Cubanálisis El Think-Tank

             ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

 

 

 

     Antonio Arencibia, La Coruña, España

  

 

 

                               

                                                                                                                                                            

 

LA REVOLUCIÓN ENERGÉTICA DE EE.UU REPERCUTE EN EL RESTO DEL MUNDO (I)

 

Recientemente se reunieron en Moscú los mandatarios de los países productores de gas natural y el periódico Granma, con el artículo “Países exportadores de gas respaldan precios justos”, se apresuró a reproducir los criterios del Kremlin sobre ese complejo asunto:

 

El presidente ruso, Vladimir Putin, llamó a la solidaridad de los exportadores del combustible azul […] frente a lo que llamó "presiones improcedentes", en alusión a discrepancias con la Unión Europea (UE) […] que impone restricciones discriminatorias a suministradores tradicionales que durante décadas invirtieron en la industria del llamado viejo continente [1].

 

El anónimo corresponsal que reporta desde la capital rusa para la prensa oficial del régimen pretende transmitir a sus lectores la impresión de que en el cónclave, al que asistieron entre otros Nicolás Maduro, Evo Morales y Mahmud Ahmadinejad, Rusia se defendía y encabezaba la lucha contra acciones injustas por parte de los países de la Unión Europea.

 

En el artículo también se dice “que el mercado del gas sufre la sacudida provocada por la revolución del gas de esquisto en América del Norte y el desarrollo del mercado del Gas Natural Licuado”, como si el lector cubano promedio tuviera la menor idea de qué se trata.

 

Precisamente por tratarse de un tema importante e ignorado por los cubanos de la Isla he decidido escribir sobre el mismo, aunque advierto a mis posibles lectores que es materia bastante árida.

 

La Revolución del Gas de Esquisto

 

En Estados Unidos ha venido llevándose a cabo en los últimos años un cambio tecnológico de tal envergadura que ha modificado los cálculos de las reservas energéticas del planeta y ha desplomado los costos de producción del gas, provocando un verdadero terremoto en ese sector a nivel mundial. Se trata de la llamada Revolución del Esquisto (Shale Revolution), que consiste en la generalización de la más moderna tecnología para la fracturación hidráulica (fracking) de las rocas llamadas esquistos o pizarras que contienen gas y petróleo.

 

Como ha sucedido con el etanol experimentado por Henry Ford desde 1925, el fracking se empezó a aplicar en 1947 pero requirió de décadas su perfeccionamiento. Según un estudio del Belfer Center de la Universidad de Harvard de junio del 2012, el petróleo extraído de formaciones de esquistos en Estados Unidos puede significar en el año 2020 una producción de 6 millones de barriles al día. Si se tiene en cuenta que esa nación importa hoy en día un promedio de 11 millones de barriles diarios, el informe calcula que para entonces, la suma del petróleo de esquisto con el extraído de aguas profundas y el de la producción convencional dará a los estadounidenses la autosuficiencia energética [2].

Según Alan Riley, profesor de la Escuela de Leyes de la City University de Londres, lo más significativo es que a medida que Estados Unidos sea más autosuficiente reducirá sus importaciones ocasionando un gran impacto en el mercado petrolero mundial [3]. Esto ya se está produciendo de forma directa o indirecta porque la tecnología de perforación horizontal de los esquistos, y la fracturación hidráulica sirve tanto si las rocas tienen petróleo como si contienen gas.

 

Si nos circunscribimos al mercado del gas, vemos que Catar, un gran productor de gas natural licuado (GNL), ha visto reducidas sus ventas a Estados Unidos en el 2012 a solo una tercera parte de lo que exportaba el año anterior.

 

Según la Administración de Información de Energía del gobierno de Estados Unidos, (EIA) las compras a México de gas por vía gasoducto en el 2012 se han reducido a menos del 1% respecto al 2007. EEUU ha mantenido el nivel de las compras a Canadá, aunque los precios del gas que ha importado de sus dos socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, han bajado de $ 6.87 en 2007 a $ 2.88 (cada mil pies cúbicos), es decir un poco por debajo de los del gas que se produce en territorio estadounidense. Hay que apuntar también que desde el 2007 Washington dejó de importar GNL de Argelia y Guinea Ecuatorial, y en 2012 también cesó sus compras a Nigeria, mientras que lo que compró a Trinidad y Tobago en 2012 fue la cuarta parte de lo que importaba en el 2007 [4] 

 

Los problemas de Gazprom en Europa

 

De todos es sabido que la Federación Rusa es una potencia energética mundial. El extenso territorio ruso alberga enormes reservas de gas, y el país es el primer exportador de ese combustible, lo que le proporciona el 25 por ciento de los ingresos fiscales. Con Vladimir Putin gran parte de las acciones de las principales productoras de petróleo y gas han vuelto a manos del estado ruso. Si nos guiamos por la relación que hizo Forbes de las 25 mayores compañías de hidrocarburos del mundo a mediados del 2012 la productora de gas rusa Gazprom aparecía en el segundo lugar, la petrolera rusa Rosnef en el número 15 y la petrolera rusa Lukoil -que aunque es privada mantiene fuertes lazos con el Kremlin- ocupaba la posición 18 a nivel mundial. Como el monopolio Gazprom ha sido por mucho tiempo el principal proveedor de gas a Europa Occidental, Moscú ha ejercido gran influencia en la región.

 

Como recuerda The Economist, “[a]ntes, Rusia estaba tan confiada en su poderío de productor que era capaz de abusar de sus clientes, como cuando cortó el suministro de gas a Ucrania en el 2006 y en el 2009 durante negociaciones sobre el contrato” [5]. Pero ahora son otros tiempos y la Comisión Europea ha llegado a debatir si acuerda obligar a Gazprom a vender sus gasoductos, y -como veremos más adelante- hay en marcha litigios comerciales en contra de sus prácticas monopolistas en Alemania.

 

El problema para los productores de gas natural y GNL es que desde hace años los clientes europeos de Rusia han estado pagando un promedio de $12 por mil pies cúbicos de gas, y en Asia, los japoneses y surcoreanos pagaban a Catar $14 por el gas licuado que les vendía, cuando el precio en Estados Unidos era de apenas dos dólares con 90 centavos [6].

 

La cosa se ha puesto tan seria para Gazprom, que Vladimir Putin, -que ni siquiera ha querido que Rusia forme parte de la OPEP-, ha sido desde hace algunos años el principal promotor de la formación de un cartel de los productores de gas. Por eso en la cumbre de Moscú del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) se centró en rechazar los planteamientos de los países europeos de desvincular los precios del gas de los del petróleo y defendió a capa y espada mantener la firma de contratos de suministros a largo plazo para financiar los costosos gasoductos como ha sido hasta ahora la política de Gazprom en Europa Occidental [7].

 

Pero ese es solo el punto de vista del país, del monopolio y del líder de Rusia; la verdad está en hechos como los siguientes:

 

  • Los precios que están rigiendo el gas en Europa, (aparte del contratado con Gazprom), los fija el NBP de Londres, y son más bajos que los del petróleo, porque Catar -que los acepta- ya ocupa el 10 por ciento del mercado europeo.

 

  • El principal competidor de Gazprom en el viejo continente es la Statoil de Noruega que ya a fines del 2012 sobrepasaba a Rusia como primer exportador de gas natural a Europa. Como parte de esa competencia Statoil ha firmado un contrato con el Reino Unido para el abastecimiento de gas, por un monto de 13,000 millones de libras esterlinas y con precios vinculados a los del NBP de Londres.

 

  • Además, hay países como España, que ha dependido siempre más del gas natural argelino que del ruso, y ahora ha firmado convenio con productores de gas de Estados Unidos para recibir suministros de gas a partir del 2016. Esto significa que el precio de más de la mitad del gas consumido en Europa no se ajusta a los precios del petróleo.

 

  • Por eso podemos concluir que ni Catar, ni Argelia, ni Noruega van a seguir los pasos de Putin.

 

Alemania era al parecer la economía europea más comprometida a seguir vinculada a Rusia pues los gobiernos de ambos países promovieron la construcción del “Nord Stream”, gasoducto que desde territorio germano ha venido abasteciendo de gas ruso a Europa Occidental.

 

Por eso las dos empresas alemanas de servicios públicos habían firmado contratos a largo plazo con Gazprom [8]. Sin embargo, un reciente arbitraje en Viena promovido por la corporación alemana RWE contra Gazprom ha sancionado al gigante del gas ruso a pagarle 1,300 millones de dólares de indemnización por mantener los precios del gas indebidamente vinculados a los precios del petróleo desde el año 2011 [9].

 

Como hemos demostrado, los argumentos de Moscú, son los de mantener unos privilegios obtenidos antes de que ocurriera la Revolución del Esquisto.

 

Putin -y sus amigos de La Habana, Caracas y La Paz- deberían saber que “el buen tiempo viejo”, no volverá y que la globalización tampoco “cree en lágrimas”.

 

Continuará

 

NOTAS

 

[1] Países exportadores de gas respaldan precios justos, Granma, 3 de julio de 2013.

 

[2] Leonardo Maugeri, Oil: The Next Revolution, Discussion Paper 2012-10, Belfer Center for Science and International Affairs, Harvard Kennedy School, June, 2012.

 

[3] Alan Riley, The Shale Revolution's Shifting Geopolitics, The New York Times, December 25, 2012.

 

[4] U.S. Natural Gas Imports by Country: 2007-2012, U.S. Energy Information Administration, www.eia.gov.

 

[5] The shale-gas revolution unnerves Russian state capitalism, The Economist, Jun 29th 2013

 

[6] Christopher Helman, The World's 25 Biggest Oil Companies, Forbes, July 16, 2012.

 

[7] Declaración de Moscú, Segunda Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los Países Miembros del FPEG, Moscú, 1ro de Julio, 2013, Petróleos de Venezuela S.A.

 

[8] Matthew Hulbert, The Vital Relationship: Why Russia needs Qatar (and Qatar could use Russia), European Energy Review, 19 January 2012.

 

[9] Gazprom Forced to Lower Prices for RWE, RIA/Novosti, 10 July 2013.