Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

                                                      por Antonio Arencibia

 

AÑO II DEL SUCESOR EN JEFE: PRIMERA QUINCENA

 

 

El 26 de julio, en Camaguey se consolidaba el traspaso de mando de Fidel a Raúl Castro, y se coronaba un año de gobierno interino con algunas esperanzas de cambio, muchas indefiniciones y casi ningún resultado palpable para la población. Tras hacer la promesa de implementar los cambios estructurales y de conceptos que resulten necesarios para incrementar la producción agrícola, el general Castro advertía a los abrumados ciudadanos que aunque se trabaja “con premura en la solución de los problemas del país”, no todo puede resolverse de inmediato. Es decir, planteó su programa de gobierno: mucho esfuerzo, pocos resultados rápidos y bastante paciencia.

 

Las rabietas del Abuelo

 

Raúl cree haber ganado tiempo, un compás de espera generado por el voto de confianza de parte de la población que todavía quiere tener ilusiones. Pero se va a enfrentar a un segundo año de interinatura, aún más complicado que el primero.  Le esperan los intentos de su hermano de volver a intervenir en la vida política. Como primero de los muchos sinsabores que esto le va a acarrear, el Comandante se apresuró a escribir la Reflexión titulada, “La llama eterna”, donde desautorizaba la parte del discurso de Raúl el 26 de julio, en el que éste reiteraba “la disposición a discutir en pie de igualdad el prolongado diferendo con el gobierno de los Estados Unidos”, si la nueva administración norteamericana que surja en las elecciones presidenciales del 2008, lo decide.

 

Las palabras de Castro en el artículo de marras, de que ni aún después que cese la Administración Bush, “el imperio (…) negociará con Cuba” no dejan duda de que pretende dejar a sus sucesores como herencia, la confrontación y no la negociación.  Como precisamente, esto último es lo que permitió que China y después Vietnam, normalizaran sus relaciones con los Estados Unidos, recibiesen capital inversionista norteamericano, incrementasen el intercambio de productos y se  incorporasen a organismos financieros internacionales y de comercio, el veto del viejo dictador implica también el cierre  de la vía asiática de “socialismo de mercado” como camino de desarrollo.

 

Pero la interferencia va más allá del “camino chino”, pues ni siquiera la efímera apertura económica implantada a regañadientes al proclamarse el Período Especial pudiera restablecerse si dependiese de la voluntad del “Abuelo de todos los revolucionarios del continente”.  En su llamado Manifiesto al pueblo, de fecha 17 de junio, volvía a criticar la situación de desigualdad social creada durante el Período Especial, especialmente las “debilidades ideológicas” que, según él, provocó la legalización y acceso a las divisas convertibles.

 Como consecuencia del capricho de Fidel Castro de cerrar los ojos ante el mundo real, se dificulta el trabajo del equipo de sucesión que Raúl encabeza. Nos bastaría, por ejemplo, analizar la cuestión del turismo extranjero. La cúpula política cubana en ejercicio, está consciente de que uno de los factores que ha mermado la presencia de turistas en la Isla es la penalización del dólar norteamericano, lo que está también incidiendo negativamente en el envío de ayuda familiar desde los Estados Unidos. Al respecto se ha estado analizando, volver a la paridad entre el dólar y el CUC, pero lo planteado en el Manifiesto es un obstáculo para implantar la medida que incrementaría la entrada de esa divisa convertible.

 

Por otra parte, la obsesión de Castro por los deportes convirtió la participación de la delegación cubana en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, en una cuestión de honor a la siciliana. Ni siquiera en Brasil, anfitrión de los eventos, constituyó un gran desencanto que Cuba, al final, la desplazara del segundo lugar en el total de medallas de oro ganadas.

 

Pero Fidel Castro, no podía resistir que se perdieran las que pudieran haber ganado  Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara y con furia, calificaba de traición la ausencia de los boxeadores de la competencia y a estos de “atletas mercenarios”.

 

Subsiguientes Reflexiones fechadas el 27 y el 30 de julio, seguían machacando en el tema de la fuga de atletas de competencias internacionales. El 4 de agosto consumaba la primera parte de su vendetta con la devolución de los boxeadores por el gobierno de Lula. La lectura entre lineas del artículo publicado ese día permite seguir la detención de los dos fugitivos sin documentación y la entrega de ésta a las autoridades brasileñas por el cónsul castrista en Río. Castro igualmente se mofaba de los que protestaban por la violación de los derechos de los familiares de esos atletas, aunque se sabía que ya en la Isla le habían quitado el auto a la esposa de Rigondeaux, como advertencia intimidatoria. Terminaba el escrito dándole seguridades al gobierno de Brasil, de que no serían arrestados los boxeadores y que se les ofrecerían “tareas decorosas y en favor del deporte de acuerdo con sus conocimientos y experiencia”.

 

Pero no podía quedarse así la cuestión. Los atletas regresaron y fueron llevados a una “casa de visita” donde los recibieron interrogadores de la Seguridad del Estado. Como la defensa es permitida, los interrogados dieron una versión diferente a la que sostenía el dictador  y la mantuvieron ante la prensa gubernamental, pero éste no estaba satisfecho con otra cosa que una confesión abyecta de traición. Por eso el 7 de agosto Castro retomaba su papel de juez y verdugo con otro panfleto, “La constancia escrita”. El artículo contrastaba lo declarado por Lara y Rigondeaux con cables internacionales escogidos para presentarlos viviendo la “dulce vida” en compañía de amigotes y prostitutas en gran bacanal.

 

No bastó al viejo Comandante ese asesinato moral ante el paredón de una opinión pública cautiva de las publicaciones oficiales. A continuación llevó la represión contra toda la selección nacional de boxeo, dictando a las autoridades deportivas la exclusión de un equipo cubano en esa disciplina al evento preolimpico a celebrarse en Estados Unidos.

 

La lección para los cubanos es de gran impacto: el tirano puede dar ese tipo de órdenes, y por lo tanto todavía gobierna. Eso diluye las posibles esperanzas e incrementa el miedo. No es ambiente propicio para cambios.

 

Chávez y Raúl

 

Mientras tanto, en el plano de las relaciones con Venezuela, el subvencionador actual del régimen cubano, Hugo Chávez, quiere aprovechar el ALBA para que las propuestas de Raúl de cambios estructurales en el agro se resuelvan en el marco de la integración hemisférica y no en el desarrollo de la productividad en la Isla.

 

Para ello Chávez favoreció la creación de empresas mixtas en las áreas de avicultura, lácteos, leguminosas, arroz y forestal. Así, la empresa llamada "Lácteos del Alba", según dice, proyecta producir unos mil quinientos millones de litros de leche y unas 32 mil toneladas de carne para el para año 2016(!).

 

Como parte de tales planes gigantescos, y en medio de la situación crítica de la producción y distribución de leche en Cuba, el mandatario venezolano compró un lote de ganado cubano de raza Siboney para sus centros Integrales Técnico-Productivos Socialistas. El 26 de julio, en la inauguración de uno de ellos en el estado Trujillo había adelantado que buscaría con Argentina un nuevo modelo de integración similar al que se mantiene con Cuba.

 

Hugo Chávez, que ha afirmado antes que Fidel "mira de reojo el uniforme", debió escuchar el discurso de Raúl en la mañana del 26 de julio, pero se quiso robar la noche durante cadena nacional televisiva abordando el tópico de Cuba. Repitió como prueba de su herencia al liderazgo de la izquierda continental, que en una de sus visitas al viejo tirano gravemente enfermo éste le dijo: "Chávez, yo ahora me puedo morir, pero tú no te puedes morir".

 

Entonces hizo un juramento público cargado de histrionismo:

 

“Ya lo he dicho, Fidel: yo asumo el compromiso de continuar tu lucha, tu batalla interminable y tú no te vas a ir todavía. ¡No, yo lo sé!”.

 

A lo largo de este año de interinatura el venezolano prácticamente ha silenciado el nombre de Raúl Castro, con la excepción de cuando asistiera a la Conferencia Cumbre de los NOAL en La Habana. En aquellos días, en una reunión del G-15, se refirió a una posible agresión norteamericana a Cuba, implicando cobardía por parte del general Castro al declarar: "No nos vamos a quedar con los brazos cruzados mirando las bombas caer sobre La Habana o que se lleven a Raúl en un avión". [1]

 

Hay que notar que en los últimos tiempos se han reducido las visitas de Chávez a La Habana y con ello han cesado sus entrevistas con Castro, aunque sigue siendo un interlocutor privilegiado del Comandante en Receso. Por ello ha seguido priorizando las relaciones con Cuba dentro del ALBA, mediante promesas constantes, la ultima de las cuales, formulada en la III Cumbre de Petrocaribe, incluye la construcción de un gasoducto submarino en el Caribe para abastecer de gas natural a Cuba, las islas vecinas y posiblemente a la península mexicana de Yucatán. Llama la atención que esa propuesta llega apenas dos semanas después que el mandatario admitiera que su plan de construir el “Gran Gasoducto del Sur”, hasta la Argentina, estaba en suspenso por oposición de Brasil.[2]

 

Como veremos más adelante, el proyecto de Hugo Chávez, de incluir a la Argentina en el ALBA, tiene serios tropiezos.

 

La situación interna en Venezuela es delicada debido a la resistencia que ha encontrado el Teniente Coronel en sus designios de unificar a sus seguidores en un solo partido y de perpetuarse en el poder. Por eso ha estado haciendo concesiones como las declaraciones en el programa Aló, Presidente del 15 de julio de 2007, de que su proyectado Partido Unido Socialista de Venezuela, "no tomará las banderas del marxismo-leninismo porque es una tesis dogmática que ya pasó y no está acorde con la realidad de hoy". Además señaló que son obsoletos planteamientos básicos del marxismo como el de que la clase obrera es el motor del socialismo y la revolución.

 

No obstante, Chávez insiste en que Castro “es un revolucionario del siglo XXI” y durante una llamada telefónica de Lage, al programa del presidente el 5 de agosto aprovecha la frase que este dijera hace casi dos años de que “Cuba tiene dos presidentes”, para añadir que también "Venezuela tiene dos presidentes". Como estan las cosas en el país hermano, tal frase sería suicida si el mandatario no hubiese calculado que los militares venezolanos saben que eso  solo es simbólico, pues Castro se encuentra más del lado de los muertos que de los vivos

 

El Anti-Dieterich se fragua en La Habana

 

En medio del zig-zag ideológico del Teniente Coronel, ha salido a la luz una polémica que envuelve a su maestro en las difíciles cuestiones del nuevo socialismo, el profesor Heinz Dieterich Steffan. Varias de las obras de Dieterich se han publicado en Venezuela, la última de las cuales, Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI, fue prologada y presentada el 14 de junio por el entonces Ministro de Defensa, General Raúl Isaías Baduel.

 

El profesor ha venido presentando sus puntos de vista en Rebelión, donde tiene una columna fija, en la que desde hace tiempo ha venido criticando la vía de China, Vietnam, y la propia Venezuela, como estrategias del desarrollismo estatal, al mismo tiempo que ha planteado que la vía cubana de mantener el “socialismo histórico”, no tiene futuro. Por supuesto que la solución que propone para Cuba y Venezuela es seguir su receta del socialismo del siglo XXI[3].

 

(Para un análisis brillante de las inconsistencias de la tesis de Dieterich, recomiendo leer los trabajos del político e intelectual venezolano Américo Martín, publicados en Cubanálisis-El Think-Tank bajo el título de “La falacia del socialismo del siglo XXI”)

 

Volviendo a Dieterich, éste, dio una entrevista a la publicación de izquierda, Kaosenlared.net, cuyo video presentó el 7 de Junio, Rebelión, bajo el título “Este año será clave en Venezuela y Cuba para dar el salto hacia el socialismo del siglo XXI”. Preguntado sobre la situación en la Isla contestó que en política no se debe hablar en términos de personas, sino de fracciones en los partidos. También dijo que en Cuba “la fracción hegemónica es la de Fidel, Raúl y otros que no quiero nombrar”, y que además de un mayor acercamiento a la vía desarrollista de Venezuela y China, habrá “una apertura hacia el socialismo del siglo XXI” cuyo debate, -dijo-, ha estado hasta ahora congelado.

 

La respuesta desde La Habana no se hizo esperar y fue a varias voces. Saltaron a la palestra, algunos cuadros del PCC, ahora en posiciones menos relevantes, que aspiran a retomar la primacía perdida en la lucha fraccional en el seno de esa organización.

 

El más importante es Darío Machado, sociólogo, funcionario del departamento Ideológico del CC del PCC, ex Director del Centro de Estudios de América tras el “truene” por Raúl Castro de la vieja directiva, y considerado por algún analista, como miembro de la fracción de Carlos Aldana, que se dedicó a frenar los planteamientos reformistas durante la discusión del Llamamiento al IV Congreso del Partido en 1991.[4]

 

Machado escribe contra Dieterich con estilo de perdonavidas y como si hablase a nombre de todos los funcionarios. Su artículo de título kilométrico, acusa al profesor de “prepotencia eurocentrista”, ya que este ha afirmado en uno de sus libros que en la teoría del socialismo del siglo XXI, “todos los problemas teóricos estratégicos de la nueva sociedad están resueltos”. Aprovecha Darío Machado de paso, para alabar a Raúl Castro, impulsor años atrás del plan de perfeccionamiento de las empresas estatales, diciendo que en Cuba este representa  “un propósito sistemático, de cuya práctica viva se estudian conclusiones teóricas”.[5]

 

Una semana más tarde vino la ácida respuesta de Dieterich. Con gran habilidad el profesor vira la tortilla y da en el blanco citando al “infalible” Comandante en Jefe:[6]

 

“El 17 de noviembre del 2005, Fidel preguntó en su discurso en la Universidad de La Habana: ‘¿Después de la caída de la URSS, por qué no veíamos lo insostenible de nuestro sector azucarero? ¿Y porqué ningún economista de los muchos muchos… que el país tiene, al parecer se percató de eso?’

 

 A esta pregunta hay solo dos respuestas posibles, tal como escribí en otro artículo: o los economistas cubanos son tan malos que no vieron lo obvio; o lo vieron y no se atrevieron o no tuvieron canales para hablar”

 

La discusión con Machado se cerró así a favor de Dieterich con la comprobación de dos puntos: que el miedo es uno de los mayores “logros” del socialismo cubano, y que Castro ha sido siempre lo suficientemente cínico como para encontrar un cabeza de turco  que pague por sus barbaridades.

 

Al ataque inicial de Darío Machado se le sumaron, el del investigador de la Academia de Ciencias de Cuba y exprofesor de la Escuela Superior del PCC, Felipe de J. Pérez Cruz, publicado tambien en Rebelión y el de Celia Hart en La Haine.

 

Pérez Cruz se pasa de la raya al escribir que si Dieterich “no fue engañado, ni está enfermo, una obligación elemental nos impone denunciar su campaña contra la Revolución Cubana, ante los compañeros del movimiento social y revolucionario latinoamericano, ante la opinión pública americana y mundial”. El sociólogo cubano parece olvidar que han pasado los  tiempos de la TRICONTINENTAL, en que se imponía tras la denuncia, la expulsión del supuesto apóstata, de la masonería castrista mundial, lo que  algunas veces le costaba, además, la vida.

 

Celia Hart, en un escrito exaltado y al mismo tiempo de una ingenuidad que desarma, reconoce al referirse a Dieterich que “no entiende” las tesis del profesor alemán “pero que les teme”.[7]

 

Dieterich y el general Baduel

 

Como consecuencia de cambios en el gobierno de Venezuela, el ex General en Jefe, Raúl I. Baduel, en reciente entrega del Ministerio de Defensa, hizo un importante discurso ante el Presidente y su sustituto en el mando, el general Gustavo Rangel Briceño. Comenzó el mismo con la reiteración de agradecimiento y de amistad a Chávez y abordó el papel de respeto a la institucionalidad del país por parte de la Fuerza Armada. El general Baduel, apoyado por citas, invocaciones religiosas y referencias al código samurai, se lanzó entonces a seria crítica de los principios políticos del marxismo, que consideró inaplicables en el proyecto socialista de Venezuela:

 

“En el orden político, nuestro modelo de socialismo debe ser profundamente democrático. Debe dilucidar de una vez por todas que un régimen de producción socialista no es incompatible con un sistema político profundamente democrático, con contrapesos y división de poderes. En este aspecto considero que sí deberíamos apartarnos de la ortodoxia marxista que considera que la democracia con división de poderes es solamente un instrumento de dominación burguesa.”[8]

 

Tomando lo que le convenía del discurso y olvidando lo que no era de su interés, el profesor Dieterich, escribió un trabajo donde solo destacaba las referencias favorables que el general Baduel hacía del Socialismo del Siglo XXI. El artículo lleva el título de “Hugo Chávez, Raúl Baduel, Raúl Castro y el Bloque Regional de Poder Popular avanzan el Socialismo del futuro”[9]

 

Hay quienes hacen otra lectura de la alabanza de Dieterich al ex Ministro de Defensa. Por su cercanía a los círculos de poder, el profesor, -dicen-, sabe lo que se murmura en los pasillos de Miraflores: que hay una corriente de izquierda dentro de la cúpula de Venezuela, que aspira a lo que se ha denominado “chavismo sin Chávez”, pero que los que la alientan prefieren llamar, “continuidad de la Revolución Bolivariana”.

 

 Muchos demócratas venezolanos lamentan que tanto el general Baduel como su sucesor el general Rangel Briceño, hayan violado el carácter apolítico de la Fuerza Armada con sus discursos en la Academia Militar del Fuerte Tiuna, en pro de un socialismo nuevo, pero no se puede olvidar que ocho años de participación masiva castrense en los programas sociales y económicos del país les han dado derecho a la opinión política. En ese sentido, la politización de los militares venezolanos puede impedir la consolidación de la dictadura de Chávez. La alabanza al general Baduel, a Chávez y a Raúl Castro es la forma de Dieterich de apostar a más de un ganador, por si acaso.

 

No obstante, respecto a Cuba, ya era demasiado tarde para que el profesor pudiera recuperar el acceso a los autosuficientes comunistas cubanos. Ricardo Alarcón, presente en Caracas para co-presidir el encuentro Interparlamentario Cuba-Venezuela, participó también, el 1 de agosto, en un panel auspiciado por la VI Cumbre Social sobre el tema “La Democracia y el socialismo del Siglo XXI” y allí declaró con su habitual tono cauteloso:

 

“Concuerdo en que no habrá en el Siglo XXI un socialismo, sino varios socialismos”[10]

 

Ese es el consenso en La Habana y le cierra las puertas en Cuba a la hegemonía que pretendiera Dieterich Steffan para su teoría.

 

¿Dieterich contra Chávez?

 

De repente, con un artículo sorprendente, Heinz Dieterich Steffan se ha apartado completamente de los tópicos que había estado abordando hasta ahora. Publicado en Rebelión, el sábado 11 de agosto rompe con la línea de apoyo a Chávez que  mantenía.

Con el título de “La posible destrucción de Irán a fines del 2007 y sus implicaciones para Venezuela”, el profesor Dieterich argumenta en ese trabajo, que la justificación a una agresión contra Irán por parte de Israel y Estados Unidos, el presidente iraní se la ha presentado a sus enemigos en bandeja de plata:

 

“con sus antiéticas y estúpidas declaraciones sobre la inexistencia del holocausto y la cercana destrucción del Estado de Israel.”[11]

 

¿Qué calificativo merece entonces su discípulo en la difusión de los principios del socialismo nuevo, Hugo Chávez?  El Teniente Coronel ha sido el principal impulsor de la penetración de Irán en nuestro hemisferio, promotor de la firma de acuerdos económicos de Teherán  con Caracas, Managua y La Habana y ha servido de caja de resonancia a  cuantas patrañas han elaborado los intelectuales a sueldo de los ayatolás sobre el ataque del 11 de septiembre en Nueva York, y los “planes sionistas” de dominación mundial. Incluso en Teherán llegó a retar a Zahal, (Fuerzas de Defensa de Israel), para que en vez de atacar al Líbano se enfrentasen a soldados venezolanos.

 

Como señala Dieterich, la alianza estratégica de Venezuela con Irán para establecer un nuevo orden internacional sin supremacía norteamericana, implica que una derrota del gobierno iraní acarrearía un gran costo político para el chavismo.

 

Para mayor complicación, el profesor alemán subraya que la hegemonía venezolana en los planes de desarrollo regional latinoamericano ha llegado a su fin y que eso se ha evidenciado por la postura del presidente argentino Néstor Kirchner y el brasileño Luis Ignacio Lula respecto al Mercosur. Según escribe, el presidente y su esposa y aspirante presidencial, Cristina Fernández le han hecho saber a Chávez el siguiente mensaje:

 

“ganaremos las elecciones de octubre 2007 con el apoyo de Washington, Madrid, Tel Aviv y de la City, mas no con el bolivarianismo, el ALBA o el socialismo cristiano de Caracas”.

 

Respecto a Brasil, ya vimos sus obstáculos al Gasoducto del Sur y sabemos del rechazo de Lula a las pretensiones de Chávez de imponer sus condiciones para el ingreso al Mercosur.

 

De cumplirse estos vaticinios, el gobierno de Raúl Castro se enfrentaría a un peliagudo panorama ante la venida a menos del nuevo subvencionador de la economía cubana. Si los intereses de Venezuela van a seguir siendo sacrificados ante el altar de la ideología, pudiera ocurrir que los militares continuaran sin Chávez una revolución bolivariana de contenido desarrollista, con una vinculación primordial a los bloques económicos regionales y una reducción sustancial de los aportes venezolanos al ALBA.

 

Quizás, al final, esto sea una verdadera suerte para Cuba. Los que pretendieran gobernarla tendrían que abandonar de una vez y para siempre los subsidios extranjeros y dedicarse con el esfuerzo y la inventiva de los ciudadanos libres a sacar al país del estancamiento económico y la escasez. Es dudoso que para eso sirva  el programa del Sucesor en Jefe, de mucho esfuerzo, pocos resultados rápidos y bastante paciencia. El año II se le está complicando.

 

-------------------
 

[1] Ver mi artículo, “Al caer el telón”,  La Nueva Cuba, septiembre 18 del 2006

[2] Steven Bodzin, “Venezuela’s Hugo Chavez Proposes Gas Pipeline to Cuba”, Bloomberg,, Aug.11, 2007.

[3] Heinz Dieterich, “Cuba y Venezuela: entre la economía de mercado y el Socialismo del Siglo XXI”, Rebelión, enero 21 de 2007.

[4] Domingo Amuchástegui, “Ni quinquenio gris ni decenio negro, sino interminable lucha de ideas y diversidad en la Cuba Revolucionaria”, Penúltimos Días, agosto 6 de 2007.

[5] Darío Machado, “En Cuba rechazamos la práctica de escribir artículos prepotentes dedicados a demostrar lo equivocados que estaban los otros”, Rebelión, julio 14 de 2007.

[6] Heinz Dieterich,  “La ciencia social cubana, Darío Machado y el Socialismo del Siglo XXI”, Rebelión, julio 21 de 2007. .

[7] Celia Hart, “¡Mis Panamericanos rojos, rojitos!... (y la revolución socialista)” , La Haine, agosto 11 de 2007 .

[8] General Raúl Isaías Baduel , “Discurso en el acto de entrega del MPPDD”, Globovisión, julio 18 de 2007.

[9] Heinz Dieterich, “Hugo Chávez, Raúl Baduel, Raúl Castro y el Bloque Regional de Poder Popular avanzan el Socialismo del futuro”, Rebelión, agosto 2 del 2007.

[10] Ricardo Alarcón, “Leer el lenguaje del enemigo”, La Haine, agosto 4 de 2007.

[11] Heinz Dieterich, “La posible destrucción de Irán a fines del 2007 y sus implicaciones para Venezuela”, Rebelión, agosto 11 de 2007.