Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

                                                      por Antonio Arencibia

 

El Triángulo y el Cuadrado

Las relaciones entre los miembros del triángulo La Habana-Caracas-Teherán se han vuelto a incrementar en las últimas semanas, como lo demuestra la firma de un convenio económico durante la visita a Cuba de una delegación del gobierno de Mahmud Ahmadinejad, en el que se recoge el propósito de aumentar el raquítico intercambio comercial y la colaboración técnica entre los dos países, en las áreas de petróleo, electricidad, biotecnología, transporte, azúcar y recursos hidráulicos. Por otra parte, las recientes visitas al convaleciente Fidel Castro, primero de Evo Morales y luego de Hugo Chávez, forman parte de las consultas de alto nivel entre los cuatro líderes que se proponen conformar una Confederación de Estados del ALBA. Para cerrar el cuarteto llegó en la noche del viernes 15 de Junio a La Habana, Daniel Ortega, para el encuentro con Castro que tuvo lugar el día siguiente.

 

Hay que apuntar que esas reuniones con el viejo dictador han concluido con declaraciones o notas de prensa que se refieren de forma muy general a los temas abordados. Pero un reciente artículo de Fidel Vascós, publicado en Granma con el título “Hacia una Confederación de Estados”, arroja luz sobre los principales temas de discusión impulsados por Hugo Chávez para la integración económica, política y jurídica de Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua. 

 

El Triángulo se complica

 

Desde que presentamos hace más dos meses nuestra opinión sobre las peligrosas relaciones entre Cuba-Venezuela e Irán[i], han continuado los contactos entre las partes gracias a la insistencia de Chávez. Recientemente, el periplo de Daniel Ortega por Libia, Argelia e Irán, apunta a una nueva y especial relación entre Managua y Teherán poco conveniente para los intereses del pueblo de Nicaragua. Las declaraciones de Ortega en la Universidad de Teherán en el sentido de que las revoluciones de Irán y Nicaragua son gemelas y buscan el mismo propósito, han generado críticas tanto del lado liberal  como del sandinismo anti-orteguista.

 

El viaje de Ortega indica que lo que hasta ahora es un triangulo, tiene nuevas ramificaciones. Mientras en nuestro hemisferio, La Habana y Caracas se enlazan con Managua y La Paz,  en el Medio Oriente, Teherán lo hace con Damasco. Por eso es interesante destacar que desde el viaje hace dos meses de la Ministra cubana de Colaboración Económica, Martha Lomas, no se había presentado en Siria ninguna figura de nivel del régimen de La Habana, hasta la llegada de Fidel Castro Díaz-Balart. El Dr. Castro, en su papel de asesor científico de la Presidencia del  Consejo de Estado, (léase su padre y su tío), se encuentra de visita oficial y la importancia de su misión estriba en que  fue recibido a su llegada por el Primer Ministro y el Vicepresidente de Siria[ii]

 

Mientras el viaje de Castro a Teherán en 2001 culminó en créditos a La Habana por valor de 25 millones de dólares anuales, esta visita a Cuba de una delegación económica iraní y su encuentro con Raúl Castro concluyó con el aliciente de créditos blandos  por un monto de 200 millones de euros.[iii] Los lazos Cuba-Irán se refuerzan en momentos en que en el seno de la administración Bush se debate si ha fracasado el intento de ponerle coto al desarrollo nuclear de Irán por medios diplomáticos y se analizan opciones militares.

 

Papel provocador de Chávez

 

En esa peligrosa asociación con los fanáticos religiosos de Irán se ha destacado Hugo Chávez. No hay que olvidar que entre los primeros “intelectuales” que se le acercaron desde la década del 90, se encontraba Norberto Ceresole, un argentino antisemita, que inició al ex golpista en las trasnochadas ideas políticas de Muammar el Gaddafi. Por eso no había que extrañarse que a pocos días de producirse el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 contra New York y Washington, Chávez se apartara del consenso mundial de repudio a estos abominables hechos. En cuanto se inició la Operación Libertad Duradera contra el gobierno de los Talibanes, el venezolano olvidó su responsabilidad al frente de la nación y se atrevió a comparar la campaña militar en Afganistán con los ataques de Al Qaeda en suelo estadounidense[iv] .

 

Dando continuidad a este discurso que no puede menos que calificarse de provocador, más tarde Chávez, responsabilizó al gobierno norteamericano por planificar y dirigir el bárbaro ataque contra las Torres Gemelas.[v] De esta forma alcanzó el dudoso honor de ser el cuarto mandatario en ejercicio que se hiciera portavoz de esa insensatez. Le preceden en la lista el Sheik Khalifa bin Zayed de los Emiratos Árabes Unidos; Bashar Al-Assad de Siria y Mahmud Ahmadinedjad  de Irán.

 

Pero para no quedarse atrás, en diciembre de 2006, a instancias del Presidente de la  República, el de Venezuela se convirtió en el primer Parlamento del mundo en rechazar el informe del gobierno de los Estados Unidos sobre los atentados del 11 de septiembre:

 

Para insistir en el asunto, Chávez ha recomendado a sus seguidores la lectura del libro del francés Thierry Meyssan, “La gran impostura”. El Sr. Meyssan, y la Red Voltaire, que dirige, han sido calificados por el Departamento de Estado como las principales fuentes de desinformación anti-norteamericanas en el mundo. A pesar de contar con el apoyo de la Liga Árabe, fracasaron los planes de este sujeto para que la Asamblea General de la ONU abriese una investigación sobre los atentados del 11 de septiembre del 2001.

 

Siguiendo un libreto parecido y alentado por el Teniente Coronel Chávez, llegaba el Comandante Ortega a Teherán, y en uno de sus discursos, para regocijo de los ayatolas y grandes titulares de prensa en el mundo árabe, calificaba a Israel de  “estado artificial”.

 

Diseñando el cuadrado

 

Los contactos por separado en La Habana de los dirigentes de los países del ALBA en los últimos diez días han recibido distintas interpretaciones. Entre ellas la de personas que respeto y que en su justo rechazo al castrismo y el chavismo, han planteado que la agenda principal del viaje de Chávez era buscar consejos para resolver la crisis creada por el movimiento estudiantil democrático en Venezuela. Sin descartar que en las discusiones con sus camaradas de mayor experiencia haya abordado esta cuestión, en realidad Hugo Chávez ya ha echado mano a su insondable billetera y a golpe de miles de becas de estudio está atrayendo a un gran número de jóvenes de modestos recursos para que integren su ejército de universitarios “bolivarianos” como tropa de choque contra los estudiantes que se oponen a su dictadura.

 

Por ello considero que el tema estratégico de este cónclave fragmentado es darle continuidad a los eventos desarrollados en estos dos últimos meses que no pudieron contar con la presencia de Fidel Castro: la V Cumbre del ALBA de fines de abril en Barquisimeto y la creación del Consejo de Ministros de los países integrantes el pasado 6 de junio en la capital de Venezuela. En el discurso clausura de esta última reunión Hugo Chávez propugnó la creación de una confederación de estados entre los miembros de la alianza. De eso se trata ahora.

 

Si hacemos un poco de memoria debemos preguntarnos por qué no fue defenestrado Carlos Lage tras su asombrosa declaración de Caracas en octubre del 2005 de que “Cuba tiene dos presidentes: Fidel Castro y Hugo Chávez”. El choque fue tan grande que el entonces vicepresidente ejecutivo venezolano, José Vicente Rangel, se apresuró a aclarar ante la prensa que la frase de Lage era “un gesto de amistad” y que "el presidente de Cuba es Fidel y el presidente de Venezuela es Chávez".[vi]

 

El malestar que causó esa declaración entre la elite militar cubana no se ha borrado porque implica que un advenedizo pueda llegar a darles órdenes, pero hay que tener en cuenta que la idea procede del propio Castro, como apuntara Carlos Alberto Montaner en entrevista con El Mundo de Caracas:

 

“Es absolutamente cierto que Castro y Chávez acarician la idea de federar a los dos Estados”[vii]

 

Carlos Lage, muy cercano colaborador de Fidel Castro, debe haber conocido de ese propósito antes de que se le fuera la frase de marras en Caracas, pero además sabía que su jefe estaba obsesionado con lo que sucedería en Cuba tras su desaparición física.

 

Lo que sigue es historia conocida, empezando por el discurso de Castro sobre la autodestrucción de la Revolución, luego la posibilidad de un delfinado de Pérez Roque, después la Proclama del dictador y su gravedad de salud, seguidas por las luchas y alianzas de los sucesores, el interinato de Raúl y su gobierno silencioso, Chávez como vocero del “secreto de estado”, hasta llegar en los dos últimos meses a la recuperación parcial del dictador.

 

Pero el problema sin solución para la cúpula sigue siendo la supervivencia del castrismo mientras se sigan aferrando a un modelo socio-económico inviable acompañado por un clima de represión política. Por eso los sucesores han tenido que aceptar la invitación chavista a una Confederación de Estados del ALBA, convirtiendo la necesidad en virtud y disfrazando con frases de Bolívar y Martí lo que no es más que un matrimonio de conveniencia. Al obsequio inicial del “novio” de Caracas, de 90 mil barriles diarios de petróleo, se suma la promesa reciente de dar a Cuba todo el gas natural venezolano que pueda requerir como combustible para termoeléctricas e incluso en el parque automotor.[viii]

 

¿Qué importa a los castristas que Chávez dé la espalda a la Comunidad Andina de Naciones, (CAN), que es el espacio natural de integración de su país?

 

Saben en La Habana que son razonables las llamadas del boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa al retorno de Venezuela a la CAN, pero Hugo Chávez no quiere ser segundo de nadie, y aspira a formar una alianza ideológica, donde – tras la muerte de Castro- sea el líder indiscutible.

 

Por esa razón la integración en el ALBA no tiene en cuenta para nada las desventajas económicas de la falta de contigüidad territorial de sus integrantes ni las distancias geográficas entre estos. En aras de formar el núcleo de un bloque continental de la izquierda radical, se descartan las realidades políticas de Nicaragua y Bolivia, muy lejanas de cualquier socialismo, aparte del que pervive en la imaginación de Evo y de Daniel.

 

Mantener el museo por ahora

 

Dentro de la Isla, los integrantes de la cúpula sucesoria, sin distinción, tiene necesidad de ganar tiempo y buscan desesperadamente diversificar las fuentes de ingreso porque saben que el agresivo tono del discurso antiamericano del Presidente “bolivariano” sigue  arriesgando la estabilidad de su proyecto de socialismo nuevo.

 

Por eso mientras el tirano acaricia la disparatada idea de la integración, sus sucesores simulan aprobación mientras se preparan para sobrevivir a un posible derrumbe súbito del chavismo. Parte de esa gestión es el viaje de Ricardo Alarcón por Asia, para garantizar compromisos económicos, especialmente con China y Vietnam. Otra muestra de esa disposición es el tratamiento casi a nivel de estadista que le dio el gobierno interino al Sr. Ian Delaney, presidente de la corporación canadiense Sherritt International, principal inversionista extranjero en Cuba, que acaba de prometer multimillonarias inversiones en los sectores de petróleo y níquel de la Isla. El aceptar importantes créditos de Irán los ayuda a mitigar algunas situaciones sociales impostergables, aunque al precio de respaldar a un régimen pendenciero que se encuentra en la picota internacional.

 

Además, las palabras de Castro que cita Vascós en su panfleto propagandístico del Granma, a favor de la Confederación de Estados del ALBA, corresponden a un discurso del 26 de julio de 1972. En aquel momento, el dictador declaraba, sin consultar al pueblo:

 

“Nosotros, nuestra soberanía podemos diluirla entre todos los pueblos de Latinoamérica, para integrarnos en el seno de una comunidad mayor, nosotros nuestra soberanía podemos diluirla en el movimiento revolucionario…”[ix]

 

Pero aquellos eran otros tiempos, cuando la Unión Soviética parecía formidable y Fidel Castro estaba totalmente alineado con ella a cambio de enormes subsidios. Hoy, ante la bancarrota del socialismo real, el de Cuba se mantiene como un ejemplar de museo, algo interesante pero muerto y que cuesta dinero mantener. La Habana da la bienvenida a todo tipo de “benefactores”.


 

[i] Ver “El triángulo La Habana-Caracas-Teherán” en cubanalisis, Abril 9/07

[ii] “Reciben en Siria al Dr. Fidel Castro Díaz-Balart”, Hilo Directo, Granma, sábado 9 de junio de 2007.

[iii] “Cuba e Irán acuerdan intensificar la colaboración comercial”, La Habana, IRNA. 15 de junio de 2007

[iv] Michael Shifter, "Hugo Chávez. Un Desafío para la Política Exterior de los Estados Unidos", Informe Especial del Diálogo Interamericano, marzo de 2007, p. 17

[v] “Chávez  perforó la complicidad de la prensa internacional :’Bush responsable del 11-S’, IAR-Noticias, septiembre 13 de 2006, en www.aporrea.org

[vi] “Rangel: Gobiernos de Colombia han sido tolerantes con el narcotráfico”, www.eluniversal.com, Caracas, 6 de octubre de 2005

[vii] Andrés F. Scmucke entrevista a Carlos Alberto Montaner, “Chávez busca venezualizar a Cuba”, El Mundo,  Cadena Capriles, 1 de Marzo 2006.

[viii] “Chávez propone en La Habana crear un polo de fuerzas en Latinoamérica”, A.I.N., 13 de junio de 2007

[ix] Fidel Vascós González, “Hacia una confederación de estados”, Granma, julio 15 de 2007