferra a la costa norte cubana.

 

En La Habana, donde el estado constructivo de gran parte de las viviendas es regular o malo, la gente cruzaba los dedos desde que empezó a llover el viernes.

 

DIARIO LAS AMÉRICAS ha sabido que la aerolínea American Airlines ha llamado a sus clientes para informarles de que el Aeropuerto Internacional de La Habana permanecerá cerrado hasta el lunes. Los vuelos podrían restablecerse el martes próximo.

 

"Aquí no va a quedar ni títere con cabeza. Llovió toda la noche, el rollo grande aquí no es cuando llueve, sino cuando escampa, cuando salen el sol empiezan los derrumbes", dijo Miguel Ramos, que vive en La Habana Vieja.

 

El Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, mantiene el aviso de marejada ciclónica, y está advirtiendo que permanece el peligro de inundaciones por un aumento en las aguas moviéndose tierra adentro desde las costas, que se puede extender durante las próximas 36 horas.

 

Irma se mueve al oeste noroeste a cerca de 12 mph (19 km/h). Se espera un giro hacia el noroeste en la tarde del sábado.

 

En la trayectoria pronosticada, el centro de Irma se moverá cerca de la costa norte de Cuba el sábado. Los vientos máximos sostenidos están cerca de 155 mph (250 km/h) con ráfagas más altas y ahora está catalogado como un huracán categoría 4. Su intensidad puede fluctuar en los próximos dos días.

 

Poco antes de publicar esta nota, el diario Invasor se refirió a que se encontraban "bajo la influencia aún de vientos, y una pertinaz llovizna, el Polo Turístico Jardines del Rey amaneció prácticamente incomunicado como consecuencia de la caída de la sección superior de la torre, cuya estructura servía de soporte para antenas destinadas a garantizar servicios telefónicos inalámbricos y señales de radio y televisión".

 

A su paso por el oriente de la isla, Irma ha provocado daños materiales.

 

En Baracoa, familias debieron ser sacadas de sus casas por la penetración del mar en el litoral.

 

"El oleaje rompió el muro que quedaba de una vivienda destruida y entró el mar directo por detrás de mi casa que creía que estaba segura", dijo María Luisa Cause a un medio local.

 

"Tuve que salir con el agua al pecho y con mi madre de 90 años por arriba", narró la mujer que tuvo que esperar que militares socorrieran a la anciana usando una pala de cargador frontal para sacarla desde la segunda planta.

  

 

En vivo: Irma se aleja de Cuba y deja

una estela de destrucción en la costa norte

 

El huracán enfila hacia Florida, donde llegará este domingo

Irma se desplazó por la zona central de la Isla y la lentitud de su movimiento contribuyó a aumentar los daños

El meteoro se debilitó y perdió la categoría cinco con la que entró la noche del viernes hasta quedar como un huracán categoría tres en la escala Saffir-Simpson

 

14YMEDIO, La Habana

 

Durante la tarde de este sábado el huracán Irma comenzó a alejarse lentamente de la costa norte de Cuba dejando tras de sí una estela de destrucción en varias provincias. Entre los territorios más afectados se encuentran las zonas norte de Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Ciego de Ávila y Sancti Spíritus.

 

Poco después  tocó tierra en los Cayos de Florida, el extremo sur de Estados Unidos.

 

Irma se desplazó por la zona central y la lentitud de su movimiento contribuyó a aumentar los daños. En este momento se mueve a 15 km/h, según el último reporte del Centro Nacional de Huracanes (CNH).

 

El meteoro se debilitó y perdió la categoría cinco con la que entró la noche del viernes por el archipiélago al norte de la provincia de Camagüey, donde tocó tierra en Cayo Romano con vientos de hasta 260 kilómetros por hora. En la actualidad es un huracán categoría tres en la escala Saffir-Simpson.

 

Irma es el primer huracán categoría 5 que toca con su ojo el territorio cubano desde el lejano año 1932.

 

Camagüey entre los territorios más afectados

 

En los municipios camagüeyanos de Esmeralda y Chambas las lluvias y los vientos se han hecho sentir con fuerza desde el amanecer de este sábado y según reportes de la radio local los 13 centros de evacuación con que cuenta el territorio camagüeyano están abarrotados.

 

La presidenta del Gobierno en Camagüey, Isabel González Cárdenas informó a los medios oficiales que en Esmeralda hay “daños severos en cubiertas y fachadas de instituciones estatales y casas particulares, caída de árboles, afectaciones en el servicio eléctrico, y derrumbes parciales y totales”.

 

El Instituto de Meteorología informó que el dispositivo para medir la fuerza de los vientos que estaba ubicado en la estación en ese municipio se rompió después de registrar rachas de 200 Km/h.

 

Vecinos de Esmeralda reportaron a 14ymedio que las intensas ráfagas de viento hicieron volar la cubierta ligera de numerosas casas y provocaron la caída de muros y cercas. Residentes en el poblado hicieron llegar a esta Redacción varias imágenes donde es posible apreciar los destrozos dejados por Irma.

 

A su paso por la provincia de Camagüey, el huracán ocasionó daños en casi todos los municipios.

 

El asentamiento marginal llamado popularmente La Favela del reparto Bobes al oeste de Camagüey quedó inundado al desbordarse las aguas del río San Pedro, muchos vecinos se negaron a ser evacuados por temor a no poder regresar a sus viviendas.

 

"No había forma de prepararse para esto”, dijo Liset Ávila, una joven de 28 años que perdió todos sus pertenecías cuando comenzó a crecer el río. “Si el viento fue aterrador, lo que más daño hizo fue el agua, lo he perdido todo”, lamenta.

 

A pocos metros de ella, Rafael Suárez no se arrepiente de haberse quedado a pesar de que el agua apenas lo deja moverse. "No me evacué porque estas casas son ilegales y era muy probable que no pudiéramos regresar”, comentó a este diario. “Ahora solo queda esperar que baje el agua y comenzar a reconstruir lo que quedó”.

 

Para Irma Cáceres lo sucedido es tan lamentable como inédito. “Nunca vi tanto desastre” comenta y enrumba calle abajo en busca de su casa de la que apenas sobresale el techo.

 

René Fernández Quiroga, residente en Santa Cruz del Sur, contó a este diario que en el poblado "se están sintiendo vientos de tormenta tropical, hay muchos árboles caídos, han caído cables de teléfono y algunas viviendas han perdido el techo en el barrio Jacinto González".

 

En Punta Alegre, durante la mañana los vientos sostenidos han superado los 150 kilómetros por hora y se reportan graves inundaciones costeras, las de mayor envergadura que recuerden los pobladores del lugar.

 

Magalys Cabrera, residente de ese municipio, comentó a 14ymedio vía telefónica que no se ha atrevido a salir de su casa pero puede escuchar desde el interior “el estruendo de los techos que se derrumban”.

 

En las primeras horas de este sábado, Cabrera se asomó a su patio y comprobó alarmada que “todos los árboles frutales están en el suelo”, una imagen que se repite también en las casas más próximas.

 

En el municipio Florida los daños llegan a la costa Sur, donde al menos 300 habitantes de esa conocida playa han tenido que ser trasladados a zonas más altas debido a las intensas penetraciones del mar que están ocurriendo desde horas de la madrugada.

 

Las penetraciones del mar y los fuertes vientos han destruido parte de la infraestructura hotelera de la zona y las viviendas particulares.

 

Yulián Arencibia, especialista de la estación meteorológica local aseguró que en las últimas horas se habían medido rachas de 136 kilómetros por hora y vientos sostenidos de alrededor de 90 km/h. Los pluviómetros registraron más de 130 milímetros en solo seis horas.

 

La lentitud en el movimiento de Irma afectó especialmente a Villa Clara

 

En Caibarién, Villa Clara, también ha sufrido grandes afectaciones a consecuencia de las persisten lluvias y los vientos que se han incrementado desde la madrugada. El mar ha entrado tierra adentro hasta unos 500 metros y se reportan rachas de 213 kilómetros por hora y vientos sostenidos de 160.

 

La ciudad ha perdido buena parte de su tendido eléctrico y telefónico que ha caído ante el empuje del meteoro y también numerosas viviendas se han derrumbado. A ese alarmante escenario se le agregan las inundaciones costeras en las zonas más bajas.

 

En Santa Clara el huracán causó daños en el parque Leoncio Vidal y en varios edificios debido a los fuertes vientos pero también a la intensidad de las lluvias que se hicieron sentir desde la madrugada de este sábado. Vecinos de la ciudad relataron a este diario los destrozos en árboles, bancos del parque principal y en los techos de numerosas viviendas.

 

El boulevard santaclareño también padeció la incidencia del fenómeno atmosférico, con la caída de ventanas, tejas y la rotura de varias jardineras.

 

Holguín se sintió la sacudida de Irma

 

En la ciudad de Gibara, en Holguín, las fuertes ráfagas de viento han afectado a decenas de viviendas y centros estatales, según reportaron los medios oficiales y el centro hospitalario perdió sus puertas debido a las inundaciones.

 

Ciego de Ávila

 

En la costa norte de Ciego de Ávila se reportaron olas de entre 5 y 7 metros y fuertes penetraciones del mar.

 

Los mayores daños se encuentran hasta el momento en la cayería norte, donde se ubican los polos turísticos de Cayo Coco y Cayo Guillermo. Los más de 30.000 turistas que vereneaban en la zona han sido evacuados y los vientos han derribado buena parte de las estructuras hoteleras.

 

La ciudad de Morón enfrentó intensas rachas de viento que provocaron el derrumbe parcial y total de varias viviendas. Decenas de calles también están cortadas por la caída de árboles y ramas.

 

El periodista  Leonel Iparraguirre reportó al semanario Invasor que en Morón "hay muchas viviendas afectadas, establecimientos comerciales, arboles en las calles, techos desprendidos, redes eléctricas en el suelo, escombros en la vía, centros recien inaugurados como el Piano Bar, destruido casi por completo, y el Cine San Carlos con grandes afectaciones".

 

En Cayo Coco los vientos llegaron a tener unos 240 Km/h, mientras que en la ciudad de Ciego de Avila las rachas fueron de 130 Km/h.

 

El artista Armando Tejuco lamentó en su cuenta de Facebook la destrucción que sufrió el hotel Cayo Coco y en especial el amplio mural que recreaba el motivo de los flamencos y creó para la instalación en 1999.

 

Un gran número de árboles han sido derribados en la capital provincial de Ciego de Ávila. Las ráfagas de viento arrancaron de raíz numerosos ejemplares, sobre todo, en áreas próximas a la universidad y al Hotel Ciego de Ávila.

 

Sancti Spíritus

 

Yaguajay se halla entre los territorios más afectados en la provincia con derrumbes parciales y totales de techos en viviendas y otros inmuebles, según reportó la prensa local. El municipio tiene serias afectaciones en la agricultura y ha sufrido la caída de postes eléctricos e interrupción de casi todos los viales de acceso.

 

En Candelaria, más lejos de Irma pero también angustiados

 

El municipio de Candelaria en Mayabeque amaneció nublado este sábado y la desesperación se apoderó de los pobladores ante el avance del huracán. En los mercados estatales las filas se extienden para comprar huevo y jamonada, los únicos productos en oferta.

 

No hay galletas, leche y el pan de venta liberada ha sido racionado momentáneamente para evitar a los acaparadores. Los mercados agrícolas solo tenían esta mañana en oferta boniato y plátano burro, mientras que en las cafeterías estatales las opciones se limitaban a cigarro y ron.

 

La Habana afectada por inundaciones y fuertes vientos

 

En el malecón habanero se incrementó el oleaje desde las primeras horas de este sábado y en las calles cercanas al litoral apenas se ven personas transitando ni circulación de vehículos. La policía ha cerrado el paso hacia la avenida costera.

 

Las autoridades calculan que cerca de 10.000 personas desde la altura del Túnel de la calle Línea hasta 23; y Malecón hasta la calle Línea serán afectadas por las penetraciones del mar. De estas 10.000 personas se estima que unas 7.000 van a ser ubicadas en los 19 albergues que se han habilitado en el municipio Plaza de la Revolución. Las otras 3.000 personas que reside en esta área es posible que se trasladen hacia casas de familiares y amigos.

 

Desde horas tempranas del sábado los habaneros intentaron comprar las últimas provisiones antes de que la cercanía del huracán les impidiera ir a la calle, pero las largas colas y el cierre de la mayoría de los mercados hizo más difícil la tarea.

 

En un recorrido realizado por varios reporteros de 14ymedio por las calles de la capital se veían varios postes eléctricos caídos y ramas de árboles que no aguantaron la fuerza de los vientos.

 

A la Redacción de este diario llegó también la información de la muerte de un vecino de la calle Basarrate y Zapata en el municipio Plaza de la Revolución, que cayó del techo de su vivienda mientras realizaba labores preventivas para protegerse del huracán.

 

En Santa Fe, al oeste de La Habana, comenzaron desde la tarde de este sábado la penetraciones del mar y se espera que continúen las inundaciones en esa zona durante las próximas horas

 

El emblemático Parque Maceo está bajo agua y no faltan los osados que han llegado hasta sus instalaciones para darse un chapuzón.

 

El huracán ha causado la muerte de al menos 25 personas en su paso por el Caribe y supone una “amenaza para la vida”, en los Cayos y la costa occidental de Florida, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH).

 

Las autoridades cubanas todavía no han dado reportes de fallecidos.