Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

 

 

                                Antonio Arencibia, España

                                                                                                                                                            

 

NEOCASTRISMO Y PETRÓLEO:

LOS “OFRECIMIENTOS” DE REPSOL A WASHINGTON Y LA PRESENCIA CHINA

 

Como el pasado 23 de mayo escribí en Cubanálisis que el neocastrismo estaba jugando bien sus cartas petroleras, tenemos que ver como ha seguido la partida. Un nuevo envite ocurrió el 3 de junio, cuando en España, Ken Salazar, Secretario del Interior de la administración Obama, se reunía con los altos directivos del consorcio Repsol para expresarles la preocupación del gobierno de su país por sus planes de perforar en aguas profundas de Cuba, cerca de las costas de la Florida.

 

El “garrote” que Salazar llevaba a ese encuentro era presionar a la compañía española para que cumpliese en la zona marítima cubana las normas de perforación norteamericanas, y a cambio le ofrecía la “zanahoria” de mantenerle las concesiones otorgadas para buscar hidrocarburos en aguas estadounidenses del Golfo de México y el Mar de Chukchi en Alaska.

 

El propósito de la visita a España del Secretario estadounidense del Interior era transparente, pues como es costumbre en estos casos, políticos republicanos y demócratas habían planteado, abiertamente, dar a escoger a Repsol lo que más le convenía: si no cumplía con las normas norteamericanas de seguridad en Cuba se entorpecerían sus planes de ampliar operaciones en Estados Unidos.

 

Como la guerra estaba avisada y los empresarios petroleros españoles estaban preparados, daba risa escuchar a Salazar decir en rueda de prensa desde Oviedo que

 

Repsol se ha ofrecido voluntariamente (sic) a cumplimentar todas las regulaciones ambientales que Estados Unidos establece para perforar en el Golfo de México. Esa es la oferta que ellos han hecho.

 

La oferta no era realmente de Repsol, sino del régimen neocastrista que, conociendo bien las preocupaciones del vecino del Norte, ya había asegurado en Puerto España, Trinidad, -en el encuentro de la Asociación Internacional de Contratistas de Perforación-, que las perforaciones cubanas en aguas profundas, se basarían en las medidas de seguridad establecidas por el Reino Unido y Estados Unidos para la industria petrolera.

 

Por eso el compromiso “voluntario” de Repsol ante Salazar de cumplir las regulaciones norteamericanas seguía un guión redactado en La Habana.

 

Pero en la reunión con el Secretario del Interior de Estados Unidos, Repsol hizo otro planteamiento que sólo puede calificarse de sorprendente.

 

El Secretario Salazar, refiriéndose a la plataforma de perforación que ha contratado la empresa española para buscar petróleo en aguas cubanas, dijo a la prensa que

 

“[e]llos [Repsol] han ofrecido voluntariamente que la plataforma sea inspeccionada por autoridades norteamericanas, por los Guardacostas de Estados Unidos y el Buró de Administración y Control de Energías de Fuentes Oceánicas”.

 

Esta vez las palabras “se han ofrecido voluntariamente” introducen un elemento novedoso. Cualquier observador sensato de la cuestión cubana se preguntará: ¿Puede la Repsol autorizar la revisión norteamericana de su plataforma en aguas territoriales cubanas sin autorización del gobierno de Raúl Castro?

 

Debo confesar que me parece extraño que sobre este tema ni los políticos se han pronunciado, ni los analistas han hurgado, ni la izquierda ha denunciado la propuesta de la Repsol como una “violación” de la soberanía cubana.

 

Pero no nos precipitemos en el análisis y vayamos por partes.

 

En primer lugar, la plataforma perforadora contratada por Repsol, la Scarabeo 9, es de tipo semi-sumergible, de última generación, con capacidad de alojar hasta 200 trabajadores, y propiedad de la empresa Saipem, subsidiaria de la petrolera italiana ENI. Fue construida en China y terminada en astilleros de Singapur.

 

Como plantea el experto Jorge Piñón, su alquiler es de más de cuatrocientos mil dólares al día, por lo que solo el costo de operar la plataforma en un período de 30 a 45 días significa de quince a veinte millones de dólares. Si se le suman salarios y otros gastos, dice Piñón, que

 

el costo total de exploración de ese tipo de prospección en aguas ultra profundas sobrepasa fácilmente el monto de $ 50 millones”.

 

Parece claro que si Repsol va a hacer tal desembolso, es porque cuenta con sacar enormes utilidades del petróleo cubano.

 

Además, las empresas petroleras y las autoridades norteamericanas, debido a sus negocios y relaciones en China y Singapur, y con la corporación italiana ENI, -aparte del espionaje industrial-, conocen al detalle cada pieza y equipo de la plataforma que arribará a Cuba entre agosto y septiembre próximos. Esto hace que la inspección in situ no sea prioridad de la administración Obama, aunque puede tener interés en llevarla a cabo por razones de política interna.

 

Si, como entendemos, la propuesta de Repsol de inspección en aguas cubanas se hizo cumpliendo una encomienda del gobierno neocastrista, ¿por qué la autorizaron a hacerla?

 

Veamos: La cúpula del régimen sabe que la administración Obama no le da prioridad estratégica a esa inspección y por lo tanto no teme que envíe a sus Guardacostas y funcionarios del Buró de Administración y Control de Energías de Fuentes Oceánicas a aguas territoriales de Cuba.

 

Por eso esperan, -con la puerta entreabierta-, que la Casa Blanca quiera sacar ventajas políticas del “ofrecimiento” de Repsol y coordine con funcionarios neocastristas el envío de inspectores, lo que no objetarán, porque su plan es involucrar cada vez más a los intereses del Big Oil norteamericano en la Zona Económica Exclusiva de Cuba.

 

¿China a 90 millas? No, en todo el hemisferio

 

También hace pocos días se producía la importante visita a Cuba del vice-presidente chino Xi Jinping, a quien los analistas consideran sucesor en 2013 del presidente Hu Jintao.

 

El visitante chino y Raúl Castro presidieron la firma de trece acuerdos económicos, tres de ellos correspondientes a la esfera petrolera. Uno de estos, aún no detallado, plantea la cooperación de China para la liquefacción de gas natural cubano, pero el más importante, sin dudas, es el de empezar la expansión de la refinería de petróleo de Cienfuegos.

 

Hay que destacar que la empresa constructora china HQCEC, que emprenderá la obra asociada a la Technip Itali SA, firmó el contrato de expansión con la Cuven Petrol SA, empresa binacional cubana-venezolana. La razón es que el petróleo venezolano que se envía a China es lo que garantiza el pago de ese proyecto tripartito, que tiene un costo de seis mil millones de dólares.

 

Apartándonos del tema principal, se debe puntualizar que ese compromiso del gobierno de Chávez con la ampliación de la refinería cienfueguera representa solo la quinta parte de los más de 32 mil millones de dólares en préstamos que China le ha extendido, lo que la convierte en el primer acreedor de Venezuela.

 

El volumen de esa deuda es tan grande que incluso un gobierno post-chavista tendría que hacer frente a las obligaciones financieras contraídas por el país con el gigante asiático.

 

Por ahora las empresas petroleras chinas están alejadas en Cuba de los contratos de riesgo, como son los de prospección de hidrocarburos en aguas profundas, pero en cambio, la empresa perforadora Great Wall (Gran Muralla) sí está incorporada a la búsqueda de petróleo hacia aguas someras en las costas entre Santa Cruz del Norte y Cárdenas.

 

Según el China Daily, Gran Muralla, bajo contrato con empresas petroleras del régimen, ha perforado desde el 2005 sesenta y tres pozos, cuya producción total entre petróleo y gas natural ha alcanzado los 13 millones de barriles.

 

El vice-presidente chino siguió viaje a otros países de América Latina, lo que refleja la importancia que da su país a los recursos energéticos y alimenticios de la región.

 

China ha logrado de Venezuela y Brasil asegurar el abastecimiento de petróleo durante una década, e igualmente de Argentina recibirá suministros de trigo, soya y gas natural, a largo plazo.

 

Por eso, al cerrar su periplo en Chile el vice-presidente Xi Jinping, la mexicana Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, advertía que

 

hacia mediados de esta década China desplazará a la Unión Europea como el segundo socio comercial de la región”.

 

Por lo tanto, la presencia china en Cuba no está relacionada con el apuntalamiento de un aliado político, sino es un corolario de su estrategia para llegar a ser primera potencia mundial controlando el patio trasero de Estados Unidos.

 

Ese movimiento inversionista y comercial del gigante asiático puede ser frenado, pero no detenido.

 

Por eso, si el neocastrismo logra reanimar la economía del país, tiene garantizado un flujo en aumento de capitales chinos, y también un enorme mercado.