Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

                                                     por Antonio Arencibia

Castro en su Torre de Marfil

 

Como ahora se sabe, Fidel Castro luchó por sobrevivir tras varias intervenciones quirúrgicas en estos últimos diez meses.  Lo que sí se conocía era que en ese tiempo rescribió una especie de biografía que le hizo el director hispano-francés de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet. Recientemente, a ocho meses de su famosa Proclama y pasados los más fuertes sustos, ha comenzado como editorialista-propietario a escribir   “Reflexiones” en el periódico Granma. Si las modificaciones que hizo Castro a la larga entrevista de Ramonet fueron diseñadas para embellecer su imagen histórica mediante adiciones y “precisiones”, en los artículos periodísticos quiere ponerse el ropaje de viejo profeta preocupado por los graves problemas de la humanidad. Pero como nadie es profeta en su tierra, Castro, desde su torre de marfil, se dirige a los extranjeros, por eso los cubanos no acaban de entender qué se propone con unos escritos, -catorce hasta el momento- que nada tienen que ver con la dura realidad que se vive a diario en la Isla.

 

Las Reflexiones fueron iniciadas el 28 de marzo con una de título estremecedor, -“Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”-, y fueron seguidas por otras a ritmo desigual. Separadas por seis, siete y veinte días las cuatro primeras, ha llegado, en mayo, a publicar las últimas seis en solo nueve días.

 

La primera racha de obsesiones de Castro se centró en un rechazo en bloque a la producción de etanol a partir de la caña de azúcar. Las contradicciones que su actitud generó con Brasil e incluso para los acuerdos firmados por Cuba con Venezuela, fueron abordadas en su momento por quien esto escribe.[1] Solo hay algo nuevo que añadir al tema, según reporta Canadian Press en un despacho desde La Habana.  En una conferencia sobre energías renovables, Conrado Moreno, de la Academia de Ciencias, dijo a los reporteros que las refinerías cubanas, que producen unos 47 millones de galones anuales de etanol de caña:

 

…actualmente producen alcohol para emplearlo en elaboración de ron y otras bebidas alcohólicas, así como medicamentos y combustible para cocinar en la isla. Pero las mejoras [que se les están haciendo] le darán a La Habana la capacidad de producir un día combustible para autos...

 

Según el Sr. Moreno, el etanol que se produce ahora en Cuba no es para autos, pero “en cuatro o cinco años, ya veremos”. [2]

 

Como se desprende de esta información, los cuadros técnicos del país no ocultan sus esperanzas de que en algún tiempo cesen los estorbos para emprender un camino más racional.

 

Un golpe sucio a Uribe y una réplica de Arias

 

Con pocas excepciones, los trabajos de quien es ahora Periodista en Jefe, se han caracterizado por buscar cables de agencias noticiosas capitalistas sobre los temas que le obsesionan y comentarlos. Otras veces se vale de “síntesis”, de trabajos presentados en el reciente VI Encuentro Hemisférico de La Habana, expresamente convocado para que intelectuales de izquierda del continente, se den un viajecito con todos los gastos pagados para opinar, (claro que a favor), sobre los temas de interés del Comandante en Plan Payama, a saber: los biocombustibles, los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, y por supuesto, la política internacional y doméstica del presidente George W. Bush.

 

Castro copia de un ensayo del argentino Atilio Borón sobre lo que ahora gusta de llamar “agro combustibles”; o reproduce el texto del documental de la brasileña María Luisa Mendonça en torno a los cortadores de caña en su país, o cita in extenso las ponencias de un delegado mexicano, un costarricense y un chileno en contra de los Tratados de Libre Comercio. Por supuesto que ninguno de estos invitados va a reclamarle derechos de autor, al contrario, sus nombres repetidos por la maquinaria mediática del castrismo y el chavismo a nivel internacional, serán propulsados en los círculos radicales del continente, abriéndoles nuevas posibilidades de vivir del cuento y de la alabanza a las dictaduras.

 

Por su parte, Fidel Castro hace una valoración general de lo que escribe, asegurando que:

 

“No puedo decir y criticar todo lo que conozco, porque de ese modo serían imposibles las relaciones humanas e internacionales, de las cuales nuestro país no puede prescindir.”[3]

 

Pero los pronunciamientos del dictador, sean de su cosecha o tomados de otras fuentes, traen muy serias repercusiones, especialmente en este hemisferio. No acababa de publicar en Granma su octava Reflexión con el título de “La opinión unánime”, en  contra de los TLC, cuando la delegación del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que está sosteniendo conversaciones en La Habana, con el Gobierno de Colombia, emitía declaraciones en ese sentido.

 

Según Radio Caracol, “ELN solicitó este martes al gobierno colombiano ‘congelar’ el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos como parte de los acuerdos para lograr el cese al fuego y hostilidades en la nación suramericana.”[4]

 

El anuncio repentino ensombreció las conversaciones que se iniciaron en diciembre de 2005 y cuya sexta ronda exploratoria había comenzado en abril en La Habana, al introducirse por el ELN, esa cuestión, -que no se había considerado previamente-, en los temas a debatir. Las conversaciones encabezadas del lado del gobierno colombiano por el Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, se habían circunscrito en gran parte a la cuestión de la desmilitarización o no de la región del país donde esa banda armada tiene cuatro mil efectivos. Al incorporar el ELN las diatribas de su padrino político al diálogo, los países garantes del mismo, (España, Suiza y Noruega), están tratando arduamente de volver a encarrilar las negociaciones.

 

Indiscutiblemente que Fidel Castro está aprovechando un momento difícil del Presidente Álvaro Uribe poner otra piedra en el camino de la pacificación de Colombia. El mandatario colombiano, que se enfrenta a críticas en Estados Unidos en torno a la vinculación de figuras del gobierno con los paramilitares y que ha encontrado el rechazo de  congresistas demócratas al TLC con su país, es la principal “bestia negra” del castrismo y el chavismo en el continente.

 

Sus Reflexiones se dirigen también contra otros gobiernos. Esto se comprueba en el nuevo incidente con el presidente Oscar Arias, al calzar Castro con su firma y avalar las declaraciones de Jorge Coronado, miembro de la llamada Alianza Social Continental de Costa Rica en contra del referendo para aprobar el TLC. (Sobre este punto in extenso vea el artículo "Injerencia y democracia: Fidel Castro y Costa Rica", en este mismo número). Por supuesto que la respuesta no podía hacerse esperar y un comunicado de la Presidencia de la República del país centroamericano establecía el 18 de mayo que:

 

"Las declaraciones del presidente de Cuba (...) fomentando un intervencionismo externo e insinuando la posibilidad de un 'fraude' en el próximo referéndum en el cual los costarricenses decidirán el futuro del TLC, representan una grave afrenta a los habitantes de una Costa Rica soberana, democrática, libre e independiente"[5]

 

Pero como son las cosas en Castrolandia, aunque no se publicó la digna respuesta del gobierno de Arias, se movieron peones tras bambalinas. De tal modo que ordenado o inspirado por el Comandante, otro miembro del “colectivo” de Granma, Joaquín Rivery Tur, escribió un artículo aún más ofensivo para Costa Rica en contra del plebiscito, aprobado por el Tribunal Superior de Elecciones y previsto para agosto o septiembre.

 

Citando al llamado Frente contra el TLC, Rivery repite que el referendo es “”una jugada fullera de aceleración, completamente ilegal”, y añade que:

 

El Presidente tico emplea medidas fuertes para tratar de ganar, y acaba de liberar a su ministro de la Producción, Alfredo Volio, a fin de dirigir la campaña del Sí al TLC, por lo que es de suponer el vendaval de publicidad de todo tipo, que caerá sobre los ciudadanos.[6]

 

Al ingerencismo de La Habana tendría que responder el Presidente Arias, señalando al verdadero responsable:

 

No debe extrañarnos que Fidel Castro [...], que ha sumido a Cuba en el frío invierno de su dictadura, venga ahora a cuestionar nuestro referendo.[7]

 

La demonización de Bush y el G-8

 

El folklore popular está recogiendo las nuevas incoherencias de Castro, que se suman a las ya advertidas en su oratoria pre-operatoria de los últimos años.  Por ejemplo, el artículo que escribía el pasado 25 de mayo, tenía un título que sorprendió a todos los cubanos: “Bush lo espera todo de un zambombazo”. Ahí empieza diciendo:

 

“Era la palabra que me venía a la mente. Busqué en un diccionario y estaba allí, de origen onomatopéyico y connotación trágica: zambombazo. Tal vez nunca la haya usado en mi vida

 

La palabra en cuestión, es de amplio empleo en España y aún en países Latinoamericanos, con el sentido de “estampido o explosión con mucho ruido y fuerza”, pero nadie la usa en la Isla donde se ha sustituido por el término zimbombazo, que quizás sea solo un barbarismo, pero generalizado de tal modo que Castro o cualquier cubano la pueden haber usado en su vida.

 

¿Entonces por qué la emplea? Porque, -repetimos-, no escribe para Cuba, sino pretende alcanzar tierras lejanas con el catastrofismo de sus vaticinios y su prosa falseada. La esencia del alegato del tirano con el artículo de marras es demonizar al inquilino de la Casa Blanca, y responsabilizarlo con todos los desaguisados que sufre la humanidad, en cumplimiento de su papel actual de Casandra de la izquierda rabiosa. Ejemplos sobran a lo largo de 47 años, pero si nos circunscribimos a las primeras catorce Reflexiones veremos que ha insistido en el tema:

 

·        La idea siniestra de convertir los alimentos en combustible quedó definitivamente establecida como línea económica de la política exterior de Estados Unidos. (Reflexiones #1)

·        [Bush es el] más genuino representante de un sistema de terror que ha sido impuesto al mundo (# 3 “La respuesta brutal”)

·        El apocalíptico jefe del imperio(#5, “La tragedia que amenaza nuestra especie”)

·        Bush, después de una reunión con los principales fabricantes norteamericanos de automóviles, proclamó su diabólica idea de producir combustible a partir de los alimentos ( # 10, “Nadie quiere agarrar el toro por los cuernos”)

 

La acusación de Castro el 25 de mayo de que el presidente norteamericano estaba dispuesto a atacar de forma preventiva a “60 o más” países, saca de contexto declaraciones de Bush en West Point, de hace casi cinco años, cuando el ataque terrorista contra las Torres Gemelas había colocado a Estados Unidos en pie de guerra, y contaba con el apoyo de la inmensa mayoría de las naciones del mundo, incluyendo la aquiescencia hipócrita del régimen castrista.

 

¿Qué dirá el dictador cuando en aproximadamente año y medio termine definitivamente el mandato de George W Bush y sigan los gravísimos problemas mundiales? A semejanza de los malos historiadores, que siguen el estilo del mítico bandolero griego Procusto, Castro acuesta la política en el lecho de su conveniencia, recortando o estirando los acontecimientos, y de paso retorciéndolos para que encajen en sus propósitos.

 

Al escribir sobre el cónclave del Grupo de los Siete más Rusia, a celebrarse del 6 al 8 de junio en Alemania, Castro empieza con otra sorprendente confesión.

“Para los no informados ―yo soy el primero―, G-8 significa el grupo de países más desarrollados, incluida Rusia.”(# 14 “La reunión del G-8”)

 

Ya que se enteró qué cosa es el G-8 puede escribir la diatriba correspondiente, esta vez para culpar a Bush de la contaminación ambiental mundial. Pero como estamos ante sus repetidos despistes e incongruencias habrá que perdonarle que solo seis días antes haya escrito de forma aprobatoria que:

 

…es muy notable la noticia de que el Congreso de Estados Unidos determinó la sustitución en sus oficinas de 23 mil bombillos incandescentes por bombillos fluorescentes. Se afirma que familias norteamericanas por iniciativa propia decidieron cambiar 37 millones de bombillos incandescentes por fluorescentes. En unos pocos meses los 37 millones de bombillos cambiados ahorrarán el gasto equivalente en gasolina de 260 mil automóviles. Calculen el ahorro en combustible cuando sean sustituidos miles de millones de bombillos incandescentes. (#11, “Para los sordos que no quieren oír”)

 

Olvidado de lo que acababa de decir se vuelve a preparar para una acometida anti-bushista copiando cables de las agencias de prensa alemana DPA, la francesa AFP y la inglesa Reuters. A partir de lo que otros dicen vaticina que el presidente Bush se negará de plano a recortar las emisiones globales e incrementar la eficiencia energética en Estados Unidos y lo reta a que diga lo que piensa sobre esos temas y el de los peligros para la paz mundial y la alimentación de los seres humanos.

 

Pero el viejo manipulador se acaba de encontrar con una sorpresa. Si bien es cierto que el Jefe del Ejecutivo estadounidense no va a firmar el Protocolo de Kioto, se propone ir a la reunión de Alemania con algunas propuestas importantes, como reconoce incluso la izquierdista Agencia Periodística del Mercosur.

 

 Las metas establecidas por ese protocolo para el 2012 suponen la reducción proporcional de emisión de los gases que propician el calentamiento global en comparación con el nivel de 1990. Aunque el tratado fue firmado por Estados Unidos en 1997, ni el entonces presidente Clinton, ni el actual mandatario lo ratificaron. La consideración de Bush al respecto es que Kioto, -conveniado solo entre los países industrializados- dejaba fuera a países en desarrollo que son grandes contaminadores, como China y la India.

 

Para ello, según su asesor en la esfera ambiental, el presidente invitará a unos 10 o 15 países, que son responsables de más del 80 por ciento de la contaminación en el mundo, a reunirse en el último trimestre de este año como parte de su plan “para establecer un nuevo marco sobre las emisiones de gases invernadero para cuando venza el Protocolo de Kyoto”.[8]  Habrá que ver la actitud que toma China ante la convocatoria norteamericana de establecer compromisos obligatorios contra la polución ambiental y qué opinará Fidel Castro sobre los pasos que dará su principal aliado estratégico en ese sentido.

 

El viejo, la torre y la plaza

 

Encerrado en sus aposentos de convaleciente Fidel Castro confiesa que hace, “por ahora”, lo que debe hacer, “especialmente reflexionar y escribir sobre cuestiones a mi juicio, de cierta importancia y trascendencia.” La frase “a mi juicio” implica que no consulta con nadie los temas que aborda. Por eso entiendo que el tirano se encuentra en una torre de marfil, en el sentido en que está desconectado de los problemas prácticos de la vida diaria. Se repite aquí el esquema clásico de nuestros países donde al anciano pariente incapaz de valerse se le deja una habitación en la casona familiar. Allí no se le molesta mucho mientras éste se niega a “acicalarse” todos los días. La forma de respeto final es el acceso de unos pocos de sus íntimos o prepararlo para la visita de alguien muy importante. Así el viejo dictador, una vez mas, sueña sus delirios de juventud, y cree que todavía mueve el planeta, sin mirar una sola vez hacia la plaza bajo la torre.

 

En estos días, cuando se acuerda de los cubanos es para repetirles fragmentos de su edulcorada autobiografía, -(el hijo del terrateniente que amaba a los haitianos explotados)-, o recordarles la frase de leyenda, probablemente exagerada, con la que Sarría le salva la vida después del asalto al cuartel Moncada. A veces se digna a levantar un tanto el velo de secretismo sobre su salud, tremendamente afectada por cirugías fallidas. Pero de los problemas que conciernen a la población cubana no hay una sola palabra que anuncie progreso, apertura o esperanzas.

 

A sus espaldas los sucesores en competencia por un gesto de aprobación del anciano fingen que el régimen sigue igual, pero se lanzan como desesperados a aprovechar las nuevas posibilidades que les brinda la globalización. Un ejército de altos funcionarios chinos y vietnamitas acude a La Habana: son los que han sustituido “la ayuda desinteresada” de los viejos tiempos del comunismo por la asociación de empresas en el petróleo o el níquel y el reparto de ganancias con sus socios cubanos.

 

Los hombres de negocios norteamericanos, que ya tienen un pie dentro para que no se les cierre la puerta, hacen ventas de alimentos en efectivo por casi 120 millones de dólares de un golpe. También parece que es negocio violar el embargo contra el régimen castrista pues a pesar de que la OFAC ha seguido multando en el 2007 a seis compañías norteamericanas o sucursales por casi un cuarto de millón de dólares, no se detiene el flujo de suministros en la rama petrolera.[9]

 

Como norma, cuando Castro ocupa la primera plana de la prensa con sus escritos o aparece fotografiado con un visitante ineludible, su hermano y sucesor, Raúl, trata de ausentarse del proscenio. En estos últimos días, tras presidir la firma de importantes acuerdos económicos junto al Secretario del Partido Comunista de Vietnam, y antes de que se hiciera público el video de la reunión de éste con Fidel, el gobernante interino se retiró a celebrar su 76 cumpleaños el domingo 3 de junio.

 

Quizás porque sabía que allí le iban a felicitar, no asistió ni una sola vez a la importante reunión de los presidentes municipales y provinciales del Poder Popular que se celebró durante tres días y fue presidida por Carlos Lage.

 

Este último analizó en las conclusiones de la reunión algunos de los innumerables problemas que enfrenta la sociedad y tuvo que reconocer que “[e]s insuficiente la producción y deficiente la comercialización”[10] de alimentos. En ese sentido, el equipo de gobierno que encabeza Raúl Castro ha estado enfrentando con mecanismos de mercado los problemas de abastecimiento de productos agrícolas y ganaderos en el sector cooperativo y privado, especialmente aumentando los precios de compra de leche, carne y viandas y resolviendo el pago de veinticinco millones de pesos que los organismos estatales adeudaban a los campesinos.

 

Pero todos saben que estas son tibias medidas en medio de una situación que requiere cambios quirúrgicos. El factor tiempo juega en contra del equipo que intenta gobernar sin el dictador pero que no puede quitar la vista de su ceñuda presencia en la torre. La represión continúa y abarca no solo la disidencia política sino cualquier forma de comunicación, entretenimiento, o búsqueda de solución a las necesidades más perentorias de la población mediante vías no oficiales. Pero nadie se atreve a decirle a Castro que hay que preocuparse de un estallido social.

 

Como advirtiera hace poco desde La Habana José Hugo Fernández, los que allá se ocupan de “fiscalizar, multar, cerrar, frenar sin disyuntivas todo tipo de actividad de facilitación económica y de servicios para la población, muy especialmente las que se gestionan por particulares […] al parecer cumplen órdenes de prender la mecha a la bomba de tiempo”.[11].

 

Sería trágico que la ceguera o la cobardía de los sucesores puedan conducir a un violento desenlace a estas alturas.

 


NOTAS:

[1]  Cf. Antonio Arencibia, “Ganadores y Perdedores en la Guerra del Etanol”, abril 23 de 2007, cubanálisis.

[2] Andrea Rodriguez, “Cuba to modernize its ethanol production despite Castro opposition to biofuel”, Havana, May 23, 2997 (AP)

[3] Fidel Castro, “Para los sordos que no quieren oír”, Granma, 24 de mayo de 2007.

[4] Frente Internacional ELN, “ELN pide anular TLC con EEUU y propone plebiscito”, Mayo 24, 2007, http://colombia.indymedia.org/news/2007/05/65654.php

[5] “Costa Rica acusa a Fidel Castro de entrometerse en su política interna”, AFP,  mayo 18 de 2007

[6] Joaquín Rivery Tur, “El referendo de las definiciones”, Granma, 23 de mayo de 2007.

[7] “Oscar Arias critica a Fidel Castro por cuestionar TLC con EEUU”, El Heraldo de Honduras, 1º. Junio de 2007, reproducido por cubanalisis.com.

[8] “Bush acepta establecer una meta de emisiones de gases”, APM, mayo 31 de 2007.

[9] Wilfredo Cancio, “En la mira de EEUU la emergente industria petrolera cubana”, El Nuevo Herald, 23 de mayo de 2007.

[10] “De la Revolución Energética y otros asuntos”, Juventud Rebelde, 3 de junio de 2007, p. 9.

[11] José Hugo Fernández,” Ojo con el zambombazo”. Encuentro en la Red, 22 de marzo de 2007.