Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

                                                           por Juan F. Benemelis

 

 

RAÚL CASTRO Y LAS REFORMAS QUE NO ACABAN DE LLEGAR

El recién estrenado Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro enfrenta problemas en la escena nacional y en el tablero internacional.

En la esfera nacional tiene cuatro problemas graves que requieren atención inmediata:

a) La disidencia y oposición interna. Pese a que en términos políticos la disidencia no resulta una amenaza al poder, y que se le ha coartado influencia alguna en la población, se mantiene como un elemento decisivo en la postura que la comunidad internacional adopte para con el régimen. Este no puede darse el lujo de mantener una política de control tan feroz para con los disidentes, si quiere mejorar su imagen internacional y lograr frutos con una nueva política exterior.

b) La discriminación racial. El tema central que nunca aparece en las agendas de gobernantes y opositores. Con una evidente mayoría, la población negra y mulata se siente excluida, discriminada y marginada. No basta con proclamar la igualdad, si no se aplica la equidad y la eliminación de la pobreza extrema marginal el país se encamina a un inevitable conflicto racial.

c) Las expectativas de cambio de parte de la nomenclatura.

d) Los problemas del consumo y de los niveles de vida. A pesar de ciertas soluciones tibias en el transporte capitalino y de algunas ciudades, y de algún renglón de alimentos, este es un sector que requiere de reformas rápidas y más profundas. Aquí el régimen sucesorio se ha equivocado, y trata de implementar una solución administrativa-organizacional, tipo NSDPE de los años setenta, cuando en realidad, a gritos necesita liberalizar la producción agro-pecuaria para buscar alimentos.

En el orden internacional está concentrado en:

a) Resolver la dependencia del petróleo de la Venezuela de Chávez. De ahí las fintas con Angola, Azerbaiján y con Brasil.

b) Buscar a todo trance la mejoría de imagen con Europa. Aquí ha logrado algún paso, pero todo pende de la liberación de los presos políticos. De ahí las últimas negociaciones con el Vaticano y con la Unión Europea.

c) Buscar un desinfle entre las relaciones con Estados Unidos. El fracaso en este aspecto radica por las posiciones inflexibles conque ambos quieren acercarse a la mesa de conversación. Aunque todo parece indicar que la nueva administración, cualquiera que fuese, republicana o demócrata, tratará de buscar un acomodo con La Habana.

d) Lograr inversiones para puntos deficientes de la economía y los servicios. El punto es que los incentivos para las inversiones no se acercan a los que ofrecen los países caribeños cercanos, como República Dominicana, Jamaica, Barbados, Trinidad Tobago, etcétera.

El equipo que asumió junto a él el poder administrativo y político tiene como objetivo asegurar la selección de los reales sucesores, sobre todo luego de que se vaya concluyendo, en este año, la reorganización de los aparatos administrativos, económicos y del Estado en general. (La unificación del sector agropecuario en un solo ministerio. La unificación de los distintos organismos de economía y finanzas, etcétera).

La política exterior, a partir de la Proclama de sucesión del 2006, se ha conducido con menos estridencia y evitando los puntos de fricción con Estados Unidos. Si bien ha abrazado la agenda extrema en puntos como Corea, Afganistán, Irán, Irak, Palestina, Colombia, etcétera, sin embargo no ha sido porta-estandarte de las mismas, contentándose con un discreto papel secundario. La posición de Raúl Castro en la crisis Ecuador-Venezuela-Colombia fue mesurada.

Indudablemente que: inevitablemente tiene que introducir cambios, pero el ritmo de los cambios va a ser extremadamente lentos, en consonancia con la consolidación de su poder como Jefe de Estado y su balance con Fidel Castro. Acaso, se ha perdido de vista que lo más importante que enfrenta el cuerpo de dirección de Raúl, en estos momentos y por encima de un paquete de reformas, parece ser la selección de aquellos que llevarán a cabo la sucesión, el nuevo equipo de dirección.

• El grupo de apoyo se ha esfumado.
• Se ha militarizado aún más la élite suprema.
• El transporte ha mejorado en la capital.
• Se rumora la reorganización de la moneda y la ampliación del cuenta-propismo.
• No se ha presentado plan alguno para mejorar la vivienda.
• El régimen ha perdido su centralizada capacidad para afrontar ideológicamente cualquier reto de ideas.
• Los resultados de las negociaciones económicas con China, Rusia y Venezuela no son suficientes para que el consumo y el nivel de vida mejoren visiblemente.

El turismo ha sufrido un descenso. El turismo siguió disminuyendo durante los primeros meses del 2007, con una caída del 7 por ciento en enero y 13 por ciento en febrero en comparación con los mismos meses en el 2006. La temporada del turismo de Cuba comienza en enero y acaba en abril.

En una entrevista con el periódico argentino Clarín (3 de marzo, 2007), Alarcón declaró que "las reformas del compañero Deng Xiaoping en China son muy positivas para el pueblo chino. Pero tiene que entender estas reformas dentro del contexto de la revolución china."

En la misma entrevista Alarcón señaló que "el mundo ha cambiado y no en un sentido restauracionista, que van a volver los bolcheviques y el modelo soviético como tampoco va a ser el capitalismo descarnado del neoliberalismo. Va a ser un mundo diverso.

¿Y por qué no vamos a copiar nosotros algo de China y Estados Unidos? ¿Y por qué Estados Unidos no va a adoptar algo de lo bueno que puede tener Irán, Corea o la Argentina? Tienen que haber una pluralidad y dejar que cada uno encuentre el camino. Nosotros lo vamos a buscar dentro de nuestra revolución.

Pedro Álvarez, director de Alimport, la agencia cubana a cargo de importar alimentos declaró que si el bloqueo de los EEUU fuera eliminado, el comercio de bienes y servicios entre los dos países pudiera ascender a un monto de veintiún mil millones de dólares en cinco años.

Tal parece que el proceso de fermentación que comenzó en el mundo intelectual y de las artes en enero ha seguido vivo, como lo sugiere un artículo muy crítico del reconocido arquitecto Mario Coyula que que circuló en Cuba por el e-mail en marzo de 2007.

En ese artículo titulado "El Trinquenio Amargo y la Ciudad Distópica. Autopsia de una Utopía," Coyula afirma que el período más duro de la represión del régimen actual duró quince años, no cinco como Fornet decía, y que las consecuencias se estaban sufriendo hasta hoy día.

Coyula va más allá de cuestiones puramente históricas y presenta una perspectiva muy crítica sobre las cosas que se tienen que corregir en Cuba, con un énfasis especial en la cuestión urbana.

LAS TAREAS INMEDIATAS DEL PODER RAULISTA

El gobierno tiene que enfrentar los problemas planteados en el último año desde todos los ámbitos nacionales: estudiantes, sectores populares e intelectuales y artistas.

Problemas urgentes: los bajos salarios, la doble circulación monetaria, los altos precios de los productos de primera necesidad, la insuficiente dieta alimenticia, exceso de prohibiciones, la disidencia interna, el racismo, la marginalidad y el estado de desatención de las provincias orientales.

En las distintas asambleas municipales y provinciales del poder popular, así como en los plenos provinciales del PCC, que han tenido lugar desde julio del 2006 a la fecha, se han planteado innumerables críticas que se han encuadernado en un voluminoso informe a Raúl Castro, entre las que destacan la propuesta de crear cooperativas de transportistas en lugar de las grandes empresas estatales.

Asimismo, los directores de las grandes empresas solicitaron una mayor autonomía para poder ser rentables. Las empresas estatales están entorpecidas por que cada inversión en divisas debe ser aprobada por el Banco Central, y estos trámites se prolongan por meses.

Además, las empresas turísticas se hallan ultra-centralizadas, sin autonomía, y algunas son tan voluminosas que son ingobernables. Tal centralización financiera y operativa es una verdadera camisa de fuerza que les impide ser rentables.

Los trabajadores por cuenta propia solicitaron se aprobaran las licencias que les permitan trabajar legalmente en sus oficios. La pequeña empresa ya existe y funciona en la semiclandestinidad, como cooperativas privadas usando el inmueble, la maquinaria y los insumos estatales, para hacer trabajos particulares cobrando precios de mercado negro. Ello es debido a que el Estado no cuenta con recursos para solucionar esas actividades como de plomería, carpintería, electricidad, mecánica, reparaciones, etcétera, que son, en su gran mayoría, atendidos por particulares de forma legal e ilegal.

"Tiene que haber una solución para la pequeña empresa cubana (privada) porque son servicios que el Estado no da. Pienso que según la visión de Raúl Castro se le dará un fuerte impulso", expresó uno de los economistas que realiza investigaciones para el presidente interino.

Algo similar ocurre en la agricultura, donde los campesinos privados resulta el sector más productivo mientras las granjas estatales alcanzan los niveles más bajos de producción. Raúl Castro ya dio los primeros pasos para mejorar la relación con los campesinos saldando las deudas del Estado y aumentando el precio de acopio de la leche y la carne de res.

Las asambleas de la ANAP han propuesto repartir las improductivas tierras de las empresas que pertenecen al Estado. En Pinar del Río el 90 % de los productores de tabaco son campesinos privados, los cuales proveen la cantidad y calidad requerida por las fábricas de tabacos.

Raúl Castro enfrenta una situación difícil ante la cual está obligado a introducir reformas, ya sea mediante una visión macro-económica, o simplemente medidas temporales por sectores. El supuesto ascenso económico que le vaticinan sus economistas es falso; la variación anual del PIB cubano de 1991 al 2008, en la realidad ha sido de -1,4%, la tasa más baja en América Latina y el Caribe.

El país afronta un severo proceso de descapitalización que afecta su crecimiento. Las principales producciones agrícolas y manufactureras han caído en picada, aún están entre un 20% y un 89% por debajo del nivel de 1989.

Las exportaciones continúan un 70% por debajo del nivel de 1989. Asimismo se sufre una caída en la autosuficiencia alimentaria, en la sustitución de importaciones y en la industrialización. La balanza comercial muestra un elevado déficit.

En el orden social, todos los indicadores se hallan deteriorados ahondándose severamente la pobreza en la población, sobre todo cuando la distribución del ingreso, se ha vuelto más desigual, el racionamiento sólo cubre aproximadamente una semana de consumo y se ha deteriorado la calidad de los servicios de salud y de agua potable. La vivienda, sin dudas, es el problema social más grave y es probable que el déficit haya sobrepasado el millón de unidades.

La estrategia de Raúl es adoptar una solución vietnamita

Reformas económicas orientadas al mercado manteniendo el régimen comunista, como nuevas formas de estimulación salarial y cambios sustanciales en la agricultura, con más espacio para la iniciativa privada, menos centralización y una revisión del modelo de propiedad estatal.

Se especula la introducción de un proceso de privatización de la pequeña y mediana empresa cubana.

Se plantea que Raúl Castro permitirá la compra-venta de automóviles, de las viviendas que hoy tiene la población sólo como usufructuaria; se especula que esto estimularía la economía al posibilitar capitales del exterior, en especial de cubanos en el exilio, que comprarían viviendas a nombre de sus familiares en la isla.

El general se dispone a remodelar el Gobierno y la Administración para simplificar el cambio en la continuidad. Las reformas económicas no desmantelan el estado totalitario.

Las primeras reformas serán medidas migratorias: eliminación del permiso de salida, mayores facilidades a los que regresan, permitir la salida de menores, prórroga del tiempo que un nacional puede estar fuera del país.

Eliminar prohibiciones como contratar una línea de teléfono móvil o de Internet, adquirir electrodomésticos, acceso a los hoteles.

Eliminación de medidas que ahondan las desigualdades, a través de la reevaluación del peso cubano, la eliminación de gratuidades y subsidios, incluidos los de la libreta de racionamiento, y mitigar la distorsión que produce el fenómeno de la doble moneda.

La gran duda es que hará con la libreta de racionamiento que subvenciona una canasta básica que reciben los cubanos desde marzo de 1962 y que supone un desembolso anual de más de 1.000 millones de dólares, por concepto de subsidio.

Algunas medidas demorarán pues implican cambios de normativas jurídicas. Asimismo, uno de los obstáculos para la reforma es que los salarios cubanos son muy bajos para poder adquirir billetes de avión o alojarse en un hotel.

Los sectores de la disidencia, del exilio y de la administración norteamericana, tanto demócratas como republicanos, están divididos. Una parte pregona que nada ha sucedido ni va a suceder, que es "más de lo mismo". Otro sector mantiene la certeza del comienzo de algunas reformas económicas y de aplicación gradual.

El embargo comercial de medio siglo ha resultado contraproducente. La disyuntiva norteamericana sigue siendo continuar presionando por la democracia como condición previa para normalizar las relaciones o eximir a Cuba basándose en la idea de que ya es diferente.

Dentro de cinco años será una Cuba mejor, una Cuba más socialista", dijo el miembro del Buró Político y ministro del Transporte, Jorge Luis Sierra, representante de una generación más joven.

"No es la primera vez que Cuba hace una rectificación profunda", afirmó Sierra en diálogo con IPS y otros dos medios internacionales acreditados.

Los cambios y medidas se introducirán de acuerdo a las necesidades del país, agregó. "La Cuba de hoy no se parece a la de años atrás... Se realizarán los cambios que necesitemos los cubanos, al modo cubano", aseguró.