Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                                 Antonio Arencibia, Miami

                                                                                                                                                            

 

DE LA "GUERRITA DE LOS E-MAILS" A LA BATALLA DE LOS BLOGS

    

Los tiempos cambian, como dice el dicho, y los que peinamos canas y vivimos en 1959 la primera revolución televisada del mundo no dejamos de sorprendernos al constatar que el desarrollo tecnológico no se detiene.

 

Martín Lutero dio gran impulso a la Reforma cuando empleó la imprenta para publicar la Biblia en alemán; William Randolf Hearst usó fotos y reportajes en su periódico para favorecer la entrada de Estados Unidos en la guerra entre cubanos y españoles; Adolfo Hitler utilizaba la radio para impresionar a las masas; Fidel Castro hizo otro tanto frente a las cámaras televisivas; hace treinta años los seguidores del ayatollá Jomeini emplearon los audio-casettes con sus sermones para derrocar al Shah en Irán, y actualmente el régimen teocrático allí establecido recibe el repudio mundial al conocerse el asesinato de la estudiante Neda Agha-Soltan captado en video con un teléfono celular.

 

Donde la tecnología (y la historia) han estado prácticamente congeladas es en Cuba, ese museo-vivo del comunismo, donde la gente se ve obligada a seguir hasta el cansancio mono-temas escogidos por el régimen.

 

Pero en los últimos tres años de Sucesión de Raúl Castro, algunos intelectuales y artistas autorizados, -seguramente confiados ante la prolongada ausencia en vivo del Represor en Jefe- empezaron a emplear la Intranet nacional para debatir temas espinosos de la historia de la “cultura revolucionaria”.

 

Ese brote de limitada rebeldía, llamada “la guerrita de los e-mails” del 2007, (mal manejado por el nuevo equipo de gobierno, y duramente criticados quienes escribieron, por no llegar en sus críticas a la médula del poder), fue un anuncio de lo que llegaría en breve plazo: los blogs de los ciudadanos.

 

El fenómeno del “blog” o bitácora como manifestación de la globalización de las comunicaciones ha democratizado la comunicación y la información, influyendo en los medios masivos, especialmente en los países más desarrollados.

 

En Cuba, el “bloguero” independiente utiliza su página blog como medio de expresión, y cuando se trata de críticas queda restringido al exterior, porque el régimen bloquea su acceso dentro de Cuba, pero este nuevo medio vuelve a tomar por sorpresa al gobierno de Raúl Castro. Como bien señala Miriam Celaya en su blog desde Cuba, SinEVAsión, El fenómeno blogger es, quizás, el más espontáneo, variado y sostenidamente creciente que se ha registrado en tiempos recientes”.

En poco tiempo han surgido dentro de Cuba diversos blogs independientes, entre ellos el de la joven filóloga Yoani Sánchez, que había sido administradora de la revista web Consenso -actualmente Contodos- y participó en el intercambio de e-mails de enero y febrero del 2007.

Excluída junto a otros críticos del llamado “Debate de los Intelectuales”, convocado en la Casa de las Américas por el Ministerio de Cultura, se convirtió en editora y columnista del sitio web Desde Cuba, y en abril de ese mismo año firmó con su nombre el blog Generación Y.  

Por razones obvias ese blog radicaba en el extranjero, primero en Alemania, y fue después transferido a WordPress, que es un sistema de gestión de contenido de código abierto enfocado a la creación de blogs.

Aún así, en marzo del 2008 Generación Y, junto a otros blogs contestatarios, fueron bloqueados dentro de Cuba, de forma tal que no se puede accceder a los mismos desde ningún hotel o sitio de Internet en la Isla.

Un artículo de Álvaro Vargas Llosa en el Washington Post reconociendo el coraje de Yoani Sánchez favoreció el interés de la prensa extranjera en la “bloguera”, y la entrega en España del prestigioso premio de periodismo digital “Ortega y Gasset” terminó de proyectarla internacionalmente, a lo que se sumaría la designación por la Revista Time como una de las personas más influyentes en el mundo.

Sin embargo, quizás lo que más contribuyó a su popularidad fue cuando Fidel Castro la citó in extenso, pero sin mencionar su nombre, en una “Reflexión” del 4 de junio del 2008.

Allí el dictador reprodujo la declaración de Yoani a NOTIMEX por habérsele negado el permiso a salir de Cuba para recibir en España el Premio “Ortega y Gasset”.

Castro la emprendió contra la prensa libre, calificando ese galardón como “uno de los tantos premios que propicia el imperialismo para mover las aguas de su molino”. Al mismo tiempo se lamentaba que hubiesen jóvenes cubanos que pensaran como la bloguera.

La valiente respuesta de Sánchez a Castro merece que hoy se reitere:

 

Al sentirme atacada por alguien con un poder infinitamente superior al mío, con más del doble de mi edad […] Me refiero a los criterios descalificatorios que Fidel Castro ha expresado sobre mí en el prólogo del libro “Fidel, Bolivia y algo más”. Ni siquiera tan “magna” embestida me hace abandonar la premisa de no entrar en el ciclo de la réplica y la autodefensa. Siento decirle que sigo concentrada en un tema llamado “Cuba”

 

Una semana importante 

 

Como norma, un análisis serio de los acontecimientos políticos requiere de cierto tiempo. Pero esta semana ocurrieron varios sucesos que afectan en tal grado el diferendo entre Cuba y Estados Unidos, que obligan a adelantar algunas conclusiones apresuradas.

 

Los principales hechos, no los únicos, fueron las respuestas del presidente Barak Obama a un cuestionario de siete preguntas de Yoani Sánchez; el informe sobre violación de los derechos humanos en la Isla emitido por Human Rights Watch; y el debate en el Congeso norteamericano de la propuesta de levantar la prohibición a sus ciudadanos de viajar a Cuba.

 

De inicio, hay que decir que cada uno de estos asuntos va a la médula de las relaciones entre ambos países, y que contrastan completamente con el discurso oficial del régimen de La Habana.

 

Mientras por primera vez en medio siglo, un presidente norteamericano afirmaba a Sánchez que “Estados Unidos no tiene intención alguna de utilizar fuerza militar en Cuba”, continúan en la Isla los preparativos del ejercicio Bastión 2009, que involucrará grandes recursos e innumerables cubanos movilizados entre soldados, milicianos y población civil, en momentos en que la penuria de recursos hacen muy difícil comprender el por qué de tales gastos.

 

El informe de 129 páginas de Human Rights Watch, titulado “Un nuevo Castro, la misma Cuba”, sintetiza los datos recopilados en un año de investigación clandestina sobre la situación de los derechos humanos en la Isla. 

 

Ilustrando su denuncia con los casos de cuatro prisioneros políticos (Ramón Velásquez Toranzo, Alexander Santos Hernández,  Jorge Barrera Alonso y  Juan Luís Rodríguez Desdín), esta ONG presentó la situación de cientos de hombres y mujeres que sufren prisión tras juicios carentes del más mínimo requerimiento legal.

 

Hasta un editorial del diario madrileño El País, vocero del PSOE, reconoció que el “informe de la organización no gubernamental estadounidense Human Rights Watch constata esta semana la plena vigencia del estado policíaco”.

 

La situación es tan seria que el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, acaba de plantear públicamente que es imperativo que su gobierno mantenga con el gobierno de La Habana “un diálogo exigente” en materias como la economía o los derechos humanos. Dice mucho el órden en que coloca los temas el presidente del gobierno español.

 

A todas estas, un vocero de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington declaró a la prensa, que los recientes planteamientos de Human Rights Watch en torno a la represión en la Isla coincidían intencionalmente con el debate en el Congreso norteamericano de la eliminación de la prohibición de los viajes de sus ciudadanos a la Isla.

 

No hay por qué dudarlo, estamos ante un pugilato ininterrumpido que dura medio siglo, donde todo es susceptible de convertirse en arma del combate político entre el gobierno de La Habana y sus adversarios.

 

Como dijo Jorge Ferrer en su blog El Tono de la Voz “que los asistentes de Barack Obama eligieran precisamente este momento para responder cuestionario que tenían hace meses en la «Bandeja de Entrada» no es un gesto casual”.

 

Tampoco es casualidad que Yoani Sánchez titulase Reflexiones a las opiniones que, sobre el tema de la autorización de viajar a Cuba a todos los norteamericanos, envió al Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes.

 

De esa forma asume y ejerce la libertad de reflexionar en un país donde solo se permiten las “reflexiones” de un anciano que insiste en que el mundo quepa en los cuatro renglones de un dogma desfasado.

 

No fue Yoani, por cierto, la única que opinó, y lo hizo a favor del levantamiento de la prohibición de viajes. Hubo otros cubanos y cubanas, también dignos y respetables, que se oponen a esa propuesta.

 

Lo que tiene de novedoso la entrevista presidencial y la reflexión de Sánchez a favor de los viajes de norteamericanos a la Isla es que la joven filóloga se ha convertido en símbolo de una nueva época: la del simple ciudadano que puede llegar a informarse y comunicar su opinión al mundo entero.

 

Cuando el secuestro y maltrato a Yoani el mismo día de la conferencia del arzobispo italiano Claudio María Celli, escribimos que no solo era un abuso, sino también una estupidez.

 

Ahora se produce la golpiza, tras un acto de repudio orquestado contra el esposo de Sánchez, el periodista Reinaldo Escobar, en  momentos en que la bloguera está en el foco de la prensa internacional por su entrevista a Obama.

 

El dislate de los esbirros y sus jefes es que convocan a una actividad cultural para enmascarar la agresión como si fuera una “acción espontánea del pueblo enardecido”, y se hace pública y patente la infamia ante las cámaras de la prensa extranjera y los modernos teléfonos móviles.

 

Necesitan de las turbas para garantizar que la calle sea “de la Revolución”. Se proclama así lo que les convendría ocultar: el continuismo represivo del “raulato” que acaba de denunciar Human Rights Watch.

 

La independencia de este nuevo grupo de bloggers respecto a la línea del viejo exilio de Miami, en aspectos fundamentales como son el incremento de relaciones entre cubanos de dentro y fuera de la Isla, el  apoyo a los viajes de los norteamericanos a Cuba, y el levantamiento del embargo, que también son objetivos propagandísticos del régimen, debería garantizarles un tratamiento menos torpe y represivo por las autoridades.

 

Los hechos demuestran el desfase y el empecinamiento de los líderes de la gerontocracia cubana, al emplear métodos clásicos de intimidación en un mundo interconectado electrónicamente, donde impera la inmediatez de la noticia.

 

El ensañamiento contra alguien que, con mucha razón, protestaba pacíficamente por el abuso cometido contra su esposa, corrobora el informe de Human Rights Watch de que la sucesión de Raúl Castro transita por el mismo camino represivo iniciado hace medio siglo por el castrismo.

 

En política siempre hay un cálculo vinculado a un riesgo.

 

El que parece haber tomado el presidente Barack Obama al responder el cuestionario que le remitió Yoani Sánchez, es a favor de una gente jóven e inteligente que emplea los medios más novedosos para pedir cambios en Cuba.

 

Esta primicia, siempre tremendamente ansiada y envidiada por muchísimos periodistas en todo el mundo, tuvo el interés particular de que el presidente, según dijo Yoani Sánchez al diario mexicano Excelsior,menciona cosas de manera inédita y que se pueden considerar como un compromiso público”.

 

Que en las preguntas Yoani haya empleado la palabra “bloqueo” para calificar al embargo norteamericano a la Isla no es razón para descalificarla, como se está tratando de hacer por algunos desafortunados, que se quieren aprovechar de esa discrepancia idiomática para sembrar dudas sobre la legitimidad de su actitud de denuncia.

 

Se le cuestiona que no haya cubierto en su bitácora las actividades de las Damas de Blanco o la crítica situación de los presos políticos, y se le llega a acusar de agente al servicio del gobierno. Hay límites que ni los mayores paranoicos, para decirlo indulgentemente, deberían rebasar, y este es claramente uno de ellos. Lamentable espectáculo que nos lleva a entender el profundo sentido de lo que dijo al respecto Manuel Sosa, otro bloguero cubano, pero del exterior:

 

Víctima contra víctima, esa es la recurrente norma cubana. Y el verdugo, disfrutando el espectáculo.

 

Como de blogs se trata, cito fragmentos del escrito de Ernesto Hernández Busto en su blog Penúltimos Días, que va a lo esencial:

 

Por primera vez, un presidente norteamericano responde una entrevista de un blogger. Por primera vez un presidente norteamericano responde las preguntas de un cubano de la isla. Por primera vez un presidente norteamericano tutea a una figura surgida espontáneamente de la sociedad civil. Por primera vez el mérito de todo eso no es del presidente norteamericano, sino de quien le interroga. Por eso la ambigüedad deliberada de algunas respuestas queda en segundo plano. La noticia es la respuesta, no las respuestas.

 

Ya ha sido destacado el papel que están jugando Yoani Sánchez y otros jóvenes, no vinculados al movimiento oposicionista y la disidencia, en favor de cambios democráticos en Cuba.

 

Lo importante ahora es que los integrantes de ese conjunto de bloggers mantengan su independencia de criterio, y que nunca olviden que, como al régimen nada le conviene, va a considerar “maniobras del imperio” o “de la mafia anticubana de Miami”, cualquier tipo de reconocimiento que reciban, no importa la posición política de quienes lo otorguen, ya sea el premio “Ortega y Gasset” en Europa, el “Maria Moors Cabot” de la prestigiosa Universidad de Columbia, la orden “Héroes de la Libertad” del Consejo por la Libertad de Cuba, en Miami, que no se había caracterizado hasta ahora precisamente por ser demasiado tolerante frente a opiniones discrepantes, o hasta un Premio Nóbel si llegara el caso.  

 

De siempre es sabido que el castrismo nunca dialoga con sus críticos, le basta emplear la intimidación y la represión, como lo acaba de hacer con Reinaldo Escobar.

 

Pero otra cosa es la relación con Estados Unidos, y no tiene ninguno de los hermanos Castro otra alternativa que responder a las palabras de Obama en respuesta al cuestionario de Yoani Sánchez.

 

Ya comenzó a hacerlo de manera indirecta a través de Ricardo Alarcón, que insistió en el mismo planteamiento absurdo de otras veces, al hablar a los participantes de un encuentro de Estudios Americanos en La Habana:

 

Si verdaderamente Barack Obama quiere intentar convencernos de que aspira a un nuevo comienzo en las relaciones con Cuba y América Latina, no se me ocurre otra cosa que pedirle hacer uso de sus atribuciones y liberar a los Cinco.

 

Demasiado poca imaginación la de Ricardo Alarcón si no se le ocurre otra cosa a él, que explicó que a los cubanos no se les permite viajar libremente al exterior para evitar la congestión de los cielos del mundo.

 

Pero eso no basta. Se requiere una respuesta de mayor nivel “al jefe del imperio”, aunque no se pueda saber aún cuándo ni por parte de cuál de los integrantes de la Gerusía [1] establecida en La Habana será cumplida la tarea.

 

No parece que el general Raúl Castro tenga la fluidez requerida para responder adecuadamente.

 

Fidel Castro tendría que echar a un lado su actual rol en la estrategia anti-uribista de Hugo Chávez, olvidarse del calentamiento global, los submarinos ingleses, o de la delirante invitación de Chávez para que lo acompañe en su circo-congreso socialista venezolano.

 

Seguramente, las cosas no se van a quedar así.

 

Las próximas semanas habrá noticias que darán mucha tela por donde cortar a blogueros y lectores cubanos. Aunque algunos medios informativos en todo el mundo, que se consideran a sí mismos como “serios”, insistan en concentrar el tema cubano en anécdotas y tonterías.

 

Porque la guerra de los blogs, lejos de estar terminando, sigue en marcha y gana intensidad.

 

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[1] Cito a Wikipedia, fuente nutricia de muchos blogs en todo el mundo: “Gerusía era el principal órgano de gobierno de Esparta, constituído por veintiocho ancianos mayores de sesenta años, más los dos reyes, pues Esparta estaba gobernada por una diarquía, y el cargo era vitalicio”. ¡Qué coincidencia entre Esparta y La Habana!